sábado, 30 de octubre de 2010

TEMPLE OF THE DOG - "TEMPLE OF THE DOG" (1991)


No me enteré de la existencia de este disco hasta un par de años después de su salida. Para entonces ya estaba metido de lleno en la onda de Pearl Jam, Soundgarden, Alice In chains… bueno ya nos entendemos, los primeros noventa… Por lo que cuando escuché que existía un disco de una especie de súper banda formada por componentes de Pearl Jam y Soundgarden podéis imaginar que no dudé ni por un segundo en hacerme con él. La verdad es que siempre suelo caer en este tipo de tentaciones pero también lo es que suelo salir algo decepcionado con el resultado de estas uniones, supongo que debido a unas expectativas demasiado altas. Afortunadamente éste no fue el caso, nada más lejos, pues “Temple Of The Dog” me voló los sesos desde la primera escucha. Aun recuerdo como me emocionó el tema “Hunger Strike”, cómo volé con “Reach Down” o los botes que pegué con “Pushing Forward Back”. Sin embargo, lo que más me gustó del disco, o mejor dicho, de la banda, fue que a pesar de que la voz de Cornell imprime un sello personal a cualquier cosa que cante, los tipos no sonaban ni a Soundgarden ni a Pearl Jam sino a Temple Of The Dog, un puto pedazo de banda perfectamente engranada y encima con unos temas que superaban cualquier expectativa.

Supongo que os habréis dado cuenta de que todavía no he mencionado a Andrew Wood ni a Mother Love Bone. Bueno, eso se debe a que al hacerme con el disco todavía no conocía la historia que había detrás. Conocía a MLB por la película “Singles” pero aun no me había hecho con el “Apple” ni sabía nada de la figura de Andrew Wood. Evidentemente cuando descubrí que la banda era un tributo al fallecido Andrew, que su nombre lo habían tomado de de ese precioso temazo de MLB titulado “Man Of Golden Words” y que Ament y Gossard eran ex MLB… uf, eso no hizo más que aumentar la pasión y el cariño que sentí por ese trabajo.

¿Quiénes integraban la banda? Ya sé que casi todos conocemos los nombres, pero no me puedo resistir a escribirlos: Chris Cornell, Eddie Vedder, Mike McCready, Jeff Ament, Stone Gossard y Matt cameron, ¡Cómo me encantaba verlos juntos! Algo parecido me sucedió un poco después con Mad Season, pero esa es otra historia… Señores, con ustedes Temple Of The Dog:




viernes, 29 de octubre de 2010

MAN OF GOLDEN WORDS



"Man Of Golden Words" - Mother Love Bone ("Apple", 1990)

jueves, 28 de octubre de 2010

ESTA NOCHE, CUALQUIER NOCHE...

Aquí ha caído la noche, aunque sé que muchos de vosotros estáis ya en mitad de la madrugada… y sé también que probablemente ya nadie va a leer mis palabras esta noche. Quizá otra, pero no esta noche. A veces no tienes ganas de hablar o de escribir, o no tienes historias que te apetezca contar… Da igual, todo eso da igual mientras haya canciones que quieras compartir. Al fin y al cabo por eso y no por otra cosa existe el blog.

Y quizás porque ha caído la noche y porque quizás sea cierto los fantasmas salen de noche, y quizás porque si el amor y la desesperación que éste provoca tienen un reino, es sin duda la Noche, quizás por todo eso, o quizás por pura casualidad, después de bastante tiempo he vuelto, precisamente esta noche, a escuchar estas canciones... y algo me ha dicho que no me las guarde para mí solo.

El tema de Kristin Hersh lo descubrí en su momento y me cautivó y atrapó al instante. El de PJ fue entrando despacito, casi sin hacer ruido, hasta que un buen día me di cuenta de que era el que más se me había impregnado de ese gran disco que fue “Uh Uh Her” y que sí, me gustaba escuchar de noche. Por cierto, me encanta este vídeo de Polly Jean.






