domingo, 28 de febrero de 2010

LOS DOMINGOS NO SON TAN MALOS...

Después de todo...

"Sunday Morning" - The Velvet Underground (The Velvet Underground And Nico, 1967)




"Sunday Girl" - Blondie (Parallel Lines, 1978)





"Loving You Sunday Morning" - Scorpions (Lovedrive, 1979)




Despierto
La veo
La amo

sábado, 27 de febrero de 2010

DE LOS DIAS PERFECTOS Y SOÑAR DESPIERTO. DEL VIENTO Y DEL RUIDO.

Sábado. Hace ya sus buenas horas que me he levantado, pero aun estoy somnoliento y desganado. Mi vida ha llegado a un punto en que ya no espero mucho de cada nuevo día, salvo poder recibir a la noche con una buena lectura entre las manos o una buena canción en el reproductor, y con la sensación de bienestar que me produce el hecho de que el día haya transcurrido sin sobresaltos. Y en silencio. O más bien, en ausencia de ruido. Hace ya mucho tiempo que olvidé lo que es despertar con la esperanza de vivir un día perfecto, pero si al final del día, he conseguido alcanzar razonablemente esa ausencia de ruido, tanto del interior como del exterior, podré decir que mi día se ha acercado bastante a la perfección.

"Perfect Day" - Lou Reed (Transformer, 1972)



Pero aun así esos días no son frecuentes. Muchos días despierto simplemente deseando que llegue la noche para volver a dormir. Porque hay un ruido que siempre está presente, y en ocasiones es atronador, un ruido que siempre procede del mismo lugar: de mi interior. En esos días desearía no haber despertado, desearía poder seguir soñando. Porque entonces pienso que solamente en el sueño puedo escapar del ruido. Y quisiera soñar todo el día. Entonces salgo a caminar. Camino sin rumbo, extraviado, con los cascos puestos y la música sonando. Y caminar así es como soñar despierto. Y podría soñar todo el día. Todo el día.

"Dream All Day" - The Posies (Frosting On The Beater, 1993)



Pero ya es hora de bajar a la tierra. Estoy despierto. Y sé hoy no será un día perfecto. Hoy el ruido será ensordecedor y el movimiento continuo y caótico. Porque dicen que, a pesar de todo, hoy sí habrá algo perfecto: el viento. La tormenta perfecta. Y hoy no saldré a caminar, me quedaré en casa, escuchando todos los ruidos, todos los molestos ruidos cotidianos y los incesantes susurros interiores. Hoy me quedaré escuchando el viento, su lamento y sus efectos en forma de más ruido.

"Rock And Roll Records (Ain't Selling This Year)" - Supersuckers (Motherfuckers Be Trippin', 2003)




Y desearé otra vez que llegue la noche, para tratar de conciliar el sueño. Y dormir. Y soñar. A salvo de la vida. Lejos del ruido.

jueves, 25 de febrero de 2010

BOB DYLAN – “BLONDE ON BLONDE” (1966)


“Blonde on Blonde” fue el primer disco de Dylan que compré, y tampoco hace demasiados años. No sé bien porque elegí el “Blonde On Blonde” para estrenarme. Conocía algunas de las canciones que contenía el disco gracias a un recopilatorio que mi tía me había grabado en los años 80 y también recordaba haber leído en algún sitio o escuchado en algún programa de radio que era de sus mejores discos. Pero por esas mismas razones había otros candidatos. El caso es que este fue mi disco elegido para iniciarme seriamente con el genio de Duluth, y creo que no pude haber elegido mejor. Lo sentí en el momento de pincharlo por primera vez y lo siento también ahora. He comprado bastantes discos de Dylan desde entonces, pero este sigue siendo mi favorito y para mi gusto creo que debe figurar entre los mejores álbumes de la historia. Me gusta todo de este trabajo, empezando por la portada y el título; también me encantan los títulos de la canciones (creo que es otro de los motivos por los que lo elegí, jaja), no sé porque pero me parecen auténticos y de lo más cool, siempre me ha gustado eso de Dylan. Y me gustan por supuesto todos y cada uno de los temas que contiene el disco. Como sucede con todos los grandes discos, lo que más disfruté en las primeras escuchas fueron los temas que para mí eran desconocidos.

