lunes, 28 de marzo de 2011

CITY - ROGER McGUINN & CHRIS HILLMAN, FEATURING GENE CLARK (1980)

O de "Won't Let You Down" y cómo conocí a Gene Clark.

Siempre ligaré esos años que van desde el 79 al 81 a mi despertar o primera iniciación a la música. Era algo que aun no comprendía muy bien, recuerdo que en aquella época mi madre compraba muchos discos, todo el día escuchaba música en la radio, en el coche siempre ponía sus casetes (ABBA era la estrella y “Waterloo” mi favorita), y yo, aunque al principio consideraba esa afición algo exagerada, poco a poco me fui contagiando de ella. Supongo que los responsables de mi rendición incondicional a esa cosa llamada Rock and Roll fueron un par de primos míos que me llevaban varios años (a ellos debo el haber escuchado hablar por primera vez de Elvis, de Jerry Lee, de Chuck Berry, Clapton, Hendrix, Jeff Beck, Deep Purple, Led Zeppelin, Queen…), pero también mi madre, creo que de manera inconsciente, tuvo su parte de culpa. Tanto podía aparecer por casa con discos de Julio Iglesias, de Perales, de Camilo Sesto o de Manolo Otero, como con artefactos para bailar en las discos de la época, tipo Boney M, Bee Gees o Dr. Hook (y que a mis 10 añitos me encantaban), como con una serie de discos que yo por aquél entonces, aun sin tener ni puta idea, ya los contemplaba como con cierta reverencia, no sé, tenían algo que me hacía considerarlos especiales o diferentes. Hablo de discos como el “Year Of The Cat” de All Stewart, el “American Pie” de Don McLean, uno de Murray Head cuyo título no recuerdo, otro de J.D. Souther (“You’re Only Lonely”… ummm qué bonita)… y, sobre todo, tres discos en concreto que por aquella lejana época se convirtieron en mi completa debilidad: “Scape From Domination” (Moon Martin), “Jackrabbit Slim” (Steve Forbert) y el que hoy me va a ocupar por ser el culpable de mi (inconsciente) descubrimiento y posterior adoración de una banda llamada The Byrds y de un tipo llamado Gene Clark: “City” (Roger McGuinn & Chris Hillman, feat. Gene Clark).


Y, aunque entonces aún ni lo sospechaba, ese featuring acabaría convirtiéndose en causa de una de mis mayores debilidades musicales, porque mi tema favorito del disco, con diferencia, era justamente uno de los dos que llevaba la firma de Gene Clark, y el culpable además de que ahora esté haciendo esta entrada. Y lo jodido es que no va a sonar, no ha podido ser porque no he tenido forma de conseguirlo en internet para colgar aquí. Se trata de “Won’t Let You Down”, y los que lo conozcan sabrán que es un tema byrdsiano total (el más byrd del disco sin duda), muy en la onda del “I’ll Feel A Whole Lot Better” y, objetivamente y con diferencia, la auténtica joya de este trabajo. Pero así son las cosas… Prometo que si algún día lo consigo reeditaré la entrada para colgarlo.



A cambio dejo algunos temas compuestos por sus ilustres compañeros, quienes en realidad eran los verdaderos protagonistas de ese trabajo que en conjunto calificaría de correcto, un buen disco que se deja escuchar pero muy lejos de lo mejor que ha dado cada uno de ellos a lo largo de su carrera. Aparte del tema de Gene Clark recuerdo que los que más me gustaban eran “One More Chance”, “Skate Date”, “In The City” y una preciosa balada titulada “Let Me Down Easy”.



Aún tardé bastante tiempo en saber que esos tipos habían sido integrantes de una de las más grandes bandas de la historia (mi madre tampoco lo sabía y probablemente siga sin saberlo), para mí ese disco era simplemente el “disco de los policías” debido a esa portada que me parecía tan en la onda de esas estupendas series americanas de “policías y ladrones” que estaban tan de moda en aquella época. Pero lo cierto es que me dejó huella.

