miércoles, 7 de marzo de 2012

GENE CLARK Y THE BYRDS: EIGHT MILES HIGH


“If you can't fly, you can't be a Byrd". En esta “original” frase espetada por Jim McGuinn a Gene Clark en febrero de 1966 después de que éste, afectado por un ataque de pánico, abandonara un avión que debía tomar la banda con destino a Nueva York, se escenifica y se explica en parte la salida de The Byrds del que hasta entonces había sido su principal compositor. Y no deja de ser curioso que esa salida se produjera sólo unos días antes del lanzamiento del single “Eight Miles High”, última obra maestra dejada por Gene Clark a The Byrds, e inspirada precisamente en las incidencias de un vuelo que la banda había realizado a Londres el año anterior. 



Cuentan las crónicas que Gene Clark comenzó a componer el tema tras una conversación con el stoniano Brian Jones en noviembre del 65, tras esa conversación tomó unas primeras notas que días después desarrolló en un poema completo para el que finalmente compuso la melodía, mostrándoselo después a McGuinn y Crosby con la sugerencia de que trataran de incorporar la influencia de John Coltrane en los arreglos. Sus dos compañeros de banda no sólo hicieron eso, añadieron algunas líneas al texto de Clark y dotaron a su melodía de inspiración hindú de unos arreglos y unas armonías tan alucinantes que convirtieron a “Eight Miles High” en la primera canción netamente psicodélica, por vocación, contenido y resultado formal, de la historia del rock, además de en uno de sus momentos cumbre. 

No soy muy dado a hacer entradas con datos que fácilmente se pueden encontrar en la Wiki, pero creo que este temazo bien vale hacer una pequeña excepción. Así que continuaremos un rato más contando lo que dicen las crónicas, y éstas dicen que durante la gira de los Byrds por Esados Unidos de 1965, para matar el aburrimiento de los traslados en bus de ciudad en ciudad (y añado yo que supongo que para facilitar también la posibilidad desconexión, evasión y relajación de los miembros de la banda), David Crosby trajo un cassette con grabaciones de Ravi Shankar y un par de álbumes de John Coltrane (“Impressions” y “Africa/Brass”) que no dejaron de sonar durante toda la gira, pero que sí dejaron, como es comprensible, a nuestros los cinco Byrds más que colocados, listos y en onda para iniciar su etapa psicodélica. 


“Eight Miles High” fue la primera muestra y, además de ser soberbia, puedo dar fe de que resulta muy difícil mantener la cabeza en la tierra mientras uno la escucha. La influencia de Coltrane es manifiesta en el genial y alucinante trabajo de McGuinn a las 12 cuerdas tratando de reproducir el sonido del saxo de John Coltrane en el tema “India” (“Impressions”, 1963). Mientras que la influencia de Shankar, pese a que en la canción no suena ningún zitar, se aprecia sobre todo en la melodía compuesta por Clark y de nuevo en el trabajo de McGuinn a la guitarra. Las etéreas armonías de Crosby y la adictiva línea de bajo de Chris Hillman contribuyen notablemente a iluminar el tema y a completar ese tono lisérgico que nos eleva y nos eleva, haciéndonos perder, si nos descuidamos un poco, las consciencia de quiénes somos y dónde estamos. 

Aun queda Gene Clark y “Eight Miles High” para un rato, pero, antes de continuar, ¿Qué tal si, dada su gran influencia, escuchamos “India” de John Coltrane para que juzguemos nosotros mismos? Reconozco que antes de comenzar a preparar esta entrada jamás lo había escuchado, y de hecho desconozco por completo (aunque espero que por poco tiempo) la carrera de Coltrane (salvo una maravillosa colaboración con Johnny Hartman cuyo descubrimiento le debo a Il Cavaliere). Si a alguien le sucede lo mismo que a mí esta es una buena ocasión para subsanarlo. Ahí va “India” y sugiero que nos relajemos porque el tema no es corto...


