viernes, 26 de diciembre de 2014

25 FAVORITOS DE 2014


Todos coincidimos en que este ha sido un gran año. Por mi parte, la verdad es que he escuchado un montón de cosas y aún así sé que me he perdido otras muchas de indudable calidad. Esta lista es de los discos que de una forma u otra han sido más especiales para mí a lo largo del año, ya sea por la impresión, impacto o sorpresa que me causaron en su día, porque me volví adicto a ellos y no pude soltarlos hasta el día de hoy, por los sentimientos que llevan consigo... o por cualquier otro motivo que haga que los haya sentido especiales  por encima de otros quizá mejores... Lo que quiero decir es que puede que ni siquiera sean los discos que más me gustan en este momento pero sí los que han sido más importantes a lo largo de todo el año (de no ser así, probablemente hubiera incluido por ejemplo el de Bryan Ferry, que hace dos días que me tiene encandilado...). En fin, encendamos los motores y comencemos a transitar esta ruta del rock and roll de 2014. En cada parada simplemente un porqué, aunque en muchas de ellas tendrás la oportunidad de profundizar en la historia del lugar, si lo deseas.





1. THE WAR ON DRUGS Lost In The Dream: Por el descubrimiento, por lo inesperado, por los sentimientos… Salda deudas y reconcilia con un pasado a veces menospreciado. Porque es brillante. Porque es el mejor y punto. Como mejor es también la reseña de Joserra.

2. WOODSWith Light & With Love: Porque me gusta la psicodelia y CSN y The Byrds y The Auteurs. Porque es un sixties meet nineties hecho con pasión y sabiduría cuyo impacto inicial aún no he podido olvidar. Johnny JJ lo describe muy bien.

3. STEVE GUNNWay Out Weather: Porque es un disco sabio en el que ni sobra ni falta nada, que utiliza la instrumentación justa, pero también toda la necesaria, para que todas las canciones suenen tan brillantes como en realidad son. Porque es una joya del folk rock moderno. Chals nos habla de él.

4. LYDIA LOVELESS Somewhere Else: Porque me enamoré de su voz y me volví adicto al sonido de sus guitarras. Porque sus canciones me acompañaron inesperadamente durante días, semanas y meses, pegadas a mí, sin necesidad de llevar la música puesta. Río Rojo me la descubrió y esta es su reseña.

5. THE NEW MENDICANTSInto The Lime: Porque me gustan The Byrds y Teenage Fanclub. Como a Johnny JJ.






6. NOTHINGGuilty Of Everything: Porque con ellos ha vuelto el shoegaze… y me gusta. Por la belleza subyugante de sus melodías y los muros de efectos y electricidad. Por “Somersault", “Guilty Of Everything” y “B&E”, por ejemplo. Algunas canciones aquí.

7. RYAN ADAMS – Ryan Adams: Porque es un nuevo “American Fool”. Aquí una muestra.

8. ROSE WINDOWS The Sun Dogs: Porque me gusta la música del summer of love pero también Deep Purple y The Doors y la psicodelia y el stoner y la flauta y la alucinante voz de Rabia Shaheen Qazi. Hace unos meses le hice la reseña.

9. J MASCIS – Tied To A Star: Porque J Mascis es la mitad o ¾ de Dinosaur Jr. y Dinosaur Jr. es una de MIS bandas y este disco es la parte tranquila y sosegada de Dinosaur Jr., que me gusta tanto como la hiperelectrificada. Para saber más, my friend JJ.

10. BEN WATTHendra: Porque es exquisito, elegante y magistral, y su belleza atemporal cura heridas e invita a mirar hacia atrás con respeto y reconocimiento. Los años nos enseñan y discos como este hacen el resto. Más información en la Land.







11. SIMONE FELICEStrangers: porque fue amor a primera escucha y el amor no necesita razones... Pero también es un disco hermoso y lleno de sensibilidad. Una muestra aquí.

12. DOUG PAISLEYStrong Feelings: Porque es un disco literalmente encantador y siempre que lo escucho lo hago con una sonrisa puesta y pensando que no hay nada más bonito que el country rock. La Land me lo descubrió.

13. IMELDA MAY Tribal: Porque es Imelda May y ha vuelto salvaje como nunca y sensual como siempre. En Río Rojo.

14. LUCINDA WILLIAMSDown Where The Spirit Meet The Bone: Porque Lucinda es sagrada pero al mismo tiempo terrenal y achuchable y siempre llega al alma. Porque es puro y honesto y tratándose de Lucinda nada con esas virtudes puede salir mal. En la Land, como no.