Y a 13 de agosto de 2016, justo después de haber visto a Rafal Nadal perder la semifinal olímpica de tenis con Del Potro, edito esta entrada para poner al fin la canción que la motivó hace 5 años: "Won't Let You Down" . Maravillosa (y un perqueño consuelo tras la derrota de mi admirado y admirable Rafa). Y como decía Johnphillips en su comentario en aquel entonces, disfruten de esa intro tan breve como irresistible...

miércoles, 23 de marzo de 2011

SMITH WESTERNS - DYE IT BLONDE (2011)

Parece que llega un momento en que uno empieza a preocuparse más por ir rescatando las cosas que se ha ido perdiendo a lo largo del camino que por seguir tratando de descubrir nuevas bandas, nuevos sonidos o nuevas promesas… como si eso fuera ya cosa de las nuevas generaciones. Sin embargo de vez en cuando se produce algún descubrimiento inesperado le hace a uno volver a sentir ese gusanillo de años atrás y vuelve a recuperar esa ilusión mezclada con nostalgia al recordar esos buenos tiempos de plenitud y curiosidad.

Algo así me ha sucedido con el segundo disco de los jovencísimos Smith Westerns, que de golpe y porrazo me ha trasladado a los sentimientos que experimentaba en esos últimos 80 y primeros 90 cuando cada nueva banda que conocía, que sonaba diferente y que me tocaba la fibra era un acontecimiento importante en mi vida. De hecho lo extraño de estos tipos es que siento que podrían haber sido perfectamente una de esas bandas que descubrí hace 20 años sin que por ello dejen de sonar frescos y nuevos, o quizá por eso mismo.


No es que los tipos sean innovadores ni tengan un nuevo sonido, ni nada de eso, se trata simplemente de ese pop de guitarras y melodía que tanto me gusta, pero con un toque que lo hace sonar actual y al mismo tiempo intemporal. Ahí están el glam setentero, la psicodelia, el power pop, los Beatles, T-Rex, Redd Kross, Stone Roses… pero también una banda que suena al año 2011.



No sé como lo han hecho. A lo mejor ni siquiera han sido ellos, sino yo que me he dejado embaucar. La cosa es que este “Dye It Blonde” me suena muy bien. Escucha temas como los dos que he puesto o como “Smile”, “Still New” (aunque la canción no se parece nada, esa guitarra que suena de fondo me transporta cada vez que la escucho al “World Leader Pretend” de REM), “Only One” o “Fallen In Love” para comprobarlo.

Canciones:
1. All Die Young
2. End Of The Night

viernes, 18 de marzo de 2011

DE VUELTA CON ALGUNAS CANCIONES

Pues eso, tras casi dos meses sin tiempo para escribir en el blog (digamanos que la entrada anterior era solo para mí y para el amigo que se fue), la necesidad de regresar ya se había convertido en urgencia, y como el no poder escribir no significa que no haya seguido escuchando música (para eso uno encuentra siempre tiempo, y si no lo tiene se lo inventa), aquí estoy con ganas de compartir nuevas “vivencias” musicales (vaya cursilada que me ha quedado, por Dios). Discos que hasta ahora no había podido escuchar en su totalidad y con la debida calma, otros a los que no había prestado la atención que merecían, algún nuevo descubrimiento… y, sobre todo, magníficas canciones de rock'n'roll para compartir con todos los que, como yo, lo sentimos como algo importante en nuestra vida y para nuestra salud mental.

“We Used To Wait” - Arcade Fire (The Suburbs, 2010): Y “Month Of May” y “Suburban War” y “The Suburbs” y “Modern Man” y “Sprawl II” y “Wasted Hours” y “Half Light II” y… imposible elegir uno entre tanto temazo como contiene el último disco de Arcade Fire. Nada voy a añadir a los comentarios hechos en su día por Joserra, Coco o Atalanta, simplemente me uno a ellos fervorosamente, tras haber comprobado con inmenso placer que estaban en lo cierto. “The Suburbs” es, sin duda, uno de los grandes –enormes- trabajos del pasado año.



“Laredo” – Band Of Horses (Infinite Arms, 2010): Otro trabajo que no le anda a la zaga al anterior. Una auténtica gozada de principio a fin. Los descubrí con el anterior “Cease To Begin”, con este me he hecho incondicional, y todavía me falta el primero. Band Of Horses son un valor seguro. Sin embargo, al contrario que en los suburbios, un tema de este disco me atrapó instantáneamente, por encima del resto: este “Laredo” que me suena a un lejano Neil Young con algunos toques de Teenage Fanclub. Y no es que el resto del disco esté exento de joyas marca de la casa, basta escuchar cosas como “Blue Beard”, “Trudy”, “Factoty”, “Dilly” o cualquier otra de ese disco para darse cuenta.