Por lo demás, las crónicas sobre “Eight Miles High” continúan con las visicitudes en torno a su grabación, pues The Byrds grabaron dos versiones de la canción, la primera en diciembre de 1965 en los estudios de la RCA de Los Angeles, versión que sin embargo la compañía Columbia desechó, obligando a la banda grabarla de nuevo en sus propios estudios en enero de 1966, y que fue la que finalmente se lanzó como single en marzo de ese año e incluida en el tercer álbum de los Byrds, un “Fifth Dimension” en el que Gene Clark ya no participaría. Años después tanto Crosby como McGuinn han comentado en más de una ocasión que la versión de la RCA tenía más fuerza, que era la que ellos querían y que, en definitiva, era mejor... Pero, sinceramente, yo me engancho a cualquiera de ellas… y nunca me ha gustado elegir.

El 14 de marzo, menos de un mes después de la salida de Clark, salió el single de “Eight Miles High”, siendo en un primer momento vetado en la emisoras de radio por su supuesta apología del uso de drogas, hecho que negaron con énfasis todos los miembros de la banda hasta que, años después, fue reconocido tanto por Clark como Crosby…y es que, claro, eso de un vuelo a ocho millas de altura da mucho juego… ¿alguien lo dudaba? En julio se publicó “Fith Dimension”, un álbum que, pese a contener grandes canciones como “Mr. Spaceman”, “Wild Mountain Thyme” o el homónimo, quedó algo cojo a nivel compositivo por el súbito abandono de Gene Clark, que obligó a incluir cuatro versiones (ninguna de Dylan, por cierto), cuando en principio no estaba previsto un número tan alto, además de un tema instrumental, y en el que la única pieza aportada por Clark destaca por encima de todas las demás como uno de los momentos más inspirados de la historia del rock. Señalar por otro lado que la salida de Clark obligó a Chris Hillman a convertirse en la tercera voz de The Byrds, lo que no es mala cosa.


Con “Eight Miles High” se puso punto final a la presencia de Gene Clark como miembro oficial de los Byrds hasta el disco de reunión de la banda original de 1973. La competencia de egos entre los miembros de la banda y los celos que éstos sentían hacia Clark como consecuencia de las mayores rentas que percibía por ser su compositor principal propiciaron el abandono de Clark de la banda en la misma medida que su miedo crónico a volar (desde que en su niñez fuera testigo de un accidente aéreo). Pero al mismo tiempo empujaron al resto de miembros a convertirse en los compositores geniales que fueron. Por su parte, Gene Clark, puede que tuviera pánico a volar en avión, sin embargo pocos han volado tan alto como lo hizo él al componer “Eight Miles High”. Ahí os dejo con las dos versiones, la de la RCA y la más conocida de Columbia, ambas flipantes. Volemos…

La de Columbia (enero 1966):




La de RCA (diciembre de 1965):

15 comentarios:

Mansion On The Hill. dijo...

Fantastica entrada Lou. Posiblemente estemos hablando de la cancion mas memorable de la historia de los Byrds (versiones de Dylan aparte).

Para mi, Eight Miles High juega en la liga de las canciones que sencillamente lo cambian todo.

Un abrazo

TSI-NA-PAH dijo...

Gran post!The Byrds son de los pajaros con el mas bello canto!Coltrane es un mundo laberíntico, con suavidad y asperezas, pero siempre con una recompensa musical!
un abrazo

Joserra Rodrigo dijo...

Hay canciones favoritas y hay canciones importantes: aquí se da la coincidencia.Realmente significó muchísimo este tema en el proceso del rock y sus estructuras. Aparte tiene muchas cosas , es un microcosmos y esa referencia a Coltrane imprescindible. Veo que le has rendido el homenaje que debe siendo preciso y sentido a la vez. Yo es que ya sabes en esta casa me encuentro como en la mía literal, por eso me gusta que eches troncos a la leña.
Clark , su aportación, buff, toda pero es que los demás, es que Roguer es la hostía...bueno que The Byrds yo en la encuesta de Niko los puse en el poker y no me arrepiento para nada. Los Kinks y Los Byrds son esas terceras vías tan necesarias para solucionar los problemas.Nada Lou que un maravilla de entrada, poniendo los cuadros en el Museo al que pertenecen. Un super abrazo.

Johnny dijo...

Sabía lo del temor a volar, pero desconocía las conexiones de este tema con Brian Jones. Tampoco hasta este momento había asociado con Coltrane. Sea como sea, temazo.

