jueves, 26 de diciembre de 2013

MIS DISCOS FAVORITOS DE 2013

Aunque sigo pensando que ha sido un año bastante flojito en cuanto a discos sobresalientes, al final del mismo me he encontrado teniendo que dejar fuera de mi lista varios discos que me han gustado y además sin haber tenido tiempo de escuchar bastantes de los discos que aparecen en las listas que he leído. Creo que el hecho de que haya listas tan dispares por ahí , esa falta de unanimidad en cuanto a un grupo sólido de discos más o menos presentes en los primeros puestos de todas las listas, por más dispares que sean en conjunto unas de otras, obedece a esa falta de excelencia en la mayoría de los lanzamientos de año. En fin, en cuanto a los discos que integran la mía, salvo en los tres primeros puestos, ni siquiera tengo claro el orden en el que deberían ir. Podría estar cambiándolo cada cinco minutos. Pero esto es lo que hay.



1. JONATHAN WILSON – “FANFARE”: El gran descubrimiento del año ha llegado para mí en su recta final. Ambicioso, libre, exuberante, variado, rico, brillante, genial… Todo calificativo me parece poco para hablar de este disco que no admite etiquetas. Si acaso una: Laurel Canyon. Este sí es un disco sobresaliente.






2. STEVEN WILSON – “THE RAVEN THAT REFUSED TO SING”: En solitario o con Porcupine Tree hace ya muchos años que Steven Wilson se ha convertido en un valor seguro que nos tiene muy mal acostumbrados. Su última entrega es otro monumento sonoro de rock progresivo. Y van… 








3. JASON ISBELL – “SOUTHEASTERN”: Amor a la primera escucha. Canciones sencillas y sentidas que nacen de la tierra y del corazón. Canciones buenas y bonitas que se te quedan pegadas a la piel para acompañarte allá donde vayas (pero si es para hacer kilómetros de carretera mejor que mejor).







4. FOXYGEN – “WE ARE THE 21ST AMBASSADSORS OF PEACE & MAGIC”: Un indisimulado fusilamiento de la Velvet y los Stones lleno de desparpajo psicodélico, clase y sabiduría. Su racanería en cuanto al número de canciones queda compensada por el hecho de contener la que para mí es la mejor canción del año. 









5. NICK CAVE & THE BAD SEEDS – “PUSH THE SKY AWAY”¿Qué decir de Nick Cave? El australiano en su versión más madura y reposada. Canciones buenas, canciones hermosas, canciones… en fin, canciones como las de Nick Cave en sus mejores momentos. 










6. MONSTER MAGNET – “LAST PATROL”: Inclusión de último momento. Confieso que les había perdido la pista desde aquel genial “Powertrip” de 1998 y que de no haber sido por la lista de Rockland probablemente nunca habría sabido de la existencia de este trabajo. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, como en este caso. Y es que semejante artefacto de stoner rock y psicodelia no podía de ninguna manera dejar de salir en mi lista. La verdad, sorprendido de haberlos reencontrado en tan buena forma. Una bomba.






7. IRON & WINE – “GHOST ON GHOST”Escuchar este disco es un ejercicio de placer de principio a fin. En los últimos días lo he estado recuperando tras unos meses de silencio. Mis sensaciones son exactamente las mismas que cuando lo escuché recién publicado: un bocado exquisito, un regalo para el paladar cuyo delicioso sabor perdura en el tiempo. 








8. JAMES BLAKE – “OVERGROWN”El soul más delicado llevado al terreno de la electrónica. Voz cristalina, minimalismo sonoro con arreglos de orfebre, canciones de belleza sobrecogedora, clase y sensibilidad. Si la electrónica tiene alma es la de James Blake… 










9. SAVAGES – “SILENCE YOURSELF”Un oscuro y estimulante cruce entre Joy Division y Patti Smith. Algo así como unas Elastica cabreadas y sin concesiones al buen rollo. Áspero y, efectivamente, salvaje. 











10. JOSH ROUSE – “THE HAPPINESS WALTZ”: No conozco demasiado la carrera de Josh Rouse, pero este disco y el buen rollo que transmiten sus bonitas canciones me ha dejado más de una vez bailando ese vals de la felicidad al que alude su título. Una delicia. 










11. UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA – “II”: Primero, el nombre de la banda y la portada del disco predispusieron mi ánimo para disfrutar de la escucha. Después, el aire relajadamente lisérgico y psicodélico de su sonido unido a su encantador espíritu de serie B me animaron a perseverar en esas escuchas hasta descubrir todas las virtudes allí contenidas. El premio: un exquisito ejercicio de funkie lisérgico de espíritu indie para saborear a media luz. 






12. VISTA CHINO – “PEACE”: Aunque en este caso concreto es aplicable aquello de que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, los legítimos herederos de Kyuss se llaman Vista Chino. Punto. 











13. JANELLE MONÁE - “THE ELECTRIC LADY”: La reina de la pista de baile se llama Janelle Monáe. Es joven, es guapa, tiene clase, tiene buen gusto, tiene voz y además sabe un rato de música. Y por si eso fuera poco se rodea de amigos de renombre. Una brillante actualización del sonido Motown en la que el soul de inspiración clásica se adereza con toques de hip hop, funky, rock, jazz, pop, latin y psicodelia formando un cóctel retrofuturista que te lleva directo a la pista de baile de la sala de tu casa.