1. "Your Ghost" - Kristin Hersh ("Hips And Makers", 1994) feat. Michael Stipe
2. "The Desperate Kingdom Of Love" - PJ Harvey ("Uh Uh Her", 2004)

lunes, 25 de octubre de 2010

TOM PETTY - "FULL MOON FEVER" (1989)


En 1989 servidor tenía la mala costumbre de estudiar con la radio puesta y, si no recuerdo mal, los sábados en Radio3 tenían la buena costumbre de hacer una especie de lista de lo mejor de la semana. Esa semana en concreto figuraban en dicha lista temas como “I Wanna Be Adored” (Stone Roses), “Here Comes Your Man” (Pixies), “Wicked Game” (Chris Isaac), “Trouble Me” (10,000 Maniacs), “I Belive In Miracles” (Ramones), un temazo de título algo así como “Blood From Stone” del que nunca conseguí averiguar el nombre de la banda (cantaba una chica, y si alguien me puede decir su nombre le estaré eternamente agradecido), una preciosidad llamada “Sea Of Time” ( The Rainbirds) etc, etc… en fin no creo que nadie pueda poner objeciones a la calidad de esa tremenda lista (para que luego hablen mal de los 80... yo el primero). Ah, me olvidaba, había otro tema en esa lista, una canción síntesis del tipo de música que más me podía gustar en aquellos momentos, una maravilla titulada “I Won’t Back Down”, de un señor llamado Tom Petty.




No era la primera vez que escuchaba hablar de Tom Petty, supongo que habría escuchado temas como “Refugee” y algún otro, pero desde luego no tenía nada claro quién era ese tipo, aparte de uno de tantos roqueros americanos, y mucho menos sabía que ya tenía en su haber una obra maestra del calibre de “Damn The Torpedoes”. El caso es que cuando ese día, en esa lista, escuché por primera vez “I Won’t Back Down”, me convencí de que aquel Tom Petty no era uno de tantos y decidí que el disco que contenía esa canción debía figurar entre mi colección. Por supuesto cuando vi que en el vídeo le acompañaban Ringo y George, aquello ya se convirtió en una urgencia.

En aquella época era muy indeciso a la hora de comprarme discos por aquello del miedo a que el tema que nos gustaba fuera justamente el único bueno del disco (esto es algo que en estos tiempos sin lugar a sorpresas ya está fuera de lugar, pero entonces comprar un disco de alguien que acababas de descubrir aun tenía algo de aventura). Ni que decir tiene que mis dudas se disiparon rápidamente ya que aparte de ese temazo había otras joyitas que todos conocemos como “Free Fallin’” o “Running Down A Dream” con ese gozosamente interminable solo de guitarra cerrando la canción, “A Face In The Crowd” o “Yer So Bad”, o una estupenda versión de una banda que por aquel entonces también estaba empezando a descubrir y que pronto ocuparía un destacadísimo lugar en mis altares musicales: The Byrds y su “I’ll Feel A Whole Lot Better”.

En fin, que con “Full Moon Fever” entré en el universo Petty y esa es una de las mejores cosas que me han ocurrido. Ah, y si por casualidad alguien se pregunta que cómo me acuerdo tan bien de esa lista de un día de hace más de 20 años, debo decir que casualmente ese día había decidido darle al Rec en la grabadora y el resultado fue una cinta que guardo con mucho cariño.

Este vídeo de “Running Down A Dream” me parece bestial.

viernes, 22 de octubre de 2010

TREMBLING BLUE STARS, O LA MELANCOLÍA

Supongo que no es apto para todo el mundo. Los decubrí hace tres años, pero iniciaron su carrera en 1996. Suenan delicados y melancólicos, como su nombre. Los temas corresponden a su álbum de 2007 "The Last Holy Writer", el sexto de su carrera y único que tengo. Me cuesta mucho escucharlo entero, no así disfrutar en pequeñas dosis de la delicada belleza de unas canciones que te pueden hacer soñar y levitar o sumergirte en estados de dulce y profunda melancolía... aunque no siempre queremos eso.

Si existe el dream pop, supongo que esto es un buen ejemplo.





