miércoles, 11 de agosto de 2010

LOU REED - "NEW YORK" (1989)


Hace unos meses Lou Reed vino a Palma para dar un concierto en un teatro de la ciudad, siendo ésta la única escala española de su, por otro lado bastante corta, gira europea. Por si eso fuera poco el bueno de Reed aprovechó la ocasión para presentar una exposición de algo (ahora no recuerdo de qué) en nuestro precioso (por fuera) museo de arte contemporáneo. Sin duda, muchos dirán que somos muy afortunados los palmesanos por recibir en exclusiva a tan ilustre visitante y, de hecho, eso mismo había pensado yo cuando unos meses antes de la visita había leído el anuncio en la prensa. Sin embargo, a juzgar por cómo fue despedido el neoyorkino de nuestra (en otros tiempos paradisiaca y en estos días abarrotada) isla, parece que los palmesanos no quedaron demasiado contentos con la visita, más bien diría que quedaron bastante cabreados o muy cabreados o muy pero que muy cabreados. Y no exagero ni un ápice cuando lo digo. Me resultó muy curioso (y muy divertido) ver como los cuatro periódicos locales, tan dispares en sus informaciones como lo son los intereses a los que sirven, por una vez coincidían en sus titulares y reseñas: Lou Reed salió de aquí poco menos que como el enemigo nº 1 de la ciudad. Tal era el cabreo de nuestra respetable prensa, la misma que tan aduladora se había mostrado en su recibimiento (y no la critico por ello), que lo más bonito que llamaron a Reed tras su estadía en la isla fue GILIPOLLAS. Así es, firmas de todos los signos, colores y calidades utilizaban ese grosero término para referirse a nuestro ilustre invitado. El motivo: parece ser que sus continuos desplantes y la actitud chulesca que exhibió durante los actos a los que asistió. Para colmo de males, el concierto - lleno total- que ofreció no fue en realidad un concierto de Lou Reed, sino del Metal Machine Trio, formación liderada por Reed que se dedica a interpretar exclusivamente el disco instrumental y experimental que el neoyorkino grabó en 1975 bajo el título de “Metal Machine Music” - y que yo no he escuchado ni creo que lo vaya a hacer. Por ello no es extraño que la mayoría del público asistente (despistados que esperaban escuchar “Walk On The Wild Side” o “Perfect Day” y bastantes más para los que el único interés era figurar o estar ahí, siendo la música algo secundario), saliera bastante decepcionado, cuando no espantado, por lo que acababan de presenciar. Lo cual contribuyó a aumentar las iras contra nuestro simpático protagonista.

En cuanto a mí, yo no asistí ni al concierto ni a ninguna de las exposiciones o actos públicos. Sinceramente, no me va el tragarme una hora y media de música experimental por mucho que la firme Lou Reed, por lo que no puedo decir si el concierto fue un coñazo o no (aunque lo imagino). Sin embargo creo que la gente que asistió no tenía ningún derecho a protestar o a sentirse decepcionada pues se advirtió hasta la saciedad, incluso a la propia entrada del teatro, que se trataba de un concierto exclusivamente instrumental del Metal Machine Trio. Si alguien esperaba otra cosa, no debió haberlo hecho porque no tenía motivos.

Y en cuanto a las exposiciones y demás cuestiones, lo único que yo sé de Reed es que es un buen músico con algunos discos a sus espaldas que me encantan, pero no sé nada, ni me interesan, sus otras facetas, si es que realmente las tiene (fotógrafo, documentalista, chulo - ahora he recordado de qué se trataba), y mucho menos su vida privada o su forma de ser. No me interesa eso de ningún músico (entre otras cosas porque así me evito el cogerles manía). Sólo música. Por ello, aunque me hizo gracia y me llamó la atención la reacción de la prensa – aceptemos que se comportó como un gilipollas – eso no hizo que el respeto que siento por él como músico disminuyera. Este fue el caso de un columnista al que leo de vez en cuando (y de quien tenía buen concepto), que llegó a decir que Lou Reed no sólo era un impresentable como persona sino que además era un mal músico que no había hecho nada mínimamente bueno en toda su vida y que se dedicaba a vivir y explotar su imagen de intelectual fruto de su relación con Andy Warhol (probablemente otro gilipollas - esto lo digo yo). Y no, amigo, por ahí no paso. Por muy mal que te caiga no se puede decir eso de quien ha firmado discos como “The Velvet Underground & Nico”, “Transformer”, “Rock’n’Roll Animal”, "Berlin" o “New York”. Del mismo modo que prefiero no saber lo que hacen los músicos a parte de música, tampoco quiero conocer las opiniones musicales de gente a las que tengo cierta estima por otras facetas, porque ahí sí que el respeto se me va por los suelos, la música me pesa mucho.

