lunes, 20 de diciembre de 2010

GENE CLARK – WHITE LIGHT (1971)

Es difícil para mí ser objetivo con este disco, fue lo primero que escuché de Clark fuera de su etapa con The Byrds y me dejó completamente anonadado y noqueado. Aun así, estoy convencido de no equivocarme cuando afirmo que este disco es, simple y absolutamente, maravilloso.

Cuando Gene Clark publicó “White Light” ya llevaba a sus espaldas algunos trabajos al margen de los Byrds, y no cualquier trabajo, había dos de ellos especialmente memorables y que cualquier amante del folk y del country rock y alternativo que se precie debería conocer: “Gene Clark And The Gosdin Brothers” (1967) y “The Fantastic Expedition Of Dillard And Clark” (1968), trabajos que tendrán sus entradas más adelante. En este sentido “White Light”, un disco completamente de cantautor, supuso un cambio de tono con respecto a esas obras. Se trata de un trabajo de folk casi acústico (con el añadido de una estupenda slide guitar), producido con total austeridad y de carácter muy introspectivo, en el que la sentida voz de Clark y sus maravillosas melodías, juegan un papel fundamental, impregnando a todo el conjunto de una melancolía y un sentimiento de nostalgia en el que no puedes evitar sumergirte desde el momento en que empieza a sonar el disco.



Los nueve temas que componen el disco, comenzando por la inicial “The Virgin”, una preciosa canción donde la melodía de Clark, combinada con el juego de la harmónica y la slide, resulta una completa delicia, son, de verdad, una gozada de principio a fin. Es difícil sustraerse al sentimiento a flor de piel que transmiten gemas de melancólica belleza como “Where My Love Lies Asleep”, “Because Of You” o esa pequeña maravilla llamada “With Tomorrow”.


Imposible no disfrutar de estupendos temas de folk rock acústico como “White Light” o “1975”, o reconocer la maestría compositiva de Clark en “One In A Hundred”, tema que había grabado con los Byrds originales el año anterior, en una versión que no llegaría a ver la luz hasta el siguiente trabajo de Clark en 1973, y que en “White Light”, Clark reinterpreta magistralmente en onda singer-songwriter.

Todos los temas del disco llevan la firma de nuestro héroe, excepto “Tears Of rage”, una sentida versión del tema de Bob Dylan y Richard Manuel, al que Gene con su voz doliente y melancólica da una profundidad que emociona.



Sin embargo, aunque pudiera parecer difícil después de lo que acabo de escribir, una joya destaca sobre las demás dentro de este desconocido tesoro, una canción sencillamente sublime de la que el propio Dylan dijo que hubiera estado orgulloso de componer: “For A Spanish Guitar”, un completo deleite de canción que, esta sí, podría estar entre las candidatas a mejor composición de la carrera de Gene Clark.



Al igual que hace poco más de un año, en la entrada dedicada al “Tomorrow The Green Grass” de The Jayhawks, decía que pocas veces recordaba haber sentido tanta emoción (“casi hasta la lágrima”) al escuchar un disco, ese mismo sentimiento experimento con este trabajo, quizá sea el estilo común de ambos, ese folk y ese country rock de portentosas melodías y tono melancólico, que me debe de tocar alguna fibra especial… el caso ambos me llevan a un estado en el que sientes algo así como la tristeza con una sonrisa, no sé cómo explicarlo, pero seguramente debido a ello es que, con 24 años de diferencia entre uno y otro, en mi interior siento estos trabajos como discos hermanos.

Como en otras ocasiones en el caso de Gene Clark, “White Light”, unánimemente aclamado por la crítica, pasó prácticamente desapercibido para un gran público que, deslumbrado por trabajos quizás mucho más radiables, como los de Neil Young o James Taylor, no supo prestar atención a un exquisito ejercicio de sobriedad y austeridad como el de Gene Clark.