*Edito (hago trampas) porque me parece justo reconocer lo que acertadamente señala Joserra en la Land: "Big Inner" de Matthew E. White se publicó en Europa en enero de este año. Teniendo eso en cuenta, y con lo que he disfrutado yo de ese gran disco, no  tengo ninguna duda de que debería estar ahora mismo peleando el primer lugar de mi lista con Jonathan Wilson.

martes, 24 de diciembre de 2013

TAKE ME HOME TODAY



Feliz Navidad




Canción:
"Wheels" - The Flying Burrito Brothers ("The Gilded Palace Of Sin", 1969)

viernes, 20 de diciembre de 2013

MIS 13 METÁLICOS DE 2013 (MY BEST METAL ALBUMS OF 2013)


Para dejar las cosas claras: vaya por delante que el número uno de mi lista está ya decidido desde hace muchos meses. Esto significa que, aunque todas estas listas son siempre absolutamente subjetivas, en este caso concreto lo es aun más. Y no tengo ningún empacho en reconocerlo. Desde el mismo momento en que escuché por primera vez el nuevo artefacto de Black Sabbath decidí que me daba exactamente igual lo que se hubiera podido publicar antes o se pudiera publicar después: ese disco sería mi número uno. El regreso de Ozzy, Iommi y compañía me produjo tal disfrute (y el hecho de ser además algo, al menos para mí, del todo inesperado, no hizo más que aumentar esa sensación) que todo lo demás carecía de importancia. Ahora bien, una vez aclarado este punto, debo decir que, objetivamente, considero que "13" de Black Sabbath  es lo suficientemente grande  y brillante para ocupar tranquilamente el primer puesto de cualquier lista.  La voz de Ozzy, contra todo pronóstico, suena inmaculada y poderosa, las guitarras de Iommi suenan esplendorosas, la producción de Rick Rubin le da a todo el trabajo un sonido demoledor, y las composiciones, que es lo que al final cuenta, son todas, sin excepción buenísimas. Motivos, pues, más que suficientes para poner este disco en lo más alto.



En cuanto al resto de la lista, como es lógico, está ordenada según mi propio criterio de buenos y menos buenos, teniendo en cuenta que este 2013 me ha parecido un muy buen año metálico y que, por tanto, todos los discos considero que están a gran altura. También quiero aclarar que a la hora de elaborarla, salvo el caso de Kylesa y el de los propios Sabbath, me he ceñido al metal extremo, lo que ha hecho que no haya considerado lanzamientos que también he disfrurado como el de Vista Chino, o los recientemente descubiertos (gracias a la lista de Rockland) de Clucth o Monster Magnet (y la excepción de Kylesa obedece sencillamente a que el disco me flipó, y punto). La última maravilla publicada por Steven Wilson la considero mucho más progresivo que metal, así que también ha quedado fuera. En cuanto a las bandas que la componen, en general es una lista dominada casi abrumadoramente por bandas veteranas, algunas ya con muchos discos a sus espaldas (Amorphis, Darkthrone, Kalmah...), y marcada además por unos regresos por todo lo alto que para mí han sido casi lo mejor del año (Carcass y Gorguts, además de Black Sabbath), pero en la que la savia nueva, aunque poca, es sorprendente y de muchos kilates (Deafheaven, Inter Arma, The Burial). Estan prácticamente todos los estilos, black metal, death metal (clásico, técnico y melódico), heavy metal, post metal, prog, doom, sludge....y también mucha fusión de estilos. El único que ha quedado deliberadamente fuera (con la excepción de algunos toques presentes en Kylesa y The Burial) es el metalcore que, como ya dije en alguna entrada pasada, es el que menos me gusta de todos los estilos de metal extremo. En fin, basta ya de rollos cuya única función es, reconozcámoslo, alargar la entrada para hacerla algo menos insulsa y vayamos ya con la lista. 

MY BEST METAL ALBUMS OF 2013 ARE...



1. BLACK SABBATH - "13"
  2. DEAFHEAVEN - "Sunbather"
   3. CARCASS - "Surgical Steel"
    4. GORGUTS - "Colored Sands"
     5. THE OCEAN - "Pelagial"
      6. KYLESA - "Ultraviolet"
       7. INTER ARMA - "Sky Burial"
        8. CULT OF LUNA - "Vertikal"
         9. AMORPHIS - "Circle"
         10. CHTHONIC - "Bú-tik"
          11. KALMAH - "Seventh Swamphpny"
           12. THE BURIAL - "In The Taking Of Flesh"
            13. DARKTHRONE - "The Underground Resistance"

*Pinchando en los enlaces aparecen las entradas que he dedicado a los discos o a algunas de sus canciones.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

SUMMONING: EL METAL DE LA TIERRA MEDIA


Aprovechando la excusa del reciente estreno en cines de la segunda parte de "El Hobbit" (manda huevos, por cierto, que hayan sido capaces de estirar, en aras de la sagrada taquilla, un cuento relativamente breve como era "El Hobbit" de Tolkien hasta convertirlo en tres películas de casi tres horas cada una) traigo aquí la última propuesta en forma de disco, y ya van siete, de los austriacos Summoning, cuya temática gira única y exclusivamente en todos ellos en torno al universo de J.R.R. Tolkien. Y es que resulta que el último largo de los austriacos, de título "Old Mornings Dawn", aparece además en varias de las listas lo mejor del año en el apartado de metal. Personalmente, y sin pretender restarles un ápice de mérito ni negar en absoluto su calidad, no comparto el entusiasmo por la música de esta banda, pero es innegable que con su black metal atmosférico inspirado en los personajes y lugares de la Tierra Media, Summoning han creado un estilo propio y original que difícilmente deja indiferente y con el que se han ganado el respeto de crítica y público. Así que sumerjámonos por unos minutos en el mundo de los elfos y de los enanos, de los orcos y de los trasgos, de los magos y los antiguos y orgullosos hombres de la Tierra Media de la mano del metal épico y atmosférico de Summoning, de sus ricos teclados y bases progamadas, de sus riffs ambientales y voces guturales pero sosegadas que nos cantan los viajes de Earendil, el Marinero, mitad hombre y mitad elfo, ancestro de los reyes de Númenor, convertido en estrella inmortal con el Silmaril en su frente. 

