martes, 31 de agosto de 2010

FLY ME TO PEROU

Excepto en lo relacionado con mi afición a la música no suelo hablar de mi vida privada. El motivo no es otro que, aunque a veces lo parezca e incluso lo consiga, el objetivo del blog no es aburrir al personal con historias carentes de todo interés. Ello no impide sin embargo que en ciertos casos pueda hacer pequeñas excepciones. Y en este caso creo sinceramente que la situación lo requiere y la ocasión lo merece. Podría añadir además que me da la gana hacerlo, y es que de eso al fin y al cabo va esta entrada. Me ahorraré los detalles.


No sé cuánto tiempo estará ausente Lou Rambler, lo que sé es que el gilipollas que se esconde tras el nick se larga con su familia, con lo puesto y con lo que seamos capaces de meter en unas maletas que no pueden superar los 23 kilos de rigor establecidos por la aerolínea, en trayecto solo ida, al otro lado del Atlántico y por debajo de la línea del Ecuador. Así es, tomamos el avión y nos largamos…. Como Peter, Paul & Mary. "Leaving On A Jet Plane" me trae recuerdos de una infancia en la que uno aun tenía sus ilusiones… Ahora extrañaré muy pocas cosas.



El cambio es bueno y a veces necesario. Podría hablar de un cielo más azul, en el que de noche brillan otras estrellas y otras constelaciones, podría hablar de un hermoso valle surcado por un gran río, podría hablar de lagos y lagunas, y de nevados de cinco y de seis mil metros, podría hablar de la hoja de coca y del maíz y de la papa, y de alpacas y del vuelo del cóndor, podría hablar del sonido de la quena y la zampoña, y de danzas tradicionales llenas de color, podría hablar de culturas precolombinas y de huellas dejadas por los antiguos conquistadores, podría tratar de escribir algunas palabras en esa hermosa lengua llamada quechua… pero creo que bastará con decir tierra, tierra…. Sé que por allá se ríen cuando escuchan a esos gringos llamados Simon & Garfunkel cantar “El Condor Pasa”, y la verdad es que lo entiendo, pero que queréis que os diga, desde pequeñito me atrapó esta canción.



Así es amigos, me voy al Perú para iniciar una nueva vida, para recuperar las ilusiones que aquí perdí por el camino, para volver a mirar cara a cara a la vida con esperanza y con la curiosidad por saber qué cosas me deparará cada nuevo día. No, no es la primera vez- mi nick tiene una razón de ser-, en mis años mozos me pateé esa y otras tierras y allí conocí a la mujer que amo. Perú es un país grande en geografía, en historia y en artes culinarias (quizá sea este último su mayor y más desconocido tesoro). Cuzco es una ciudad de la que te enamoras nada más poner el pie en tierra, a pesar de todos los esfuerzos de su población y autoridades por afearla cada día un poquito más. El Valle Sagrado de los Incas tiene un nombre muy cursi, pero en él hay un rinconcito muy bello, lejos del mundanal ruido, en el que quiero vivir. Quizá no sea como ir a la luna, pero algo parecido tendrá el Perú para que incluso Sinatra lo metiera en una de sus versiones del “Fly Me To The Moon”… lamentablemente no la he encontrado en youtube, a cambio os dejo esta actuación en que La Voz despliega todo su encanto. Grande Frankie.



Hay otra explicación más sencilla para todo eso: mi mochila había cogido demasiado polvo durante los últimos 10 años y ya iba siendo hora de sacarla a pasear de nuevo.

