jueves, 26 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (10): LIKE A ROLLING STONE




How does it feel?
How does it feel?
To be on your own
With no direction home
Like a complete unknown
Like a rolling stone

Posiblemente el estribillo más famoso de la historia del Rock’n’Roll, posiblemente también el mejor. Seis minutos que cambiaron la historia del Rock’n’Roll,  posiblemente para muchos sean los más importantes de dicha historia, posiblemente también los mejores. La poesía, la narrativa… la LITERATURA con mayúsculas irrumpiendo inmensa, imparable en un mundo aparentemente ligero, inmediato y superficial como era el del rock y la industria que comenzaba a darle forma…

¿Hay algo que pueda decir de esta canción que a estas alturas no suene a tópico? Sé que la respuesta es no. En cualquier caso hace falta alguien con mucho más conocimiento que yo para hablar de “Like A Rolling Stone” y hacerle justicia sin que la cosa parezca una sucesión de tópicos y lugares comunes. Afortunadamente existe un lugar al que llamamos la Land donde un tipo llamado Joserra es capaz de hacer todo eso.

Por mi parte solo puedo añadir que esta lista está hecha sin ningún tipo de orden jerárquico, excepto en este caso, “Like A Rolling Stone”  me atrapa, lo hizo desde la primera vez que la escuché siendo casi un niño y siempre lo ha hecho. En lo que respecta a esta canción los posiblementes del primer párrafo para mí están de más.

Como siempre, ahora sólo quiero escuchar... bueno, y disfrutar de estos acojonantes  y emotivos vídeos. 


Forever Like A Rolling Stone!


Timsah.com

Timsah.com


Y como diría Joserra... 
Bob Forever young!!!

miércoles, 25 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (9): VISIONS OF JOHANNA


Mi problema con el “Blonde On Blonde” -mi primer disco de Bob Dylan- es que incluiría todas sus canciones en cualquier lista ¿Cómo dejar fuera canciones como “One Of Us Must Know (Sooner Or Later)”, “Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again”, “Absolutely Sweet Marie”, “Just Like A Woman”, “Rainy Day Woman Nos. 12 & 35”…? La verdad es que me parece casi un crimen y una traición, con lo que he disfrutado yo de estas canciones… Pero en fin, tampoco hay que ser tan chulo ni tan talibán, y creo que si hay una canción de este disco que se puede calificar como emblemática es “Visions Of Johanna” como también creo que cualquiera con dos dedos de frente que escuche esta canción se puede percatar de lo grande que es el señor de quien estamos hablando. Por mi parte, considero que “Visions Of Johanna” es una de las 3 mejores composiciones de His Bobness. Escuchar este tema no sólo es un placer, es toda una gozosa experiencia, meterse con su letra ya la convierte en casi religiosa… o sin casi.

No voy a enredarme más en hablar de esta canción, el compañero Txals le dedicó hace unos días un entradón soberbio que vale la pena visitar para comprender lo grande que es “Visions Of Johanna”, si es que no os ha bastado con el simple hecho de escucharla… Cualquier cosa que yo diga, estará de más, será superflua y no estará a la altura.

Escuchemos y disfrutemos… una y otra vez…



"Visions Of Johanna" - Bob Dylan (Blonde On Blonde, 1966)

lunes, 23 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (8): ALL ALONG THE WATCHTOWER


“Luego están esos acordes de mediados de los setenta, el La menor combinado con el Fa mayor y un poco de Re menor que ya había inmortalizado con Watchtower y que aquí se escuchan al principio de la demo... ¿existe una sucesión más angustiosa para describir en una acústica el desamor, el dolor, el resquemor, la angustia de haber tirado todo por la borda?” (Joserra Rodrigo)

Cuando leí hace unas semanas estas líneas de Joserra a propósito de la demo de “Going Going Gone”, comprendí unas cuantas cosas acerca de la irresistible atracción que siento desde muy joven por “All Along The Watchtower”, y también recordé que hace ya un par de décadas tuve un profesor de guitarra que, medio obsesionado con esa sucesión de acordes, -y si bien con palabras menos inspiradas-, me había venido a decir lo mismo que Joserra.