Esta canción se llama "The White Tower", y escuchándola no resulta difícil transportarse a ese otro universo creado por Tolkien e imaginar por un momento que quienes la ejecutan son unos orgullosos, nobles y metaleros elfos de puntiagudas orejas y largos y lacios cabellos rubios tocando instrumentos de la Tierra Media.



Canción:
"The White Tower" - Summoning (Old Mornings Dawn, 2013)

jueves, 5 de diciembre de 2013

OTRAS TRES DE ESTE AÑO (PROGRESSIVEDEATHMETALCORE)


Preparaos porque esto va a ser duro. Tres canciones metálicas de este año pertenecientes a tres discos llenos de ellas.

“Colored Sands” – Gorguts (“Colored Sands”, 2013): minimalista, arrítmica, disonante, chirriante, desestructurada, técnica y genial. Así suena esta canción que da título al disco y el resto de las canciones de “Colored Sands”, el contundente y genial regreso de los veteranos Gorguts en 2013. Un disco duro, rudo y difícil de digerir que, una vez hecho el trabajo, te compensa con creces. Death metal técnico de muchos quilates. De lo mejor del año.




“Mesopelagic: Into The Uncanny” – The Ocean (“Pelagial”, 2013): Los alemanes The Ocean van disco a disco haciéndose un merecido hueco entre las mejores bandas de metal progresivo (en sentido amplio) de la actualidad. En esta canción predomina la onda progresiva, en otras puede ser el post metal, el sludge o incluso la experimentación. Ecos de Tool, Porcupine Tree o Neurosis en un disco conceptual en el que resulta difícil escoger una sola canción. Todas son muy buenas.




En-Hakkore” – The Burial (“In The Taking Of Flesh”, 2013): La canción que abre el disco de esta nueva banda es un compendio de muchas de las virtudes que encierra su trabajo y que después se van desplegando a lo largo de todos sus cortes. Una acertada combinación de death metal técnico y metalcore que ha cautivado mi corazoncito metalero pese a no ser un gran entusiasta del segundo de esos estilos. En esta canción encontramos además unas influencias de black metal que hacen el conjunto aun más atractivo y sorprendente.




La verdad es que ya no puedo con las ganas de publicar mi lista de metálicos de este 2013, que creo que ha sido un año bastante potente (sólo lo metálico, porque el resto me ha parecido, con algunas excepciones, bastante flojo, decepcionante y aburrido en general). En ella seguro aparecerán estos tres discos, algunos otros sobre los que he hablado en los últimos tiempos y otros más de los que no me ha dado tiempo. En fin, no sé, intentaré aguantar un poco más y hablar antes de algunas otras cosas... Pero no respondo, quizá no pueda contenerme y la semana próxima ya aparezca la lista publicada.  Mientras tanto, disfrutad (los que sepáis) de estos avances.

lunes, 2 de diciembre de 2013

LONG DARK BLUES

You never hear me talk about one day getting out 
Why put a new address on the same old loneliness



Try and try and try 
And try and try and try 
To be simple again 
Just be simple again 
Just be simple again…


Hacía mucho que un disco no me erizaba la piel como lo ha hecho este, y aunque sé que probablemente en ello tiene mucho que ver el fallecimiento de Jason Molina hace unos meses y el que fuera esa maldita noticia precisamente la que me hiciera dar el paso tardío de iniciarme con su música, no esperaba de ningún modo encontrarme con una colección de canciones que generaran en mi tal nivel de emoción. Y es que ya desde los primeros compases de “Farewell Transmission” intuyo con sorpresa y pesar a partes iguales, lo que se va a confirmar con el glorioso paso de cada uno de los cortes del disco cuya carátula tengo entre las manos: que durante demasiado tiempo me he estado perdiendo algo grande que lleva la marca imborrable y el sabor de los clásicos; y por eso no es extraño que al escuchar a continuación “I've Been Riding With The Ghost” ya esté más que extrañado de no haber leído por ahí, en los blogs que frecuento, algo más acerca de este hombre y de este disco que me tiene ya rendido y atrapado, y que con “Just Be Simple” esté a punto, además, de dejar escapar una lagrimita. Y la atmósfera crepuscular creada por las guitarras de “Almost Was Good Enough” me mantiene dichoso dentro del hechizo, y mi boca, aun abierta por la sorpresa del descubrimiento, se abre un poco más al escuchar una voz diferente a la de Molina en la hermosa balada cowboy “The Old Black Hen” (y más tarde leeré que se trata de la voz de un cantante country llamado Lawrence Peters), y así, para cuando empieza a sonar la voz de mi querida Scout Niblett en la siguiente canción, “Peoria Lunch Box Blues”, ya no hay sorpresa, sino pura alegría y mente abierta para recibir lo que sea que tenga que llegar… pero lo que llega resulta que se llama “John Henry Split My Heart” y entonces a la sorpresa (que en realidad nunca se fue) se unen además la pura alucinación al descubrir a Molina reencarnado en Neil Young, y el disfrute más genuino al escuchar un temazo memorable que termina a lo grande con el reprise de ese “long dark blues” retomado del final de la primera canción… Y llega al fin la bellísima “Hold On Magnolia” con el sabor de los grandes clásicos del country para cerrar con broche de oro el disco que más me ha sorprendido, por inesperado, en los últimos tiempos. 