Saludos a todos y hasta pronto.

miércoles, 11 de agosto de 2010

LOU REED - "NEW YORK" (1989)


Hace unos meses Lou Reed vino a Palma para dar un concierto en un teatro de la ciudad, siendo ésta la única escala española de su, por otro lado bastante corta, gira europea. Por si eso fuera poco el bueno de Reed aprovechó la ocasión para presentar una exposición de algo (ahora no recuerdo de qué) en nuestro precioso (por fuera) museo de arte contemporáneo. Sin duda, muchos dirán que somos muy afortunados los palmesanos por recibir en exclusiva a tan ilustre visitante y, de hecho, eso mismo había pensado yo cuando unos meses antes de la visita había leído el anuncio en la prensa. Sin embargo, a juzgar por cómo fue despedido el neoyorkino de nuestra (en otros tiempos paradisiaca y en estos días abarrotada) isla, parece que los palmesanos no quedaron demasiado contentos con la visita, más bien diría que quedaron bastante cabreados o muy cabreados o muy pero que muy cabreados. Y no exagero ni un ápice cuando lo digo. Me resultó muy curioso (y muy divertido) ver como los cuatro periódicos locales, tan dispares en sus informaciones como lo son los intereses a los que sirven, por una vez coincidían en sus titulares y reseñas: Lou Reed salió de aquí poco menos que como el enemigo nº 1 de la ciudad. Tal era el cabreo de nuestra respetable prensa, la misma que tan aduladora se había mostrado en su recibimiento (y no la critico por ello), que lo más bonito que llamaron a Reed tras su estadía en la isla fue GILIPOLLAS. Así es, firmas de todos los signos, colores y calidades utilizaban ese grosero término para referirse a nuestro ilustre invitado. El motivo: parece ser que sus continuos desplantes y la actitud chulesca que exhibió durante los actos a los que asistió. Para colmo de males, el concierto - lleno total- que ofreció no fue en realidad un concierto de Lou Reed, sino del Metal Machine Trio, formación liderada por Reed que se dedica a interpretar exclusivamente el disco instrumental y experimental que el neoyorkino grabó en 1975 bajo el título de “Metal Machine Music” - y que yo no he escuchado ni creo que lo vaya a hacer. Por ello no es extraño que la mayoría del público asistente (despistados que esperaban escuchar “Walk On The Wild Side” o “Perfect Day” y bastantes más para los que el único interés era figurar o estar ahí, siendo la música algo secundario), saliera bastante decepcionado, cuando no espantado, por lo que acababan de presenciar. Lo cual contribuyó a aumentar las iras contra nuestro simpático protagonista.

En cuanto a mí, yo no asistí ni al concierto ni a ninguna de las exposiciones o actos públicos. Sinceramente, no me va el tragarme una hora y media de música experimental por mucho que la firme Lou Reed, por lo que no puedo decir si el concierto fue un coñazo o no (aunque lo imagino). Sin embargo creo que la gente que asistió no tenía ningún derecho a protestar o a sentirse decepcionada pues se advirtió hasta la saciedad, incluso a la propia entrada del teatro, que se trataba de un concierto exclusivamente instrumental del Metal Machine Trio. Si alguien esperaba otra cosa, no debió haberlo hecho porque no tenía motivos.

Y en cuanto a las exposiciones y demás cuestiones, lo único que yo sé de Reed es que es un buen músico con algunos discos a sus espaldas que me encantan, pero no sé nada, ni me interesan, sus otras facetas, si es que realmente las tiene (fotógrafo, documentalista, chulo - ahora he recordado de qué se trataba), y mucho menos su vida privada o su forma de ser. No me interesa eso de ningún músico (entre otras cosas porque así me evito el cogerles manía). Sólo música. Por ello, aunque me hizo gracia y me llamó la atención la reacción de la prensa – aceptemos que se comportó como un gilipollas – eso no hizo que el respeto que siento por él como músico disminuyera. Este fue el caso de un columnista al que leo de vez en cuando (y de quien tenía buen concepto), que llegó a decir que Lou Reed no sólo era un impresentable como persona sino que además era un mal músico que no había hecho nada mínimamente bueno en toda su vida y que se dedicaba a vivir y explotar su imagen de intelectual fruto de su relación con Andy Warhol (probablemente otro gilipollas - esto lo digo yo). Y no, amigo, por ahí no paso. Por muy mal que te caiga no se puede decir eso de quien ha firmado discos como “The Velvet Underground & Nico”, “Transformer”, “Rock’n’Roll Animal”, "Berlin" o “New York”. Del mismo modo que prefiero no saber lo que hacen los músicos a parte de música, tampoco quiero conocer las opiniones musicales de gente a las que tengo cierta estima por otras facetas, porque ahí sí que el respeto se me va por los suelos, la música me pesa mucho.