*Para hacer esta entrada he tomado algunos datos e ideas del comentario que sobre el disco hace Fco. J. de Paz Blanco en Aloha PopRock.

jueves, 16 de diciembre de 2010

GENE CLARK, HÉROE DE ESTE BLOG


Así es, desde ahora Gene Clark se va a convertir en el héroe de este humilde blog. Parece que la vida de Gene no fue ni muy feliz ni muy afortunada en lo que respecta al reconocimiento que su genialidad como compositor merecía. Pero en lo que a mí respecta desde muy joven (aun antes de saber quién era él), tuve afinidad con su música y sus canciones, y a medida que con los años me he ido adentrando, poco a poco, en su obra, he ido descubriendo a un extraordinario compositor cuyas canciones son sinónimo de belleza y sensibilidad, y desde luego, para servidor, de infalible compañía en cualquier momento y con cualquier estado de ánimo. Es por ello que me gustaría dedicar, a partir de ahora, una serie de entradas a su figura y a su carrera. No tengo nada preparado, tampoco pretendo ser exhaustivo, la historiografía musical no es algo que se me dé bien ni que me guste demasiado, tan solo quiero hablar de algunos discos (no todos) y de algunas canciones que personalmente me han atrapado y que siempre han sido una inmejorable compañía. Tampoco tengo intención de dedicarme exclusivamente a Gene, seguiré hablando de otra gente igual que hasta ahora, pero sí recurriré a él con cierta asiduidad. No tengo claro todavía cómo lo voy a organizar, un día fijo a la semana, o según me venga. Ya se verá…


¿Por dónde empezar? Empezaré diciendo que es un caso extraño y también triste el de Gene Clark, pues pese a gozar del reconocimiento, e incluso de la aclamación, de la crítica (a cualquier crítico que le preguntes ahora probablemente te dirá que es uno de los mejores compositores de la historia de la música americana), por razones que no me explico no gozó de ese mismo reconocimiento por parte del público contemporáneo a su obra, que, exceptuando su gloriosa etapa con (al frente de) los primeros Byrds (a los cuales es justo decir que Gene se echó literalmente a la espalda para darles el nombre y el status de grandísima banda que pronto adquirieron), no respaldó la posterior carrera de Gene Clark en cifras de ventas . Y cuando digo que es algo que me cuesta entender, no es sólo porque la obra de Gene Clark después de los Byrds, especialmente entre los años 67 y 74, esté plagada de grandes discos y de una ingente cantidad de estupendas y bellísimas canciones, que demuestran una sensibilidad para componer y crear melodías, única, y al alcance sólo de los más grandes, sino, especialmente, porque el potencial comercial de su obra era también enorme, no estamos hablando de una obra difícil, oscura y poco comercial, todo lo contrario, nadie como Gene Clark, con su alucinante facilidad para crear atrayentes e irresistibles melodías cercanas al pop, ha dotado al country rock de un potencial comercial como el que demuestran sus canciones, por no hablar de su influencia sobre otros artistas (de la que en otra entrada hablaremos), que ha sido (es) más que considerable. Y sin embargo sus discos nunca vieron reflejada esa gran calidad en las cifras de ventas, con las consiguientes y continuas frustraciones por parte de Gene y el consiguiente maltrato, en ocasiones, por parte de la industria discográfica.


Teniendo en cuenta lo anterior, quizás este blog sí que sea después de todo un buen sitio para hacer de Gene Clark su héroe, no así, en absoluto, si atendemos a su verdadera genialidad, para la que este blog se queda muy pequeño, y reclama –reclamo-, un entradón en la Land de esos memorables que suele hacer Joserra cuando le tocan la fibra. Sí, Joserra, espero que tomes buena nota y le dediques algún día a Gene Clark la entrada que se merece (te lo pido aun a riesgo de que cuando lo hagas mis entradas queden a la altura del betún).

