jueves, 29 de septiembre de 2011

GENE CLARK Y THE BYRDS. TURN! TURN! TURN!


Como un tren atravesando un plácido paisaje, un tren como supongo que eran los de antaño, de esos que creo que ya no se hacen, si es que alguna vez existieron… hermosos, elegantes y construidos con cariño, de esos cuyo paso convierte un momento cotidiano en algo extraordinario, en un lapsus en el tiempo en el que no podemos hacer otra cosa que contemplar y seguir ahí clavados contemplando su adiós en la distancia de un atardecer que también nos abandona poco a poco… mientras su sonido y sus ecos permanecen con nosotros mucho tiempo después de haberlos perdido de vista… Así es “Set You Free This Time”, así es como yo siempre la he visto y escuchado, porque es una de esas canciones bien hechas que te alegran cuando las oyes llegar y te deleitan mientras las ves pasar y que, mucho tiempo después de haberse marchado, permanecen en tus oídos acompañándote y suspendiendo tu mirada y tus pensamientos en un instante, real o imaginario, que fue bueno y hermoso, aunque ya se perdió y ahora debas dejarlo marchar… Una de las más hermosas gemas byrdsianas, una canción difícilmente superable en su belleza y sencillez y en el hondo calado de su tono melancólico… esa harmónica final que se va y se va y se va… hasta que tienes que dejarla ir… Todo en esta composición está a tono con la densa, trabajada y hermosa letra de Gene y su sentida interpretación… Cuenta la leyenda que Gene la compuso durante la gira británica de The Byrds de 1965, tras una noche de copas en compañía de Paul McCartney en el club de moda londinense Scotch Of St James.

“The World Turns All Around Her” es una canción, tan hermosa como romántico su título, en la que todavía se dejan sentir los ecos beatle presentes en algunas de las composiciones de Clark para el anterior álbum de The Byrds, aunque la trasparente melodía, las estupendas armonías vocales y la inconfundible guitarra de McGuinn hace de ella una pieza deliciosamente y netamente byrdsiana.



“If You’re Gone” es una poética composición en tempo de vals, en la que destacan, además de la siempre sagrada melodía, el excelente trabajo vocal de Clark con el contrapunto de las 12 cuerdas de McGuinn, y la presencia de un instrumento de fondo cuyo nombre desconozco, pero cuyo uso parece fue como un preludio a los tintes más experimentales que los Byrds tomarían a partir de su siguiente disco.

Estas son las tres aportaciones de Gene Clark al segundo álbum de The Byrds, el “Turn! Turn! Turn!”, publicado en diciembre de 1965, un álbum en el que las versiones volvían a tener una importante presencia si bien las composiciones originales cobraban mayor importancia que en su debut, incluyendo, además de las tres de Clark, dos de McGuinn, una de ellas firmada junto a Crosby en su primera acreditación como compositor en The Byrds.


Pero yo debo decir que, desde que descubrí su historia, no puedo evitar escuchar el “Turn! Turn! Turn!” con una especie de sabor agridulce, no sólo por ser el disco en el que se comenzó a gestar la salida de Gene Clark de The Byrds, sino porque algunas de las cuestiones que condujeron a esa salida, privaron también a este álbum de ser tan redondo como su predecesor o incluso superior a él. Y es que las envidias entre los miembros de la banda habían comenzado a aflorar y el principal objeto de estas envidias no era otro que Gene Clark debido a las mayores rentas que éste recibía como autor de la mayoría de composiciones originales de la banda, lo que provocó que algunas de sus mejores composiciones de ese periodo quedaran relegadas a aparecer en caras b de singles o que simplemente quedaran inéditas.



Este fue el caso de dos temazos que Gene había llevado a las sesiones de grabación de “Turn! Turn! Turn!”, y que, por causa de sus envidiosillos compañeros, finalmente fueron excluidos del disco original. “She Don’t Care About Time”, una verdadera y romántica joyita que contiene un trabajo de guitarra inspirado en una pieza de Bach, apareció sólo como cara b del single “Turn! Turn! Turn!”. Mientras que “The Day Walk” (Never Before)”, un trabajado y sólido temazo con letra de inspiración dylaniana quedó inédito por más de 20 años. 



