viernes, 31 de enero de 2014

JUSTICIA METÁLICA PARA 2013. LA LISTA DEFINITIVA (BEST METAL 2013)

Fuera rollos. Me precipité al publicar mi lista. Me he pasado los dos últimos meses escuchando todo lo que había que escuchar y la he incrementado de 13 a 20 discos. El resultado creo que es más fiable y representativo de lo que fue el año metálico. Al final incluso me ha costado dejar fuera un puñado de buenos trabajos (especialmente el atmosférico y elegante “Tempest”, una cátedra de funeral doom a cargo de Lycus). En cuanto a las nuevas incorporaciones, son un puñado de grandes discos que no han hecho más que reafirmarme en el convencimiento de que 2013 fue un gran año para el metal. Quizá sea “More Constant Than The Gods”, de SubRosa el que ahora mismo me tiene más enganchado, pero no quiero dejar de mencionar, entre otros, a los finlandeses cósmicos Oranssi Pazuzu, el heavy metal de tintes post punk de In Solitude o el regreso por todo lo alto de Satan para recordarnos que la NWOBHM sigue dando grandes frutos. Mención especial para los suecos Agrimonia, cuyo disco, “Rites Of Separation”, es una maravilla a nivel compositivo e instrumental que sin embargo no termina de convencerme en la parte vocal. De los que ya estaban, Deafheaven, Carcass y Gorguts se mantienen inamovibles en los primeros puestos, mientras que The Ocean, Kylesa e Inter Arma aguantan bastante bien el tipo frente a las nuevas incorporaciones. Por último, decir que he sacado a Black Sabbath de la lista para hacer un poco más de sitio a otras bandas. A estas alturas Ozzy, Iommi y cía. no necesitan salir en ninguna lista (y menos en esta). Que quede claro que su “13” sigue siendo para mí el pelotazo del pasado año. Pero ahora, el primer puesto del año en mis preferencias es para los infiltrados del metal, Deafheaven y su maravilloso “Sunbather". Así pues, los 20 de 2013 son…




1. DEAFHEAVEN – “Sunbather” (black metal/post metal) 
 2. CARCASS – “Surgical Steel” (death metal) 
  3. GORGUTS – “Colored Sands” (death metal) 
   4. SUBROSA – “More Constant Than The Gods” (doom/sludge metal) 
    5. ORANSSI PAZUZU – “Valonielu” (pshychedelic black metal)
     6. THE OCEAN – “Pelagial” (progressive metal/post metal) 
      7. IN SOLITUDE – “Sister” (heavy metal) 
       8. KYLESA – “Ultraviolet” (doom/sludge/stoner metal) 
        9. SATAN – “Life Sentence” (heavy metal) 
         10. INTER ARMA – “Sky Burial” (blackned sludge/post metal) 
          11. INQUISITION – “Obscure Verses For The Multiverse” (black metal) 
           12. CULT OF LUNA – “Vertikal” (progressive metal/post metal) 
            13. AMORPHIS – “Circle” (melodic death metal/heavy metal) 
             14. MAGIC CIRCLE – “Magic Circle” (heavy metal/doom metal) 
              15. AGRIMONIA – “Rites Of Separation” (death/black/progressive metal) 
               16. GRAVE MIASMA – “Odori Sepulcrorum” (blackned death metal) 
                17. DARKTHRONE – “The Underground Resistance” (heavy metal) 
                 18. CHTHONIC – “Bú-tik” (melodic death/black metal) 
                  19. KALMAH – “Seventh Swamphony” (melodic death metal) 
                   20. THE BURIAL – “In The Taking Of Flesh” (death metal/metalcore)

viernes, 24 de enero de 2014

EL TERROR CÓSMICO DE ORANSSI PAZUZU


Si algo me ha enseñado mi afición al black metal es que, en contra de una supuesta rigidez de esquemas y temática (que sólo existe en realidad en la mente de los más obtusos), es un subgénero mucho más rico de lo que pudiera parecer en un principio y que además se presta a la perfección para conjugarse y fundirse con otros estilos alumbrando músicas verdaderamente interesantes y cautivadoras. 

