lunes, 11 de abril de 2011

MARCHIN' ALREADY – OCEAN COLOUR SCENE (1997)

En aquel año 98 la casa alquilada en la que vivía Juan Manuel era uno de los lugares favoritos de encuentro del grupito de españoles que, de un modo u otro, habíamos terminado sucumbiendo al embrujo de aquella ciudad andina que por aquel entonces aun era hermosa, y conservaba algo del ambiente místico, alternativo, cosmopolita y libre que en su día nos había atraído hasta ella. Quizá fuera porque Juanma fue siempre un tipo abierto y acogedor, algo estrafalario, es cierto, pero acogedor y de buen corazón. O quizá fuera también porque las plantas de hermosas hojas que ocupaban esos tiestos que Juanma tenía repartidos por toda la casa, eran de esas cuyo apodo es uno de los nombres de mujer más hermosos (en su sencillez) que se han inventado. O quizá fuera por la chimenea, o por los acabados de piedra y de madera, o porque siempre había alguna música sonando y haciéndote compañía. Quizá pudiera ser también debido al amodorrante aroma que solía flotar en aquella casa, uno de esos familiares aromas que invitaban a quedarse mucho más tiempo del que las más elementales normas de civismo aconsejarían a cualquier invitado. O quizá fuera porque, de cuando en cuando, llegaba a casa de Juanma un paquete (cuyo remitente ponía Málaga, España) dentro del cual nuestras esperanzas de encontrar alimentos curados que, con el nombre de jamón serrano, lomo, chorizo o morcilla, en aquellas lejanas tierras constituían un lujo solo al alcance de nuestros mejores sueños, eran esperanzas más que fundadas. El caso es que aquella casa fue testigo de mi descubrimiento y rendición incondicional a aquel “Marchin’ Already” llegado como relleno, y por cortesía de un sabio amigo de Juanma, en una de aquellas cajas que todos esperábamos con los jugos gástricos alborotados. Fue testigo de mi descubrimiento y también de las largas escuchas prolongadas hasta la madrugada entre sosegadas conversaciones que fácilmente pasaban de lo profundo a lo surrealista, porque, lo que todos allí tuvimos claro desde un principio, tras escuchar el inicio de “Hundred Mile High City”, es que aquel no era un disco cualquiera.



Debo decir que yo jugaba con cierta ventaja, ya que, aunque por entonces yo llevaba un par de años algo desconectado, recordaba muy bien a aquella banda británica de largo y atractivo nombre, debido a la impresión que me habían causado, en su día, los dos o tres únicos temas que había escuchado de su anterior trabajo, por lo que, al volver a leer aquel nombre que el resto de mis compañeros desconocía, ya estaba preparado para los estragos que aquel disco podía causar entre nuestra pequeña comunidad (o comuna…).



Unos meses después agarré la mochila y me fui rumbo al sur, en un viaje al Fin del Mundo del que ese disco fue parte esencial de su banda sonora, tanto que no puedo rememorar lo uno sin lo otro (al igual que me sucede con la casa de Juanma, que, aunque ya no lo sea, siempre será la casa de Juanma). Un momento especial: la primera caminata de aquel viaje, en Bolivia, junto al Lago Titikaka, en busca de las ruinas de Tiahuanaco. Mientras comienzo a dar mis primeros pasos sobre aquella carretera de ripio, un tema comienza a sonar: “Debris Road”. Aquel viaje no podía salir mal.



¿Esto es un blog de música? Bueno, lo cierto es que nunca he sabido hablar de música. Solo puedo decir que, para quien esto escribe, Ocean Colour Scene es la puta mejor banda surgida de la islas británicas en los años 90, ni Oasis ni pollas (que Aitor me perdone pero la de los hermanitos quizá pueda ser la segunda) ¿Qué se puede decir sino de una banda que en un solo disco tiene gemas del calibre de las tres que he puesto, o de “Better Day”, “Travellers Tune”, “Tele He’s Not Talking”, “Foxy’s Folk Faced” etc y, a pesar de eso, aun no se puede afirmar con rotundidad que ese sea su mejor trabajo? Pues eso.

Hacía tiempo que no me quedaba tan a gusto con una entrada.

5 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Sí, se ha notado que te has quedado agusto, no lo jures jajaj

Bueno, no es una competición. Para mí Oasis, luego Suede y después Ocean Colour Scene. Y luego Supergrass, Pulp... da igual, los 90' ingleses fueron la leche. Y encima vistiendo bien. Bueno, Liam al principio no. Ahora sí. Total, que el otro día comentábamos en el blog de Joserra el 'Moseley Shoals' y yo decía que a mí me gustaba más éste, me alegra que a ti te traiga tantos recuerdos. Luego no volvieron a ser los mismos pero tengo todos los discos y siguieron sacando alguna joya de vez en cuando. Estar a la altura de estos dos discos es prácticamente imposible.

Y sí, María es un nombre precioso xD

Txals dijo...

Moseley Shoals y este Marchin' Already también están en mi lista de lo mejor de los 90, aunque Suede con sus dos primeros álbumes posiblemente esten al mismo nivel por los recuerdos que me traen. Oasis siempre me cayeron bien, gracias a ellos en las listas de ventas siempre había alguna buena canción de rock revival, es de agradecer. Y de Pulp... Different Class creo que es la cabecera del Brit-pop. Me gustan estas revisiones tan personales, a veces se capta mejor el espíritu de la música que en algunos análisis milimétricos. Me ha gustado el texto, y las canciones que has puesto, que recuerdos.
Saludos Lou

Paco dijo...

Estoy con la comuna. Discazos los que nombras. ¿Éste mejor que el Moseley? Bueno, nos quedamos con los dos. Después ya...
Lo auténticamente inolvidable es ese momento en el que se descubren y se escuchan las primeras veces.
Bonitos recuerdos los tuyos, sin duda, mejorados con aquella chavala de nombre tan bonito, ¿no?
Preciosas palabras y música.
Saludos.

Johnny Dibud dijo...

Efectivamente, "Hundred mile high city" hacía preveer que aquel no era un disco cualquiera. Fue mi primer álbum recién salido al mercado y corrí a por todo lo anterior. Había descubierto el tesoro que tanto ansiaba. Por cierto "Get blown away" es la canción que más me gusta de OCS y me acaba de flipar esta versión en directo del video, qué sana maravilla, siempre me quedé con las ganas de oirla en directo en el montón de veces que los vi. Sin duda debió ser un buen acompañante por aquellos parajes, apreciado Lou. Grandioso post.

Ah, confirmo, OCS es la mejor banda británica de los 90, lo decía en aquellos años y algunos me miraban con cara de loco, y mira que me alegro de leer cada vez más cosas que los ponen en el mejor de los lugares. Abrazo.

Lou Rambler dijo...

Muchas gracias amigos. En esto de las bandas Brit de los 90 quizá no estemos de acuerdo en el orden pero creo que coincidimos todos en las 4 o 5 mejores, y tanto OCS, como Suede, Oasis, Pulp... y yo añadiría a The Auteurs, tienen por lo menos 2 discos escandalosamente buenos.
Y en cuanto a los de OCS prefiero el Marchin', pero sólo por los recuerdos que me trae, jaja.

Hey Johnny "Get Blown Away", quizá junto con "The Circle", es también mi tema favorito de OCS. Me alegra que te haya gustado es vídeo, la verdad es que yo tampoco lo conocía y también he flipado al verlo, jaja.

Abrazos a todos y gracias por comentar.