viernes, 30 de diciembre de 2011

miércoles, 28 de diciembre de 2011

UN AÑO DE ROCK 'N' ROLL


Un año de Rock’n’Roll que sin embargo no he terminado como hubiera querido, que es escribiendo más y dejando más comentarios en otros blogs, porque, en lo que a mí respecta, lo mejor del año ha sido, tanto el gran puñado de buenos discos que considero que 2011 nos ha dejado, como las entradas blogueras que me los han descubierto o que me los han descrito… Ahí están el emocionante “The King Is Dead” de The Decemberists y el correspondiente entradón de Jonnhy, o el "Blessed" de una Lucinda Williams  justamente bendecida por la gran reseña a cargo de Chals, ahí está el regreso, entre las pistas de “Ashes & Fire”, del mejor Ryan Adams, descrito en las sabias palabras de Coco (que no he encontrado para enlazar), o el que para mí ha sido el acontecimiento musical del año, junto con el concierto de Pearl Jam, que no es otro que la vuelta de The Jayhawks con el mayúsculo “Mockingbird Time” y la igualmente mayúscula y emotiva entrada que le dedicó Joserra...

Pero la cosa no acaba ahí, y junto con estos discos de cuyos autores más o menos sabía lo que podía esperar, he disfrutado otros muchos que han sido una sorpresa, bien porque directamente no los conocía: exquisito, reconfortante y misterioso “The Arrow & The Harvest” de Gillian Welch (Chals), y deliciosos, cada uno en su estilo, “Here Before” (The Feelies), “The Graduation Ceremony” (Joseph Arthur), “A Creature I Don’t Know” (Laura Marling) y “Turn Off Your Television” (Turn Off Your Television), cuatro joyas cuyo descubrimiento debo a ANTES CIEGO QUE SORDO o, lo que es lo mismo, a Coco, un tipo que se prodiga poco pero que cuando lo hace sabes que lo que vas a leer y a descubrir tras sus palabras te va a alegrar la vida; o bien, porque aun sabiendo que se trataba de obras de genios minoritarios para paladares exquisitos e incluso habiendo escuchado algunas de sus canciones anteriores, no podía decir en serio que los conocía: es el caso del alucinante “Bon Iver” de Bon Iver (Joserra y otra vez Coco) y del no menos alucinante “Reverie” de Joe Henry (Il Cavaliere); o bien, porque aun conociéndolos y sabiendo lo que podían dar de sí, no esperaba nada de ellos: ahí están “Different Gear, Still Speeding” , el contundente y feliz “aquí estoy yo” del cejijunto supremo Liam Gallagher y sus Beady Eye (Aitor, cómo no), o el renacer sabio y maduro de los Artic Monkeys en el estupendo “Suck It And See” (mi padre). Pero la cosa tampoco termina ahí, porque al hilo de Alex Turner recuerdo lo muy agradablemente sorprendido que quedé cuando casualmente descubrí el muy british, en el mejor sentido, “Colour Of The Trap” del joven Miles Kane (que, aunque no lo descubrí con Coco, en ningún lugar lo encontrarás mejor descrito que aquí), o la nostalgia de otros tiempos que se apoderó de mí tras escuchar “Dye It Blonde” de Smith Westerns (aquí)… Pero no, vamos que no, que la cosa sigue sin acabar ahí, porque mientras escribo esto recuerdo que ayer me pareció estar escuchando (emocionado) a un nuevo Nick Drake mientras daba una primera escucha al “100 Acres of Sycamore” de Fionn Regan gracias a la bendita insistencia de Joserra (el buscador es una mierda); y recuerdo también, por si fuera poco, que tengo todavía pendientes de escucha dos vacas sagradas como son Ry Cooder y John Hiatt, cuyos discos, “Pull Some Dust And Sit Down” y “Dirty Jeans And Mudslide Hymns”, respectivamente, salen en las listas de algunos de mis blogs más apreciados… y recuerdo también que Chals decía hace poco que “Sweeten The Distance”, el último disco de Neal Casal, le había gustado más que el de Ryan Adams, lo que significa que, aun sin haberlo escuchado y pudiendo estar o no de acuerdo con Chals, sé que cuando menos será un discazo y por tanto de obligada escucha… Y también he leído por ahí grandes cosas acerca del último de Kasabian, quienes parece que con “Velociraptor!” han grabado al fin el gran disco perfecto y redondo que les faltaba hasta ahora… Y seguro que me dejo alguno, pero después de esta parrafada, será difícil que alguien me convenza de que este ha sido un año flojito en cuanto a novedades. 