Y es que el secreto de esa atracción para mí está en esos tres acordes, no puedo resistirlos… entran suavemente, crecen, se expanden, te poseen por completo… La intro de “All Along The Watchtower” es muy corta pero te atrapa irremediablemente desde el primer instante, con esa acústica marcando los acordes y la inmediata entrada de la armónica, después la batería y finalmente la voz de Dylan… ya te has metido de lleno en ese viaje; a partir de ahí la continua sucesión de esos acordes, el ritmo marcado y el fraseo de nuestro bardo… solo puedo calificarlo de orgásmico… Es algo que también me sucede por ejemplo con el “Heart Of Gold” del tío Neil. Y es que encuentro cierto parecido entre ambos temas, ambos tienen un tono y una mística que te envuelven por completo y ante los que resulta muy difícil permanecer impasible. También me sucede con ambos temas que cada vez que los escucho siento que terminan demasiado pronto… y es una putada porque está uno tan cómodo ahí dentro al calor de su propia insatisfacción, metido en el laberinto de su propia búsqueda que no quiere salir de ahí… al frío, al vacío, a enfrentarse a la realidad desnuda… y la necesidad de volver al principio se torna entonces imperiosa, y debes escucharlo de nuevo, necesitas hacerlo hasta quedar saciado… aunque sepas de antemano que eso no puede suceder…

Sí, el secreto está en esos tres acordes, no puedo resistirlos… pero también tengo que mencionar la base rítmica del tema, en el ritmo marcado por la batería creo que reside también parte de la magia que hace de “All Along The Watchtower” una canción tan especial, cosa que me vuelve a suceder con el “Heart Of Gold”… en fin, cosas mías. Mejor lo escuchamos y prescindimos de tanto rollo…



Todas las versiones que he escuchado de este tema me entusiasman, la original de Dylan del “John Wesley Harding” creo que es la que más me gusta, pero también la abrasadora versión incluida en el “Before The Flood”, o la de Neil Young, a caballo entre la del propio Bob y la de Jimi Hendrix… hasta la de U2 en el “Rattle And Hum” me parece buenísima. Pero si tengo que quedarme con una versión aparte de la de His Bobness, sin duda la de Jimi Hendrix… esto no hay quien lo detenga.



Aunque ya subidos a la atalaya ¿qué tal esta de Eddie Vedder con The Million Dollar Bashers (Lee ranaldo, Tom Verlaine, Steve Shelley….)?




Lo dicho, en cualquiera de sus formas es difícil resistirse… anuque, por otro lado, ¿quién querría resistirse?


"All Along The Watchtower" - Bob Dylan (John Wesley Harding, 1967)

jueves, 19 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (7): CHANGING OF THE GUARDS



Tenía preparado un hermoso texto sobre esta canción… pero es que ya no puedo, ya ha comenzado a sonar… esos coros, ese órgano… ya no puedo, cuando esto sucede tengo que levantarme, extender los brazos, dar vueltas y bailar… ¡SÍ! ¡ESTO ES UNA PUTA MARAVILLA!!!

… y encima es larga, larga, y dura y dura… y esos coros, esos gloriosos coros… ¡que no acabe nunca por favor!

… y ese saxo ¿le pasa a alguien más? Cada vez que escucho el trozo del saxo me parece que estoy escuchando a Clarence Clemons y a la E Street Band y que de un momento a otro Sprinsgteen comenzará a cantar ¿Alguien sabe si lo ha hecho alguna vez?

Y esos coros, y esos acordes por el canal izquierdo al final de la canción… y esos coros, esos gloriosos coros…




Descubrí este tema de manera muy tardía y, cuando lo hice, la verdad es que no podía creer que me hubiera podido pasar tanto tiempo desapercibido y me sorprendió no haberlo escuchado nunca nombrar entre lo mejor y más conocido de Dylan... como si fuera un tema menor. Y esto de menor no tiene nada, esto es absolutamente mayúsculo, glorioso, gozoso... esos coros...

No conocía la versión de Patti Smith, acabo de descubrirla… y me encanta. Sí, esto también es una puta maravilla…



"Changing Of The Guards"  - Bob Dylan (Street-Legal, 1978)

lunes, 16 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (6): MY BACK PAGES



La primera versión que escuché, la que más me gusta y la que posiblemente ha motivado que esta hermosísima canción esté en mi lista de 10 dylanianas, es la de The Byrds. Pero en cualquier caso no deja de ser una canción de Bob Dylan y, para quien esto escribe, una de las mejores y más bellas que ha compuesto.

