miércoles, 30 de noviembre de 2011

ANCHORAGE

Dentro de esa especie de oleada de finales de los 80 en la que la que una serie de mujeres armadas con guitarras tomaron momentáneamente el poder en la música americana y saltaron además a primera fila de las listas y las radios, fue Michelle Shocked (con permiso de Tracy Chapman) la primera que me deslumbró, y lo hizo gracias a esta maravillosa canción titulada “Anchorage”, que ahora, tras bastantes años, he vuelto afortunadamente a recuperar. Últimamente su letra me puede hacer llorar. Será la edad… 

ANCHORAGE

I took time out to write to my old friend
I walked across that burning bridge
I mailed my letter off to Dallas but her reply came from
Anchorage, Alaska

She said, Hey girl it's about time you wrote
It's been over two years, my old friend
Take me back to the days of the foreign telegrams
And the all night rock and rolling
Hey Chel we was wild then

Hey Chel you know it's kinda funny
Texas always seems so big
But you know you're in the largest state in the Union
When you're anchored down in Anchorage

Hey girl I think the last time I saw you
Was on me and Leroy's wedding day
What was the name of that love song you played?
I forgot how it goes
I don't recall how it goes

Anchorage
Anchored down in Anchorage

Leroy got a better job so we moved
Kevin lost a tooth, he's started school
I've got a brand new eight month old baby girl
I sound like a housewife
Hey Chel, I think I'm a housewife

Hey girl what's it like to be in New York?
New York City, imagine that
What's it like to be a skateboard punk rocker?
Leroy says send a picture
Leroy says hello
Leroy says keep on rocking, girl
Keep on rocking

Lyrics By Michelle Shocked
Short Sharp Shocked (Mercury 1988) / Short Sharp Shocked (Mighty Sound 2003) 



Lo curioso es que no me hice con el “Short Sharp Shocked” (1988) hasta hace relativamente poco tiempo y con él he descubierto un estupendo y delicioso trabajo de música americana en el que la preciosa voz de Michelle atrapa a cada escucha un poquito más. Y ese “Anchorage”… bueno, como p.o.m. que es, nunca pierde su frescura, su encanto, su belleza y su capacidad de arrancarte lágrimas de nostalgia…

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CONCIERTO DE PEARL JAM

 La pantalla gigante se me hizo pequeña

Mi mujer está llorando a mi derecha, mi hija menor de edad a mi izquierda gritándole a Eddie Vedder que quiere un hijo suyo, la chica que tengo detrás lleva desde que ha comenzado el concierto lanzando gritos de éxtasis dignos de la grupie más entregada… y yo, por el bien de mi reputación, a duras penas consigo contener mis ganas de hacer lo mismo que ellas y me tengo que contentar con lanzar algún yeaaahhh bien varonil de vez en cuando y poner en riesgo mi vida haciendo headbangin’ y dando botes grungeros en plena grada (aunque pronto me doy cuenta de que semejante ejercicio ya no me sienta igual de bien que hace veinte años)… Pero no, no frivolicemos la cosa más de la cuenta, no vaya alguien a pensar que estábamos en una reunión de grupies en celo en vez de en un concierto de rock, nada más lejos de la realidad… ejem… Lo que sí es cierto, como de algún modo ya sospechaba, es que un concierto de Pearl Jam hoy en día es algo que trasciende lo meramente musical para convertirse en algo más que no sé cómo definir ¿Quedaría muy grandilocuente hablar de una ceremonia de hermandad y conexión entre una banda de rock y todas las almas que acuden a su llamado para invocar juntos la presencia benefactora del espíritu del rock and roll más honesto y apasionado? Quizás, pero no iría muy desencaminado. Para muchos de nosotros es también un sano y maravilloso ejercicio de nostalgia de un tiempo no tan lejano pero sí irrepetible… 