15. JOHN GARCIAJohn Garcia: Porque es un soberbio trallazo de hard... Porque es el puto John Garcia. Punto.










16. FUTURE ISLANDSSingles: por la cascada de voz, y el sonido disco oscuro y ochentero y las superlativas melodías. Porque es sensual y hedonista y al escucharlo me tengo que contonear…

17. SHARON VAN ETTENWhere We Are: Por la voz y la cadencia de Sharon, porque las canciones son hermosas, elegantes y apacibles y me invitan a soñar cuando lo escucho. Por “Our Love”, “Break Me” y “Every Time The Sun Comes Up”, por ejemplo.

18. THE AFGHAN WIGSDo The Beast: porque es un regreso brillante… y esa oscuridad, esas guitarras y esa voz llena de soul… cómo se echaban de menos.

19. HIS GOLDEN MESSENGERLateness Of Dancers: Para recorrer sin prisas millas de carretera, si es en un viejos descapotable bajo un cielo de primavera, mejor que mejor. Sin duda el mejor disco de folk del año. Explicaciones en la Land.

20. THE RAVEONETTESPe'ahi: Porque siempre me han gustado The Raveonettes y cuando menos lo esperaba han sacado su mejor disco… Y por la Velvet y Jesus & Mary Chain y The Ronettes y el shoegaze y la pista de baile… Por “Killer In The Streets”, “Z-Boys” y “Summer Ends”, por ejemplo.









21. DEAN WAREHAM – Dean Wareham: Por Galaxy 500, Lou Reed y el elegante toque psicodélico… Tiene el aroma del summer of love en el s.XXI. Reseña espacial aquí.

22. SPOON – They Want My Soul: Porque molan y suenan guays y bailables y tienen funky y R’n’R y guitarras y les deben gustar los Stones.

23. TY SEGALLManipulator: Porque es loco y brillante, antiguo y moderno, eléctrico y popero, rockero y bailable, libre, alternativo, independiente… un timo… o un genio.

24. SUN KIL MOON – Kenji: Todavía no sé por qué, pero me deja con muy mal cuerpo… y me gusta.

25. ELBOWThe Take Off And Landing Of Everything: Porque nunca me había tomado la molestia de escuchar a Elbow… y cuando lo hice con este disco me gustó mucho. Porque es diferente a todo. 







Llegamos aparentemente al final del camino, pero no, no es así, hay más paradas y desvíos en esta ruta, desvíos en forma de discos que bien podrían haber salido en el programa original de viaje como visitas obligadas y de indudable interés, y por poner sólo algunos ejemplos, podemos mencionar los casos de Marissa Nadler (July), Rosanne Cash (The River & The Thread), Connor Oberst (Upside Down Mountain), The Men (Tomorrow Hits), Lee Fields (Emma Jean), John Fullbright (Songs), Blues Pills (Blues Pills), Royal Blood (Royal Blood), Benjamin Booker (Benjamin Booker), Joseph Arthur (Lou), Damien Rice (My Favourite Faded Fantasy), Bryan Ferry (Avonmore) y seguro que me dejo alguno más...

Hay otro tipo de destinos que, sencillamente, no han tenido opción porque no los he visitado previamente, bien porque no he tenido tiempo aunque les tengo muchas ganas (Reigning Sound, Cracker, Counting Crows, Avi Buffalo, Old 97's, Smashing Pumpkins...), o bien porque, aunque no dudo de su excelente calidad, me ha dado pereza visitar hasta ahora... lo reconozco (Chuck Prophett, Jack White, John Hiatt, Wilko Johnson Roger Daltrey, Leonard Cohen, Bob Dylan...).

Ahora sí, creo que hemos llegado al final. Si crees que falta algún nombre importante seguramente se debe a que no me ha convencido o  me ha decepcionado... Y han sido unos cuantos.

martes, 23 de diciembre de 2014

BLACK METAL 2.14 (II)