Los finlandeses Oranssi Pazuzu, pertenecen a ese grupo de bandas que amplían las fronteras del black metal llevándolo a nuevos territorios sonoros, en este caso a través de la psicodelia y, en menor medida (más en sus comienzos), del jazz. Su último disco, publicado el pasado 2013 y de título “Valonielu”, constituye la tercera misión al espacio de estos astronautas del metal desde que, en 2009, decidieran acometer la aventura de llevar la siniestra oscuridad del black metal a las profundidades del cosmos… quien sabe si en busca de las respuestas a las últimas preguntas o por simple afán de explorar lo desconocido. El caso es que para ello se valen de electrónica y capas y capas de sonidos y efectos espaciales que crean las diferentes atmósferas sobre las que las voces guturales de fría y aparente malignidad y los apabullantes y repetitivos riffs desarrollan, lenta pero implacablemente, el black metal psicodélico y espacial que caracteriza a la banda. 

Seis son las canciones que componen este disco, tres de ellas contundentes trallazos de entre cuatro y cinco minutos que funcionan como cohetes, en especial la inicial “Vino Verso” y el penúltimo tema, “Olen Aukaissut Uuden Silmän”, sin duda el más atómico y blackmetalero del disco. La tercera en discordia es “Tyhjä Tempelli”, que por momentos parece una canción de surf espacial (algo así como black space surf, si es que existe tal cosa). “Uraanisula” es una hipnótica canción de doce minutos que empieza entrando lenta y quedamente cual nave de exploración interestelar a las puertas de lo desconocido, para desembocar en un pesado riff completamente doom alrededor del que se van multiplicando los efectos espaciales por detrás de la voz, y que termina con un estallido en los cuatro minutos finales que son puro black metal progresivo. Otro tema similar es el que cierra el magistralmente disco, “Ympyrä On Viiva Tomussa”, que con quince minutos de duración toma derroteros de post metal sin dejar de recrearse en la psicodelia cósmica marca de la casa. Entre medias, "Reikä Maisemassa"un corte instrumental que con una onda psicodélica muy “Twilight Zone”, ejerce de perfecto puente entre canciones. Por último conviene aclarar que, dado que no hablo finlandés, no creo que debas hacer demasiado caso de todo este rollo cósmico y demás chorradas interestelares que acabo de soltar. Pero puedes escuchar “Uraanisula”… a ver qué te sugiere.

jueves, 16 de enero de 2014

… AUNQUE EL HEAVY METAL YA ESTABA EN BUENAS MANOS


En efecto, siempre es de agradecer la presencia de veteranos que recuerden con su maestría y sabiduría el camino a seguir a las nuevas bandas (además de alegrarnos los oídos con sus trabajos), pero por lo menos en lo que se refiere al 2013, resulta que sus alumnos tenían ya la lección muy bien aprendida, y ahí estaban para demostrarlo casos como los de In Solitude y Magic Circle, las bandas protagonistas de esta entrada, que paralelamente a los lanzamientos de sus maestros sacaron también por su parte sendos discazos para figurar entre lo mejor del pasado año. 



Entre tanto veterano, 2013 fue también un año de grandes debuts metálicos como los casos de Inter Arma (post, sludge…) o The Burial (death técnico), o los que nos traen hoy aquí, en la vertiente del heavy metal más clásico, Magic Circle y su tremendo y homónimo debut. La banda de Massachusetts practica un metal de inspiración completamente setentera, una especie de retro doom cuya referencia más evidente, debido en gran parte a la voz de su cantante, es Black Sabbath. Sus canciones son largas, la mayoría por encima de los seis minutos, y en ellas predominan los tempos lentos y medios con repentinos y acelerados cambios de ritmo, cambios que terminan siendo su mejor baza junto a los estupendos y adictivos riffs. Mención especial merece Brendan Radigan, un tipo apasionado y con oficio que parece dejarse la piel en cada canción, y cuya voz deudora de Ozzy Osbourne y que en algunos momentos puede recordar al Chis Cornell de los primeros Soundgarden, parece ser el sello de la banda. Con todo, lo mejor del disco, por encima de cualquier individualidad son las seis grandes canciones que lo componen. Para muestra, esta tremenda “Scream Evil”