Dudo que haya muchas bandas hoy en día (más bien creo que casi ninguna) cuyos fans sientan por ellos la pasión, el cariño y la veneración que sienten los fans de Pearl Jam por su banda, porque eso es Pearl Jam, su banda, algo que les pertenece, que nos pertenece y nos hace sentir orgullosos. Y Eddie Vedder y sus compañeros lo saben y corresponden con absoluta entrega desde el primer al último minuto de concierto dejándose la piel en el escenario mientras van desgranando durante casi tres horas un temazo tras otro hasta completar los 33 que han decidido tocar esa noche (alucino con esa versatilidad que les ha permitido tocar, en unos pocos meses de gira, como 115 temas diferentes). Eddie se esfuerza en mostrarse cercano y comunicativo con el público, se expresa en un castellano bastante correcto, a mitad de concierto baja a saludar y dar la mano a los afortunados de las primeras filas y Mike McCready sigue su ejemplo… Se los ve contentos y se nota que están disfrutando de la velada y eso no tiene precio. 

Recuerdo cuando me esforzaba en aprender vuestros nombres

En el concierto no han dado tregua, desde el inicio arrollador con “Corduroy” precedido por el “Interstellar Overdrive” de Pink Floyd a modo de intro, hasta los últimos compases de “Yellow Ledbetter”, todo ha sido pura intensidad y emotividad. En cuanto a mí, después de gritar con toda mi alma “Why Go” casi a las primeras de cambio ya tengo claro que esta noche me voy a quedar sin voz, aunque el primer momento (no puedo decir mágico porque toda la noche lo fue) de emotividad y nostalgia desmedida se produce cuando suenan los primeros acordes de “Even Flow” y todos los recuerdos acuden en tromba, y rememoro el día en que compré y escuché por primera vez el vinilo de “Ten”, hace 20 años, y por primera vez empiezo a ser consciente de lo que estoy viviendo aunque no termine de creérmelo. Los momentos como ese se suceden a lo largo de toda la velada, especialmente con los temas de “Ten”, aunque también cuando suenan “Immortality”, “Better Man” o “Daughter”. Con “Jeremy” y con “Alive” se produce una auténtica apoteosis y con el solo de McCready en el segundo el estadio casi se viene abajo. Aunque los temas de “Backspacer” no tengan para mí la misma carga emotiva que los anteriores estoy a punto de soltar la lagrimita (mi mujer no se contiene) cuando Vedder en solitario acompañado de su guitarra canta “Just Breathe” y se la dedica a una pareja de afortunados recién casados, pero sé que mi reputación está completamente a salvo gracias a mis salvajes exhibiciones de headbangin’ con “Blood”, “Not For You”, “Go” o “Porch” y además cuando muevo todo mi esqueleto al ritmo de “V.M.A.” me siento el tipo más sexy del mundo. Y el más realizado cuando entono durante horas, junto con otros miles, el tururututururuuuuuuuuuu final de “Black”. En un momento del concierto me detengo a observar, simplemente observar, a esos cuatro músicos que están alineados al frente del escenario: Gossard, Vedder, Ament y McCready (lamentablemente mi posición me permite ver la batería de Cameron pero no a él), y recuerdo cuando con ese primer vinilo entre mis manos trataba de memorizar esos nombres, al igual que hacía con los de Alice In Chains y otras bandas de la época, y entonces me digo que me alegro mucho de que hayamos llegado hasta aquí… esos tipos son mi generación y estamos en plena forma. Pero no hay tiempo para muchas más elucubraciones porque los temas memorables siguen cayendo y lo de “Rockin In The Free World” casi al final sencillamente no tiene nombre por lo alucinante que resulta ver a todo el estadio gritando esa consigna con una sola voz y a la banda absolutamente entregada y desatada sobre el escenario invitando a subir a la banda telonera a cantarla con ellos y alargándola y alargándola hasta la extenuación. La poquísima voz que me queda a estas alturas me la dejo ahí con todo el gusto. 

Keep on rockin in the free woooorld...