Mi único pero para este año, es un “pero” que se repite año tras año desde hace una década, y es la falta de grandes discos de metal y de hard rock en todas sus variantes. En lo que respecta al hard rock acabo de descubrir gracias a Aitor el “Sensory Overdrive” de Michael Monroe, que tras una sola escucha me ha parecido un gran trabajo… pero qué lejos quedan aquellos años en que no te bastaban los dedos de las dos manos para contar los discos como este… Y lo mismo puedo decir de los metaleros Mastodon, cuyo reciente “The Hunter” me está cautivando un poco más con cada nueva escucha gracias a sus ecos Black Sabbath, Alice In Chains, QOTSA o incluso, por momentos, Pink Floyd… sin embargo puedo decir de él lo mismo que a propósito del de Michael Monroe… ambos son como islas solitarias en medio del océano… 

Dejando de lado las novedades discográficas, este año musicalmente ha tenido para mí otros momentos y acontecimientos importantes que merece la pena recordar. Ahí van los cinco que considero más importantes (no todos buenos): 

1.- Pearl Jam: Antes hablaba del concierto de Pearl Jam, y es que, para mí, ha sido sin ninguna duda EL ACONTECIMIENTO de la década por lo que significó a nivel personal (y además fue un concierto grandioso, intenso y apoteósico). 

2.- Elliott Murphy: Una de las cosas buenas de la blogosfera es que no sólo descubres cosas nuevas, sino que también descubres otras antiguas que para ti son maravillosamente nuevas. Y ese sentido, en lo que a mí se refiere, 2011 siempre será el año en que escuché por primera vez a Elliott Murphy, cuyo “Night Lights” ya me sé de memoria, y casi lo mismo me sucede con “Lost Generation” mientras que, a punto para una primera degustación, me espera “Just A Story From America”. THANKS JOSERRA. 

3.- Megamelómanos: No podemos olvidar la injusta y asquerosa censura a la que fue sometido el blog de Aitor, uno de los mejores y más entretenidos de toda la blogosfera, por parte de Blogger, censura que finalmente le llevó a tener que emigrar a Word Press. Es algo que a todos debería preocuparnos y darnos qué pensar acerca de dónde estamos publicando nuestra obra. 

4.- Bobfest + The Fakeband: Inolvidable y maravilloso todo lo que se montó alrededor del cumpleaños de His Bobness a lo largo del mes de mayo gracias a la pasión y a las buenas artes de nuestro maestro de ceremonias His Joserrasness. La fiebre Dylan nos hizo a todos un poco más felices y nos hizo sentir incluso un poco más cool de lo que ya somos, si cabe. El buen rollo terminó de completarse con la sorpresa de The Fakeband y su disco “Too Late Too Bad”, una joya del rock nacional que voló de Bilbao a Cuzco para alegrarme la vida un poco más. THANKS JOSERRA, AGAIN.

5.- Amy Winehouse: Don’t forget Amy! No sé, pero a mí me da la impresión de que como Amy no sale más de una por década… Sólo por su desaparición, este año, como dice Joserra, ya debería ser calificado de horrible. No hay novedad, aparición ni acontecimiento que repare esta pérdida. 




¿Qué? ¿Que me olvido de algo importante? Es posible, pero yo quiero despedir esta entrada con un buen sabor de boca, y para ello nada mejor que hacerlo bailando al ritmo de “El Camino”, el disco más cool parido en los últimos doce meses, obra y gracia de The Black Keys (que siempre me recuerdan al gran Atalanta). Que el 2012 sea un año mejor para todos. 

viernes, 2 de diciembre de 2011

ACERCA DE MOCKINGBIRD TIME


Me suena a música grande y atemporal, en este disco están Beatles y Byrds, Jefferson y Love… pero también están la magia melódica y esas conmovedoras armonías vocales capaces de traspasarte y que hoy día sólo unos pocos privilegiados como The Jayhawks pueden brindarnos. Esto último era lo único que les podíamos exigir y lo único que podíamos estar seguros de que nos brindarían en cualquiera de sus discos, porque así se lo han ganado. Ni yo esperaba otro “Tomorrow…”, ni siquiera otro “Hollywood…”, ni ellos pretendían ofrecernos más de lo mismo. “Mockingbird Time” es ambicioso y es completo, es sabio y tiene clase, “Mockingbird Time” es un paso al frente, es gran música, es un clásico por encima de épocas y de corrientes, “Mockingbird Time” es un inmenso deleite y un regalo para los sentidos. Estoy de acuerdo con Joserra cuando dice que probablemente contiene la mejor primera cara jamás compuesta por The Jayhawks, el peligro de decir eso es que alguien puede pensar que la segunda no está a la altura, cuando en realidad desprende belleza por todos sus poros. Quizá diría que es la más ambiciosa por la entidad de sus canciones y por lo perfecto de un resultado que emociona y conmueve. Música grande y atemporal… Clark y Harrison… no me canso de escuchar la gloriosa entrada del solo de guitarra en “Hide Your Colours” y de... bueno, el que no lo haya escuchado aún, que lea esto y, además de emocionarse, se dará cuenta de que ya está tardando en hacerlo.