Oye, han quitado el seguimiento de comentarios en la ventana emergente. Ahora tan solo se pueden seguir en la incrustada. Lo digo por si quieres cambiar. Un abrazo, my friend, me alegra particularmente tu retorno.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

El eterno (y excelente) retorno, Lou, que diría Nietzsche. Maravilla de canción. En mi opinión, el álbum no cojea a nivel compositivo, me parece (casi) perfecto, pero estoy contigo en lo que dices de "Eight", por supuesto. No sólo por su música fue un genio Coltrane, sino por la influencia que ella ejerció en miles de artistas.

Saludos, Lou Rambler.

Agente Cooper dijo...

Qué gozoso es leer sobre los Byrds en Lou Rambler. A mí tanto el disco como Eight Miles High me parecen seminales. Sobre las causas de la marcha de Clark del grupo también tuvo mucho que ver sus problemas para "sobrellevar" la fama y todo lo que conllevaba.

Un saludo, Lou.

Paco dijo...

Genial entrada, Lou.
The Byrds vuelan alto contigo.
Temazo total.
Abrazo gigante.

J.M.B. dijo...

Para empezar una mañana de curro nada mejor que Eight Miles High jejejeje. Entradón. Cuando vuelva a casa del curro, me pongo Fifth Dimension en tu honor.

Saludos

bitelino dijo...

Que gran disco, al que casualmente ya hace una buena temporada que no le pego una buena escucha, cosas de la diversidad.

Y hablando de diversidad, aquí que llegué recomendado de algún blog amigo común que te puso por las nubes. Y parece que no fue para menos.

Un saludo, me quedo echando un vistacillo.

Lou Rambler dijo...

Mansion: Gracias. Coincido contigo, posiblemente la más memorable y también las más importante de su carrera, quizá junto al Mr Tambourine Man. Saludos.

Tsi: Debo introducirme en el mundo de Coltrane, lo desconozco casi por completo y sé que su influencia a llegado a los mejores. Qué mejor muestra que esta tremenda canción. Abrazo.

Joserra: Muchas gracias. La verdad que los talentos que se juntaron en esta banda constituyen un auténtico póker de ases, difícil elegir uno... The Byrds nunca serán suficientemente reivindicados, al igual que The Kinks en quienes empecé a profundizar gracias a tí, por cierto. Esta es tu casa. Un abrazo.

Johnny: Gracias my friend. La verdad, no sé cóno se arreglará eso de los comentarios, pero lo intentaré. Abrazo.

Gonzalo: Debo profundizar en Coltrane, y eso lo sé, sobre todo, desde que leo tu blog. Este disco me encanta, no lo dudes, aunque puestos a elegir, me parecen más redondos el primero o el Notorious. En cualquier caso, es un superdisco, e imprescindible. Saludos.

Agente Cooper: En eso tienes toda la razón, tanto el disco como el tema son seminales, hay un antes y un después en el rock. Saludos.

Paco: Muchísimas gracias. Es fácil volar con los Byrds, jjaja. Abrazos gigantes para tí también.

JMB: Pues yo me alegro de haberte dado un buen comienzo de mañana. Disfruta del Fifth! Saludos

Bitelino: Spí esos son los pequeños inconvenientes de tener diversidad de gustos, jajja, pero se puyede remediar. Muchas gracias por pasarte por aquí, te devolveré la visita. Saludos.

Gracias a todos por comentar. Nos leemos.

Joserra Rodrigo dijo...

Te echo mucho, mucho de menos Lou. Espero que estés bien, estoy preparando la charla de Dylan para los chavales de la Universidad de Sevilla y me acuerdo irremediablemente de que me gustaría ver que esta casa está en marcha porque era para mi un remanso. Un abrazo amigo mio!!!!!!!

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

Me uno a Joserra, pero ya en mayo. Se te echa de menos, Lou. Espero que todo te vaya fenomenal. ¡Sal del escondrijo!

Un abrazo.

Joserra Rodrigo dijo...

Lou por dios da señales de vida que te echamos mucho de menos, aunque sea sólo un vídeo , say hello! Un abrazo!

Joserra Rodrigo dijo...

Lou , no te creas que me olvido de ti...dame señales de vida, por favor.Un abrazo muy muy grande!

maddie0147 dijo...

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