Estoy hablando de Songs: Ohia – “The Magnolia Electric Co.” (2003)


Por eso, si alguien me preguntara por mi lista de discos de 2013, probablemente pensaría que en lo más alto de ella debería salir un disco publicado diez años antes que llegó a mí a causa de una maldita noticia que hubiera preferido no recibir nunca, en marzo de 2013, el año en que descubrí a Jason Molina (aka Songs: Ohia aka The Magnolia Electric Co.) y el enorme disco que acabo de describir, no sé si con acierto, pero sí con todo el sentimiento.

I stood on the 66 Hwy 
Wysteria, Magnolia beside the green line track 
Said "Don't Come Back" 
I found myself standing on the mountain 
Beneath my full moon heart 
John Henry split this heart
Split this full moon heart 
Swing the heaviest hammer you got 
Hit this one out of the park 
He says "boy what you're going to do 
With your heart in two" 
If it's good enough 
But only if it's good enough 
Half I'm going to use 
To pay this band 
Half I'm saving because 
I'm going to owe them



Long dark blues… 
Long dark blues…


Canciones:
1. "Just Be Simple"
2. "John Henry Split My Heart"
Música y Letra:
Jason Molina

viernes, 22 de noviembre de 2013

KYLESA, INTER ARMA Y CULT OF LUNA: TRES PROPUESTAS METÁLICAS DE ESTE AÑO

Mi lista de discos metálicos de 2013 va tomando cuerpo y en ella, casi con toda seguridad, junto a Black Sabbath, Carcass, Deafheaven… y otro buen puñado de bandas que me guardo en la recámara, figurarán también las tres propuestas con las que hoy me presento. Dos de ellas, Kylesa e Inter Arma, para mí, de reciente descubrimiento y caracterizadas por la combinación de diferentes estilos, y una tercera, Cult Of Luna, alguno de cuyos discos ya conocía y cuyo estilo es el post metal, aunque no exclusivamente. Empecemos por ellos.

Cult Of Luna: “Vertikal”, sexto disco de los suecos, es un disco conceptual inspirado en el expresionismo alemán y principalmente en Fritz Lang y su película “Metropolis”, lo que se traduce musicalmente en esquemas repetitivos, minimalismo, pasajes con cierto aire industrial y un sonido por momentos “teutón” que puede remitir a bandas como Kraftwerk, aunque todo ello siempre dentro del pesado sonido post metal con toques progresivos que caracteriza a Cult Of Luna.  Por esa parte he leído por ahí que el disco de los suecos pareciera un pulso ente Isis y Neurosis, lo que, sin dejar de ser cierto, me parece que se queda corto para describir lo que supone la escucha de un trabajo ambicioso y redondo como este. Durante la escucha de este disco siento como que éste tiene dos partes, una inicial en la que quizá las canciones no sean tan importantes (aunque destaca la mastodóntica “Vicarious Redemtion”, con casi diecinueve minutos) que nos va sumergiendo en ese mundo mecánico, futurista y atormentado al que Cult Of Luna quieren llevarnos, para, una vez ahí, mostrar su verdadera dimensión y grandeza despegando con un puñado de canciones mayúsculas que nos llevarán de la mano hasta el desenlace de la historia y final del disco. Esta fase se inicia con la  estupenda “Mute Departure”, y alcanza su punto álgido con “In Awe Of” y “Passing Through”, dos temazos consecutivos que quedan grabados en la memoria mucho después de que el disco haya terminado. "The Flow Reversed", cerrando en disco, es el otro temazo en discordoia.



Inter Arma: black metal, sludge metal, post metal, rock progresivo… incluso southern rock¿Puede combinarse todo eso y salir airoso en el intento? La respuesta es “Sky Burial”, el segundo disco de la banda de Richmond (Viginia), que no sólo sale airoso, sino que constituye sin duda uno de los discos metálicos del año. Y es que “Sky Burial” es un disco sorprendente por la cantidad de influencias y estilos que maneja pero también por la naturalidad con que todos ellos encajan en un resultado final de tintes épicos y carácter único. Un disco que suena en conjunto pesado y atormentado, con momentos brutales y rapidísimos y otros hipnóticos y atmosféricos, con riffs que son verdaderas apisonadoras y pasajes acústicos de sobrecogedora belleza, con tramos rayanos en el doom drone metal conviviendo junto a otros que son puro blues, con un trabajo vocal casi instrumental, que ora suena black metal ora nos remite a Neurosis, o se vuelve de ultratumba o se camufla dentro de la canción… Un disco con un ojo puesto en las raíces y la tradición y el otro en la vertiente más innovadora del metal actual y que suena, ante todo, inspirado. Canciones favoritas, casi todas: “The Long Road Home” (sorprendente, chocante, hermosa, brutal), “sblood” (implacable y demoledora, con una percusión abrumadora), “Westward” (pesada, contundente, bluesy), “Love Absolute” (evocadora y absolutamente hermosa) y “Sky Burial” (grande, total, completa). Como muestra, ahí va “The Long Road Home” (“a sludge version of a Grateful Dead jam session that has some perfectly crafted rock solos working amazingly with the mood of the song before launching into a pure black metal invocation”, ahí es nada).