1. "Idyllwild"
2. "November Starlings"

domingo, 17 de octubre de 2010

EDDIE TRAS LAS HUELLAS DE NEIL

Dentro del que para mi gusto es uno de los trabajos más flojos de Pearl Jam se encuentra sin embargo una de mis canciones favoritas de la banda. En su día el primer sencillo de “No Code” (1996) no me había convencido en absoluto, por lo que pasé de comprar el disco a pesar de tener los tres anteriores, que sí me habían entusiasmado. Un par de años más tarde yo estaba dando vueltas por Sudamérica, y por ahí conocí a un tipo que tenía una tiendecita de discos en la que te grababan los cd’s en cintas de 90 a cambio de un módico precio (sí, a mí al principio también me pareció increíble, pero me venía como anillo al dedo pues solo cargaba un viejo y miserable walkman). Así que entre otras cosas le pedí el cuarto y controvertido disco de Pearl Jam, pues lo cierto es que continuaban siendo de mis bandas favoritas y la verdad, sentía curiosidad (y culpabilidad por haberles dado la espalda).

La primera vez que escuché el “No Code” estaba en un bus en pleno viaje de 10 horas a la selva y la impresión que me produjeron los primeros temas no se diferenció mucho de la que me había llevado dos años antes (sin parecerme malo, el nivel había bajado alarmantemente), pero cuando llegó “Off He Goes” la cosa cambió. No sé cuánto tiempo tardé en pasar a la siguiente canción, pero casi me cargo el walkman de tanto retroceder y darle al play. Me pareció alucinante y evocador, una puta maravilla que no podía dejar de escuchar una y otra vez. Y curiosamente me trasladaba a paisajes completamente opuestos a los que contemplaba por la ventanilla del bus, si éstos eran montañosos, húmedos, con caídas de agua y vegetación exótica y frondosa, esa canción me evocaba paisajes abiertos, áridas llanuras, carreteras que se pierden en el horizonte… y cierta nostalgia matizada por la sensación de libertad. No me preguntéis porqué...

Por otro lado, y batallitas aparte, escuchando este tema últimamente pienso que nunca ha estado tan cerca Eddie Vedder de Neil Young como en “Off He Goes”, y al escucharla no puedo evitar trasladarme al “Harvest” y pensar en temas como “Out Of The Wekend” o “Heart Of Gold”. La grabación de “Mirror Ball” dejó su huella en “No Code”, aunque para mi gusto sólo en este tema se acerca a la genialidad del canadiense.




miércoles, 13 de octubre de 2010

"MISFITS", AMOR A LA PRIMERA ESCUCHA

Escribo sobre la marcha, pero es que una vez que esta maravilla me ha venido a la memoria (y después al oído) no he podido contenerme, tanta belleza es algo que debe compartirse ¿No creen?

Sin haber profundizado, ni mucho menos, en la carrera de The Kinks - y sé que es un gran error por mi parte- estoy convencido de que "Misfits" debe de ser una de las composiciones más hermosas de Ray Davies (y si no es así por favor que alguien me enseñe ahora mismo todas las demás, las quiero todas). Por otra parte también debe de ser de los temas con un sonido más perfecto y más pulido que he escuchado de la banda, tanto es así que la primera vez no los reconocí, y me sorprendí al ver que eran ellos, pues siempre los había asociado con un sonido algo menos cuidado. Pero ya digo que mi conocimiento de los Kinks es limitado, por lo que no me lo tengáis muy en cuenta si digo alguna tontería. Prometo aplicarme.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta que cuando algo me gusta puedo llegar a ser excesivo, no me resisto a poner hasta tres versiones del tema: la de estudio, correspondiente al album de igual título de 1978, para que se aprecie ese sonido del que hablo y dos actuaciones en directo, la primera correspondiente a su album "One For The Road", más fiel a la versión de estudio (aunque más corta), y la otra es un video que he encontrado en youtube que me ha parecido un documento muy hermoso. Que cada cual se quede con la que más le guste, yo no sabría qué decir... ni falta que me hace. Me quedo con todas.

