domingo, 17 de enero de 2010

ERIC CLAPTON - "JUST ONE NIGHT" (1980)


Un día muy lejano en que fui a “jugar” a casa de mis primos, Carlos me sacó entusiasmado un doble vinilo de un tal Eric Clapton. Al parecer el tipo era un genio de las seis cuerdas y para acreditarlo me contó la leyenda del “Clapton is God”, y me habló de su apodo, “Slowhand”. Como es lógico yo quedé verdaderamente impresionado y con muchas ganas de comenzar a escuchar a ese tal Clapton. El disco en cuestión era de un concierto que el hombre había dado en Japón (sinceramente, aunque esto no se lo dije a Carlos, creo que esto último es lo que terminó de convencerme de que el tipo debía ser muy bueno, ya que tiempo antes ya me había dejado K.O. con el “Made In Japan” de los Purple, así que pensé que si este tío también se había ido Japón no podía ser un cualquiera). En fin, que llegó la hora dejar que la aguja cayera por fin sobre uno de los cortes y el tema elegido, previo aleccionamiento sobre lo transgresor del título y sobre cierta anécdota que a ese Clapton le había ocurrido en Australia interpretándolo, fue el “Cocaine” de J.J. Cale, a quien yo tampoco conocía. El tema me entusiasmó y recuerdo que nos reímos mucho con el guiño oriental que le dio en el punteo al solo de guitarra. Y así fui descubriendo y entusiasmándome con un tema tras otro (“Tulsa Time”, “Lay Dawn Sally”, “Wonderfull Tonight”, “After Midnight”, “Blues Power”…). Gracias a este disco comencé a ser consciente de algunas de las cosas que se podían hacer con una guitarra eléctrica, aprendí a notar la presencia de cada instrumento por separado, descubrí lo que era un wah wah, escuché por primera vez la palabra “punteo”, y por sobre todas las cosas, comencé a amar el blues y descubrí y comencé a gozar de una leyenda viva del rock llamada Eric Clapton. ¡Ah! y descubrí a J.J. Cale.

Evidentemente lo primero que hice al llegar a mi casa aquel día fue ordenarle a mi madre que me grabara ese vinilo inmediatamente (y así lo hizo), mientras rezaba para que me cayeran algunas propinillas que me permitieran adquirirlo en la tienda (y así lo hice).

2 comentarios:

ROCKLAND dijo...

Casualidades de la vida pero a mi también mi primo mayor me descubrió muchísima música y me adentró en el maravilloso mundo del rock'n'roll. La cosa empezó por U2 pero también Kiss, Springsteen y muchos más.

Saludos.

Lou Rambler dijo...

Jajaja, esos primos...qué buenos son. Supongo que todos tenemos a alguien que nos abrió las puertas y guió nuestros primeros pasos como aficionados al rock, un primo, un hermano, un colega del cole...
Saludos