jueves, 5 de junio de 2014

BLOOD & SCENTLESS APPRENTICE. NUNCA TAN CONTUNDENTES.

Siempre vi a “In Utero” y “Vs” como una especie discos hermanos. Ello tiene que ver, creo, tanto con las circunstancias en que fueron publicados (ambos eran los siguientes tras los trabajos que dieron a sus autores el éxito mediático y planetario), como con el sonido áspero y con pocas concesiones a la comercialidad con el que Nirvana y Pearl Jam respondieron ante la presión y las grandes expectativas generadas en torno a ellos, confirmando sin embargo ante el mundo entero que estábamos frente a dos tremendas bandas que no eran flor de un día. También tiene que ver con la sensación o el sentimiento similar que ambos trabajos dejaron en mí. Recuerdo que me sentí orgulloso al comprobar esa contundente respuesta al desafío, lo sentí casi como algo propio, quizás porque ambas bandas formaban ya parte importante de esa nueva música por la que estaba empezando a apasionarme y de ese cambio y apertura gloriosa que supuso para mí -en todos los sentidos-, la llegada de los años noventa. Ahora quizá suene ridículo, pero recuerdo que en esas primeras escuchas de ambos trabajos cuanto más difícil y arriesgada sonaba una canción, cuanto más dura y demoledora era… más satisfecho estaba yo… Pero claro, no se trataba sólo de tomar riesgo y meter ruido; ante todo hacían falta canciones, y vaya que si las había… 

En fin, tanto rollo para poner dos canciones que, al igual que sus discos, siempre me han remitido la una a la otra, aunque musicalmente no tengan mucho que ver la una con la otra; simplemente, quizá, el hecho de ser lo más contundente en sonido que para mí han grabado Vedder, Cobain y sus respectivos proyectos. En el caso de “Blood” no tengo ninguna duda (nunca Vedder ha forzado tanto su voz y pocas veces PJ han hecho riffs más demoledores); en el caso de “Scentless Apprentice”, quizá podría haberla… pero es que ese riff con el bajo y la batería rematando la faena para no dejar prisioneros es una verdadera apisonadora… Dios, qué orgulloso me sentía ante semejantes despliegues de contundencia.






Canciones:
"Scentless Apprentice" - Nirvana (In Utero, 1993)
"Blood" - Pearl Jam (Vs., 1993)

3 comentarios:

ROCKLAND dijo...

¡Qué tiempos aquellos! Era una felicidad absoluta descubrir bandas como Pearl Jam o Nirvana. Todo un soplo de aire fresco en el mundo del rock. Es imposible olvidar aquellos discos y esas canciones llenas de adrenalina.
Temazos ambos.

Saludos.

SVS dijo...

Amén!Que grandes canciones! no hay duda que son sonidos de un tiempo ya pasado, pero nunca olvidados por quienes amamos la música!

Saludos.

Lou Rambler dijo...

Rockland: Esos tiempos y las sensaciones que nos dejaba toda esa nueva música... son imborrables.
Saludos

SVS: Así es. Una época quizás irrepetible pero que dejó una huella imperecedera. Saludos

Gracias por comentar.