Kylesa: “Ultraviolet”  es el sexto disco de la banda de Goerogia, pero el primero al que yo me acerco, por lo que no puedo decir si estoy de acuerdo con que este sea su mejor trabajo, como he leído por ahí; pero lo que sí puedo decir es que su escucha es como un auténtico viaje de ácido. Y eso ya está muy, pero que muy bien. También en este disco confluyen diferentes estilos y se hace gala de un sorprendente eclecticismo en cuanto a los gustos e influencias que parecen marcar a los diferentes componentes de la banda. Así, en cuanto a  estilos, podemos hablar de sludge metal, stoner rock, psicodelia, hardcore, setentas e incluso pop. Y en cuanto a nombres, son inevitables las referencias a Kyuss, pero también a bandas como Jane´s Addiction o Porno For Pyros, o a bandas indie alternativas de los años noventa con chica al frente, o mencionar nombres como Flaming Lips o Arcade Fire… Todo ello para llevar al oyente en un hipnótico y lisérgico viaje a través de un desierto de arenas rosadas y cielos de brillante plateado con reflejos multicolor del que se hará muy difícil salir, aún después de haber terminado el disco. Porque lo más sorprendente de este trabajo es que, pese a tanta variedad, el disco suena como un todo coherente y homogéneo que nos lleva casi sin esfuerzo (sólo pasar la primera canción y a partir de ahí sumergirse de lleno en él con la excelente “Unspoken”) y sin apenas darnos cuenta (salvo cuando notamos que si estamos en ese estado es porque las canciones son buenísimas y entonces nos entran ganas de leer los títulos y nos encontramos cosas como “Grounded”, “Long Gone”, “Steady Breakdown”, “Low Tide” etc que no queremos olvidar), a lo largo de las once canciones que lo componen.




Canciones:
1.- "In Awe Of" - Cult Of Luna (Vertikal, 2013)
2.- "The Long Road Home" - Inter Arma (Sky Burial, 2013)
3.- "Steady Breakdown" - Kylesa (Ultraviolet, 2013)

sábado, 16 de noviembre de 2013

A LOOMING RESONANCE

Wolves In The Throne Room (guest vocals Jamie Myers)




Canción:
"A Looming Resonance" - Wolves In The Throne Room (Malevolent Grain EP, 2009)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

CARCASS - SURGICAL STEEL (2013)


Imaginemos una mesa de operaciones. Sobre ella, un cuerpo humano (si es o no cadáver lo dejo a vuestra imaginación), y a su lado, un carnicero psicópata con todo un equipo de acero quirúrgico a su disposición. Sobre los acontecimientos que con toda probabilidad se producirán a continuación, a modo de metáfora nada optimista sobre lo que cada uno de nosotros esconde en su interior, es más o menos en torno a lo que gira “Surgical Steel”, el flamante y brutal regreso de Carcass tras 18 años de silencio discográfico. Y amigos, este ha sido uno de los regresos del año.

Amenazador, crudo y agresivo, así suena “Surgical Steel”, un disco en el que ninguna canción está de relleno, y en el que, más bien al contrario, muchas de ellas (ahora mismo destacaría “Cadaver Pouch Conveyor System”, “Noncompliance To ASTM F 899-12 Standard”, “The Granulating Dark Satanic Mills”, “Unfit For Human Consumption”, “316L Grade Surgical Steel” y “Mount Of Execution”…) son realmente sobresalientes. Y es que, en efecto, en este disco hay muchísimo donde rascar, y no sólo en lo referido a las canciones. Otro de los puntos fuertes del disco es el sonido, que a lo largo de todo él, es memorable, con una batería sencillamente brutal y, especialmente, unas guitarras, marcando unos riffs absolutamente adictivos y jugando con esas dobles armonías deudoras de Thin Lizzy y también de la NWOBHM, y que le vienen como anillo al dedo al death metal melódico del que Carcass fueron pioneros, cuyo sonido me dejó enviciado desde la primera escucha. Tampoco debemos olvidarnos de las voces, porque si hay una estrella en este trabajo, ese es Jeff Walker y su voz calculadamente fría y maligna que sin ningún tipo de histerismo va desgranando, cortante y preciso como los instrumentos de la portada, las macabras e incisivas letras del disco, hasta llevarse, de verdad, toda la atención, y consiguiendo que sus fraseos acaben quedándose grabados en tu memoria. 

Así es, 18 años después Carcass han vuelto para retomar su carrera exactamente en el punto en el que la dejaron con “Swansong” en 1995, esto es: en lo más alto. Y mi lista de discos metálicos de 2013 ya tiene un puesto reservado en el podio.

Cantemos todos juntos…

sábado, 9 de noviembre de 2013

EVERY LITTLE TWIST


Esta barbaridad de canción cierra el flamante nuevo disco de Red Fang. El camino para llegar hasta ella, a juzgar por la primera incursión que acabo de realizar a modo de exploración a lo largo del mismo, está plagado de grandes momentos, sin embargo, es esta locura stoner titulada "Every Little Twist", la que ahora mismo no para de sonar una y otra vez en mis orejas.





Canción:
"Every Little Twist" - Red Fang (Whales And Leeches, 2013)

jueves, 7 de noviembre de 2013

DESCUBRIENDO A ENSLAVED


Hace más o menos un mes que me estoy acercando a la música de Enslaved, concretamente a través de dos de sus discos, “Isa” (2004) y “Vertebrae” (2008), y aunque sé que se trata todavía de un tiempo demasiado corto para que pueda dedicarles una entrada digna y en condiciones, no puedo resistir la tentación ni permanecer indiferente a la acuciante necesidad que siento de compartir en el blog algunas de las canciones que están haciendo que desde que escuchara por primera vez a esta banda sueca, no haya pasado apenas ni un solo día sin que su música me haya acompañado en algún momento. Y como sólo se trata de eso, de obedecer a una urgencia y de compartir un estado de ánimo momentáneo, baste ahora decir que sus coordenadas son el black metal y el metal progresivo, que los nombres de Pink Floyd y de Opeth no son del todo ajenos a su sonido y que facturan temazos como este “Ground”. Espero que os guste y que alguien por lo menos comparta mi entusiasmo.