No nos engañemos, antes ya sabía que Dylan era grande entre los grandes, pero escuchando este trabajo, tienes la certeza, lo palpas, lo sientes, lo sabes a cada instante, no sé como explicarlo, pero supongo que basta con escuchar canciones como "Visions Of Johanna", “One Of Us Must Know (Sooner Or Later)”, “I want You”, “Stuck Inside Of Mobile With Te Memphis Blues Again” o “Absolutely Sweet Marie” para entenderlo…

viernes, 19 de febrero de 2010

RAMONES – “END OF THE CENTURY” (1980)


Cuando mi primo me dijo que me iba a poner una banda de rock llamada Ramones, me lo tomé a broma, creí que se estaba quedando conmigo. Y encima decía que eran americanos y cantaban en inglés ¿Con ese nombre? Venga ya, tío…

Pero era cierto, tenía un disco con los caretos de esos cuatro colgados, y ponía RAMONES. Ni que decir tiene que sucumbí al instante. Me dio risa esa peculiar e inconfundible voz de Joey cantando a ritmo de
surf rock frenético y subido de decibelios… en mi vida había escuchado cosa igual. Me parecían encantadores, gamberros y divertidos.

Al final, el disco con el que los descubrí creo que es lo de menos, podría haber sido con cualquier otro y el resultado hubiera sido el mismo: amor incondicional. Estamos hablando de los RAMONES, joder, la diversión está asegurada.




THE KNACK - "GET THE KNACK" (1979)


En 1979 yo tenía diez años. Recuerdo que en colegio se nos pegó a todos el “My Sharona”, lo cantábamos en la clase, en el recreo, al hacer las filas, al ir al comedor… y a pesar de hacerlo en inglispitinglis la verdad es que lo hacíamos bien. No era para menos. Era la sensación del momento, sonaba en las radios, salía en la televisión (“Aplauso”, creo que era el programa), y nos lo sabíamos de memoria. Ellos eran The Knack, y estaban disfrutando de su único momento de gloria.

El otro día mi amigo Aitor dedicó su entrada a los “one hit wonders” y, casualidades de la vida, lo hizo el mismo día que el mundo conocía la noticia de la muerte de Doug Fieger, cantante y principal compositor de The Knack. Y es que creo que si hay una banda que encaja perfectamente en la definición de one hit wonder esa banda es The Knack, con su celebérrimo tema “My Sharona”.

El “Get The Knack” fue mi segundo casete. El primero había sido un recopilatorio de los Beatles de ese mismo año (“20 Gold Hits”), y ambos junto el primer disco de The Beat, también de 1979, fueron mis discos favoritos durante ese año y casi también el siguiente. Y es que, como veis, aun sin saberlo, yo andaba metido de lleno en la onda power pop.

Más allá de “My Sharona”, creo que “Get The Knack” era un gran disco de power pop. Lleno de composiciones poderosas y pegadizas, de clara influencia beatle con algún toque de hard rock, canciones como “Let Me Out”, “(She’s So) Selfish”, “Good Girls Don’t” o “Frustrated” me parecían entonces, y me siguen pareciendo ahora, muy disfrutables, bailables y divertidas. Quizá el problema inesperado fue que entre todas esas buenas canciones se coló una obra maestra, con vocación de hit instantáneo, para la que no estaban preparados, y seguramente muy por encima de sus expectativas iniciales como banda.

¿Qué pasó después con ellos? Hicieron un segundo trabajo y el común de los mortales ya no volvimos a saber de ellos, pese a que continuaron sacando discos.

El “Get The Knack” forma parte de algunos de los mejores recuerdos de mi infancia, pero, por suerte o por desgracia, a The Knack siempre se les recordará por “My Sharona” y sólo por ella.


miércoles, 17 de febrero de 2010

NO QUIERO OLVIDARME DE MOJAVE 3...

Existe esa máxima en economía que dice que disponemos de recursos limitados para satisfacer necesidades ilimitadas. Lamentablemente para los melómanos esa máxima se cumple en ciertos casos con demasiada crueldad. Casos como el mío, por ejemplo. Cuando repaso mi lista de artistas y trabajos pendientes de adquisición (lista que debido a su extensión sólo puede ser mental), observo con gran impotencia y desazón que lo que me falta por tener es mucho más de lo que ya tengo (que a su vez en comparación con la mayoría de mortales es bastante). Uno va haciendo lo que buenamente puede, pero es tal la avalancha de música que anda por ahí suelta esperando a ser pescada que, simplemente, resulta imposible. Uno quiere abarcar lo que ya eran clásicos cuando él nació, tambien las cosas que han surgido y le han acompañado en el devenir de su vida y que por un motivo u otro han ido quedando por el camino ("pendientes"), pero tampoco quiere perder de vista lo nuevo que va saliendo, y para colmo uno se da cuenta que cuanto más sabe, descubre y aprende hay cada vez más cosas que le gustan y que "necesita" tener... En fin, seguro que más de uno sabe de lo que hablo...