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Esto son palabras mayores. Muchos discos metálicos me encantaron el pasado año, pero no tantos fueron los que me sorprendieron. “Sister”, tercer disco de los suecos In Solitude, de descubrimiento reciente para mí, es uno de ellos, y en él se combinan de manera magistral y sorprendente el heavy metal de reminiscencias setenteras y ochenteras con el post punk de los primeros ochenta, el gothic también de los ochenta e incluso la new wave. El resultado: un disco de metal que a ratos puede no sonar a tal y cuya oscuridad, si te gusta esa onda y en su día disfrutaste de bandas como Joy Division, The Sisters Of Mercy o The Cure, seguro te mantendrá enganchado de principio a fin, además de sorprendido por poder compatibilizar esa oscura pasión con la que sentías (o sientes) al escuchar a Iron Maiden o Judas Priest. Uno de los aspectos que cabe destacar en este trabajo es la voz del cantante, Pelle Ahman, cuyo aporte es, creo, lo que más contribuye a dar a todas las canciones ese tono general de oscuridad y que en ciertos momentos puede remitirnos a  bandas como Danzig o The Cult. Y aunque no pensaba extenderme mucho más, ahora ya me han entrado las ganas de seguir, así que iré por las canciones. El disco se inicia con “He Comes”, una canción de guitarras acústicas y voces llenas de reverberación que marca desde el principio el tono oscuro que envolverá todo el disco, y sigue con “Death Knows Where” cuyo riff inicial enlaza sin interrupción con el final de la canción anterior dejando a las claras que, pese a la oscuridad gótica, estamos escuchando a una banda de heavy metal. “A Buried Sun” baja nuevamente el ritmo, que no la intensidad ni la oscuridad, con su riff inicial lento, arrastrado y casi fúnebre y su clima de permanente tensión que no llega a estallar, con pasajes que van desde lo bluesy hasta ciertas atmósferas que pueden llegar a recordar a Depeche Mode. Y a partir de ahí llegan “Pallid Hands”, “Lavender”, “Sister” y “Horses In The Ground” cuatro trallazos seguidos que pasan como un suspiro y en los que se ponen de manifiesto los puntos más fuertes de la banda: riffs contagiosos, solos de guitarra perfectos y medidos y melodías pegadizas de querencia pop. Cierra el disco “Inmost Nigredo”, que vuelve a bajar el ritmo, incrementa un pelín la oscuridad y coquetea con el black metal y la psicodelia… Y nosotros casi ni nos habremos enterado de que todo ha terminado, por lo que probablemente queramos volver a empezar. Esto se llama “Sister”, como el disco:




Canciones:
"Scream Evil" - Magic Circle (Magic Circle, 2013)
"Sister" - In Solitude (Sister, 2013)

domingo, 12 de enero de 2014

Y REGRESARON LOS VETERANOS PARA MANTENER VIVA LA LLAMA DEL HEAVY METAL...


Pues sí, el 2013 fue el año de los veteranos en el metal, algunos que regresaron, otros que nunca se habían ido… pero todos ellos presentando discos a cual más rotundo; y el metal más clásico no fue una excepción a esa tónica gracias a nombres como Black Sabbath o las dos bandas que hoy nos ocupan: Satan y Darkthrone.