Canción:
"Ground" - Enslaved (Vertebrae, 2008)

lunes, 4 de noviembre de 2013

SECRETS OF THE FLESH

No tiene mucho misterio... pero suena de puta madre.



Canción:
"Secrets Of The Flesh" - Enslaved (Isa, 2004)

jueves, 31 de octubre de 2013

LISTEN, LOU, THE SNOW IS FALLING


Cuando ayer Galaxie 500 tuvieron a bien acompañar mi desayuno cantando esta hermosa canción (recordándome con ello, además, y por enésima vez, el porqué ésa es para mí, sin duda, la comida más importante del día), me acordé instintivamente de Lou “street” Reed… Sí, ya sé, diréis que dadas las circunstancias no tiene nada de extraño, y más con el aire velvetiano que se gasta la canción… pero quizá por eso mismo, mientras la escuchaba embelesado acompañado del aroma a tostadas y café recién hecho me vino un flash del bueno de Lou caminando por las calles de un Nueva York nevado, paseando bajo los copos de nieve y dejando sus huellas sobe ellas… Unas huellas que, a diferencia de otras, jamás podrán ser borradas de esas calles a las que Reed cantó como pocos. 

Creo que salta a la vista que en los últimos meses estoy escuchando mucho metal, tengo mis motivos, además de que me gusta mucho el metal y me gusta más cuanto más lo escucho y más descubro…. Pero eso no impide que siga escuchando otros estilos y otros sonidos que siempre me han acompañado… Uno de esos sonidos es el de los tres discos de Galaxie 500, quienes, desde que mi amigo Johnny me pusiera tras su pista, a penas se separan de mí, al igual que, especialmente estos días, sucede con las canciones de Lou Reed, y los recuerdos imaginarios del neoyorkino que con cualquier excusa acuden a mí en forma de flash. Esta vez ha sido con “Listen, The Snow Is Falling” de Galaxie 500, mañana, será seguro con cualquier otra cosa. 

Pronto caerán las primeras nevadas sobre la ciudad de Nueva York, si es que no lo han hecho ya, me gusta imaginar que cuando eso suceda alguien allá arriba le dará un pequeño codazo al bueno de Lou y le susurrará al oído “listen, Lou, the snow is falling”, y éste bajará la mirada y contemplará como tantas otras veces, quizá con sonrisa cínica y socarrona, la nieve caer sobre las calles de esa gran ciudad que nunca dejará de pertenecerle.




Canción:
"Listen, The Snow Is Falling" - Galaxie 500 (This Is Our Music, 1990)

*Lo que sí constituyó toda una sorpresa fue descubrir que esta canción la cantaba Yoko Ono... y que encima lo hacía bien...

domingo, 27 de octubre de 2013

I'M SO FREE



Yes, I am mother nature's son 
And I'm the only one 
I do what I want and I want what I see 
Huh, could only happen to me 

I'm so free, I'm so free

(Lou Reed)

GRACIAS
Thanks, 
Thanks for being so free 
For making me feel so good
Gracias, thanks
Gracias pot tu Rock and Roll
For making me feel so high

You’re so free now, feel so good 
You’re so free now, feel so high

viernes, 25 de octubre de 2013

SOBRE LIGHTNING BOLT DE PEARL JAM

No quería hacer esta entrada, pero tengo que hacerla. Eran demasiadas las esperanzas que tenía puestas en este trabajo tras la alucinada en directo con el PJ20 hace un par de años, el innegable buen estado de forma de Eddie Vedder y, sobre todo, por ese fenomenal trallazo que sacaron como adelanto titulado “Mind Your Manners”. Pero es que es ahí, en ese adelanto, donde ya empiezan los problemas del disco: resulta que  “Mind Your Manners” es la única canción sobresaliente que encontramos en todo el disco, mientras que el resto oscila entre lo correcto y lo mediocre (e incluso alguna cosa por ahí en medio que no llega ni a eso). Y eso, queridos amigos de Pearl Jam está muy mal, no podéis lanzarnos esa jugosa carnaza para luego darnos lo que nos habéis dado. Eso es un engaño y una crueldad para con los fans.

Os prometo que lo he intentado, como fan declarado de la banda que soy, he intentado de verdad sacarle el jugo a este disco… pero no ha habido manera, e incluso diría que, al contrario de lo que sucede en muchas ocasiones, en este caso, el disco se me ha ido desinflando un poco más con cada escucha, al igual que le sucede al propio disco, que empieza bien, e incluso muy bien, para terminar siendo toda una decepción con el paso de las canciones. Y es que “Sleeping By Myself” me parece infumable, “Let The Records Play” podría estar bien para un “Lost Dogs”, pero jamás para un disco de estudio de Pearl Jam, seamos serios, por favor, se nota a la legua que esta canción es un puto descarte…, “Swallowed Whole” es una canción claramente de relleno que, si estuviera rodeada de otras mejores, no haría ningún daño, pero es que resulta que, después de “Pendulum”, es la mejor de la teórica segunda cara del disco… lo que me parece de vergüenza, “Yellow Moon” casi lo mismo... pero peor, y a “Future Days” se le podría aplicar lo mismo que a “Sirens” si no fuera porque más de una de esas por disco ya no, por favor… ¿Y qué pasa con “Sirens”? Pues que es una preciosa balada que hace 10 años no hubiera tolerado en un disco de PJ, pero que ahora, como clásicos que son, se les puede perdonar si está bien hecha, como afortunadamente es el caso, y a mí me gusta. Y entramos así, menos mal, en la parte buena del disco, pues, pese a todo, también contiene temas rescatables a parte de los dos adelantos. Joder, es que incluso se podría decir que la cosa aguanta bastante bien el tipo hasta “Pendulum”, y así, “Getaway” y “Lightning Bolt” me parecen correctas, cañeras y disfrutables, “Infallible” puede chocar en la primera escucha, pero después resulta ser una muy buena canción aunque tenga un estribillo más que visto, y “Pendulum” me parece también bastante buena… Creo que me olvido de una... ah sí, "My Father's Son"... pues eso, olvidable. En fin, que si se quiere rascar, algo de material disfrutable hay. Algo es algo... aunque sepa a demasiado poco.

