sábado, 31 de octubre de 2015

TRANSILVANIAN HUNGER


En los primeros 90 se produjo en el norte de Europa la explosión  de la llamada "segunda ola del 
black metal". Darkthrone fueron una de las bandas que lideraron ese estallido, y "Transilvanian Hunger" uno de los discos de referencia para ese insano y blasfemo movimiento que sin embargo supuso un saludable y renovador soplo de aire fresco para el metal extremo. "Trannsilvanian Hunger" es un disco importante en la historia del metal y un auténtico hito para el black metal en particular. La canción homónima que abre el disco es un temazo maligno y supongo también que muy adecuado para esta noche de Halloween. 

La verdad es que nunca he celebrado Halloween, una costumbre bárbara impuesta en nuestra santa y católica tierra a lo largo de la última década... Pero con mis hijos es otro cantar... y ahí tengo al niño con la máscara de "Scream" y a ella disfrazada de terrorífica vampira... En fin, todo sea por la diversión de los enanos que nos empuja a sucumbir al empuje de los nuevos y globalizados tiempos... Yo por mi parte, y ya puestos, me decanto por la versión más maligna del asunto, y nada mejor para eso que los primeros Darkthrone... En fin, que disfrutéis... monstruos.


Canción:
"Transilvanian Hunger" - Darkthrone (Transilvanian Hunger, 1994)

jueves, 15 de octubre de 2015

DEAFHEAVEN – NEW BERMUDA (2015)


He leído que ciertos momentos de "New Bemuda" son un homenaje a Godspeed You! Black Emperor... dado que no he escuchado todavía a los canadienses, me lo creeré; en lo que a mí respecta detecto riffs que parecen sacados de Slayer, y cierto aroma a los primeros Smashing Pumpkins, shoegaze etéreo en la onda de Slowdive o más sucio como My Bloody Valantine, grolws susurrados al modo Agalloch, tremolos masivos y majestuosos con una vibra muy Emperor… e incluso ¡guiños a Oasis!... Sí, aunque parezca mentira estoy hablando de un solo disco y de una única banda, y aunque parezca imposible el resultado no es ningún pastiche, suena natural, homogéneo, nada forzado… suena probablemente como uno de los mejores discos del año para quien esto escribe. Tras el extensamente aclamado “Sunbather” de 2013, Deafheaven podrían haber optado por repetir fórmula y dormirse en sus laureles, pero no, parece que han preferido tomar sus riesgos, y de paso dejarse llevar por su amor a la música que les gusta (intuyo que es el metal y el rock alternativo de los 90), facturando un disco en el que plasman a la perfección ese amor sin perder por ello su identidad ni salirse de su base post black/shoegaze. Lo que más llama la atención: la variedad y dinamismo de unos inesperados riffs completamente thrashies, el protagonismo de la voz, que en contraposición a su anterior trabajo en el que ejercía una labor casi de acompañamiento al resto de la instrumentación, figura en un primer plano y además tiene un registro mucho más black metal; la obligada amplísima gama de registros que debe abarcar -luciéndose de paso- la batería; el solo de guitarra de “Baby Blue” con cuya entrada no puedo evitar acordarme de “While My Guitar Gently Wheeps” aunque después derive hacia algo más Metallica; la maestría con la que consiguen aunar y plasmar todas esas influencias sin que ningún cambio parezca forzado; las milimétricas progresiones que lo hacen posible; la demostración de que si se trata de hacer puro black metal suenan tan auténticos como el que más (la primera mitad del primer tema parece un completo corte de mangas a todos los que lo ponían en duda); el descubrirse de repente rememorando “Champagne Supernova” mientras escuchas un disco de post black metal… Creo que es suficiente ¿no? Y, bueno, entre cinco grandes canciones, dos absolutos y geniales temazos: un monstruo denominado “Baby Blue” y una extraña locura llamada “Gifts For The Earth”. En fin, que hay que escuchar este disco… lo amarás o lo odiarás, pero difícilmente te dejará indiferente.

martes, 6 de octubre de 2015

YOU AND YOUR SISTER








Canción: "You And Your Sister" (Chris Bell)
1. Chris Bell (I Am The Cosmos/You And Your Sister, 1978, single)
2. This Mortal Coil (Blood, 1991) feat. Kim Deal & Tanya Donelly

sábado, 3 de octubre de 2015

CHELSEA WOLFE - ABYSS (2015)


No es nada fácil sustraerse al embrujo que emana el último trabajo de Chelsea Wolfe y evitar precipitarse en su abismo de desesperado romanticismo; de la mano de sus guitarras llenas de fuzz y distorsión y una voz que parece surgida de las brumas de un sueño poblado de fantasmas, la californiana te atrapa en un mundo surreal y fantasmagórico y te lleva con ella a las profundidades de una pesadilla cuya banda sonora se nutre de drone, de electrónica, de trip hop, de folk y de ambiente gótico y claustrofóbico, cuyo único centro es el amor apasionado y sin esperanza y su fin la eterna agonía. El disco empieza fuerte, agresivo… molesto incluso, con todo el ruido y los lentos, marcados e implacables golpes descargados en “Carrion Flowers”… pero la oscuridad y las promesas que ésta trae consigo de la mano de una voz embriagadora cual de sirena tentadora, atrapan lo suficiente como para que una vez empiezas con “Iron Moon” ya no puedas despegar los oídos de su escucha… Poco a poco, con el correr de las canciones, la agresividad va dejando paso a la calma, el sonido de las guitarras se atenúa, al tiempo que se abre camino la electrónica y entran la acústica y el cello… y mientras tanto, la brumosa voz de Chelsea Wolfe ya se ha hecho omnipresente y te tiene atrapado por completo bajo su nebuloso influjo… “Maw”, “Grey Days”, “After The Fall”, “Crazy Love”, “Simple Death”… los temazos se van sucediendo y aunque en ellos puedes captar ecos de Mark Lanegan, o de Marissa Nadler o incluso de Portishead… la oscuridad de las composiciones, el misterio que emanan las melodías, la libertad con la que repentinamente atacan unas guitarras distorsionadas y reverberadas, hirientes y afiladas, y el irresistible embrujo de una voz herida y sinuosa, no dejan de recordarte que te hallas sumergido en el mundo de pesadilla color rojo sangre patrimonio exclusivo de Chelsea Wolfe… Y cuando al final despiertas de ese sueño, ya es demasiado tarde, estas irremisiblemente hundido en la profundidad del abismo. 

No, no resulta nada fácil sustraerse al embrujo de Chelsea Wolfe… Ni ganas que tiene uno de hacerlo…