Allá por la primera mitad de los años noventa se inició en Noruega lo que se llamó “The second wave of black metal”, en la que una serie de bandas del país nórdico reinventaron y redefinieron el género llevándolo al extremo en todos los ámbitos. De esas bandas, una de las más malignas, satánicas, sucias, extremas y underground (de acuerdo a las nuevas coordenadas) fueron sin duda Darkthrone, que se marcaron por esos años un par de discos (entre algunos más) que, además de tremendamente buenos, fueron cruciales en la evolución y redefinición del black metal. Pero resulta que a mediados de la pasada década Darkthrone abandonaron esa senda estilística para realizar desde entonces en sus sucesivos trabajos una particular revisión del heavy metal más clásico, aquel con el que sus componentes habían crecido y se habían formado como músicos, y que les ha llevado finalmente, con su disco de 2013 a figurar en casi todas las listas de lo mejor del año metálico. Y señores, no es para menos, porque “The Underground Resistance”, además de ser un cóctel de heavy, speed, trash, doom, o de remitirnos a la NWOBHM o al power metal de los ochenta, es ante todo un asombroso e inspirado ejercicio de pasión contagiosa por el heavy metal, en el que cada canción es un verdadero temazo y constituye toda una fiesta y un auténtico disfrute metalero. Sirva de muestra esta salvajada blasfema de trece minutos de duración con la que los noruegos se han dado el gusto de cerrar su disco. Pasión contagiosa, oiga… this is a true heavy metal record!… Gritemos juntos: Leave No Cross Unturned!!!




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Y si Darkthrone reinvindican los sonidos del metal clásico, los que ahora vienen son justamente parte de la parte contrat… perdón, reivindicada. Y es que hay regresos y Regresos, y el de Satan en 2013, con “Life Sentence”, ha sido sin duda un Regreso. Estos veteranos de la NWOBHM no publicaban un disco desde 1998, si bien entonces lo hicieron bajo el nombre de Pariah; para encontrar el último disco publicado como Satan hay que remontarse ni más ni menos que al año 1987, en que publicaron su segundo trabajo, por lo que este de 2013 constituiría el tercer disco de estudio de la banda, como tal, veintiséis años después. ¡Y vaya disco! Diez temazos llenos de fuerza, frenéticos y brillantes que no te dan respiro y que enganchan al instante desde el primer al último segundo. Un disco no flaquea por ninguno de sus costados ni baja el listón en ningún momento y en el que casi cada canción podría ser un himno del heavy metal por sí sola, y si no me crees escucha “Time To Die”, “Incantations”, “Tears Of Blood”, “Testimony” o “Life Sentence” y después me cuentas. Confieso que yo no había escuchado nada de ellos hasta que llegó este disco, pero dicen por ahí que en 2013 estos veteranos metaleros han firmado su mejor trabajo, y después de escucharlo yo no albergo la más mínima duda de que es cierto, no podía haber sido de otra manera. Tampoco me sorprende leer que Satan han firmado en 2013 una de las (sino la) obras cumbres de la NWOBHM. Manda huevos, pero así es. Y ahora, la canción, porque si Darkthrone cerraban su disco con su canción más completa, Satan hacen lo propio con esta maravilla titulada “Another Universe”, una canción que comienza lenta, casi jazzística, con una intro preciosa en que la voz de Brian Ross (espectacular durante todo el disco) me ha recordado al John Grant de “Queen Of Denmark”, para dar paso después a un estallido metálico en el que se combinan magistralmente el heavy metal con unos toques de stoner metal. Una sorpresa y una manera magistral de cerrar un discazo. Ahí va:




Canciones:
"Leave No Cross Unturned" - Darkthrone (The Underground Resistance, 2013)
"Another Universe" - Satan (Life Sentence, 2013)

viernes, 10 de enero de 2014

CANCIONES: GOTHIC METAL

No estaría mal que las chicas góticas que se ven por la calle se parecieran siquiera un poquito a las que salen en carátulas de discos, cómics y demás... Pero bueno, aquí nos dedicamos a la música. Y sí, hoy me ha dado por el gothic metal.