Durante todo el concierto no he dejado de alucinar con la entrega de un público (en su mayoría debe de estar entre los 20 y los 45 años) que parece conocer las letras de todas y cada una de las canciones cantándolas a voz en grito de principio a fin, desde que comienza hasta que termina el concierto, y por ello no sorprende el hecho de que cuando dan el cierre ya nadie tenga fuerzas para pedir más, simplemente la banda ya no da más y nosotros tampoco, y tan solo nos queda irnos a casa para rememorar desde ese mismo instante y durante los días posteriores lo que acabamos de vivir, lo más parecido a un sueño de rock and roll que nos podemos echar a la espalda.

Hasta siempre chicos

sábado, 19 de noviembre de 2011

LR2 Y PJ20



Sólo unas pocas líneas mientras suena el "Why Go" que mi mujer acaba de poner a todo volumen y yo no puedo evitar revivir una vez más, como llevo haciendo desde el mismo instante en que terminó el concierto de ayer, unas imágenes y un sentimiento que difícilemte podré olvidar por el resto de mi vida. Sólo unas pocas líneas porque el cuerpo no me da para más y el tiempo tampoco, mientras el inicio de "Black" me recuerda que no puedo hablar porque esta es una de las 33 canciones culpables de que me haya quedado sin voz. Sólo unas pocas líneas para decir que que hay casualidades maravillosas y una de ellas se dió ayer al coincidir la realización del sueño de ver a Pearl Jam, con el segundo cumpleaños de este blog... difícilmente hubiera podido imaginar mejor y más grande fiesta de cumpleaños para este humilde blog que la que ayer me brindaron Vedder, Ament, Gossard, McCready y Cameron en una de las noches más memorables de Rock'n'Roll que he vivido en mi vida y, sin ninguna duda, la más emotiva. Sólo unas pocas líneas mientras escucho "Garden", aunque ayer no sonara, para deciros que os quiero y que muchas gracias a todos por haber compartido conmigo, con vuestros comentarios y vuestros alucinantes blogs dos años maravillosos de Rock'n'Roll. Sólo unas pocas líneas para decir que en un par de días volveré para contar mi visión de lo que ocurrió anoche, porque realmente valió la pena.

Un abrazo a todos y larga vida a Pearl Jam. Estoy molido pero feliz.

martes, 15 de noviembre de 2011

PEARL JAM: COVERS

Como se está demostrando en esta gira PJ20 (y por si todavía quedaba alguien que a estas alturas no se había enterado) Pearl Jam en directo son una auténtica locomotora de hacer r'n'r, una banda completa, sólida y compacta que no defrauda a nadie de los que tienen la suerte de verlos en vivo. Como toda gran banda de direco que se precie uno de los puntos fuertes de Eddie Vedder y compañía son los covers, de los que incluyen de 3 a 5 por concierto y que, visto lo visto, son un auténtico lujazo, unos covers de muchísimo nivel que debeían hacerse sentir muy orgullosos a cualquiera de los artistas cuyos temas han tomado prestados. Aun se me pone la piel de gallina cuando recuerdo su reciente interpretación del "Mother" de Pink Floyd o cada vez que escucho el  "Crazy Mary" de Victoria Williams. En esta extensa gira Pearl Jam han hecho covers de una gran cantidad de gente, como The Who, The Stooges, Temple Of The Dog, Mother Love Bone, Mudhoney, The Clash, Dead Boys, Victoria Williams etc, etc, y por lo visto en los últimos conciertos por Sudamérica, las versiones que más probabilidades tienen de sonar el día 18 en Lima son el mencionado "Mother" de Pink Floyd, "I Believe In Miracles" de Ramones y el -cómo no- "Rockin' In The Free World" del tío Neil.


Aquí dejo una muestra de cómo se las gastan Pearl Jam cuando se trata de hacer versiones de nivel...