Y la verdad, escuchando el “Turn! Turn! Turn!” no es difícil darse cuenta de que la versión del “Oh Susannah” final está de más, sencillamente no está a la altura del resto del disco. Y el tema que la precede, el “Wait And See” firmado por McGuinn y Crosby, sin ser una mala canción, está bastante lejos de nivel de las dos mencionadas canciones de Clark. Por lo me resulta inevitable jugar a imaginar lo bueno y redondo que hubiera sido ese trabajo de haber incluido al final “She Don’t Care About Time” y “The Day Walk” (Never Before)” en vez de las otras dos. En fin…



Afortunadamente, como casi todo en esta vida tiene remedio (o eso dicen…), en la edición en CD remasterizada de “Turn! Turn! Turn!” se hizo algo de justicia y los dos temas de Clark fueron incluidos a modo de bonus tracks.

Y ahora sí, no pensaríais que iba a dejaros marchar sin poner antes el “Set You Free This Time”. Ahí va esta maravilla que para mi gusto constituye el momento más inspirado del álbum. Después de esta entrada también yo dejaré marchar a Gene Clark por una buena temporadita, pues lo que se avecina en el blog a partir de ahora será bastante diferente… Hasta pronto Gene, set you free this time…

9 comentarios:

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

¡Ahora que esperábamos "Fifth Dimension" y "Younger Than Yesterday"! Como siempre, muy hermosa tu entrada, Lou.

A ver con qué nos sorprendes, que me has dejado intrigado.

Saludos.

Chals dijo...

Muy instructivo, no sabía de los problemas de Gene Clark con sus compañeros. Fabuloso disco, yo no lo hubiera descrito mejor Lou. Gran entrada como siempre.
Saludos

Il Cavaliere dijo...

Muy grande como nos has contado Lou...me voy a la cama flotando con estos maravillosos cantos de sirena...jajaja

Un abrazo

Lou Rambler dijo...

Por Dios, después de haber releído la entrada, me he visto obligado a rebajar la cursilada del primer párrafo hasta unos niveles algo más tolerables... Siento el daño que tanto azúcar pueda haber ocasionado...
Pero no os confiéis, lo cursi es inherente a mí en casos como este, y ahí sigue bien a la vista...

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Vaya, leo tu comentario y veo que el nivel de cursilería ha bajado. Maldición. Genial post y selección. Es una putada el tema de las caras B de Clark, tendré que rebuscar... o no, porque ¡She Don't Care About Time' por ejemplo la tengo en mi versión del disco... 'The Day Walk” (Never Before)' sí que no... los caminos de internet son inescrutables. A ver si te gusta el que tengo de los Byrds preparado para mañana. A ver qué cambios tienes preparados...

Agente Cooper dijo...

Qué presiosidad de entrada Lou y efectivamente es una pena todas esas caras b pero ya sabes la costumbre que tenían The Byrds de terminar sus discos con una "broma/rareza". Y ahora que venía Eight Miles High, su pánico a volar...y anuncias sorpresas!!!!

Un saludo.

Agente Cooper dijo...

Acabo de leer en los comentarios de la entrada anterior que no puedes dejar comentarios en mi blog...pues no será porque no reciba con los brazos abiertos a los "byrdsianos" de pro!!! No tengo ni idea de porque será...odio los ordenadores!!! jejeje

Johnny dijo...

...como un tren atravesando un plácido paisaje, un tren como supongo que eran los de antaño..., genial comparativa, my friend. Será que los Byrds son objeto de deseo para coleccionistas sensibles e intrépidos, porque todo tiene un momento para nacer, para morir, para reir, para llorar, para bailar, para amar, para odiar,... Abrazo.

Lou Rambler dijo...

Gonzalo: Gracias Gonzalo. La siguiente de Gene será Eight Miles High, pero antes... bueno, pronto se va a producir un acontecimiento importante en mi vida, jajaj...

Chals: Muchas gracias, la verdad es que con los Byrds es fácil dejarse llevar, jaja. Saludos.

Cavaliere: Pues duerme y sueña feliz... sé que eres un soñador, jaja. Abrazo.

Aitor: Menos mal que he corregido a tiempo... ya temía los estragos de tu ácida pluma, jjaja. Por cierto... anda que tú y tu entrada sobre los Byrds... ¿y ahora yo qué coño escribo?
Presiento que el cambio te va a gustar...

Agente Cooper: Eight Miles High es grandiosa y como tal tendrá una entrada para ella solita... pero tendrá que esperar... Sigo sin poder comentar en tu blog (grrrr....).

Johnny: me dejas sin palabras... pero sí... turn! turn! turn! los Byrds te brindan momentos para todo eso y más... Un abrazo my friend.