jueves, 16 de octubre de 2014

SPLENDID & RUSTIC CITY FATHERS


Me hice con “North Star Deserter” al año siguiente de su publicación, tras haberme quedado con la copla del breve comentario que hacía la revista Mondosonoro en su lista de lo mejor del 2007. Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché a Vic Chesnutt, a quien hasta ese momento tan solo conocía de oídas. Me impactó su profundidad, el poso de amargura que desprendían sus canciones y la densa oscuridad que envolvía a aquel difícil trabajo. Me impactó también la producción y el sonido, cuyos dos protagonistas absolutos e indiscutibles era la voz de Vic y las guitarras… uf, el sonido de esas guitarras… Con el tiempo me di cuenta de que no era un disco de fácil escucha ni para cualquier ocasión, y digo que con el tiempo porque en un principio me entró y enganchó de primeras y lo escuché muchísimo durante un par de años. Después lo dejé de escuchar también durante bastante tiempo. Para entonces Vic ya se había quitado la vida… recuerdo la tristeza y amargura que sentí al conocer la noticia con algunos meses de retraso… En fin, después, cuando traté de recuperarlo, simplemente no pude, me pareció mucho más oscuro y deprimente de lo que recordaba y las virtudes que antes le había visto ahora no era capaz de encontrarlas… me resultaba extraño... pero sé que era porque mi estado de ánimo sencillamente era incompatible en aquellos momentos con aquellas canciones. Hace un par de días, en mi viejo Ipod de 80 Gb con diez mil canciones que ya se me han quedado demasiado cortas, sonó en el modo aleatorio “Rustic City Fathers”, apenas empezó a sonar esa acústica supe que ya lo podía volver a escuchar y que lo echaba de menos… Y en eso he estado los dos últimos días, recuperando las sensaciones perdidas con aquel disco, que sigue siendo el único que tengo de Vic Chesnutt. He recordado que en aquellas primeras escuchas “Everything I Say”, con su sorprendente aroma grunge (en realidad creo que Chesnutt era un folkie de espíritu grunge), fue la canción que más me impactó y también posiblemente la que más escuché. Pero estos días han sido otras dos, que ya en aquellas primeras escuchas habían dejado su poso en mí. “Rustic City Fathers” siempre me cautivó, y estos días la he escuchado hasta la saciedad. “Splendid”, bueno… he recordado que una vez en esas primeras escuchas me había tumbado sobre la cama un anochecer de invierno después del trabajo (poco antes de perderlo) con el disco de Chesnutt en los auriculares y me había quedado dormido, creo que casi desde el primer tema… me desperté a la media luz de la lamparita de noche con las mágicas y misteriosas guitarras de “Splendid” bailando sobre mí, esa era la sensación, las notas de esa guitarra bailando sinuosa y misteriosamente sobre mí… ni del todo despierto, ni del todo soñando… esos segundos mágicos que a veces tenemos las suerte de disfrutar en ese mundo a mitad de camino entre el sueño y la realidad… esa es una sensación que desde entonces siempre asocio con esta canción… En fin, creo que ha llegado el momento de recuperarlas y compartir la experiencia en el blog… Y juro que al empezar a escribir no pensaba soltar un tocho tan largo…





Canciones:
1. "Splendid" - Vic Chesnutt (North Star Deserter, 2007)
2. "Rustic City Fathers" - Vic Chesnutt (North Star Deserter, 2007)

2 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Me ha gustado el aroma a Screaming Trees que desprende este disco, Lou. Me lo agenciaré y ya te iré contando. Un placer pasar siempre por tu morada. Un abrazo.

Lou Rambler dijo...

Me alegra que te guste Alex, no había caído en ese aroma a la banda de Lanegan, pero es cierto. Un abrazo y muchas gracias por comentar.