jueves, 31 de octubre de 2013

LISTEN, LOU, THE SNOW IS FALLING


Cuando ayer Galaxie 500 tuvieron a bien acompañar mi desayuno cantando esta hermosa canción (recordándome con ello, además, y por enésima vez, el porqué ésa es para mí, sin duda, la comida más importante del día), me acordé instintivamente de Lou “street” Reed… Sí, ya sé, diréis que dadas las circunstancias no tiene nada de extraño, y más con el aire velvetiano que se gasta la canción… pero quizá por eso mismo, mientras la escuchaba embelesado acompañado del aroma a tostadas y café recién hecho me vino un flash del bueno de Lou caminando por las calles de un Nueva York nevado, paseando bajo los copos de nieve y dejando sus huellas sobe ellas… Unas huellas que, a diferencia de otras, jamás podrán ser borradas de esas calles a las que Reed cantó como pocos. 

Creo que salta a la vista que en los últimos meses estoy escuchando mucho metal, tengo mis motivos, además de que me gusta mucho el metal y me gusta más cuanto más lo escucho y más descubro…. Pero eso no impide que siga escuchando otros estilos y otros sonidos que siempre me han acompañado… Uno de esos sonidos es el de los tres discos de Galaxie 500, quienes, desde que mi amigo Johnny me pusiera tras su pista, a penas se separan de mí, al igual que, especialmente estos días, sucede con las canciones de Lou Reed, y los recuerdos imaginarios del neoyorkino que con cualquier excusa acuden a mí en forma de flash. Esta vez ha sido con “Listen, The Snow Is Falling” de Galaxie 500, mañana, será seguro con cualquier otra cosa. 

Pronto caerán las primeras nevadas sobre la ciudad de Nueva York, si es que no lo han hecho ya, me gusta imaginar que cuando eso suceda alguien allá arriba le dará un pequeño codazo al bueno de Lou y le susurrará al oído “listen, Lou, the snow is falling”, y éste bajará la mirada y contemplará como tantas otras veces, quizá con sonrisa cínica y socarrona, la nieve caer sobre las calles de esa gran ciudad que nunca dejará de pertenecerle.




Canción:
"Listen, The Snow Is Falling" - Galaxie 500 (This Is Our Music, 1990)

*Lo que sí constituyó toda una sorpresa fue descubrir que esta canción la cantaba Yoko Ono... y que encima lo hacía bien...

domingo, 27 de octubre de 2013

I'M SO FREE



Yes, I am mother nature's son 
And I'm the only one 
I do what I want and I want what I see 
Huh, could only happen to me 

I'm so free, I'm so free

(Lou Reed)

GRACIAS
Thanks, 
Thanks for being so free 
For making me feel so good
Gracias, thanks
Gracias pot tu Rock and Roll
For making me feel so high

You’re so free now, feel so good 
You’re so free now, feel so high

viernes, 25 de octubre de 2013

SOBRE LIGHTNING BOLT DE PEARL JAM

No quería hacer esta entrada, pero tengo que hacerla. Eran demasiadas las esperanzas que tenía puestas en este trabajo tras la alucinada en directo con el PJ20 hace un par de años, el innegable buen estado de forma de Eddie Vedder y, sobre todo, por ese fenomenal trallazo que sacaron como adelanto titulado “Mind Your Manners”. Pero es que es ahí, en ese adelanto, donde ya empiezan los problemas del disco: resulta que  “Mind Your Manners” es la única canción sobresaliente que encontramos en todo el disco, mientras que el resto oscila entre lo correcto y lo mediocre (e incluso alguna cosa por ahí en medio que no llega ni a eso). Y eso, queridos amigos de Pearl Jam está muy mal, no podéis lanzarnos esa jugosa carnaza para luego darnos lo que nos habéis dado. Eso es un engaño y una crueldad para con los fans.

