jueves, 26 de marzo de 2015

BLACK METAL 2.14 (III): ONE MAN PROJECTS


Parece que los “one man projects” son algo bastante habitual en la escena del black metal, realmente no sé a qué se debe ni me he detenido a preguntármelo … el caso es que aquí me traigo –con bastante retraso, por cierto- las tres propuestas de este tipo que más me llamaron la atención el pasado año (por cierto, en este 2015 ya tenemos el primero de ellos: Leviathan, nombre de guerra para Jim Whitehead, cuyo álbum “Scar Sight” ya me tiene bastante enganchado). 



Chaos MoonResurrection Extract (2014): El nombre detrás de este proyecto es el del norteamericano de Tennessee, Alexander “esotérica” Poole, que compone, canta y toca todos los instrumentos de “Resurrection Extract”, su segundo disco hasta la fecha. Un trabajo bastante denso de nueve canciones cuyo sonido me recuerda en algunos momentos a Wolves In The Throne Room por la combinación black metal/dark ambient y esa especie de electricidad latente que recorre el disco de principio a fin. Las guitarras suenan sucias y ásperas… y sin embargo al mismo tiempo se tiene la (errónea) sensación de que se están usando sintetizadores debido al uso de unos efectos de guitarra que crean una atmósfera de adagio sin fin. Todo el disco es como una permanente cascada de airada melancolía en base a capas y capas de efectos, distorsión, reverberación… un muro de sonido sobre el que las voces distantes se elevan como gritos de interminable lamento. Junto a toda esa intensidad sonora, su tono de desesperanza e inexorabilidad nos introduce en muchos pasajes de lleno en el terreno del post metal. En otros, es el dark ambient el que cobra protagonismo brindándonos algunos momentos de calma, una calma tensa que no nos libra de la sensación de desasosiego pero sí permite descansar nuestros oídos durante algunos minutos y que se concentra sobre todo en la segunda mitad del disco, donde se encuentran también las mejores canciones. Y es que creo que es un disco que mejora con el correr de las canciones para alcanzar un clímax final realmente potente. 




Mare Cognitum – Phobos Monolith (2014): El geniecillo detrás de este proyecto se llama Jacob Buczarsky. Hablamos en este caso de black metal atmosférico, algo también aplicable a Chaos Moon, con la diferencia de que si en aquellos mencionaba ciertas similitudes con WITTR, en este caso, si bien éstas están también presentes, los parecidos están más hacia el lado de Deafheaven, esto es: una combinación de black metal con post metal (o simplemente, post black metal) a la que, en este caso, se añade además un preciosismo casi barroco que quizá por momentos puede llegar a saturar un poco. Un disco grandilocuente y un quizá tanto excesivo pero en cualquier caso lleno de fuerza y melodía, de épica y melancolía en el que pese a su carácter extremo se aprecia una búsqueda deliberada de la belleza. También aquí tenemos un verdadero muro de sonido a base de efectos, pesados riffs y extensos desarrollos que pueden recordar a bandas de post metal como Isis y capas superpuestas de tremolo guitars llenas de barroquismo que se elevan hasta el infinito en épicos crescendos, contrastando con puntuales y delicados arreglos de piano o de cuerda. La voz gutural es más susurrada que gritada, camuflada casi como un instrumento más dentro del abrumador muro de sonido.




Infestus – The Reflecting Void (2014): Siguiendo la buena senda de su anterior “ExIIst” (2012), el multiinstrumentista alemán “Moloc” nos ha regalado con “The Reflecting Void” un disco pulcro, elegante y cuidado hasta el mínimo detalle. Un trabajo brillante de oscuridad envolvente cantado en inglés y alemán que alterna un black metal reflexivo, casi contemplativo, con pasajes que incursionan en la arena del metal progresivo y que se ha colado en varias listas de lo mejor en su género. La razón: grandiosos y grandilocuentes riffs, guitarras cristalinas, atmósferas oscuras y opresivas, estupendos cambios de ritmo, sublimes momentos sonoros y sobre todo excelentes canciones que te atrapan a las primeras de cambio sumergiéndote muy a tu pesar en la atmósfera siniestra que emana todo el disco… “Constant Soul Corrosion”, “Innere Reflexion”, “Devouring Darkness”… Sí, así es…



Continuará... creo.

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