Pero mientras tanto, aquí está Lou Rambler para escuchar la música de Gene Clark, para reivindicarle y para recordarle. Y para esta primera entrada, como muestra de la genialidad de este tipo, ahí van dos temas emblemáticos. El primero, uno de los más conocidos y celebrados de toda la carrera de The Byrds, el maravilloso “I'll Feel a Whole Lot Better” por partida doble. El segundo, quizá, e injustamente, sea el más conocido de la carrera post Byrds de nuestro héroe, “Silver Raven”, incluído en el album “No Other”, de 1974. Y digo injustamente, no porque no sea un gran tema, sino porque a mi parecer la carrera de Clark está llena de temas iguales o mejores que éste, muchos de los cuales pasaron desapercibidos para el gran público.

Amigos y amigas, con ustedes, Gene Clark:


(música del disco original y voces en vivo)


(remasterizado)



Canciones:

1 y 2.- "I'll Feel A Whole Lot Better" - The Byrds (Mr. Tambourine Man, 1965)
3.- "Silver Raven" - Gene Clark (No Other, 1974)

martes, 14 de diciembre de 2010

I SHALL BE RELEASED

Una de las sorpresas agradables que me he llevado al cambiar de aires ha sido del todo inesperada: buena música en la televisión. La verdad es que en España nunca la veía , entre otras cosas porque para elegir entre mierda y basura, prefería ponerme u disco o leer algún libro. Pero hete aquí que llego a este bendito país y un buen día en que me pongo a hacer un poco de zapping para matar el tiempo despues de cenar me encuentro con Elvis Costello entrevistando a Springsteen, y otra noche en otro canal me encuentro con el concierto íntegro "Ladies & Gentelmen" de los Rolling Stones, y otro me vuelvo a encontrar a Costello entrevistando a Levon Helm y después cantando con él y con Richard Thompson y con Ray Lamontagne y con Allen Toussiant y con..., y este pasado domingo me encuentro con el concierto acústico de Neil Young para la BBC en 1971 (ojo, todo esto, excepto el de Young, en cadenas no musicales) y hace menos de una hora.... aun estoy en éxtasis... acabo de ver, en otro canal, después de más de veinte años, "The Last Waltz". Y esto, amigos, tenía que compartirlo (parece que le voy a coger el gusto al mando a distancia). Por Dios, qué maravilla es este documento, qué gran tipo es Martin por amar el rock'n'roll y qué geniales y qué auténtico deleite es contemplar a The Band.

Este maravilloso temazo se lo dedico a Txals y a su estupendo blog "Route Americana".
(si por un casual me censuran el vídeo, eliminaré la entrada, pero mientras dure ahí queda eso).


The Last Waltz - I Shall be Released
Cargado por mg217. - Videos web independientes.

jueves, 9 de diciembre de 2010

BAND OF HORSES - CEASE TO BEGIN (2007)


Bueno, pues ahora que Band Of Horses acaban de sacar un disco que parece estar entre lo mejor del año (y digo parece porque todavía no lo tengo y solo he escuchado un par de temas) yo vengo aquí a hablar de su trabajo anterior, el estupendo “Cease To Begin”. Me acerqué a este trabajo por una reseña de la revista Mondosonoro, que lo incluyó entre lo mejor de 2007, y nunca les podré estar lo suficientemente agradecido por este descubrimiento.



No sé como describir la música de Band Of Horses (o de “Cease to Begin”), supongo podría decir que la banda galopa entre un country preciosista y los sonidos indies, y que sus sellos distintivos son la personalísima voz de Ben Bridwell y unas guitarras que suenan increíblemente cristalinalinas; o que tienen ecos de de los Beach Boys o de un temprano Neil Young, y al mismo tiempo transmiten la magia de los británicos James (esa banda que tiene “canciones como catedrales”, Coco dixit), cuyo espíritu parece sobrevolar sus momentos más coloridos, brillantes y luminosos. Incluso me atrevo a confesar que en algunos instantes la voz de Bridwell me ha hecho recordar a Supertramp, ya se sabe que la percepción de la música es algo muy personal. Pero por mucho que uno hable y cuente, supongo que no es fácil llegar a imaginarse esto:



