martes, 30 de abril de 2013

CANCIÓN: THE DESERT BABBLER (IRON & WINE)

Quizá esta sea una de las pocas ventajas de descubrir la música de Iron & Wine a través de su último y reciente disco, “Ghost On Ghost”, cuya sonoridad, arreglos y composiciones me tienen atrapado y dando vueltas de placer. Canciones como “Low Light Buddy Of Mine”, “Singers And The Endless Song” o “Lovers’ Revolution” parecen bastante alejadas del folk desnudo que dio a conocer a Sam Beam (y que gracias las impagables recomendaciones de Chals estoy a su vez empezando a descubrir), sin embargo resulta imposible no reconocer la grandeza que hay en ellas y el increíble deleite que supone su escucha. En ese sentido estoy empezando a emparentar este disco (no sé si acertadamente o no, y salvando las enormes distancias) con esa sublime (e incomprendida) obra maestra de Gene Clark llamada “No Other” por la majestuosidad de los arreglos, las voces y la instrumentación y los orígenes folk de sus protagonistas. “The Desert Babbler”, la canción que me ha empujado a hacer esta entrada tras haberme tenido los dos últimos días sin poder hacer otra cosa que escucharla una y otra vez, es una maravilla de una elegancia poco habitual últimamente. Y quizá sean sólo cosas mías, pero me da la impresión de que Sam Beam ha disfrutado de lo lindo al cantarla. No hay atisbo de folk en ella… pero esos vientos, esas percusiones, esas voces… ese sentimiento.... no tienen precio.



Canción:
The Desert Babbler - Iron & Wine (Ghost On Ghost, 2013)

miércoles, 17 de abril de 2013

PICTURES OF YOU

Hace años mi mujer me dijo que The Cure le parecía la banda más romántica que podía existir. La verdad es que yo nunca me había parado a pensar en ello, pero si mi mujer lo decía, tenía claro debía ser cierto. Ahora no sólo lo creo porque lo diga ella, sino porque estoy completamente seguro de que es cierto. Estos tipos son romanticismo en estado puro, Robert Smith es el poeta romántico del rock and roll.

A estas horas ella y nuestra hija mayor deben de estar (en Lima) acicalándose y dándose los últimos retoques (las imagino con atuendo negro, sombra de ojos oscura, quién sabe si también las uñas o los labios... hermosas en cualquier caso) para ir a ver por primera vez a The Cure (yo me quedo en casa cuidando al resto de la prole). La casualidad ha querido que el concierto casi coincida con el cumpeaños de nuestra hija... Me cuesta imaginar un mejor regalo para ella. 

Esta hermosa canción, romántica donde las haya, va para ellas. Parece que Robert Smith y los suyos están en buena forma en este 2013, que lo difrutéis. Ahí va "Pictures Of You" en una interpretación de julio de 2012. Preciosa y fabulosa (y que envidia...).



(En octubre me pienso resarcir viendo a Black Sabbath con mi hijo de 11 años).

domingo, 14 de abril de 2013

NEW ORDER - TECHNIQUE (1989)


No he visto que New Order sea una banda muy reivindicada en esta parte de la blogosfera (y creo que puedo entender por qué). Sin embargo quiero aportar mi granito de arena para remediarlo.

Cuando en 1989 New Order publicaron “Technique” no le hice el menor caso, del mismo modo que no se lo había hecho a ninguno de sus discos anteriores. Tuvieron que pasar aún algunos años para que mi percepción acerca de New Order empezara a cambiar y todavía algunos más hasta que me decidiera por fin a hacerme con alguno de sus discos. El elegido fue “Technique”, no porque conociera algo de él, sino porque recordaba haber leído en algún sitio que ese álbum había constituido su última obra maestra y, desconociendo la práctica totalidad de su obra salvo algunos de sus temas más pinchados y radiados, no veía qué había de malo en comenzar por la última para ver si me daba la oportunidad de seguir adentrándome en su obra o, simplemente, lo dejaba ahí. Eso último es, por cierto, lo que estuvo a punto de suceder cuando, al poner el CD en el reproductor, empezaron a sonar los ritmos tecno y dance de “Fine Time”, la primera canción del disco y cuyo sonido representaba en principio todo aquello que me había echado para atrás hasta ese momento para decidirme a dar a New Order la oportunidad de sonar en la sala de mi casa. Por un momento pensé que me había equivocado en mis expectativas y que no lograría aguantar la escucha de un disco entero lleno de esos sonidos orientados a la pista de baile y que, para más inri, me sonaban a esas alturas algo obsoletos (situémonos alrededor del año 2000). Aun así decidí no dejarme vencer tan fácilmente, después de todo, si había llegado hasta ahí, era porque a lo largo de toda esa última década había ampliado considerablemente mis miras y gustos musicales mucho más allá del clásico rock guitarrero más o menos duro al que me había limitado a lo largo de los 80. Así pues, decidí dejar mis prejuicios a un lado y continuar escuchando. En eso llegó el segundo tema y cuál no fue mi desconcierto al escuchar el comienzo de “In Between Days” de The Cure, pero… ¿no habíamos quedado en que estaba escuchando un disco de New Order? ¿Qué es esto?... Bueno, la verdad es que no suena nada mal y resulta que sí son New Order después de todo y que la canción se llama “All The Way” (... aunque luego voy a ver si en los créditos o en la autoría hay algo que haga referencia a esa similitud). Mientras estaba en estas elucubraciones el sonido más dance había dejado paso a un pop igualmente bailable pero en el que el sintetizador había sido sustituido por el bajo y la guitarra como soportes principales de la canción, acompañados de unos teclados medidos y clavados, y en el que la melodía comenzaba a intuirse como una baza importante de la banda que estaba empezando a descubrir. Me gusta... Y me gustó aun más comprobar que en la siguiente canción se mantenía la misma tónica y que mis sospechas en torno a las melodías estaban bien fundadas, pues “Loves Less” es una delicia de principio a fin. A todo esto me doy cuenta de que, desde que ha comenzado el disco, no me he podido sentar y de que mis pies, además, han comenzado a moverse de manera sospechosa sobre el suelo. Y para cuando estoy moviéndome y dejándome llevar lleno de una extraña alegría por la placentera melodía y el ritmo pegadizo de “Round & Round” ni siquiera he caído en la cuenta de que los teclados y sintetizadores han recuperado su protagonismo. Quien sí lo ha hecho es mi mujer, a quien de repente descubro contemplándome con sonrisa incrédula desde la puerta de la sala, interrumpiéndose así abruptamente mi exhibición de baile (tengo una imagen que mantener) para volver a retomarla tras unos segundos (a la mierda la imagen), los que transcurren hasta que comienza esa maravilla que es “Guilty Partner”, p.o.m. con la que ya hemos pasado el ecuador del disco sin que apenas haya tenido tiempo de darme cuenta. Y para cuando el disco ha terminado New Order han conseguido otro, puede que tardío, pero rendido al fin y al cabo, admirador de su sonido de pop bailable placenteramente oscuro y decadente, de ritmos tan elegantes como contagiosos, líneas de bajo que se te incrustan en las neuronas, teclados que constituyen la esencia de la perfección pop y melodías hedonistas al máximo. O así es como yo lo veo. 



