lunes, 2 de mayo de 2011

TOOL - LATERALUS (2001)


Después de todo lo que he leído en Internet acerca de este disco por un momento he llegado a temer que este post me venía grande…. Hasta que he caído en a cuenta de que esto es un blog de música y no de matemáticas, y además es un blog de música nada técnico y sí absolutamente emocional.

En fin ¿Qué puedo decir de “Lateralus”? Pues que en los primeros años de nuestro tercer milenio hacía ya algunos que servidor andaba muy desconectado de los sonidos más duros o metálicos, así que, un buen día en que caí en la cuenta de semejante falta, decidí que ya era hora de comenzar a reciclarme, o por lo menos de intentarlo. Para ello pensé que lo más fácil sería comenzar a tirar de listas y eso hice, y al hacerlo me encontré con tres nombres que se repetían el todas ellas en los primeros lugares. Debemos estar alrededor del año 2002 y las bandas que copaban las listas en esa época se llamaban Queens Of The Stone Age, System Of A Down y Tool (Incubus con su “Morning View” también pululaban por ahí, aunque no tan destacados). El caso es que desde el principio me sedujo el aire de misterio que parecía rodear a esa banda de nombre tan corto (lo cual, no nos engañemos, era otro gran punto a su favor…) por lo que, tras escuchar un día en la radio del coche (y disfrutar con) la dupla “Parabol”/”Parabola”, por cortesía de Carlos Pina, decidí que era con Tool con quienes debía comenzar mi proceso de reciclaje.

No sé cómo se llama el estilo que practican estos tipos, post metal, metal progresivo… Sea como sea, lo que a mí me ocurrió fue que quedé al instante (bueno quizá eso sea algo exagerado porque el disco no es corto precisamente) deslumbrado por esa música, por ese sonido a ratos furioso y a ratos pausado, por el sonido de las guitarras, por los cambios de ritmo en casi cada tema, por esa especie de pasajes similares a mantras de extraña espiritualidad que se suceden a lo largo del trabajo, por la voz de Maynard James Keenan … Y, además, me sucedía algo extraño, me fui dando cuenta de que, si bien había temas muy disfrutables por sí solos (la citada dupla “Parabol”/”Parabola” o “The Grudge”, “Schism”, “The Patient”, “Lateralus”…), tenía la sensación de que para disfrutar realmente de esas canciones había que escucharlas todas juntas (y los que tengan el disco sabrán lo difícil que es eso, pues estamos hablando de 79 minutos intensos de música). Pero así era realmente, y no me quedó más remedio robar horas a mi sueño, pasada la media noche cuando mi mujer e hijos estaban soñando, para poder gozar y apreciar esa obra magna con la debida calma. Y así lo hice durante muchas noches.

Y ahora debería venir el momento en que uno comienza a hablar de matemáticas y de la Secuencia Fibonacci, y de las espirales, y de supuestos secretos escondidos entre los cortes de este disco y hasta de la piedra filosofal. Pero no lo voy a hacer porque no tengo ni pajolera idea de matemáticas, porque tampoco me interesa, y porque en Google se puede encontrar toda la información que uno quiera sobre ese tema. Solo diré que, efectivamente, la secuencia de sílabas del tema “Lateralus” parece ser una serie Fibonacci, y que la batería en algún tema también parece seguir la misma pauta (o eso dicen…), y que existen, también según la teoría de las espirales Fibonacci, una serie de órdenes alternativos para escuchar los cortes de este disco, siendo el más aceptado -y también el más acertado (dicho esto como oyente)- el llamado “The Holy Gift” descubierto por un desconocido, fanático y dedicado fan de la banda, según el cual el orden correcto para escuchar los 13 temas del disco es el siguiente: 6,7,5,8,4,9,13,1,12,2,11,3,10, cuya representación se supone que son dos espilares Fibonacci divergentes de un mismo centro (tampoco me he molestado en averiguar si eso es cierto, digamos que me lo creo…).