Anaal Nathrakh – Desideratum: El último disco del dúo británico Anaal Nathrakh (para pronunciarlo correctamente escucha el conjuro de la creación pronunciado por Merlin en “Excalibur” de John Boorman) es una verdadera apisonadora de black metal casi industrial que no deja piedra sobre piedra, un verdadero muro de sonido plagado de efectos, electrónica, riffs demoledores y ritmo vertiginoso. Un disco directo y sin medias tintas cuyas canciones rara vez pasan de los cuatro minutos (cosa rara para el género) y en el que junto a cierta urgencia death/punk (“Sub Species Aeterni” es un buen ejemplo), se pueden apreciar reminiscencias de Emperor o Craddle Of Filth, y en ciertos momentos de marcado carácter industrial hasta de Marilyn Manson (abiertamente por ejemplo en el principio de “A Firm Foundation Of Unyielding” con toque glam incluido). Otro punto marca de la casa es la gran variedad de registros vocales y el juego que dan al combinarse a lo largo de las diferentes canciones, especialmente cuando hacen uso de una voz limpia de barítono que deja huella (“Unleash”, “The One Thing Needful”, “Desideratum”, “Idol” o “The Joystream”). 







Schammasch – Contradiction: No estoy realmente en condiciones de hacer todavía un comentario muy sesudo acerca de este mastodóntico trabajo, de esta bestia sonora, de este monumento metálico, más allá de lo que acabo de escribir… que ya me parece bastante, dado que prácticamente lo acabo de descubrir y llevo apenas cinco escuchas… y tratándose de un disco doble de canciones largas como es el caso, como que necesitaría unas cuantas más para poder hacerlo. Lo que sí estoy en condiciones de decir es que “Contradiction” es ambicioso, rico, variado y lleno de matices, con un sonido portentoso, un impresionante trabajo de guitarras y voces, con atmósferas subyugantes llenas de oscuro misticismo, que suena apabullante y trascendente y posee unas canciones completas e inabarcables a un tiempo. Lo llamamos black metal, pero tiene detrás tal cantidad de estilos e influencias amalgamados que utilizar esa etiqueta es casi como no decir nada. Por citar algunas referencias me vienen a la cabeza nombres como Behemoth, Triptykon y Watain… También estoy en condiciones de decir que en este momento creo que es mi favorito de los todos los discos incluidos en este repaso y que va a estar muy arriba en mi top del año metálico ¿Canciones? ¿Qué puedo decir? Aún es pronto. 







Nuklear Frost – Subjugation: Un trabajo de signo muy diferente al anterior. En este debut de la banda de Minnesota Nuklear Frost, no parece haber más pretensión que la de facturar un buen disco de black metal más o menos melódico. Lo bueno del asunto es que lo consiguen plenamente. Melodías oscuras, riffs dinámicos y variados y breves interludios de calma en medio de una ferocidad muy bien dosificada. Un disco sólido, homogéneo, rocoso y honesto. No inventan nada nuevo ni pretenden dejarte alelado con la complejidad de sus canciones y la riqueza de sus arreglos… No, simplemente nos presentan siete buenas canciones de sonido afilado que probablemente a su término querrás volver a escuchar porque te habrán hecho pasar un rato de puta madre. Y esto es quizá lo mejor que se puede decir de él. Un disco corto en duración y en número de canciones que se hace aún más corto en la escucha. Por citar algunos títulos “Theist Holocaust”, “The Failure Of Altruism” y “Become Death”, sean quizá mis canciones favoritas, pero eso no significa mucho pues el nivel es en todas muy similar. Muy bueno.



Continuará...

miércoles, 17 de diciembre de 2014

BLACK METAL 2.14 (l)


Si bien este año no ha alcanzado en mi opinión el nivel del anterior en lo que se refiere al metal, si hablamos de subgéneros metálicos y más concretamente de black metal y quizá también de doom en sentido amplio (incluyamos el sludge/drone/stoner doom), la cosa cambia bastante, pues la cantidad de discos notables en esos estilos es para estar más que satisfecho. 

El black metal es un subgénero que con el paso de los años, y especialmente desde mediados de los noventa, se ha ido abriendo a otras influencias y con ello enriqueciéndose de tal manera que las actuales propuestas basadas en él resultan de lo más variadas, sorprendentes y estimulantes. Esta apertura de las bandas de black metal a otros estilos, así como su propia incorporación al sonido de bandas procedentes de otros estilos ha hecho que el espectro del black metal se haya ensanchado enormemente, llegando con ello además a audiencias y a un grado de aceptación que de otro modo, en su originario y deliberado estado underground, hubiera sido impensable. 

Pues bien, aprovechando las bonitas fechas en que nos encontramos, voy a dedicar una serie de entradas a comentar los discos de black metal, en sentido más o menos estricto, que más me han gustado este año, que son un buen puñado y de lo más variado. Aclarar antes de empezar que “Esoteric Warfare” de Mayhem ya fue aquí comentado en su día, por lo que quedará fuera de este repaso. Empecemos.