"Your Shameful Heaven" - My Dying Bride (The Angel And The Dark River, 1995):




"I See Your Face" - Paradise Lost (Draconian Times, 1995):




"The Beloved" - Anathema (Eternity, 1996):




"Heaven Laid In Tears (Angels' Lament)" - Draconian (Arcane Rain Fell, 2005)




"No Safe Harbor" - SubRosa (More Constant Than The Gods, 2013): Aunque el gothic ha ido habitualmente de la mano del doom, SubRosa están muy lejos (afortunadamente) de poder ser encasillados dentro de ese (temo que desprestigiado) subgénero (al igual, ya que estamos, que Anathema y Paradise Lost, cuya música, partiendo, esta vez sí, del gothic, ha ido mucho más lejos). Sin embargo en esta canción en concreto de SubRosa, la presencia del piano, unida a los violines y a las voces femeninas le pueden dar cierto aire gótico. En cualquier caso es un pedazo de canción (la mejor del lote, sin duda), y cualquier excusa es buena para escucharla.




*Nota: Si no conocías estas canciones y alguna de ellas te ha gustado, debes saber que todas ellas pertenecen a grandes discos (también la de Draconian).

miércoles, 8 de enero de 2014

SUBROSA - MORE CONSTANT THAN THE GODS (2013)


Tres chicas, dos chicos, tres voces, dos violines, guitarra, bajo, batería, doom metal y un gran disco titulado “More Constant Than The Gods” son los culpables, entre algunos más, de que mi lista metálica de 2013 fuera del todo incompleta (y ya adelanto aquí que, dada la importancia de los “olvidos”, a finales de este mes subsanaré el error publicando una lista definitiva y algo más extensa). También son los culpables de que buena parte de las horas de los días de este nuevo año las haya pasado sumergido en las oscuras, profundas y mágicas redes del doom y el sludge metal de SubRosa.

Una de las cosas que más me llamó la atención al escuchar por primera vez a SubRosa fueron las voces, y en especial la de Rebecca Vernon, que tiene una especie de encantador aire amateur al cantar que me recordó a algunas bandas femeninas de rock alternativo de los noventa y últimos ochenta (L7, Babies In Toyland…), y que en los momentos más tranquilos puede sonar hasta naïf mientras que en los más aguerridos puede llegar a recordar a Courtney Love (aunque muy lejos del torrente de voz que se gastaba la de Hole). Otra cosa  que llama la atención (es marca de la casa) y atrapa irremisiblemente al oyente es el contraste de los violines con las ásperas y pesadas (pero también hermosas) guitarras de (también) Rebecca, con cuyos aguerridos y monolíticos riffs hacen un contrapunto perfecto amén de crear algunas atmósferas de gran belleza. También es destacable la predilección por la música folk que se puede apreciar en varios de los cortes, y que es patente, por ejemplo, en “Fat Of The Ram”, un tema completamente folkie distorsionado sin embargo hasta terminar convertido en una canción casi post metal. El disco está lleno de momentos mágicos y especiales (el delicado y elegante inicio de “The Usher”, la sublime sección final de “Gods Of A Dead Empire”, el sonido proto doom de “Cosey Mo”, o la belleza de la postrera “No Safe Harbor”, canción en la que todo es mágico y especial…) que se van sucediendo a lo largo de sus extensos cortes (entre los 7 y los 14 minutos) plagados de cambios de ritmo y de atmósferas y ambientes diferentes, y que logran que descubras nuevos matices con cada escucha haciendo que éstas pasen inesperadamente como un suspiro. 

Os dejo con “Cosey Mo” por ser la menos extensa y más inmediata de todas las canciones, pero os animo a ir más allá y sumergiros en este disco al completo para disfrutar de una canciones y unos sonidos que os pueden sorprender. No creo que haya que ser aficionado al metal para disfrutar de este disco, basta con prestarle la atención que requiere y merece.