Os prometo que lo he intentado, como fan declarado de la banda que soy, he intentado de verdad sacarle el jugo a este disco… pero no ha habido manera, e incluso diría que, al contrario de lo que sucede en muchas ocasiones, en este caso, el disco se me ha ido desinflando un poco más con cada escucha, al igual que le sucede al propio disco, que empieza bien, e incluso muy bien, para terminar siendo toda una decepción con el paso de las canciones. Y es que “Sleeping By Myself” me parece infumable, “Let The Records Play” podría estar bien para un “Lost Dogs”, pero jamás para un disco de estudio de Pearl Jam, seamos serios, por favor, se nota a la legua que esta canción es un puto descarte…, “Swallowed Whole” es una canción claramente de relleno que, si estuviera rodeada de otras mejores, no haría ningún daño, pero es que resulta que, después de “Pendulum”, es la mejor de la teórica segunda cara del disco… lo que me parece de vergüenza, “Yellow Moon” casi lo mismo... pero peor, y a “Future Days” se le podría aplicar lo mismo que a “Sirens” si no fuera porque más de una de esas por disco ya no, por favor… ¿Y qué pasa con “Sirens”? Pues que es una preciosa balada que hace 10 años no hubiera tolerado en un disco de PJ, pero que ahora, como clásicos que son, se les puede perdonar si está bien hecha, como afortunadamente es el caso, y a mí me gusta. Y entramos así, menos mal, en la parte buena del disco, pues, pese a todo, también contiene temas rescatables a parte de los dos adelantos. Joder, es que incluso se podría decir que la cosa aguanta bastante bien el tipo hasta “Pendulum”, y así, “Getaway” y “Lightning Bolt” me parecen correctas, cañeras y disfrutables, “Infallible” puede chocar en la primera escucha, pero después resulta ser una muy buena canción aunque tenga un estribillo más que visto, y “Pendulum” me parece también bastante buena… Creo que me olvido de una... ah sí, "My Father's Son"... pues eso, olvidable. En fin, que si se quiere rascar, algo de material disfrutable hay. Algo es algo... aunque sepa a demasiado poco.

Lo que más rabia me da de todo esto, aparte de mis ilusiones (ahora veo que desmedidas y probablemente infundadas) rotas es que escuchando el disco da la impresión de que Vedder y cía. se han acomodado por completo y se han dispuesto a dormirse plácidamente en los laureles viviendo de las rentas de sus veinte años de carrera. Una pena, porque de haberse esmerado un poco más en la segunda parte del disco, con sólo haber metido por ejemplo una o dos canciones más con la onda “Vitalogy” de “Mind Your Manners” y habernos obviado la tortura de “Sleeping By Myself”, la mediocridad de “Yellow Moon", y la sin razón de “Let The Records Play”, podríamos estar hablando de otro muy buen disco de Pearl Jam, uno más... y todos tan contentos.

Hoy no hay canción, no vaya a ser que encima me sature de la única que realmente me hace vibrar de este disco.

jueves, 24 de octubre de 2013

THE TROOPER: PREPARADOS PARA LA GUERRA


“Piece Of Mind” es una barbaridad, qué bestia… Ya comenté hace algunos años en una entrada a propósito de “Hallowed By Thy Name” (la única, por cierto que había dedicado a Iron Maiden hasta esta de hoy) que mi conocimiento de la dama de hierro fue tardío y es y sigue siendo escaso, pero eso no me impide, quizá porque la ignorancia es atrevida, no lo niego, afirmar que “Piece Of Mind” tiene que ser, por cojones, el mejor disco de Iron Maiden y una de las obras cumbres del heavy metal… Sí señor, este disco es demasiado bueno para ser simplemente uno más… No se puede decir otra cosa de un puto pedazo de disco en el que la peor canción sigue siendo un temazo mayúsculo, cuyos riffs, todos ellos, desprenden una fuerza y vitalidad contagiosas, los solos de guitarra son completamente orgásmicos y los estribillos poseedores de una épica capaz de hacerte botar y gritar y cantar enardecido (escucha “Flight Of Icarus” y entenderás lo que quiero decir) como un poseso durante cuarenta y cinco minutos… Y es que la fuerza que emana este disco y la manera en que su escucha te recarga las pilas tiene que valer más que todos libros de autoayuda publicados en el mundo, juntos, y que todos los discursos de motivación que cualquier jodido sargento, manager, coach o entrenador de cualquier cosa haya podido dar a sus pupilos… Después de escuchar este disco un par de veces uno está sobradamente preparado para ir a la guerra, para saltar al campo de batalla o al campo de juego, para aguantar en el trabajo al hijoputa de su jefe, para recibir con valor y entereza las fundadas e infundadas quejas de su mujer, o para enfrentarse a los jodidos problemas de la vida cotidiana… Llevas puesta una coraza más dura que la del jodido Robocop o que la del Rey Arturo y todos los caballeros de tabla redonda en versión de John Boorman juntos… Sí, sí… es que acabo de escuchar “The Trooper” por enésima vez en los dos últimos días después de bastante tiempo sin hacerlo y me ha puesto como me ha puesto… y me ha salido esta entrada… Prueba tú si no me crees… prueba, prueba y verás…