Nachtmystium – The World We Left Behind: La despedida discográfica de los norteamericanos Nachtmystium, disueltos oficialmente en 2013, ha resultado ser quizá su mejor obra (dejemos a “Instinc: Decay” disputarle ese honor). “The World We Left Behind” es un adictivo cóctel sonoro que combina black metal con heavy metal de ascendencia ochentera (por momentos me recuerda a bandas como W.A.S.P.), sembrado de buenas melodías y riffs contagiosos que conviven sin problemas junto a las cargas de profundidad y descensos al abismo más propios del black metal y con una voz, la de Blake Judd, que suena sucia sin llegar a ser ininteligible. Todo el disco está envuelto por una tenue atmósfera de oscura psicodelia en la que no falta la presencia, siempre en un segundo plano, de elementos electrónicos (la canción homónima quizá sea el mejor ejemplo). Un disco accesible y de fácil escucha en el que destacaría la inmediatez de trallazos casi hard rock como “Fireheart” o “On The Other Side”, la solidez de temazos hipnóticos como “Voyager” o “In The Absence Of Existence” e incluso la belleza de la casi balada que cierra el disco, titulada “Epithaf For A Dying Star”. Mención aparte para “Into The Endless Abyss”, un tema de más de ocho minutos que comienza como una clásica canción de black metal para transmutar hacia la mitad en otra cosa diferente, extrañamente familiar y tremendamente adictiva. Sin duda uno de mis favoritos del año.




Primordial – Where Greater Men Have Fallen: Los irlandeses Primordial engrandecen su nombre disco a disco. Su folk/black metal de raíz celta y ascendencia setentera sigue cautivando y convenciendo y se envuelve en esta ocasión de cierto espíritu doom para producir temazos del calibre del homónimo, “Babel’s Tower”, “Wield Lightning To Split The Sun” o (especialmente) la soberbia “Ghosts Of The Charnel House”. Primordial son a estas alturas un valor seguro y “Where Greater Men Have Fallen” no hace más que confirmarlo. Un disco lleno de épica en el que cada escucha pide una más. Se apodera de ti.






Dark Fortress – Venereal Dawn: Los alemanes Dark Fortress han grabado otro de los grandes discos de black metal del año. “Venereal Dawn” es un disco melódico, elegante, a ratos salvaje (“I Am The Jigsaw Of A Mad God” es un buen ejemplo) y a ratos atmosférico (“The Deep”), recorrido de principio a fin por una fuerte vibra progresiva (“Lloigor” remite inmediatamente a Opeth) y que tanto puede recordar a clásicos del género de los noventa como, a golpe de riff, acercarse al thrash y al death metal (“Betrayal And Vengeance”, “Luciform”). En los temas más largos con sus continuos cambios de ritmo y diferentes pasajes y atmósferas (“Venereal Dawn”, “On Fever Wings”) es quizá donde se puede apreciar una mayor riqueza y variedad de matices, pero son quizá otros como “Chrysalis”, “Odem” o la citada “Betrayal And Vengeance” los que hacen que te enganches al disco a la primera. Todo un acierto.




Continuará...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

I DON’T WANT TO CHANGE YOU, DAMIEN

En una reciente entrada de Atalanta sobre el último trabajo de Damien Rice con el apropiado título “Delicado Damien”, Abel Atalanta hablaba de los excesos orquestales del irlandés, excesos que en ocasiones podían hacer un flaco favor a unas composiciones que quizá en su “desnudez” (“naked”, se dice ahora) se podrían revelar en toda su bondad y magnitud… Tras dejarle un comentario en el que decía que, efectivamente, quizá era excesivamente delicado para mí y recibir por su parte la advertencia de que pese a todo el disco contenía grandes canciones, me mostré de acuerdo con él… al fin y al cabo ya me había ocurrido lo mismo con el anterior “O”, que entre tanto exceso contenía gemas del calibre de “The Blower’s Daughter”, cuya imperecedera belleza nada era capaz de ocultar… En fin, con este último trabajo me ocurre otro tanto, la tendencia del “delicado Damien” por ese tipo de excesos me llega a saturar… pero cuando uno se encuentra preciosidades como “The Greatest Bastard” o “I Don’t Want To Change You” se lo puede perdonar todo…



Canción:
“I Don’t Want To Change You” - Damien Rice (My Favorite Faded Fantasy, 2014)