Hay bandas a las que uno les coge cariño y que no sabe muy bien porqué las va dejando en el tintero en beneficio de otras, siempre con el convencimiento de que algun día saldará esa deuda, lo que ocurre es que van pasando los años y la deuda sigue pendiente y entonces uno recuerda esa canción de la Creedence que decía "someday never comes" y le dan ganas de estragular al cabrón que formuló esa maldita máxima económica tan cruel como cierta, aunque el tipo no tenga ninguna culpa.

Ayer noche me puse melancólico. Antes de ir a dormir tuve ganas de escuchar un hermoso tema de Mojave 3 titulado "Mercy" del año 95, así que agarré el ipod y eso hice, lo que pasa es que no puedes escuchar ese tema y dejarlo, has de seguir con todos los demás, y disfrutar, y soñar, y dejarte llevar... y darte cuenta de que no tienes ni un maldito disco de esta banda que tan buenos momentos te hace pasar, y darte cuenta de que esta banda es sólo una entre cientos de bandas y trabajos en igual situación...

En fin, esta entrada es para decir a Mojave 3 y a tantas otras bandas que no las olvido y que algún día las veré en mi estantería. Y nada mejor, para reafirmarme en el empeño, que volver a disfrutar de ellos, de su alt country, dream pop, sunshine pop o como quieran llamarlo. Para mí, simplemente, belleza y exquisitez. Mojave 3:

"Mercy" - Mojave 3 (Ask Me Tomorrow, 1995)



"Prayer For The Paranoid" - Mojave 3 (Excuses For Travellers, 2000)



"Running With Your Eyes Closed" - Mojave 3 (Puzzles Like You, 2006)


sábado, 13 de febrero de 2010

AMORES QUE MATAN (14 DE FEBRERO)

Hoy "Harvest" cumple 38 años.
Pero no os preocupéis, no voy a hablar de "Harvest", eso lo dejo para los que saben.
Lo único que yo puedo decir es:
¡¡¡Felicidades, Neil Young, por haber parido semejante obra maestra!!!



Pero además, hoy es el día que es, un día que por cierto nunca he celebrado. No sé, me parece una horrorosa cursilada, y más orientada al bolsillo del consumidor que otra cosa (afortunadamente mi mujer piensa igual). Sin embargo, hoy haré una excepción, y dedicaré esta entrada a tan señalado día... Pero a mi manera, claro.

"Where The Wild Roses Grow" - Nick Cave And The Bad Seeds (MurderBallads, 1996):



"I Used To Love Her" - Guns N'Roses (G N'R Lies, 1988):





"Pulling Teeth" - Green Day (Dokie, 1994):



A pesar de todo, Neil Young lo tiene muy claro:

"A Man Needs A Maid" - Neil Young (Harvest, 1972):

viernes, 12 de febrero de 2010

NEIL YOUNG – “HARVEST MOON” (1992)


A partir del “Freedom” me fui haciendo con los sucesivos discos que iba sacando el canadiense, la soberbia lección de electricidad que fue “Ragged Glory” en 1990, esa auténtica salvajada en directo llamada “Weld” en 1991, y esa preciosidad de álbum llamada “Harvest Moon” en 1992. En éste último me voy a detener.

“Harvest Moon” fue para mí como un refugio y un remanso de paz al que retirarme de vez en cuando, en medio de toda aquella efervescencia grunge en la que yo estaba metido de lleno. No paraba de escuchar a aquellas nuevas bandas de Seattle, además de otras como The Black Crowes, a los que me había rendido con su “Shake Your Money Maker”, o Social Distortion o los siempre presentes Guns’n’Roses. Y por supuesto, las precedentes descargas de electricidad y distorsión que nos había regalado el mismo Young, y que sonaban en mi casa una y otra vez. Vamos, que el ruido y la electricidad eran mi compañía diaria e inseparable.

Y en esas va el genio de Toronto y saca “Harvest Moon”. Y eso, amigos, fue amor a primera escucha. En cuanto escuché en la radio los primeros temas me dije esto es lo que yo necesito, estas son las caricias que me hacen falta para recuperar el ímpetu y las fuerzas, es mi descanso del guerrero. Y temas como
“Unknown Legend”, “From Hank to Hendrix” (ambos ahora favoritos de mi hijo de 7 años), “Harvest Moon”, “One Of These Days”... pasaron a formar parte de mi vida... y hasta ahora.