Ah, But I was so much older then,
I’m younger than that now...

Uf… ese estribillo tiene algo de mágico, algo de especial que siempre me cautivó (o quién sabe si es que con la edad estoy empezando a desear creérmelo…).

A finales de agosto del 98, mi amigo Juanma y yo, y otra gente que nos fuimos juntando –en total éramos diez o doce- fuimos a una zona de selva alta a pasar una semana con un chamán. El lugar era idílico y paradisíaco, con una vegetación exuberante entre la que se podía ver todo tipo de flores (especialmente orquídeas) y de aves, y con una cascada cercana que caía sobre una pequeña poza de aguas cristalinas en la que todos y todas nos bañábamos en pelotas. Dormíamos todos juntos en un par de cabañas de madera bastante destartaladas situadas en lo alto de una pequeña colina y nuestra alimentación consistía en una comida al día completamente frugal. No había nadie en kilómetros y kilómetros a la redonda. Un camino de tierra adaptado para el tránsito de vehículos llegaba hasta unas dos horas de allí, el resto era una trocha abierta a base de machete que había que hacer a pie con el equipo y las provisiones. Fueron unos días de ensueño, casi irreales, en los que se estableció una especie de extraña química entre todo el grupo que nos hacía sentirnos “conectados” los unos con los otros y también con todo cuanto nos rodeaba. Apenas nos conocíamos entre nosotros, nos habíamos ido juntando una… dos… tres personas hasta formar ese extraño y variopinto grupo en el que había gente de 6 nacionalidades. Sin embargo, la armonía que reinó entre todos durante esos días nunca más la he vuelto a sentir, no de esta manera. Nos levantábamos con el sol y, tras encender un pequeño fuego para calentar agua y tomar café, té o mate con un pedazo de pan, nos íbamos a recoger agua y buscar leña por los alrededores. Después de eso cada uno hacía lo que le daba la gana hasta el medio día en que nos reuníamos para almorzar. La verdad es que procurábamos no alejarnos demasiado de las cabañas, ya que en la selva, como todos saben, hay animales, pero bueno, salvo por alguna araña un poco grande de vez en cuando, alguna que otra serpiente inofensiva (o eso nos dijo el chamán), o por una noche en que sonaron unos rugidos sospechosamente cercanos, la verdad es que no nos llevamos demasiados sustos. A veces el chamán nos enseñaba las diferentes plantas medicinales que había por allí y a veces recogíamos algunas y algunos las probaban. Pero al final casi todo acababa, como era de esperar, con juerga general y comunal en la cascada. Después del almuerzo era igual, aunque casi todos terminábamos apalancados tumbados sobre la hierba fumando cosas, haciendo una pequeña siesta, o conversando tranquilamente. Todo comenzaba un poco antes de caer el sol, entonces nos reuníamos junto a la hoguera y el chamán repartía la ayahuasca, el que quería la tomaba y el que no, simplemente se quedaba ahí acompañando al resto (queríamos acompañar a nuestros compañeros en su experiencia, ser partícipes de ella… aunque ese día no “viajáramos” estábamos metidos de lleno en ese “viaje”). Un viaje de ayahuasca puede durar cuatro o cinco horas, pero a veces tras un par de horas el chamán ofrecía otra toma para quien quisiera prolongarlo más. Y durante toda la sesión tocaba la flauta y cantaba en lenguas amazónicas diferentes canciones sagradas para inducir y acompañar el trance, que entra siempre muy suavemente. Los primeros síntomas son físicos, sientes que se te agudizan los sentidos, el tacto, el oído… lo oyes todo, lo percibes todo… hasta que finalmente tu cuerpo se relaja por completo y simplemente “sientes” o “ves”. Es curioso, porque puedes estar metido de lleno en tus visiones, tus intuiciones o tus enseñanzas, pero en ningún momento pierdes la consciencia de cuanto sucede a tu alrededor, de quién eres, de dónde estás, de qué estás haciendo y por qué lo estás haciendo; se trata de una experiencia completamente individual pero al mismo tiempo te sientes uno con todo y con todos cuantos te rodean, a veces incluso se produce una especie de extraña conexión entre dos o más personas, como si nuestros pensamientos o visiones pasaran de uno a otro en décimas de segundo, pero sin dejar de estar viviendo tu propia experiencia particular como tus compañeros están en la suya… Mientras tanto el chamán va de uno a otro guiándole en su viaje, cantándole, hablándole, diciendo palabras y cosas que a veces no entiendes y que sin embargo comprendes, a veces paras un rato, simplemente paras y te dedicas a observar a los demás, hablas con ellos, ríes, te matas de risa… o no puedes evitar que te salten las lágrimas… o todo a la vez…, y luego vuelves a meterte de lleno en tu viaje… Ya entrando la madrugada poco a poco la gente se iba retirando a dormir a las cabañas, hasta que te volvías a despertar con el sol y con el canto de cientos de aves. La única música que me llevé para esos días con mi viejo walkman fueron un par de cintas, una de Pearl Jam y otra variada de noventa minutos que normalmente escuchaba tumbado sobre la hierba en la modorra de después del almuerzo. No fue premeditado, pero en esa cinta estaban Love, Jefferson Airplane, The Doors, The Mamas & The Papas, Buffalo Springfield, Bob Dylan, The Byrds… vamos que todo muy flower power, últimos sesentas..., joder, si es que encima recuerdo que me había puesto mis viejos pantalones de la mili y allá en medio de la selva y con ese ambiente tan irreal me sentía que poco menos que un veterano del Vietnam… En fin, desde entonces siempre que escucho “My Back Pages” lo asocio con esa experiencia y recuerdo escucharlo una y otra vez allá tumbado sobre la hierba, entre toda aquella gente completamente desinhibida y rodeado de toda aquella naturaleza… Algo inolvidable... aunque ahora yo me sienta como el jodido protagonista de “Glory Days”