Canción:
"The Trooper" - Iron Maiden (Peace Of Mind, 1983)


* Aunque probablemente Iron Maiden sea la antítesis de la música que le gusta, esta entrada va dedicada a Joserra. Keep rocking y que la fuerza te acompañe, amigo mío.

lunes, 14 de octubre de 2013

MORBID ANGEL - BLESSED ARE THE SICK (1991)


Si Death podrían ser considerados algo así como los Slayer del death metal, Morbid Angel podrían ser al death lo que Metallica son al trash. Uno de los discos que justifican esa comparación, para mí positiva, es el que traigo hoy al blog. “Blessed Are The Sick” fue el segundo disco de estudio de la banda de Florida y constituye para mí su mejor y más completa obra, la verdadera obra maestra de la banda y sin duda una de las cumbres del género. Situado entre su brutal debut, el influyente y definitorio “Altars Of Madness” (1989) y el “superventas” (al menos para una banda de death metal) “Covenant” (1993), “Blessed Are The Sick” tiene en conjunto un tempo más lento que el de los otros dos, aunque sin nunca renunciar a los riffs ultrarrápidos marca de la casa. Entre sus canciones se pueden encontrar contundentes piezas de entre dos y tres minutos de duración de inmediatez punk (algunas rapidísimas como “Brainstorm”, “Unholy Blasphemies” o “Thy Kingdom Come”, alguna más lenta y pesada, como la estupenda “Day Of Suffering”), y junto a éstas, otras de mayor duración y complejidad estructural (“Fall From Grace”, “Blessed Are The Sick/Leading The Rats” marcando el engañosamente lento tempo del conjunto a base de pausados, alargados y marcados riffs que de repente adquieren velocidad incendiaria; o las endiabladamente frenéticas y cambiantes “Abominations” y “The Ancient Ones”). Completan el cuadro una serie de breves cortes instrumentales de inspiración e instrumentación clásica (“Doomsday Celebration”, “In Remembrance”) o de sonido acústico, como la preciosa “Desolate Ways”. La gran calidad de las canciones, así como la sabia combinación en el orden de las mismas hace que la escucha del disco de un solo tirón resulte fácil y se haga sorprendentemente corta, además de ser todo un disfrute.

Si tuviéramos que definir el sonido de Morbid Angel, más allá de la etiqueta death metal, supongo que tendríamos que empezar hablando del virtuosismo y la destreza técnica a las seis cuerdas y a la batería respectivamente de Trey Azagthoth y Pete Sandoval, destreza sobre la que se sustentan unas canciones complejas en arreglos y estructura, plagadas de riffs supersónicos, continuos e incendiarios cambios de ritmo y vertiginosos y abrasivos solos de guitarra, al servicio de una letras que van desde el satanismo al imperio romano, pasando por el ocultismo, la mitología sumeria y H. P. Lovecraft. La mejor muestra de ello es este descomunal disco y, dentro de éste, sirva para ilustrarlo esta trepidante locura que lleva por título “The Ancient Ones”, que desde su mismo y vertiginoso inicio, con ecos funkies y jazzísticos, nos muestra a unos Morbid Angel desatados y en todo su esplendor. Como siempre, es una obligación subir el volumen.



