Wednesday, September 29, 2010

TRAFFIC SOUND


Los escuché por primera vez hace unos 5 años (o quizás sean 8 o 9, a estas alturas el paso del tiempo le juega a uno malas pasadas) una mañana temprano mientras soportaba en el coche un pequeño atasco con el programa "Discópolis" de José Miguel López. Primero sonó la música, me gustó, me llamó la atención, después dijo el nombre de la banda, “Traffic Sound”, banda psicodélica peruana, año 69-70, me sorprendió, se lo comenté a mi mujer al llegar a casa… pronto lo olvidé.




Unos años más tarde (y aquí sí estoy seguro de que hace 3 años) haciendo algo prohibido con canciones de Traffic, algo alucinógeno se coló en mi ordenador: “Meshkalina” (Traffic Sound).



Me volvió a llamar la atención, me gustó, me la grabé… pero no lo asocié con la escucha de unos años antes (y cada vez estoy más jodidamente seguro de que hace 8 o 9 años).

Hace poco más de año y medio la misma canción volvió a sonar inesperadamente en el coche de un amigo ¡Cómo! ¿De dónde lo has sacado? ¿lo conoces? ¡Claro! Es una banda peruana de los primeros setenta, buenísimos.

Se me encendió la bombilla ¡por supuesto! era otro tema, pero es la misma banda que escuché aquella mañana en el coche gracias a José Miguel López.

No lo he vuelto a olvidar. Para ver su historia la Wiki (bastante pobre). Una carrera corta (68-71) pero intensa (cuatro discos). Su segundo álbum, “Virgin” de 1969, es un pedazo de disco psicodélico que no tiene nada que envidiar a los que por la misma época hacían las bandas anglosajonas. Al tiempo que demuestran tener personalidad propia, las influencias de Beatles, Led Zeppelin o Pink Floyd son evidentes. En 1970 publicaron su tercer album, homónimo, en el que a la onda psicodélica se une la influencia de la musica latina y andina. Otro disco soberbio.

En 1993 se reeditó para Europa el disco “Virgin”.





Es estupendo estar aquí de nuevo.

Wednesday, September 1, 2010

FLY ME TO PEROU

Excepto en lo relacionado con mi afición a la música no suelo hablar de mi vida privada. El motivo no es otro que, aunque a veces lo parezca e incluso lo consiga, el objetivo del blog no es aburrir al personal con historias carentes de todo interés. Ello no impide sin embargo que en ciertos casos pueda hacer pequeñas excepciones. Y en este caso creo sinceramente que la situación lo requiere y la ocasión lo merece. Podría añadir además que me da la gana hacerlo, y es que de eso al fin y al cabo va esta entrada. Me ahorraré los detalles.


No sé cuánto tiempo estará ausente Lou Rambler, lo que sé es que el gilipollas que se esconde tras el nick se larga con su familia, con lo puesto y con lo que seamos capaces de meter en unas maletas que no pueden superar los 23 kilos de rigor establecidos por la aerolínea, en trayecto solo ida, al otro lado del Atlántico y por debajo de la línea del Ecuador. Así es, tomamos el avión y nos largamos…. Como Peter, Paul & Mary. "Leaving On A Jet Plane" me trae recuerdos de una infancia en la que uno aun tenía sus ilusiones… Ahora extrañaré muy pocas cosas.



El cambio es bueno y a veces necesario. Podría hablar de un cielo más azul, en el que de noche brillan otras estrellas y otras constelaciones, podría hablar de un hermoso valle surcado por un gran río, podría hablar de lagos y lagunas, y de nevados de cinco y de seis mil metros, podría hablar de la hoja de coca y del maíz y de la papa, y de alpacas y del vuelo del cóndor, podría hablar del sonido de la quena y la zampoña, y de danzas tradicionales llenas de color, podría hablar de culturas precolombinas y de huellas dejadas por los antiguos conquistadores, podría tratar de escribir algunas palabras en esa hermosa lengua llamada quechua… pero creo que bastará con decir tierra, tierra…. Sé que por allá se ríen cuando escuchan a esos gringos llamados Simon & Garfunkel cantar “El Condor Pasa”, y la verdad es que lo entiendo, pero que queréis que os diga, desde pequeñito me atrapó esta canción.



Así es amigos, me voy al Perú para iniciar una nueva vida, para recuperar las ilusiones que aquí perdí por el camino, para volver a mirar cara a cara a la vida con esperanza y con la curiosidad por saber qué cosas me deparará cada nuevo día. No, no es la primera vez- mi nick tiene una razón de ser-, en mis años mozos me pateé esa y otras tierras y allí conocí a la mujer que amo. Perú es un país grande en geografía, en historia y en artes culinarias (quizá sea este último su mayor y más desconocido tesoro). Cuzco es una ciudad de la que te enamoras nada más poner el pie en tierra, a pesar de todos los esfuerzos de su población y autoridades por afearla cada día un poquito más. El Valle Sagrado de los Incas tiene un nombre muy cursi, pero en él hay un rinconcito muy bello, lejos del mundanal ruido, en el que quiero vivir. Quizá no sea como ir a la luna, pero algo parecido tendrá el Perú para que incluso Sinatra lo metiera en una de sus versiones del “Fly Me To The Moon”… lamentablemente no la he encontrado en youtube, a cambio os dejo esta actuación en que La Voz despliega todo su encanto. Grande Frankie.



Hay otra explicación más sencilla para todo eso: mi mochila había cogido demasiado polvo durante los últimos 10 años y ya iba siendo hora de sacarla a pasear de nuevo.

Saludos a todos y hasta pronto.