Y para versiones gloriosas la del propio Dylan junto a Roger McGuinn y otros ilustres (o ilustrísimos) amigos del bardo en su concierto del 30 aniversario el 16 de octubre de 1992. Aun recuerdo la sensación de extraña felicidad que sentí en su día cuando vi ese conciertazo inolvidable...



Neil Young,Dylan... My Back Pages por ivaxavi

"My Back Pages" - Bob Dylan (Another Side Of Bob Dylan, 1964)
(The Byrds - Younger Than Yesterday, 1967)

martes, 10 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (5): HURRICANE



Confieso que esta es la canción que más dudas me ha suscitado a la hora de incluirla en mi lista de 10, y no porque no me encante o porque no piense que es una canción como la copa de un pino, sino porque por cada temazo que metes cuatro se quedan fuera, y posiblemente varios de los que he dejado fuera actualmente los escucho y me tocan la fibra bastante más que este “Hurricane” que hace tiempo que tengo abandonado (incluso dentro del mismo "Desire" hay temas como "Isis" que ahora creo que me gustan más). Pese a todo ello, pensándolo objetivamente, sentía que no podía dejar fuera esta canción, tanto por lo que de descubrimiento tuvo para mí, como porque sinceramente pienso que es soberbia y perfecta.

“Hurricane” es de las primeras canciones que, siendo aún casi un niño, escuché de Dylan y lo cierto es que me dejó completamente deslumbrado, haciendo que comenzara a preguntarme seriamente quién era ese tipo que hacía semejantes canciones y contaba semejantes historias. Porque claro, al principio ni puta idea de lo que contaba el hombre, pero es que una vez que lo descubres la cosa adquiere encima mayor entidad. Así que durante mucho tiempo tuve a este tema en un altar, hasta que poco a poco fui descubriendo otras cosas del de Minnesota, y “Hurricane” quedando ahí simplemene como un buen recuerdo.

Pero escuchando ahora ese principio con los acordes de guitarra acústica que van entrando lentamente, los toques de batería seguidos por el violín hasta que de pronto entra en acción todo ese campamento gitano que Dylan parece llevar detrás... uf, me doy cuenta de que es de los mejores principios que he escuchado (el de “All Along The Watchtower” podría ser otro), apoteósico, como el resto del tema... y sí, “Hurricane” debe estar entre mis 10 favoritas de Bob Dylan, por supuesto que sí.