Así que, no sé si elegí el mejor disco para iniciarme con New Order, pero de lo que no hay duda es de que la jugada salió redonda. “Technique” reúne al mismo tiempo la esencia y toda la variedad de New Order, con un equilibrio perfecto entre los temas más electrónicos y directamente pensados para romper pistas (“Fine Time”, “Round & Round”, “Mr. Disco”, “Vanishing Point”) y las canciones en las que bajo, guitarra y teclados llevan el peso de las mismas para darnos una lección magistral de lo que es la perfección hecha pop (“All The Way”, “Love Less”, “Guilty Partner”, “Run”, “Dream Attack”) y, por sobre todo ello, unas melodías cuyo resultado es una sucesión de pequeñas píldoras de la felicidad en forma de canción. 



Mi siguiente, y creo que lógico paso después de eso, fue pasar por caja para hacerme con “Substance”, su fantástico y soberbio disco recopilatorio de 1987 y, como efecto colateral, el lamentarme por no haber sabido apreciar en mis años de adolescencia el sonido de New Order… pues, con esa música pensada para el placer –me decía- sí que hubiera roto pistas y (con un poco de suerte) algunas otras cosas… En fin, para terminar, y a modo de curiosidad, decir que, en cuanto a la similitud con el tema de The Cure a la que hice alusión al principio, no aparece nada en los créditos, por lo que deduzco que Robert Smith no tuvo nada que objetar al respecto. En cambio me sorprendí por una coautoría con John Denver en la canción “Run”. La explicación: cierto parecido con esa deliciosa obra maestra del de Colorado titulada “Leaving On A Jet Plane”.

sábado, 6 de abril de 2013

INTO THE BLACK: CHROMATICS, OSCURECIENDO A NEIL

El exquisito pop electrónico de Chromatics poco tiene que ver en principio con la música de Neil Young, pero ello no les ha impedido rendir tributo al maestro marcándose un cover de “Into The Black” atmosférico, delicado y tan oscuro como el propio título. Una deliciosa versión que sirve como primer y premonitorio corte (por la oscuridad que impregna todo el conjunto) del excelente “Kill For Love” (2012). Un disco que poco a poco se va apoderando de uno sin que éste a penas llegue a darse cuenta... hasta que se descubre queriendo -necesitando- escucharlo de nuevo. Claro que, abriéndo su álbum con esa canción, Chromatics tienen medio camino hecho para ganarse la atenta y pausada atención del oyente.

 
video


Canción:
Into The Black - Chromatics (Kill For Love, 2012)

jueves, 4 de abril de 2013

NO DESTRUCTION, ¡QUÉ TEMAZO!

Ecos de Lou Reed y la Velvet al comienzo, indisimulada veneración por los Stones más... country? naifs?... dejémoslo simplemente en Stones, a lo largo todo el tema, cierto aire glam y, de repente, unos ecos en el fraseo o en el nosequé del Dylan más “Blonde On Blonde” que, sencillamente, ADORO: Un auténtico temazo, eso es lo que es “No Destruction” de Foxygen, cuyo disco, de breve y modesto título “We’re The 21st Century Ambassadors Of Peace And Magic”, estoy empezando a paladear en estos días con placer y con la seria sospecha de que ese título no es nada gratuito… Pero es que lo de este tema… por Dios, ha sido algo inmediato e inesperado que me ha obligado a salir de mi letargo bloguero para compartirlo con quien haya por ahí… es que no me suelta desde hace tres días… Ni ganas que tengo… No destruction, no destruction! 



Canción:
No Destruction - Foxygen ( We’re The 21st Century Ambassadors Of Peace And Magic, 2013)