jueves, 11 de febrero de 2010

NEIL YOUNG – “FREEDOM” (1989)


El primer vinilo que compré de Neil Young. Ya sabía quien era, ya sabía que era uno de los grandes (aunque sólo estaba en la superficie), y estaba en pleno proceso de descubrimiento y conversión. Pero aun no tenía ningún disco. Una noche, como tantas otras, estudiando en mi habitación del colegio mayor, con Radio3 de fondo, presentaron “Freedom”. La vuelta del mejor Neil Young tras unos años 80 algo irregulares. Más o menos eso es lo que vinieron a decir Chema Rey, Jesús Ordovás y creo que también Tomás Fernando Flores (vaya tiempos ...) en sus comentarios de presentación del disco. Y para probar lo que decían pusieron cuatro o cinco temas, algunos momentos casi los recuerdo como si fuera ayer. Aquella noche sonó ese himno llamado “Rockin’ In The Free World”, si no recuerdo mal, en versión acústica, al igual que esa joya hermosa y delicada llamada “Wrecking Ball”, y ese gran tema con castañuelas incluidas llamado “Eldorado” o esa brutalidad pre-grunge titulada “Don’t Cry”. Incluso, si la memoria no me falla, pincharon también “Crime In The City”. El caso es que decidí que esa era mi oportunidad de comenzar en serio con Neil Young, y al cabo de unas semanas me hice con el vinilo. Y desde entonces fui comprando cada cosa que fue sacando (una por año) hasta el “Harvest Moon”.

“Freedom” es un disco que con los años he ido valorando cada vez más, e incluso ahora lo considero por encima del genial “Ragged Glory”, que en su momento eclipsó todo lo demás. He leído y escuchado más de una vez que el “Ragged…” fue el precursor del grunge, no estoy muy de acuerdo, quizá influyó en el hecho de reivindicar la distorsión salvaje, pero nada más. Si algún disco de Neil Young pudo influir en ese movimiento yo creo que fue el “Freedom” y su combinación de sonidos acústicos y eléctricos y esos medios tiempos interrumpidos por salvajes y repentinos estallidos de distorsión. Eso sí que era rock alternativo de verdad… aunque no deja de ser mi humilde y poco sustentada opinión.

“Freedom” es uno de los discos de mi vida, como algunos más de Neil Young.




4 comentarios:

ROCKLAND dijo...

¡Discazo en toda regla! Y como tú bien dices, se aprecia con el paso del tiempo.
Hay una canción del disco que me tiene desde siempre totalmente entregado y se llama "Too far gone" y que encima la cantó la primera vez que lo ví en directo.

Saludos.

Lou Rambler dijo...

¡Que bueno "Too Far Gone"! También es de mis favoritas. Vaya lujazo haberlo visto.
Saludos

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

A mí también me gusta mucho este disco, Lou, pero "Ragged Glory" está por encima, es sencillamente perfecto. ¿Qué te voy a decir yo, tal y como se llama mo blog?

Saludos.

Lou Rambler dijo...

Gonzalo: jaja, no dudaba de tu preferencia. La verdad es que el "Ragged.." en su día me voló los sesos y pienso que es un disco casi perfecto. Pero para mí siempre le sobró el "Farmer John", nunca me gusto esa canción o por lo menos la versión de Neil. Y el tema que cerraba el disco tampoco me parecía gran cosa... pero sobre gustos ya se sabe... En cualquier caso es un tremendo disco, y uno de los que más he escuchado de Neil.