Bob Dylan - Hurricane (Live)

"Hurricane" - Bob Dylan (Desire, 1976)

Por cierto, me han cortado temporalmente la conexión a Internet en casa, así que trataré de terminar como pueda esta serie de Dylan y después ya veremos... Disculpadme si veis que no comento en vuestros blogs o no respondo a los comentarios en este. Saludos

domingo, 8 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (4): SHELTER FROM THE STORM


Después de lo que ha escrito Joserra a propósito de este tema a lo largo de estos últimos días, creo que me haré un favor a mí mismo si me quedo callado y me remito a sus recientes entradas, esas en la que aun está en modo ROMA y según las cuales esta canción vendría a ser como la PIETÁ. Y no podría ser mejor desde luego la comparación, no sólo porque esa sea la esencia de la letra que escribió Dylan, sino sobre todo porque toda la canción es una obra de arte mayúscula como la escultura de Miguel Angel.

Así que sólo diré que sí, que también “Shelter From The Storm” está entre mis 10 de His Bobness y que, como decía hace poco en un comentario en la Land, es posible que eso se deba a la forma en que el tipo canta el estribillo en la versión de “Blood On The Tracks”, y es que ese “Come in”, she said, “i’ll give ya...”, es algo más que la acción piadosa de una musa, una diosa, una madre tierra… eso es puro sexo, amigo, y el cabrón del Zimmerman se encarga de dejárnoslo bien claro por la simple forma de entonar una frase, de pronunciar una palabra... vamos que puede que le hayan dado hasta en el carné de identidad pero ahora está bien a gusto al abrazo cálido y voluptuoso de la buena samaritana que le da refugio, le consuela y resarce de todas sus heridas…

Suddenly I turned around and she was standin' there
With silver bracelets on her wrists and flowers in her hair.
She walked up to me so gracefully and took my crown of thorns.
"Come in," she said,
"I'll give you shelter from the storm."

… y tanto que le resarce… Y encima va y nos lo cuenta, con lo que al final no sabes si apiadarte de él o mandarle a la mierda por reírse en tu cara. O reconocer simplemente que es el puto amo y no hay más.






Y sí, ya sé que me estoy alargando demasiado, pero es que también tengo que hablar de esta versión en directo, que creo que es del “Hard Rain” (que todavía no tengo), pero es que esto es muy grande, joder, esto es puro punk, esto son los Clash unos años antes…


Timsah.com


"Shelter From The Storm" - Bob Dylan (Blood On The Tracks, 1975)

sábado, 7 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (3): GIRL FROM THE NORTH COUNTRY


Esta canción está entre mis 10 de Dylan porque cada vez que la escucho quedo sumido en un estado de melancolía tal que ni puedo ni quiero controlarlo, solo quiero dejarme llevar… dejarme llevar allá donde quiera que me lleven esas imágenes que sólo él, con su música y sus textos, te pueden hacer evocar.

La versión del “Nashville Skyline” junto a Johnny Cash me puede hacer llorar… y ese final en el que ambos se alternan cantando a true love of mine… uf, ahí ya no me puedo contener… la carne de gallina ya ha aparecido mucho antes… pero no veáis lo bien que canto ese final yo también…



BELLEZA, es la primera palabra que acude a mi mente cuando escucho a estos dos monstruos rememorar a la chica de las tierras del Norte, la misma belleza que cuando veo a Joni Mitchell haciendo lo propio junto a Johnny Cash…



… o que cuando lo hacen The Waterboys…



"Girl From The North Country" - Bob Dylan (The Freewheelin' Bob Dylan, 1963 y Nashville Skyline, 1969)

MIS 10 DE DYLAN (2): I WANT YOU



I want you I want you
Yes I want you so bad
Honey I want you

Supongo que este estribillo es el culpable de que me enamorara de esta canción desde su primera escucha y de que me pueda pasar toda una mañana, o todo un día, tarareándola alegremente.

“I Want You” me hace sentir bien y caminar liviano, y en ello no tiene mucho que ver su extraña letra, sino esa melodía ligera y reconfortante como una suave brisa de verano, ese estribillo y esa harmónica que uno sigue escuchando mucho tiempo después de que la canción haya terminado.