Y claro, la historia no acaba aquí, no puede acabar aquí porque nunca faltaban los comentarios de que ese disco era como la continuación de su mítico álbum
“Harvest” de 1972, que si había reunido casi a los mismos músicos de acompañamiento (Stray Gators, James Taylor, Linda “my love” Rondstadt…), que si recuperaba el espíritu de esa obra maestra… y que si “Harvest” por aquí y que si “Harvest” por allá, estaba claro que no podía dejar de hacerme con ese tal “Harvest”, nuestro celebrado álbum, que debía ser la rehostia, como finalmente comprobé cuando lo compré poco tiempo después.




jueves, 11 de febrero de 2010

NEIL YOUNG – “FREEDOM” (1989)


El primer vinilo que compré de Neil Young. Ya sabía quien era, ya sabía que era uno de los grandes (aunque sólo estaba en la superficie), y estaba en pleno proceso de descubrimiento y conversión. Pero aun no tenía ningún disco. Una noche, como tantas otras, estudiando en mi habitación del colegio mayor, con Radio3 de fondo, presentaron “Freedom”. La vuelta del mejor Neil Young tras unos años 80 algo irregulares. Más o menos eso es lo que vinieron a decir Chema Rey, Jesús Ordovás y creo que también Tomás Fernando Flores (vaya tiempos ...) en sus comentarios de presentación del disco. Y para probar lo que decían pusieron cuatro o cinco temas, algunos momentos casi los recuerdo como si fuera ayer. Aquella noche sonó ese himno llamado “Rockin’ In The Free World”, si no recuerdo mal, en versión acústica, al igual que esa joya hermosa y delicada llamada “Wrecking Ball”, y ese gran tema con castañuelas incluidas llamado “Eldorado” o esa brutalidad pre-grunge titulada “Don’t Cry”. Incluso, si la memoria no me falla, pincharon también “Crime In The City”. El caso es que decidí que esa era mi oportunidad de comenzar en serio con Neil Young, y al cabo de unas semanas me hice con el vinilo. Y desde entonces fui comprando cada cosa que fue sacando (una por año) hasta el “Harvest Moon”.

“Freedom” es un disco que con los años he ido valorando cada vez más, e incluso ahora lo considero por encima del genial “Ragged Glory”, que en su momento eclipsó todo lo demás. He leído y escuchado más de una vez que el “Ragged…” fue el precursor del grunge, no estoy muy de acuerdo, quizá influyó en el hecho de reivindicar la distorsión salvaje, pero nada más. Si algún disco de Neil Young pudo influir en ese movimiento yo creo que fue el “Freedom” y su combinación de sonidos acústicos y eléctricos y esos medios tiempos interrumpidos por salvajes y repentinos estallidos de distorsión. Eso sí que era rock alternativo de verdad… aunque no deja de ser mi humilde y poco sustentada opinión.

“Freedom” es uno de los discos de mi vida, como algunos más de Neil Young.




miércoles, 10 de febrero de 2010

NEIL YOUNG ¿QUIÉN ES ESTE TÍO?

Ok, a partir de hoy hablaremos de Neil Young mientras esperamos a que esa obra maestra llamada “Harvest” cumpla años, uno menos que yo, para ser exacto. En mi caso concreto no se puede decir que mi afición al tio Neil fuera muy temprana, pero sí que desde que lo descubrí le he sido muy fiel.

Mis primeras noticias sobre él vinieron, como casi siempre por esos mis primeros años de amante del
rock’n’roll, de la mano de mi primo Carlos, cuyo nombre ya se está gastando de tanto que ha salido en este blog. La verdad es que Carlos no tenía ningún disco de nuestro canadiense favorito, pero sí me lo había nombrado unas cuantas veces a lo largo de nuestras conversaciones musicales. Supongo que estamos hablando de los años 79, 80, 81… Tampoco lo tengo muy claro.