“New York” (1989) fue mi primer disco de Lou Reed. Antes de eso sólo conocía el “Walk On The Wild Side” y algún tema de la Velvet, pero fue escuchar (como siempre, en Radio3) los primeros acordes de “Dirty Blvd” y quedar atrapado. Recuero que un compañero del colegio mayor me dijo “¡pero si este tío no canta, solo habla!”, quizás, pero debe de hablar muy bien porque a mí me encanta y ese sonido básico de guitarra, bajo y batería le acompaña de puta madre en temas como “Romeo Had Juliet”, “There Is No Time”, “Sick Of You”, “Strawman” o “Last Great American Whale”, formando una estupenda colección de canciones que sigo recuperando de vez en cuando.




11 comentarios:

Atalanta dijo...

Ja, ja, qué bueno. No sabía que el amigo Lou estaba por ahí tocando el Metal Machine Music. Con un par. Seguro que le lían la marimorena en muchos sitios. Nunca lo escuché pero recuerdo aquello que contaban de que mucha gente, después de comprarlo, iba a devolverlo a la tienda. A lo mejor alguno también quiso que hicieran lo mismo con el precio de la entrada. Si, como cuentas, se avisó de antemano de qué iba a tocar, no entiendo la polémica.
Respecto a que se comportó como un jilipoyas, pues eso ya lo sabemos la mayoría pero, como bien apuntas, eso importa bien poco. No me voy a ir de cañas con él. Sólo quiero disfrutar con uno de los mejores escritores de letras del rock and roll, si no el mejor. Van Morrison o Dylan tampoco creo que sean la alegría de la huerta con su simpatía durante las giras. Imagínatelos de mala hostia, una mañana al bajar a desayunar. Es evidente que hay que saber separar la figura del artista de la persona.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Hombre, en parte es comprensible: entre que Lou Reed no es precisamente un encanto de hombre ni lo ha sido nunca y que si ya de por sí nunca me ha parecido gran cosa, haciendo esa "música", menos. Y para la gente que cuentas que fue, pues sí, el horror. Pero si se anunció de esa manera (porque a veces no se hace y la meten doblada) entonces no tienen escusa. Que se jodan por snobs. No tengo 'New York', y ahora estoy tan feliz escuchando el 'Darkness on the Edge of Town' que voy a pasar educadamente, pero tomo nota. Siempre he tenido curiosidad por si realmente vale la pena.

ROCKLAND dijo...

Vaya! Parece que el bueno de Lou tiene ganas de hacerle la competencia al viejo Bob Dylan, je,je. La verdad es que siempre ha sido un tipo raro y peculiar y ahora con los años me imagino que se habrá acentuando.

"New York" es una obra cojonuda, su útlimo álbum clásico. Un 10.

saludos.

TSI-NA-PAH dijo...

Una obra perfecta& para completar con Song for Drella junto a John Cale.
un abrazo

Coco dijo...