Lo que más rabia me da de todo esto, aparte de mis ilusiones (ahora veo que desmedidas y probablemente infundadas) rotas es que escuchando el disco da la impresión de que Vedder y cía. se han acomodado por completo y se han dispuesto a dormirse plácidamente en los laureles viviendo de las rentas de sus veinte años de carrera. Una pena, porque de haberse esmerado un poco más en la segunda parte del disco, con sólo haber metido por ejemplo una o dos canciones más con la onda “Vitalogy” de “Mind Your Manners” y habernos obviado la tortura de “Sleeping By Myself”, la mediocridad de “Yellow Moon", y la sin razón de “Let The Records Play”, podríamos estar hablando de otro muy buen disco de Pearl Jam, uno más... y todos tan contentos.

Hoy no hay canción, no vaya a ser que encima me sature de la única que realmente me hace vibrar de este disco.

jueves, 24 de octubre de 2013

THE TROOPER: PREPARADOS PARA LA GUERRA


“Piece Of Mind” es una barbaridad, qué bestia… Ya comenté hace algunos años en una entrada a propósito de “Hallowed By Thy Name” (la única, por cierto que había dedicado a Iron Maiden hasta esta de hoy) que mi conocimiento de la dama de hierro fue tardío y es y sigue siendo escaso, pero eso no me impide, quizá porque la ignorancia es atrevida, no lo niego, afirmar que “Piece Of Mind” tiene que ser, por cojones, el mejor disco de Iron Maiden y una de las obras cumbres del heavy metal… Sí señor, este disco es demasiado bueno para ser simplemente uno más… No se puede decir otra cosa de un puto pedazo de disco en el que la peor canción sigue siendo un temazo mayúsculo, cuyos riffs, todos ellos, desprenden una fuerza y vitalidad contagiosas, los solos de guitarra son completamente orgásmicos y los estribillos poseedores de una épica capaz de hacerte botar y gritar y cantar enardecido (escucha “Flight Of Icarus” y entenderás lo que quiero decir) como un poseso durante cuarenta y cinco minutos… Y es que la fuerza que emana este disco y la manera en que su escucha te recarga las pilas tiene que valer más que todos libros de autoayuda publicados en el mundo, juntos, y que todos los discursos de motivación que cualquier jodido sargento, manager, coach o entrenador de cualquier cosa haya podido dar a sus pupilos… Después de escuchar este disco un par de veces uno está sobradamente preparado para ir a la guerra, para saltar al campo de batalla o al campo de juego, para aguantar en el trabajo al hijoputa de su jefe, para recibir con valor y entereza las fundadas e infundadas quejas de su mujer, o para enfrentarse a los jodidos problemas de la vida cotidiana… Llevas puesta una coraza más dura que la del jodido Robocop o que la del Rey Arturo y todos los caballeros de tabla redonda en versión de John Boorman juntos… Sí, sí… es que acabo de escuchar “The Trooper” por enésima vez en los dos últimos días después de bastante tiempo sin hacerlo y me ha puesto como me ha puesto… y me ha salido esta entrada… Prueba tú si no me crees… prueba, prueba y verás…



Canción:
"The Trooper" - Iron Maiden (Peace Of Mind, 1983)


* Aunque probablemente Iron Maiden sea la antítesis de la música que le gusta, esta entrada va dedicada a Joserra. Keep rocking y que la fuerza te acompañe, amigo mío.

lunes, 14 de octubre de 2013

MORBID ANGEL - BLESSED ARE THE SICK (1991)


Si Death podrían ser considerados algo así como los Slayer del death metal, Morbid Angel podrían ser al death lo que Metallica son al trash. Uno de los discos que justifican esa comparación, para mí positiva, es el que traigo hoy al blog. “Blessed Are The Sick” fue el segundo disco de estudio de la banda de Florida y constituye para mí su mejor y más completa obra, la verdadera obra maestra de la banda y sin duda una de las cumbres del género. Situado entre su brutal debut, el influyente y definitorio “Altars Of Madness” (1989) y el “superventas” (al menos para una banda de death metal) “Covenant” (1993), “Blessed Are The Sick” tiene en conjunto un tempo más lento que el de los otros dos, aunque sin nunca renunciar a los riffs ultrarrápidos marca de la casa. Entre sus canciones se pueden encontrar contundentes piezas de entre dos y tres minutos de duración de inmediatez punk (algunas rapidísimas como “Brainstorm”, “Unholy Blasphemies” o “Thy Kingdom Come”, alguna más lenta y pesada, como la estupenda “Day Of Suffering”), y junto a éstas, otras de mayor duración y complejidad estructural (“Fall From Grace”, “Blessed Are The Sick/Leading The Rats” marcando el engañosamente lento tempo del conjunto a base de pausados, alargados y marcados riffs que de repente adquieren velocidad incendiaria; o las endiabladamente frenéticas y cambiantes “Abominations” y “The Ancient Ones”). Completan el cuadro una serie de breves cortes instrumentales de inspiración e instrumentación clásica (“Doomsday Celebration”, “In Remembrance”) o de sonido acústico, como la preciosa “Desolate Ways”. La gran calidad de las canciones, así como la sabia combinación en el orden de las mismas hace que la escucha del disco de un solo tirón resulte fácil y se haga sorprendentemente corta, además de ser todo un disfrute.