Canción:
"The Ancient Ones" - Morbid Angel (Blessed Are The Sick, 1991)

lunes, 7 de octubre de 2013

GOD OF THUNDER

And rock and roll 
The spell you’re under 
Will slowly rob you of your virgin soul 


En 1991, Death, una de las bandas pioneras del estilo death metal y fundamentales en el metal extremo en general, se marcaron una cover del “God Of Thunder” de Kiss de una fuerza y un poderío tales que estoy seguro debieron dejar al mismísimo Gene Simmons igual de acojonado que a mí cuando la escuché por primera vez hace un par de años. Entonces estaba escuchando la reedición remasterizada de “Human”, cuarto álbum de Death, en la que esta versión fue incluida como bonus track. Se entiende que estaba escuchando un disco de death metal (un disco, por cierto, que los conocedores del género sabrán que no es moco de pavo precisamente), un disco y un sonido, por tanto, en el que la fuerza, el poderío y la contundencia se presuponen como el valor a los soldados (a lo que en ese caso había que añadir además una técnica envidiable y unas canciones mayúsculas)… pero lo que esas malas y virtuosas bestias hicieron con la canción de Kiss superó todas mis expectativas y terminó de despertar toda mi admiración por la banda de Chuck Schuldiner (que años más tarde, por cierto, repetiría la jugada con otra versión estratosférica de otra banda clásica: Judas Priest y su conocido “Painkiller”). 

Death, con el paso del tiempo y de los discos,  fueron evolucionando del death metal más bestia y primitivo de sus inicios (histórico debut con "Scream Bloody Gore" en 1987) a un death metal mucho más técnico primero y progresivo después que culminó con el postrero y fundamental “The Sound Of Perseverance” (1998) (probable entrada a la vista). Ese cambio comenzó a operarse con el mencionado “Human”, todo un brillante pepinazo en el que, sin embargo, fue esta alucinante versión de Kiss, la primera canción que se me quedó grabada a sangre en los sesos. Por eso está hoy aquí (y también porque bien está que las bandas más duras y molonas del planeta reconozcan a los verdaderos pioneros de los que procede su música y su rock and roll. Y por cierto, algo muy bueno deben de tener Kiss para que muchas de esas bandas hayan hecho covers de sus canciones). 

God of thunder and rock and roll… sube el volumen, la invocación va a empezar.




Canción:
"God Of Thunder" (Kiss cover) - Death (Human, 1991, 2011)

jueves, 3 de octubre de 2013

WOLVES IN THE THRONE ROOM


Mientras hacía el otro día la entrada de Deafheaven me acordé de Wolves In The Throne Room, otra joven (aunque no tanto) banda americana de black metal que descubrí casualmente por la misma época youtubizando en busca de vídeos de Neurosis. El nombre en la barra lateral me llamó la atención, la suficiente para hacer click y escuchar la canción. Ésta también me gustó lo suficiente como para ir a la Wiki y tratar de descubrir algo más acerca de esta banda de curioso y (para mí) atrayente nombre. Lo que descubrí es que la banda, formada en 2003, lleva ya cuatro discos y un EP a sus espaldas, el último de los cuales “Celestial Lineage” (2011) no tardé en bajarme junto a su único EP (el del vídeo con el que los descubrí). En este caso el black metal se funde con el ambient para dar lugar a un disco de sonido atractivo, misterioso, por momentos solemne e incluso poético, y en conjunto oscuro y hermoso. 

Wolves In The Throne Room, tampoco se consideran a sí mismos una banda de black metal, por cuanto la temática de sus canciones, al igual que la de sus paisanos Deafheaven, nada tiene que ver con la temática satánica y antirreligiosa originalmente unida a este estilo, y su aspecto, más bien campestre, está lejos de la apariencia de payaso fallecido que tanto suele gustar a los pioneros del black metal y sus seguidores más acérrimos. En su caso, la mayoría de canciones giran en torno a la naturaleza, los daños causados a la tierra y la ecología, predicando en ellas una especie de ecologismo extremo que los componentes de la banda parecen practicar también en su vida cotidiana (cuando no están haciendo rock and roll, por supuesto). A pesar de todo ello, el sonido de la banda deja bien a las claras la enorme (e indudablemente sana) influencia que el black metal ha ejercido y ejerce sobre ellos. 

“Astral Blood” está incluida en el mencionado “Celestial Lineage” y posiblemente sea mi canción favorita de este estupendo disco de metal extremo.



Canción:
"Astral Blood" - Wolves In The Throne Room (Celestial Lineage, 2011)