Creo que es algo que nos ha sucedido a casi todos a los que supongo de nuestra generación: New York fue mi primer disco de Lou Reed y Dirty Blvd razón suficiente para correr a comprarlo, en vinilo, por supuesto, cuando los Cds eran todavía cosa de cuatro adinerados. Sólo los que tuvieran un hermano mayor, o unos padres (difícil en la época), con buen gusto musical podían presumir de conocer a Reed más allá de sus temas más populares.
Luego vendrían todos los demás, empezando por el Transformer, Coney Island, Berlin, los de la Velvet... bueno, todos no, “Metal Machine Music” nunca llegó a mis oídos, quien más y quien menos ha leído de que iba el asunto y gastar una hora de nuestras vidas en escuchar marcianadas es casi un acto de misticismo o idolatría, de malsana curiosidad quizás.
Me alegro por todo el pagó su entrada, que deseo fuera cara. En el propio pecado está la penitencia. Y es que últimamente hay mucha gente “guay” que posiblemente fueran porque había que ir y luego contarlo, y entre ellos, todos los invitados que se piensan que asistir a un concierto es como ir a una mariscada (alguno seguro que llevaba el mismo traje que en los plenos). Posiblemente ellos sean los verdaderos gilipollas.
¿Tiene alguna otra explicación el que Tom Waits agote las entradas a 120 € y Joe Henry no venda más de cincuenta a 10 €?
Respecto al carácter del neoyorquino. Pues no voy a dejar de flipar con Berlin por ello, como no lo voy a hacer con el Astral Weeks o con Blood on the Tracks. Y me sigue gustando Polanski, aunque él las prefería jovencitas, y me encanta Lorca, aunque fuera rojo y homosexual, y Dali aunque decían que comulgaba con el régimen y Kazan, aunque colaborara en la caza de brujas... Separemos a los artistas de las personas o tendremos que regalar todos nuestros discos y libros.

Remueves mis recuerdos y no tengo más remedio que escuchar el álbum y revivir esa extraña sensación de que todo tiempo pasado fue mejor.
Una OBRA MAESTRA en cualquier caso.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

Una obra maestra absoluta de alguien tan esencial como Lou Reed. En cuanto a lo de la Metal Machine Music sí que puedo decir que para mí "Ascension" o "Pierrot Lunaire", por ejemlo, son música; Bisbal, Perales o Bon Jovi, sin embargo, son ruido. Puto ruido.

Víctor Hugo. dijo...

Este tío es un genio y por tanto un pirado. Si te metes en su mundo y en su juego pues sales escaldado. Haces bien en interesate sólo por su música, por la música. Lo de MMM es una broma de las serias, de las que no pagaría ni un duro por verlo en directo:) Saludos.

Luicci dijo...

…pues si, totalmente de acuerdo, una cosa es la peculiares personalidades de algunos artistas y otra su obra, su trabajo, en este caso sus canciones, este disco es una joya y el tema “There is no time” de mis favoritos… que bueno eres Lou y que pedazo de cabronazo… un saludo.

Pd: James es otro grupazo, con “Seven” me dejaron alucinado por mucho tiempo, de Los Long Ryders puedo decir lo mismo, cuantas buenas bandas se movieron entre los 80´s y 90´s…

Lou Rambler dijo...

Perdonad el retraso.

Atalanta: jaja, completamente de acuerdo. Cualquiera de los 3 es para no encontrárselo a según que horas.

Aitor: no lo dudes, el "New York" es discazo que incluso a tí te tiene que gustar,jaja. Saludos.

Rockland: Quizá la diferencia con Dylan es que me parece que a Bob nadie se habría atrevido a llamarle gilipollas. Saludos

Tsi: Tú lo has dicho. Saludos

Coco: Estoy contigo en lo de la gente "guay" y en realidad en casi todo lo demás, jaja. Es cierto que muchas cosas no tienen explicación... o si la tienen mejor no pensar en ella.
Por cierto, en tu calificación del "New York" he echado de menos la palabra "PUTA" ¿significa algo? jaja
Saludos.

Gonzalo: Estoy seguro de ello, me guste o no sé distinguir perfectamente entre música y "puto ruido". Saludos.

Victor Hugo: Menos mal que tuve reflejos y no caí. saludos.

Luicci: Muchas gracias. "There is no time" es también una de mis debilidades. Saludos.

Muchas gracias a todos por pasar por aquí y dejar comentarios.

Chals Roig dijo...

Cuando descubrí Drty Boulevard lo tuve sonando en el coche semanas. Lou Reed siempre ha ido a su puta bola, cuando todo el mundo esperaba otro gran hit, el tio va y se saca el Metal Machine Music, algun ejecutivo de su compañia perdería los huevos por aquel entonces. Aun así visto des de la distancia y con la interpretación de trio tiene su aquel. A mi a parte de encantarme su música, me cae bien, a saber que le harían las comitivas de recibimiento, nada bueno, nada bueno, je je.

Lou Rambler dijo...

Hola Chals, a mi me cae bien precisamente porque me gusta su musica, paso del resto... pero sí, me divertí con el mosqueo de los medios y sobre todo con la cara que se le debió quedar a alguna autoridad.
Saludos