Quizá sea una tontería, pero siempre he asociado este tema a la sensación que uno experimenta cuando está enamorado, cuando está en “algo”, y no puede evitar ir por la calle como sintiéndose flotar medio metro por encima del suelo y con una sonrisa permanente en el rostro… porque todo está bien, no podría estar mejor… I want you, I want you…

Timsah.com

"I Want You" - Bob Dylan (Blonde On Blonde, 1966)

viernes, 6 de mayo de 2011

MIS 10 DE DYLAN (1): KNOCKIN' ON HEAVEN'S DOOR


Incluso sin ser un gran conocedor de Dylan esto de tener que escoger sólo 10 canciones del maestro de Minnesota me resulta difícil y doloroso; incluso si fueran 30 posiblemente aun me quedaría con las ganas de añadir alguna más… Prefiero no pensar cómo debe de ser en el caso de los verdaderos conocedores y apasionados de Dylan, como Joserra, a cuyo homenaje a las 70 primaveras de His Bobness me quiero unir humildemente con esta serie de entradas de dicadas a mis temas favoritos del genio de Duluth.

A mí me gusta el “Knockin’ On Heaven’s Door” de "Pat Garrett & Billy The Kid", con la guitarra de Roger McGuinn, por encima de cualquier otra versión o interpretación que haya escuchado, del propio Dylan o de cualquier otro. Quizá se deba a que siempre se me hace demasiado corta y me quedo con las ganas de que esos coros y esas guitarras finales duren mucho más tiempo.

Es la canción crepuscular por excelencia y a mí siempre me han gustado las historias crepusculares. Nadie mejor que Dylan para que te cuente y te cante una. Cuando escucho “Knockin’ On Heaven’s Door” el tiempo se detiene, y me invade una extraña sensación de trascendencia que me abandona tan súbitamente como esos coros y esas guitarras… El sol se acaba de poner, y siempre lo hace demasiado rápido, dejándonos con las ganas de prolongar esos preciosos instantes. Pero ahí reside la magia de las puestas de sol, te dejan llamando a las puertas del cielo…



"Knockin' On Heaven's Door"- Bob Dylan (Pat Garrett & Billy The Kid, 1973)

miércoles, 4 de mayo de 2011

SWAY - THE ROLLING STONES

Cuando escuché por primera vez el "Sticky Fingers", de los temas que no conocía el que sin duda más me impactó, por su fuerza e intensidad, fue "Sway" con ese rasposo y poderoso inicio de la guitarra rítmica seguido por la entrada a la voz de un Mick Jagger que está que se sale, enorme, dándole al tema  una intensidad que va en constante aumento hasta que llegamos al portentoso solo final de Mick Taylor, que te  taladra el crerebro y no quieres que pare. Cuanta fuerza hay en este tema, madre mía.



He tratado de buscar en youtube alguna interpretación en directo del tema por los Stones, pero las que he encontrado, que son bastante recientes (2006), carecen por completo de la fuerza e intensidad de la que hablaba antes (pese a tener algunos estupendos solos de Ronnie Wood). No es este el caso sin embargo de su verdadero autor, Mick Taylor,  de quien hay una interpretación junto a Carla Olson  en 1990 tremenda también, pero que lamentablemente no estaba permitido subir (la podéis buscar en youtube). 

De todas formas no creo que ninguna versión en directo pueda transmitir jamás el grado de intensidad que lograron los Stones en el estudio cuando grabaron esta canción.

lunes, 2 de mayo de 2011

TOOL - LATERALUS (2001)


Después de todo lo que he leído en Internet acerca de este disco por un momento he llegado a temer que este post me venía grande…. Hasta que he caído en a cuenta de que esto es un blog de música y no de matemáticas, y además es un blog de música nada técnico y sí absolutamente emocional.

En fin ¿Qué puedo decir de “Lateralus”? Pues que en los primeros años de nuestro tercer milenio hacía ya algunos que servidor andaba muy desconectado de los sonidos más duros o metálicos, así que, un buen día en que caí en la cuenta de semejante falta, decidí que ya era hora de comenzar a reciclarme, o por lo menos de intentarlo. Para ello pensé que lo más fácil sería comenzar a tirar de listas y eso hice, y al hacerlo me encontré con tres nombres que se repetían el todas ellas en los primeros lugares. Debemos estar alrededor del año 2002 y las bandas que copaban las listas en esa época se llamaban Queens Of The Stone Age, System Of A Down y Tool (Incubus con su “Morning View” también pululaban por ahí, aunque no tan destacados). El caso es que desde el principio me sedujo el aire de misterio que parecía rodear a esa banda de nombre tan corto (lo cual, no nos engañemos, era otro gran punto a su favor…) por lo que, tras escuchar un día en la radio del coche (y disfrutar con) la dupla “Parabol”/”Parabola”, por cortesía de Carlos Pina, decidí que era con Tool con quienes debía comenzar mi proceso de reciclaje.