Lo que sí importa es cómo se oye, y como oyente sólo puedo decir que desde que descubrí este “regalo” en 2006 siempre escucho el disco en este orden y que, si antes ya me sonaba bien, desde entonces me suena aun mejor, y que hay canciones que parecen comenzar efectivamente donde acaba la anterior (se recomienda por ahí suprimir los pequeños intervalos entre canción y canción) y que algunos temas parecen cobrar su verdadero sentido con su nueva ubicación (siendo el caso más flagrante el del extraño “Faaip The Oiad” -se supone que es una conversación telefónica real con un supuesto trabajador del Area 51-, que antes, situado en el último lugar del disco, era un serio candidato a quedar fuera de cualquier escucha), y que el disco, escuchado en este orden parece fluir naturalmente de principio a fin como una sola gigantesca canción, y que parece incluso un poco más duro que escuchado en el orden original.

Pero al fin y al cabo, de lo que va todo esto es de música y de canciones y todo lo demás no son más que añadidos. Y en ese aspecto debería bastar con decir que “Lateralus” de Tool, escuchado en el orden que nos dé la gana, es una gozada de principio a fin…. Quizá lo difícil sea encontrar el lugar y momento adecuados para escucharlo.

Un momento….Y si es tan sencillo ¿Porqué me he enrollado tanto? Mejor escuchemos “Parabol”/”Parabola”

8 comentarios:

Txals dijo...

Me perdí todas esas fenomenales bandas de principios de siglo. Algo he escuchado a los QOSE, pero casi nada. Respecto a esta canción de muestra me parece sencillamente genial, Tool son unos desconocidos para mi. Me apunto esta recomendación para entrar en su particular mundo de espirales.
Saludos

John P. Maaaula dijo...

Gran disco, como todas las obras de esta banda. Mucha profundidad, mucha elaboración, y un requerimiento de atención total para descubrir todas las dimensiones que ofrecen sus discos. No había escuchado las canciones en ese orden, así que manos a la obra. A ver si encuentro el momento y estado de ánimo adecuados para disfrutarlo como se debe.

Un saludo

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Si quieres disco con alusiones numerolicas y cifras, hazte con el ultimo de Van Der Graaf Generator! En cuanto a este disco, tarde mucho tiempo en comprarlo y fue todo un descubrimiento para bien! un disco importante y que dio vida a un genero olvidado por nuevas generaciones!
unabrazo
Tsi/Jesse

Alex Noiser dijo...

Este disco es demasiado grande.

Me encanta Maynard James Keenan, es una debilidad; siempre he visto a Tool como los Pink Floyd del último siglo XX y comienzo del nuevo milenio. Un saludo colega!! Buena entrada :)

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

La música de éste y "Aenima", buenísima. Las matemáticas abstractas, es decir, el álgebra, no explican la emoción que trasmite Tool, por mucho que sirvan de base para el proyecto.

Saludos.

Johnny Dibud dijo...

Ni idea, aunque no es de extrañar porque en casos contados he profundizado en estos sonidos metalrockeros. Ahora bien, me ha gustado mucho esta Parábola. Saludos.

Lou Rambler dijo...

Txals: Este tema fue el que me decidió a ir por ellos, espero que el resto también te guste. Saludos.

John P.: Prueba este nuevo orden, a lo mejor te sorprende. Saludos.

Jesse: Buscaré a esta banda que comentas. Para mí Tool también fue un descubrimiento inesperado.

Alex: Gracias compañero. Por cierto, ya he corregido el nombre del pobre Keenan, estaría pensando en el famoso economista jaja. Saludos.

Gonzalo: Totalmente de acuerdo. El Aenima también es buenísimo, aunque tardé en hacerme con él. Saludos.

Gracias a todos por comentar.

Lou Rambler dijo...

Hey Johnny te salté, disculpa. Me alegro de que te haya gustado este tema, a ver si te animas con el resto. Un abrazo.