A disfrutar.






"Misfits" - The Kinks ("Misfits", 1978)

sábado, 9 de octubre de 2010

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL - "BAYOU COUNTRY" (1969)

Mi primo tenía una novia. Y este pedazo de disco de la Creedence me lo regaló ella. Una vez fuimos a recogerla a su casa. Como no estaba lista nos hizo subir y esperarla en la sala. Mientras esperábamos me fijé en un grupo de polvorientos vinilos tirados en una esquina. Cuando salió le pregunté por ellos y me respondió que llevaban siglos por su casa y que nadie les daba ni bola, ni siquiera sabían de quién eran (o de quién habían sido), seguramente de sus padres o de sus abuelos o de algún tío suyo, pero el caso es que ni a ella ni a nadie más en su casa les importaban lo más mínimo. Además me dijo que hacía poco habían decidido hacer limpieza de trastos y que esos vinilos eran serios candidatos a terminar en un contenedor, así que si me gustaba alguno me lo podía llevar. Me llevé dos. Uno de Status Quo en cuya portada salían unos misiles sobre el mar y el de la Creedence. Eran los únicos que me sonaban. No recuerdo el resto, en total debían ser 6 o 7, pero el caso es que no me llamaron la atención, probablemente porque no me debieron parecer nada roqueros. Ahora sé que debí habérmelos llevado todos y no juzgar tan a la ligera la calidad de aquellos vinilos, pero entonces era más gilipollas que ahora y sólo tenía 14 años.

Es el vinilo más viejo que tengo. De esos súper gruesos que pesaban casi un kilo. Cuando lo saqué de su funda tenía un centímetro de polvo adherido y estaba como lleno de manchas. Pensé que ya no sonaría o que estaría rayado. Aun así decidí hacer todo lo posible. Primero lo limpié con un algodón y con alcohol, y después con una de esas esponjitas que vendían para limpiar vinilos y con no sé qué otro producto. El caso es que llegó el momento de ponerlo en el tocadiscos. Estaba intrigadísimo, más por la curiosidad de saber si sonaba o no que por las propias canciones, de las que solo conocía “Proud Mary”. Bajo la aguja, la coloco sobre la primera pista y… crash crash crash pof crash… “Born On The Bayou”, crash “Bootleg” y más crash así hasta la 'speedica' y adrenalítica “Keep On Chooglin” que cerraba el disco. Estaba extasiado. Y no sólo por mi éxito como restaurador de vinilos, sino sobre todo por la tremenda y pantanosa joya que inesperadamente había caido entre mis manos

Así comenzó mi historia de amor con esta grandísima banda. Y hablando de amor, a mi primo le duró poco esa novia, pero yo guardo un muy grato recuerdo de ella.


jueves, 7 de octubre de 2010

FEELS LIKE HOME

Antes de leer a Joserra nunca había escuchado a Randy Newman. Me sonaba su nombre, sí, pero no lo asociaba para nada con el tipo de música que estoy descubriendo desde entonces. Una música de aparente sencillez e increíble belleza (y no hay nada más hermoso que algo sencillo que simplemente da en el clavo, es algo que te desarma), de esas que te tocan la fibra, que te llegan directamente al corazón o al alma o cualquier otra cursilada de esas que se suelen decir en estos casos y lo más embarazoso es que son ciertas. Te pueden sumir en un agradable estado de melancolía que prolongarías durante días y días… pero en fin, para describir ese tipo de sensaciones nadie mejor que Joserra.

A veces escuchando alguna de estas canciones inesperadamente descubres que se identifica bastante con tu estado actual, una especie de pequeño y maravilloso milagro que hace que todo lo anterior se multiplique y que por unos momentos un tema se convierta en una especie de banda sonora de tu vida.

if you knew
i wanted someone to come along
and change my world
the way you've done
it feels like home

feels like home to me
feels like i'm on my way back
where i come from

feels like i'm on my way back to where i belong
feels like i'm on my way back to where i belong