Canciones:
1- "Baba O'Riley" (The Who)
2- "I Believe In Miracles" (Ramones)
3- "Rockin In The Free World" (Neil Young)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

SUPERSONIC




Jane, Brigitte, Claudia, Noel, Liam, "Supersonic"... ¿Se puede pedir más? 


Gozarlos a todos en MEGAMELÓMANOS acompañando los inteligentes, divertidos, polémicos y apasionados textos de Aitor sobre ROCK AND ROLL.

PEARL JAM - VS. (1993)


Increíblemente hasta ahora no había publicado ninguna entrada dedicada a un disco de Pearl Jam. No sé bien cuál es razón, puede que tenga que ver con el hecho de que si alguien o algo significa mucho para ti quizá resulta más difícil escribir sobre ello, o que sea simplemente cuestión de pereza por el esfuerzo emocional que supone meterse de lleno con aquello que tanto te importa e intentar transmitir lo que significa (en estos casos lo de la objetividad es lo de menos). Los discos de Pearl Jam han sido importantes para mí, y con el paso de los años se han vuelto más importantes. Me he decidido a hablar sobre el “Vs.” –que posiblemente sea mi favorito-, porque en la época en que lo escuché por primera vez andaba quizá más deslumbrado con bandas como Alice In Chains o Smashing Pumpkins, cuyo sonido me parecía más novedoso que el de la banda de Eddie Vedder. Con “Vs.” todo eso cambió. Recuerdo que cuando vi en los MTV Awards de aquél año la salvaje interpretación de “Animal” (también interpretarían "Keep On Rocking In The Free World" junto a Neil Young, a quien en aquellos primeros 90 ya estaba empezando a venerar como a un Dios) como adelanto de lo que iba a ser el “Vs.” me sorprendió la aridez del tema. Y la sensación cuando tiempo más tarde escuché el disco completo no fue diferente. La primera impresión era que la rabia e incluso el ruido primaban en conjunto sobre la melodía, pese a contener 2 o 3 temas mágicos en ese aspecto, y que los temas sonaban más acelerados y sucios que en “Ten”. Y siendo eso cierto, con las posteriores y más calmadas escuchas fui también descubriendo lo buena que era cada una de las canciones por sí sola y volviéndome adicto al irresistible y arrollador conjunto que todas ellas unidas formaban. Supongo que en esas escuchas tuvieron mucho que ver las cintas de 90 y los kilómetros de carretera.