Sin embargo, mi descubrimiento real de Neil Young se produjo ya bastante entrados los años 80, gracias a un concierto en la televisión. No recuerdo el año, pero era cuando sólo había primera y segunda cadena (por cierto, me parece alucinante que antes se pudieran ver esos conciertazos, porque lo que es ahora…) Bueno, ese concierto era la película
“Rust Never Sleeps”, aunque yo en ese entonces no tenía ni pajolera idea de eso, sólo recuerdo que me llamaron la atención dos cosas, aparte de la salvaje y melódica música del canadiense: que el tío vestía todo de blanco (no se porqué, pero esto me chocó) y que salían unos tíos encapuchados con ojitos brillantes que me recordaban un montón a los personajitos esos de “La Guerra de la Galaxias” (y, para ser franco, creo que eso influyó para que el concierto me gustara aun más). En fin, que cuando llevaba ya un rato viendo el concierto, alucinado y anonadado con lo bueno que era ese tío, me vinieron a la cabeza las recomendaciones de mi primo unos cuantos años antes, y me di cuenta de que se había quedado muy, pero que muy corto, al decirme lo bueno que era ese tal Neil Young.
Y ahora,
“Rust Never Sleeps”:




lunes, 8 de febrero de 2010

GRANT LEE BUFFALO - "MIGHTY JOE MOON" (1994)


Cuando en el verano de 1994 estaba pasando unas semanas de vacaciones en Francia, de vez en cuando sonaba en la radio un tema que me atrapaba e hipnotizaba. Como no tenía ni idea de francés, nunca conseguía averiguar ni quien cantaba ni el título de la canción. Tiempo más tarde, de nuevo en España, supe por fin que el tema era de una banda llamada Grant Lee Buffalo y también supe que esa banda estaba sacando disco nuevo, por lo que sin dudarlo me hice con él. No sabía nada de ellos, ni cuantos discos tenían, ni en qué trabajo estaba ese tema cuyo título seguía sin saber.

El “Mighty Joe Moon” no contenía ese tema maravilloso, llamado “Fuzzy”, pero contenía otra buena cantidad de hermosas y delicadas joyas de las que he seguido disfrutando desde entonces. El disco se mueve por terrenos cercanos al folk, country, americana y también tiene ecos de REM e incluso de glam rock. Y todo el conjunto tiene un cierto aire épico y crepuscular que me atrapó desde la primera escucha, y en el que tiene mucho que ver la limpia, cálida y brillante voz de Grant Lee Phillips. En medio de una gran colección de canciones destacan dos joyas por encima del resto: “Honey Don’t Think” y “Rock Of Ages”. Para mí, un imprescindible de los 90 (y en ello no tiene nada que ver el hecho de que este disco me ayudara a conquistar a mi mujer).

viernes, 5 de febrero de 2010

R.E.M., THE "BAND" I LOVE, SPUTNIK Y “TOUR FILM”...

La primera canción que escuché de REM sigue siendo the one i love, es decir, la que más me gusta:



Pero lo cierto es que no comencé a disfrutar realmente de REM hasta los primeros 90’s, fue entonces cuando descubrí realmente lo grande que había sido aquella banda en la década anterior. Recuerdo que en los últimos 80, cuando yo estudiaba en Barcelona, daban ese programa fabuloso en TV3 llamado Sputnik, en mi opinión el mejor programa musical que se ha hecho en España. Y debió ser en el año 89 cuando pusieron la película de REM “
Tour Film”, que recogía una gira de la banda de uno o dos años antes. Por aquel entonces REM ya me había llamado la atención, aunque sólo conocía temas del “Document” y aun estaba en pleno proceso de descubrimiento de las bandas indies norteamericanas. El caso es que gracias a ese concierto comencé a amar a REM (y a comprar sus discos, "Eponymus", "Green", "Document"...). Era algo diferente a lo que estaba acostumbrado a ver y oír hasta entonces, pero la verdad es que me convenció. Confieso que no había vuelto a ver imágenes del “Tour Film” hasta ayer, en que comencé a buscar en youtube… y qué recuerdos madre mía. Y qué canciones, algunas de las cuales hacía años que no escuchaba.





Y como me he puesto muy nostálgico, voy a seguir con más temas de aquella época gloriosa de REM en los 80…






Y más vale que pare, porque podría seguir hasta mañana con estas canciones...

jueves, 4 de febrero de 2010

TRES VERSIONES

"Sweet Jane" (Lou Reed) - Cowboy Junkies (The Trinity Session, 1987): El genial himno de la Velvet, compuesto por Lou Reed, es llevado a su terreno de manera magistral por los Cowboy Junkies, que logran una versión muy diferente del original pero conservando toda su esencia. Cautiva la voz de Margo Timmins y el tempo que le dan al tema.