“New York” (1989) fue mi primer disco de Lou Reed. Antes de eso sólo conocía el “Walk On The Wild Side” y algún tema de la Velvet, pero fue escuchar (como siempre, en Radio3) los primeros acordes de “Dirty Blvd” y quedar atrapado. Recuero que un compañero del colegio mayor me dijo “¡pero si este tío no canta, solo habla!”, quizás, pero debe de hablar muy bien porque a mí me encanta y ese sonido básico de guitarra, bajo y batería le acompaña de puta madre en temas como “Romeo Had Juliet”, “There Is No Time”, “Sick Of You”, “Strawman” o “Last Great American Whale”, formando una estupenda colección de canciones que sigo recuperando de vez en cuando.




martes, 3 de agosto de 2010

SOME MISUNDERSTANDING

No ha sido una ausencia premeditada, pero el verano tiene estas cosas, afortunadamente. En cualquier caso es muy probable que la cosa se alargue aun por un largo tiempo. Va a haber muchos cambios en mi vida en los próximos meses (en alguna próxima entrada contaré algo, ya que es algo bueno y me apetece contarlo) y no sé con cuanta frecuencia podré entrar al blog, aunque seguro será menos de la que me gustaría. Mi consuelo es que será por un fin mejor. De todas formas estos días voy a estar de nuevo por aquí, para hablar de música, que es lo que nos gusta y nos interesa.


Y hablando de cosas buenas creo que la versión de “Some Misunderstandig” (Gene Clark) realizada por Mark Lanegan con los Soulsavers lo es. Sé que muchos añoran al Lanegan de los Screaming e incluso al crooner solitario, en realidad yo también. Pero también disfruté de su colaboración con QTSA o la más reciente con los Soulsavers. “Broken” (2009) es un disco que para mí supone un auténtico placer escuchar. Y con temas del calibre de “Some Misunderstanding” y otros que merecen el sufijo –azo, puede seguir haciendo las colaboraciones que le dé la gana. Eso sí, que las alterne con algo de él solito también. Saludos.


Bueno, edito esta entrada, algunos meses después, arovechando mi decisión de iniciar una serie de entradas dedicadas a la figura del gran Gene Clark, auntor del tema de marras, e incorporar así esta entrada a la citada serie. Por ello añadiré a lo ya dicho que "Some Misunderstandig" es uno de los muchos temazos compuestos por Gene Clark a lo largo de su carreera, en este caso incluido en su disco "No Other", de 1974 (quizá su obra cumbre), el cual tendrá su merecida entrada ocupando un puesto de honor en esta serie.


Desde pequeñito, incluso antes de saber quien era, tuve debilidad por Gene Clark (pronto contaré la historia, pues Gene va a ser alguien importante en este blog), y aunque no tengo toda su discografía, creo que tengo lo más representativo para hacerse una idea de lo grande que era este tipo (por supuesto los trabajos con The Byrds, el "White Light" (1971), "No Other" (1974) y "Roadmaster" (1972), además de un par de joyitas de los últimos 60's con las que me estoy haciendo en estos días y que tendrán sus correpondientes entradas). En fin, que hay muchísimo que rescatar y disfrutar de Gene Clark.


Bueno, creo que lo dejamos ahí, al fin y al cabo, la protagonista de la entrada es la canción, no sus intérpretes, y "Some Misunderstanding", cantado por Mark Lanegan o por Gene Clark, sigue siendo un temazo que me ha tocado hondo. Y ahora con mayor motivo.