jueves, 10 de junio de 2010

AGRADABLE SORPRESA, MANÍAS QUE TIENE UNO, DYLAN...

Interrumpo este pseudoretiro para anunciar y celebrar que esta mañana al abrir mi buzón me he encontrado con el siguiente (y espero que glorioso) artefacto:


Seguro que a la mayoría este tipo de acontecimientos le parecerán lo más normal del mundo, pero no a mí, que me acabo de incorporar (y ya empiezo a pensar que demasiado tarde) a este mundo de la Red y las nuevas tecnologías. Sí queridos amigos, este ha sido mi bautismo en la compra on line, y debo decir que me he sentido like a virgin (sin llegar a tanto como dicen en la peli de Tarantino) con esta experiencia nueva para mí. La única vez anteriormente en que había hecho algo parecido (salvando las distancias) fue a mediados de los 80, en que compré un disco de Eric Clapton por Disco Play. Reconozco que siempre he sido una persona conservadora y por naturaleza desconfiada ante lo nuevo (aunque al mismo tiempo soy un ingenuo de cojones), qué le vamos a hacer, soy así de raro. En el terreno de la música siempre me ha gustado ir a la tienda y mirar y tocar, y escuchar y remirar, y largarme sin nada y volver al día siguiente y volver a mirar y mirar... y así hasta que por fin me decido a llevarme algo. Sin pretender desdeñar la más que posible influencia que en tan extraño comportamiento tiene el hecho de estar siempre bajo mínimos en cuestión de pasta, unido a la posiblidad de que mi carácter un poco masoca me empuje a ir contínuamente a las tiendas para ver todo lo que me estoy perdiendo, en realidad pienso que, simplemente, me gusta ir a las tiendas de discos y cualquier excusa es buena para dejarme caer por allá. Mi mujer, a la que le gustan mucho las tiendas en general, y cuyo reloj se suele detener por completo en cuanto pone el pie dentro de una, tiene la curiosa técnica de comprar asegurándose convenientemente de que lo que compra no la convenza mucho (color, talla, utilidad, oportunidad... cualquier cosa vale), teniendo con ello la excusa perfecta para regresar otra vez a la tienda, incluso varias veces, para cambiar lo comprado. En realidad el artículo es lo de menos, lo que cuenta, lo que creo que le hace sentirse realizada, es estar allí. De hecho compra muy poco y encima, gracias esa curiosa técnica, consigue regresar a casa con veinte cosas diferentes por el precio de una. En mi caso, aunque yo no practico la depurada técnica de los cambios (cuando compro un disco suelo estar bastante convencido y rara vez me llevo chascos, y ya sé que diréis que ya me vale con tanto meditarlo y tantas idas y venidas...), algo parecido me sucede con las tiendas de discos. Una tienda de discos podría ser mi segunda casa y el tiempo se me pasa volando cuando estoy dentro de una, hasta el punto de ser uno de mis mayores entretenimientos. Y por supuesto el simple acto de decidirme por un disco y llevármelo a casa hace que por unos instantes mi realización sea completa.

En fin, mejor lo dejo porque creo que ya me he desviado demasiado del tema, que no era otro que celebrar que ya tengo entre mis manos (obviamente no en este preciso instante) y sonando en mis oídos (en este preciso instante "I Shall Be Released") el "Before The Flood" de Bob Dylan & The Band. Gracias a Tsi porque fue su reseña la que me empujó a interesarme por él y a Joserra por darme el último empujón y recomendarme la versión remasterizada, que es la que me ha llegado.

Así que esto chicos va por vosotros, y también por mí porque creo he dado un gran paso... que temo (yo no, mi bolsillo) será el primero de otros muchos, es muy cómodo esto de apretar un par de veces el teclado y esperar a que te lleguen los discos.... Aunque no renuncio a seguir dejándome caer por la tienda... "the niiiiiight they drooove old Dixie down...", qué maravilla...

Bueno, esto no es del "Bofore The Flood" porque no he encontrado nada, es del "Hard Rain" (que sí Joserra que también caerá) y la versión del tema es muy diferente en ambos discos, pero seguro que nos vale ¿a que sí? "Lay Lady Lay"... y os dejo que tengo que poner el segundo disco (y sí, ya puedo decir que el primero ha sido glorioso)


6 comentarios:

Víctor Hugo. dijo...

The Band, The Band, the band y Dylan... ¿Pero es que se puede pedir más? ¡Saludos!

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Pues te doy el pésamo hermano, porque yo también pensaba que Amazon y compañía eran una tontería y... ejem, me he quedado sin un duro... claro que no me arrepiento jajaj Por otra parte yo también prefiero ir a las tiendas de discos. Pero como o no hay o las que hay malviven con novedades y vendiendo de paso instrumentos o ya las secciones de música de Corte Inglés y compañía es que no queda otra. Ya sabes, moderación. Que esté tu mujer vigilando mientras entras en Amazon, o alguien responsable, si no será tu perdición. Eso de hacer click y que de repente a la semana tengas dos cajas con todo Dylan es muy factible por lo que estoy leyendo jajaj

Joserra Rodrigo dijo...

Lou se te echaba de menos...¿ a que este disco es más punk que el Never mind the Bollocks? Dios qué rabia tiene ese Rainy Day Women!!!! you don´t feeelll soo alllllonnennenne...eeebribodmas get stooonedd!Y la Banda engrasada como nada! Y el Most likely...de gritar de bueno.
Has hecho una de las compras de una vida! Disfruta!
Un abrazo

Lou Rambler dijo...

Victor Hugo: Pues no, creo que no, jajja saludos

Aitor: La verdad es que en cuanto a tiendas por aquí solo queda una que merezca tal nombre...pero está muy bien. Y sí en cuanto la pasta, uf, vaya peligro... espero que no me falle el autocontrol, jaja. Saludos

Joserra: Gracias! Sí, eso es actitud punk y lo demás son cuentos!!!, jaja Ten por seguro que lo voy a disfrutar.
Saludos!

WOOD dijo...

Recibir un disco siempre es un acontecimiento. Este disco me lo dejaron hace tiempo. De The Band solo controlo bastante "The last waltz". Abrazo.

Lou Rambler dijo...

Hola Wood, la verdad es que yo tampoco controlo mucho The Band salvo por The Last Waltz y un recopilatorio que compré hace unos años. Pero bueno, creo que eso basta para darse cuenta de que son enormes. Me falta profundizar.
Abrazo