No sé cómo se llama el estilo que practican estos tipos, post metal, metal progresivo… Sea como sea, lo que a mí me ocurrió fue que quedé al instante (bueno quizá eso sea algo exagerado porque el disco no es corto precisamente) deslumbrado por esa música, por ese sonido a ratos furioso y a ratos pausado, por el sonido de las guitarras, por los cambios de ritmo en casi cada tema, por esa especie de pasajes similares a mantras de extraña espiritualidad que se suceden a lo largo del trabajo, por la voz de Maynard James Keenan … Y, además, me sucedía algo extraño, me fui dando cuenta de que, si bien había temas muy disfrutables por sí solos (la citada dupla “Parabol”/”Parabola” o “The Grudge”, “Schism”, “The Patient”, “Lateralus”…), tenía la sensación de que para disfrutar realmente de esas canciones había que escucharlas todas juntas (y los que tengan el disco sabrán lo difícil que es eso, pues estamos hablando de 79 minutos intensos de música). Pero así era realmente, y no me quedó más remedio robar horas a mi sueño, pasada la media noche cuando mi mujer e hijos estaban soñando, para poder gozar y apreciar esa obra magna con la debida calma. Y así lo hice durante muchas noches.

Y ahora debería venir el momento en que uno comienza a hablar de matemáticas y de la Secuencia Fibonacci, y de las espirales, y de supuestos secretos escondidos entre los cortes de este disco y hasta de la piedra filosofal. Pero no lo voy a hacer porque no tengo ni pajolera idea de matemáticas, porque tampoco me interesa, y porque en Google se puede encontrar toda la información que uno quiera sobre ese tema. Solo diré que, efectivamente, la secuencia de sílabas del tema “Lateralus” parece ser una serie Fibonacci, y que la batería en algún tema también parece seguir la misma pauta (o eso dicen…), y que existen, también según la teoría de las espirales Fibonacci, una serie de órdenes alternativos para escuchar los cortes de este disco, siendo el más aceptado -y también el más acertado (dicho esto como oyente)- el llamado “The Holy Gift” descubierto por un desconocido, fanático y dedicado fan de la banda, según el cual el orden correcto para escuchar los 13 temas del disco es el siguiente: 6,7,5,8,4,9,13,1,12,2,11,3,10, cuya representación se supone que son dos espilares Fibonacci divergentes de un mismo centro (tampoco me he molestado en averiguar si eso es cierto, digamos que me lo creo…).

Lo que sí importa es cómo se oye, y como oyente sólo puedo decir que desde que descubrí este “regalo” en 2006 siempre escucho el disco en este orden y que, si antes ya me sonaba bien, desde entonces me suena aun mejor, y que hay canciones que parecen comenzar efectivamente donde acaba la anterior (se recomienda por ahí suprimir los pequeños intervalos entre canción y canción) y que algunos temas parecen cobrar su verdadero sentido con su nueva ubicación (siendo el caso más flagrante el del extraño “Faaip The Oiad” -se supone que es una conversación telefónica real con un supuesto trabajador del Area 51-, que antes, situado en el último lugar del disco, era un serio candidato a quedar fuera de cualquier escucha), y que el disco, escuchado en este orden parece fluir naturalmente de principio a fin como una sola gigantesca canción, y que parece incluso un poco más duro que escuchado en el orden original.

Pero al fin y al cabo, de lo que va todo esto es de música y de canciones y todo lo demás no son más que añadidos. Y en ese aspecto debería bastar con decir que “Lateralus” de Tool, escuchado en el orden que nos dé la gana, es una gozada de principio a fin…. Quizá lo difícil sea encontrar el lugar y momento adecuados para escucharlo.

Un momento….Y si es tan sencillo ¿Porqué me he enrollado tanto? Mejor escuchemos “Parabol”/”Parabola”