Ay, las cintas de 90, seguro que varios de nosotros tenemos algunas memorables, recopilaciones de diferentes canciones que hemos realizado con cariño y dedicación y que nos hacen sentir orgullosos cuando las escuchamos. Este no es el caso precisamente de una que yo me grabé para llevar en el coche en aquellos años y que no me costó más trabajo que poner un par de discos y darle al rec., pues lo que había en una cara era casi todo el “August & Everything After” de los Counting Crows (siempre defenderé este disco) y en la otra el “Vs.” de Pearl Jam, y debe de ser de las cintas que más he escuchado y he gozado al volante. Así que supongo que no es extraño que suela asociar el “Vs.” con esas imágenes mías al volante. El viaje de “Vs.” tiene su arrollador inicio en “Go”, canción que deja bastante claros los probables derroteros que tomará el disco en las siguientes pistas, impresión que se confirma acto seguido con esa bestialidad en forma de canción llamada “Animal”, de estribillo adictivo (difícil sacarse de la sesera el sonido de esa guitarrita que lo acompaña) y final contundente. Después de tan acelerado comienzo parece casi obligado el respiro de “Daughter”, una preciosidad en la que levantamos brevemente el pie del acelerador para recordarnos que estamos escuchando a Pearl Jam, una banda que borda como pocas esos sonidos más pausados, antes de volver a la carga pisando de nuevo el acelerador con “Glorified G” y desembocar después en una enormidad de título “Dissident” cuya melodía y creciente intensidad conseguirán que posiblemente siga sonando en tu cabeza mucho tiempo después de hayas llegado a tu destino. El paisaje cambia completamente con “V.M.A.”, con seis minutos el tema más largo del disco, en el que además de la siempre omnipresente voz de Vedder destacan el sonido del bajo y de las percusiones y que nos prepara para el estallido definitivo de furia y rabia que supone “Blood”, un auténtico temazo, una salvajada en la que Vedder gritando sencillamente se sale y en la que una guitarra casi funky años setenta te taladra los sesos, por no hablar de su final que en las primeras escuchas confundes con un principio que te deja con ganas de más y mirando por el retrovisor. Pero no hay por qué preocuparse, porque más es precisamente lo que obtienes en cuanto escuchas el comienzo de “Rearviewmirror” y enseguida sabes que lo que estás a punto de oír es otra de las canciones maestras de Pearl Jam, un tema que instantáneamente se convertirá en clásico, otra joya que difícilmente podrás olvidar, aunque en este momento no tengas tiempo de entretenerte demasiado porque la base rítmica de “Rats” ya se ha apoderado de ti y ahora estás moviendo tu cabeza arriba y abajo y cuando entran la voz y la guitarra ya es todo el cuerpo… Pero tanta intensidad vuelve a exigir un respiro, quizá debamos levantar de nuevo el pie del acelerador, quizá incluso buscar un área de servicio en la que repostar y relajarnos unos minutos antes de iniciar el tramo final de nuestro viaje, y ese merecido reposo es el que nos brinda precisamente “Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town”, no olvidemos que estamos viajando con Eddie Vedder y Pearl Jam, por Dios, esos oasis de tranquilidad son marca de la casa, y esta canción es una de las más inspiradas muestras de “los otros Pearl Jam”. Ahora ya estamos preparados para darle de nuevo al contacto, pisar gas, y dirigirnos frescos y veloces al final de nuestro viaje. Las fuerzas renovadas nos permiten arremeter con fuerza con “Leash” y desatar nuestra euforia al cantar su estupendo y pegadizo estribillo mientras esos últimos kilómetros de asfalto van quedando atrás rápidamente, tanto que cuando nos percatamos de que ya casi hemos llegado al final nos vemos sorprendidos, el viaje se nos ha hecho corto, y ahora queremos apurar sus últimos momentos, saborearlos con calma, llegar despacio, disfrutando y recreándonos en el hecho de viajar al volante. Así que ralentizamos la marcha y escuchamos “Indifference” y cuando finalmente apagamos el contacto y nos apeamos del vehículo estamos relajados y satisfechos… aunque un gusanillo en la boca del estómago nos diga que no tardaremos mucho en querer hacerlo de nuevo.



Tras el espectacular debut que supuso “Ten”, “Vs.” fue sin duda un paso adelante, un disco arriesgado y de actitud nada complaciente y sin embargo plagado de temas directos a los que te podías enganchar desde las primeras escuchas. Un disco ni conformista ni continuista en lo relativo a las composiciones que dio de lleno en la diana. Mención especial para la voz de Vedder, que suena sobresaliente y cautivadora en todos sus registros, y para el sonido sucio y aguerrido de las guitarras, además del trabajo de las percusiones y de la base rítmica en general. Por mi parte siempre asocié este disco con “In Utero” (aunque Aitor muy acertadamente haga lo propio con “Vitalogy”) tanto por las circunstancias similares en cuanto a las grandes expectativas generadas antes de su publicación, como por su actitud y similar respuesta frente a esas expectativas. Creo que ambos superaron el reto con sobresaliente, aunque si tuviera que quedarme con uno de ellos eligiría “Vs.”. Para mí, sin duda, una contundente P.O.M. de los noventa.



* Por cierto, me acabo de llevar tremendo susto, y espero que todo quede en eso, pues al intentar enlazar la excelente entrada de Aitor sobre "Vitalogy", me ha salido un estúpido e increíble mensaje diciendo que Megamelómanos ya no existe... Espero que sólo sea una broma de mal gusto... ¡Aitor, vuelve ya!