Si tuviéramos que definir el sonido de Morbid Angel, más allá de la etiqueta death metal, supongo que tendríamos que empezar hablando del virtuosismo y la destreza técnica a las seis cuerdas y a la batería respectivamente de Trey Azagthoth y Pete Sandoval, destreza sobre la que se sustentan unas canciones complejas en arreglos y estructura, plagadas de riffs supersónicos, continuos e incendiarios cambios de ritmo y vertiginosos y abrasivos solos de guitarra, al servicio de una letras que van desde el satanismo al imperio romano, pasando por el ocultismo, la mitología sumeria y H. P. Lovecraft. La mejor muestra de ello es este descomunal disco y, dentro de éste, sirva para ilustrarlo esta trepidante locura que lleva por título “The Ancient Ones”, que desde su mismo y vertiginoso inicio, con ecos funkies y jazzísticos, nos muestra a unos Morbid Angel desatados y en todo su esplendor. Como siempre, es una obligación subir el volumen.



Canción:
"The Ancient Ones" - Morbid Angel (Blessed Are The Sick, 1991)

lunes, 7 de octubre de 2013

GOD OF THUNDER

And rock and roll 
The spell you’re under 
Will slowly rob you of your virgin soul 


En 1991, Death, una de las bandas pioneras del estilo death metal y fundamentales en el metal extremo en general, se marcaron una cover del “God Of Thunder” de Kiss de una fuerza y un poderío tales que estoy seguro debieron dejar al mismísimo Gene Simmons igual de acojonado que a mí cuando la escuché por primera vez hace un par de años. Entonces estaba escuchando la reedición remasterizada de “Human”, cuarto álbum de Death, en la que esta versión fue incluida como bonus track. Se entiende que estaba escuchando un disco de death metal (un disco, por cierto, que los conocedores del género sabrán que no es moco de pavo precisamente), un disco y un sonido, por tanto, en el que la fuerza, el poderío y la contundencia se presuponen como el valor a los soldados (a lo que en ese caso había que añadir además una técnica envidiable y unas canciones mayúsculas)… pero lo que esas malas y virtuosas bestias hicieron con la canción de Kiss superó todas mis expectativas y terminó de despertar toda mi admiración por la banda de Chuck Schuldiner (que años más tarde, por cierto, repetiría la jugada con otra versión estratosférica de otra banda clásica: Judas Priest y su conocido “Painkiller”). 

Death, con el paso del tiempo y de los discos,  fueron evolucionando del death metal más bestia y primitivo de sus inicios (histórico debut con "Scream Bloody Gore" en 1987) a un death metal mucho más técnico primero y progresivo después que culminó con el postrero y fundamental “The Sound Of Perseverance” (1998) (probable entrada a la vista). Ese cambio comenzó a operarse con el mencionado “Human”, todo un brillante pepinazo en el que, sin embargo, fue esta alucinante versión de Kiss, la primera canción que se me quedó grabada a sangre en los sesos. Por eso está hoy aquí (y también porque bien está que las bandas más duras y molonas del planeta reconozcan a los verdaderos pioneros de los que procede su música y su rock and roll. Y por cierto, algo muy bueno deben de tener Kiss para que muchas de esas bandas hayan hecho covers de sus canciones). 

God of thunder and rock and roll… sube el volumen, la invocación va a empezar.




Canción:
"God Of Thunder" (Kiss cover) - Death (Human, 1991, 2011)

jueves, 3 de octubre de 2013

WOLVES IN THE THRONE ROOM


Mientras hacía el otro día la entrada de Deafheaven me acordé de Wolves In The Throne Room, otra joven (aunque no tanto) banda americana de black metal que descubrí casualmente por la misma época youtubizando en busca de vídeos de Neurosis. El nombre en la barra lateral me llamó la atención, la suficiente para hacer click y escuchar la canción. Ésta también me gustó lo suficiente como para ir a la Wiki y tratar de descubrir algo más acerca de esta banda de curioso y (para mí) atrayente nombre. Lo que descubrí es que la banda, formada en 2003, lleva ya cuatro discos y un EP a sus espaldas, el último de los cuales “Celestial Lineage” (2011) no tardé en bajarme junto a su único EP (el del vídeo con el que los descubrí). En este caso el black metal se funde con el ambient para dar lugar a un disco de sonido atractivo, misterioso, por momentos solemne e incluso poético, y en conjunto oscuro y hermoso. 

Wolves In The Throne Room, tampoco se consideran a sí mismos una banda de black metal, por cuanto la temática de sus canciones, al igual que la de sus paisanos Deafheaven, nada tiene que ver con la temática satánica y antirreligiosa originalmente unida a este estilo, y su aspecto, más bien campestre, está lejos de la apariencia de payaso fallecido que tanto suele gustar a los pioneros del black metal y sus seguidores más acérrimos. En su caso, la mayoría de canciones giran en torno a la naturaleza, los daños causados a la tierra y la ecología, predicando en ellas una especie de ecologismo extremo que los componentes de la banda parecen practicar también en su vida cotidiana (cuando no están haciendo rock and roll, por supuesto). A pesar de todo ello, el sonido de la banda deja bien a las claras la enorme (e indudablemente sana) influencia que el black metal ha ejercido y ejerce sobre ellos. 

“Astral Blood” está incluida en el mencionado “Celestial Lineage” y posiblemente sea mi canción favorita de este estupendo disco de metal extremo.

video


Canción:
"Astral Blood" - Wolves In The Throne Room (Celestial Lineage, 2011)