El disco incluye diez canciones que se escuchan con placer de principio a fin. Algunas son delicadas y preciosas, como “No One’s Gonna Love You” y “Detlef Schrempf”, otras tienen un sonido deliciosamente “americana” (“The General Specific”, "Marry Song" o “Window Blues”), hay una concretamente, “Cigarettes, Wedding Bands”, que en algunos pasajes me recuerda a Grant Lee Buffalo, y otras son brillantes, luminosas, refrescantes y perfectas, como “Is There A Ghost” (al principio de la entrada), "Islands On The Coast" o la que viene a continuación, “Ode To LRC”, auténtico temazo.

The world is such a wonderful place...

jueves, 2 de diciembre de 2010

PLANET CARAVAN / PARANOID

Descubrí a Black Sabbath de manera tardía, de hecho mi primer disco de los Sabbath fue una recopilación del año 2000, un doble CD con 32 temas que me dejó, me sigue dejando, con cara de idiota preguntándome cómo me había podido estar perdiendo semejante maravilla durante tantos años. La verdad que en los años 80 el heavy anterior a 1980 para mí se reducía a Led Zeppelin y Deep Purple, del resto, claro que había oído hablar, pero jamás le presté ninguna atención. Todo empezó a cambiar en los primeros 90, por un lado gracias, como no, al advenimiento del grunge, con todas aquellas bandas entre cuyas influencias los críticos siempre metían a Black Sabbath y por otro lado, porque supongo que inevitablemente uno va aprendiendo con los años y con 20 o 21 tacos estás a tope, vas abriendo tus gustos y tienes hambre de investigar, de conocer y de descubrir otras cosas.

Y fue probablemente debido a esa ignorancia el que, entre tanto temazo potente marca de la casa, tipo “The Wizard”, “N.I.B”, “Evil Woman” o “Iron Man”, me sorprendiera hallar una pieza de evocadora belleza y cierto espíritu, entre hippy y psicodélico, como “Planet Caravan”, algo que yo consideraba en las antípodas de lo que debía ser Black Sabbath, cuando debía haber sabido que son precisamente esos pequeños detalles los que te demuestran lo buena que es una banda.



Sin embargo sé que el evocador viaje cósmico de “Planet Caravan” no deja de ser una excepción dentro del sonido de Black Sabbath y de temas como “War Pigs”, “Fairies Wear Boots” (qué bueno), “Sabbath Bloody Sabbath” o los antes citados, que son en definitiva los que han hecho grande a Black Sabbath y han cautivado a millones de aficionados a la música, yo incluido. Y ahora es donde debería empezar a repasar las entradas de Aitor o de Rockland para aprender un poco a describir el sonido de Black Sabbath… pero para qué, si ya están ellos aquí al lado y las copias nunca superan a los originales, así que me conformaré con decir que me gustan los continuos cambios de ritmo y esos riffs medio tétricos, que me gusta, aunque tampoco entiendo nada de instrumentación, la base rítmica de Black Sabbath, y ese sonido compacto y poderoso que tiene la banda, e incluso me gusta cada vez más, aunque me costó acostumbrarme, la voz de Ozzy. En resumen, que por fin puedo decir, sabiendo más o menos de lo que hablo, que me encanta Black Sabbath.

Y si antes dije que “Planet Caravan” me llamó la atención por lo inesperado, “Paranoid” fue otro de los temas que me impactaron desde la primera vez que lo escuché, supongo que porque reúne parte de lo anterior y sobre todo porque es una bomba de rock’n’roll imparable e intemporal, como demuestra este vídeo que no me canso de ver. Es algo brutal.



1. "Planet Caravan"- Black Sabbath (Paranoid, 1970)
2. "Paranoid" - Black Sabbath (Paranoid, 1970)