“Fistful Of Love” – Antony & The Jonhsons (I’m A Bird Now, 2005): Nunca es tarde si la dicha es buena. Doce horas metido en un autobús pueden dar para mucho, entre otras cosas para darse cuenta de que “I´m A Bird Now” de Antony & The Johnsons es un disco muy, muy, pero que muy bueno y de que yo había sido un completo idiota por no prestarle la debida atención en su momento. El único pero es que escuchando “Fistful Of Love” sentí la urgente (e insatisfecha) necesidad de tener la compañía adecuada en el asiento de al lado.



“Burden Of Tomorrow” – The Tallest Man On Earth (The Wild Hunt, 2011): Uno calentito. Todavía no he terminado de escuchar este disco tras el que se esconde el sueco Kristian Matsson (glorioso país de rock’n’roll es Suecia), pero solo por el goce y la sorpresa que me ha supuesto escuchar esta pieza folk con vocación de joya pop llamada “Burden Of Tomorrow” ya merece estar aquí. “The Wild Hunt” es un disco de folk acústico, pero, por lo que llevo escuchado, este tipo no es un folkie dylaniano más del montón, no, este tipo es más, mucho más. Este tipo tiene un puñado de CANCIONES, simplemente, mayúsculas.



“Index Moon” – Grand Archives (The Grand Archives, 2008): Y como supongo que, de la misma manera que no hay dos sin tres, tampoco tiene porque haber cuatro sin cinco, pues pongo a los Grand Archives porque me da la gana y porque su debut de 2008 es una auténtica joya “pastoril”, de una belleza que todavía me impresiona cada vez que lo escucho. Así que ahí va “Index Moon”, uno entre tanto temazo incluido en ese disco, ideales todos para dejarnos llevar por nuestros sueños más bucólicos.


Es un gustazo estar de vuelta.

lunes, 14 de marzo de 2011

WISH YOU WERE HERE

Anoche murió Jorge. No lo veía desde hace por lo menos diez años y la última vez que nos comunicamos fue en septiembre del 2002.

Jorge es sin ninguna duda uno de los mejores tipos que he conocido. Era un tipo duro, curtido en mil batallas, un tipo rudo y hosco en el trato que, como suelen ocurrir en muchos de estos casos, tras esa coraza escondía un corazón inmenso y una infinita ternura. Un buen amigo, un tipo franco y a cara descubierta, en el que uno sabía que siempre podía confiar. Una persona inolvidable que seguro ha dejado una profunda huella en todos los que han tenido la suerte de conocerle. Dicen que cuando uno se va, todo el patrimonio que deja es su recuerdo. El recuerdo de Jorge siempre te deja una sonrisa en la boca y una sensación como de decir “ahí va un gran tipo”. Era una de esas personas a las que siempre te alegrabas de ver, es una de esas personas que siempre se harán extrañar. No creo que esto se pueda decir de mucha gente.

Me gustaría poder hablar de nuestras vivencias, de algunas anécdotas, de la música que nos gustaba…, pero ese es un privilegio que corresponde a los verdaderos amigos… y yo siento que lo he perdido. Le he fallado estrepitosamente. Durante todos estos años, ni una llamada, ni un mensaje, aun sabiendo los duros momentos por lo que estuvo pasando. Siempre dejándolo para otro día. Pero, como dice la canción, “algún día nunca llega”… hasta que ya es demasiado tarde. Esa es la condena de los tipos como yo, cargar con una culpa que no hay penitencia que pueda purgar, un peso, un dolor, que nos llevaremos a la tumba. Quizá entonces todo tenga arreglo.

Porque existe gente como Jorge es por lo que creo que hay algo mejor esperándonos después de esta vida. Si es así, Jorge con toda seguridad ya lo está disfrutando. En eso confío, esa es mi esperanza para que, quizá, desde donde ahora esté (lo imagino observándome con sonrisa burlona y deseando que acabe el "pasteleo" cuanto antes) pueda aceptar mis disculpas por no haber estado a la altura.

Le gustaba esta canción.
Va por tí, allá donde estés. Te extraño, te quiero.
Lo siento.



Wish i’d been there