"One" (U2) - Johnny Cash (American III: Solitary Man, 2000): Este tema de U2 me parece tan bueno como mal tratado por las versiones en general. Y es que siendo en mi opinión uno de los mejores y más hermosos temas de U2, todas las versiones que se han hecho de él han pecado de cursis y dulzonas, convirtiéndolo en algo insoportablemente empalagoso ¿He dicho todas? Miento. El gran Johnny Cash nos da una soberana lección de como convertir un tema ajeno en algo absolutamente propio, dotándolo además, a través de su voz y de su guitarra, de una profundidad y una ternura a las que no llega el original. Para mí, un caso claro de versión que supera a su original.



"Little Wing" (Jimmi Hendrix) - Stevie Ray Vaughan & Double Trouble (The Sky Is Crying, 1991): No podía ser otro que el añorado Stevie Ray el que hiciera esta enorme y esplendorosa versión instrumental del "Little Wing". Y es alucinante ver su interpretación en directo de este tema. A veces pienso que era una reencarnación y que llevaba el espíritu de Hendrix dentro de él.


miércoles, 3 de febrero de 2010

THE SISTERS OF MERCY – “VISION THING” (1990)


“I want MOOOOORE”, siempre recordaré la primera vez que escuché el grito “insaciable” de Andrew Eldritch pidiendo MÁS, acompañado por la impagable voz de Maggie Reilly, en el todopoderoso estribillo de “More”. Debe de ser de los estribillos que más veces y más fuerte he gritado (especialmente bajo la ducha preparándome para salir de marcha en una época en que mi vida nocturna era bastante "ajetreada"). En fin, batallitas aparte, antes de escuchar este disco ya conocía un par de temas sueltos de The Sisters Of Mercy, pero no me habían impactado ni la mitad de lo que lo hizo este pedazo de tema, y por extensión este pedazo de disco, que se convirtió en mi disco de cabecera durante ese verano. Un trabajo envuelto de oscuridad plagado de temas eléctricos superpotentes y adictivos que combinan a la perfección el sonido gothic propio de la banda de Eldritch con riffs que son puro hard rock (“Vision Thing”, “Detonation Boulevard”, “Doctor Jeep”, “When You Don’t See Me”), con algunos respiros acústicos como la hermosa “Something Fast”, y con la agradecida presencia durante buena parte del mismo de los alucinantes coros de Maggie Reilly, especialmente destacables en las citadas “More” y “Detonation Boulevard” o en la excelente “Doctor Jeep”.

"Vision Thing", un disco sin desperdicio con el que he vibrado y he descargado adrenalina como con muy pocos.

lunes, 1 de febrero de 2010

AC/DC - "BACK IN BLACK" (1980)


Cuando un disco es tan grande, tan conocido, tan masivo y se han escrito tantas y tantas líneas sobre él, ya da cierta verguenza comentarlo por resultar algo demasiado obvio. Sin embargo debo hacerlo, ya que no puedo dejar de incluirlo entre los discos de mi vida. Trataré de ser breve (fácil) y original (difícil). Mi primer disco de AC/DC y también la primera vez que los escuchaba. Un día de 1980 fui a casa de un amigo del cole, y su hermano mayor, con un par de colegas más, pusieron un disco todo negro que yo miraba con cierta desconfianza que rápidamente se tornó en temor cuando comenzaron a sonar esas campanas del mismísimo infierno, seguidas de esa guitarra de Angus que no presagiaba nada bueno, hasta que mis peores expectativas se confirmaron cuando Brian Johnson comenzó a gritar. Debéis pensar que en aquella época yo aún estaba casi saliendo de Elvis y los Beatles (vale, había escuchado el "Smoke On The Water" y quizás el "Stairway To Heaven", pero no es lo mismo) y aquella música me pareció lo más maligno y ofensivo que había oído hasta entoces. Afortunadamente pasados los primeros minutos de "shock" le cogí el gusto a aquella cosa y me ha durado hasta el día de hoy. Me hace gracia, recuerdo que un tiempo después, cuando fui a comprarlo (no quise que nadie me acompañara) me daba un poco de vergüenza pedirlo ¿qué iba a pensar de mí el señor de la tienda? (un señor mayor que luego resultó ser más roquero que yo...). Aun miraba el disco con cierto temor reverencial y me sentía un osado por lo que estaba haciendo. Bueno, al final lo compré, y no puedo olvidar la sensación que tenía de ser diferente a la mayoría de personas mientras caminaba hacia mi casa con ese disco en la mano. Cosas de niños...