lunes, 20 de diciembre de 2010

GENE CLARK – WHITE LIGHT (1971)

Es difícil para mí ser objetivo con este disco, fue lo primero que escuché de Clark fuera de su etapa con The Byrds y me dejó completamente anonadado y noqueado. Aun así, estoy convencido de no equivocarme cuando afirmo que este disco es, simple y absolutamente, maravilloso.

Cuando Gene Clark publicó “White Light” ya llevaba a sus espaldas algunos trabajos al margen de los Byrds, y no cualquier trabajo, había dos de ellos especialmente memorables y que cualquier amante del folk y del country rock y alternativo que se precie debería conocer: “Gene Clark And The Gosdin Brothers” (1967) y “The Fantastic Expedition Of Dillard And Clark” (1968), trabajos que tendrán sus entradas más adelante. En este sentido “White Light”, un disco completamente de cantautor, supuso un cambio de tono con respecto a esas obras. Se trata de un trabajo de folk casi acústico (con el añadido de una estupenda slide guitar), producido con total austeridad y de carácter muy introspectivo, en el que la sentida voz de Clark y sus maravillosas melodías, juegan un papel fundamental, impregnando a todo el conjunto de una melancolía y un sentimiento de nostalgia en el que no puedes evitar sumergirte desde el momento en que empieza a sonar el disco.



Los nueve temas que componen el disco, comenzando por la inicial “The Virgin”, una preciosa canción donde la melodía de Clark, combinada con el juego de la harmónica y la slide, resulta una completa delicia, son, de verdad, una gozada de principio a fin. Es difícil sustraerse al sentimiento a flor de piel que transmiten gemas de melancólica belleza como “Where My Love Lies Asleep”, “Because Of You” o esa pequeña maravilla llamada “With Tomorrow”.


Imposible no disfrutar de estupendos temas de folk rock acústico como “White Light” o “1975”, o reconocer la maestría compositiva de Clark en “One In A Hundred”, tema que había grabado con los Byrds originales el año anterior, en una versión que no llegaría a ver la luz hasta el siguiente trabajo de Clark en 1973, y que en “White Light”, Clark reinterpreta magistralmente en onda singer-songwriter.

Todos los temas del disco llevan la firma de nuestro héroe, excepto “Tears Of rage”, una sentida versión del tema de Bob Dylan y Richard Manuel, al que Gene con su voz doliente y melancólica da una profundidad que emociona.



Sin embargo, aunque pudiera parecer difícil después de lo que acabo de escribir, una joya destaca sobre las demás dentro de este desconocido tesoro, una canción sencillamente sublime de la que el propio Dylan dijo que hubiera estado orgulloso de componer: “For A Spanish Guitar”, un completo deleite de canción que, esta sí, podría estar entre las candidatas a mejor composición de la carrera de Gene Clark.



Al igual que hace poco más de un año, en la entrada dedicada al “Tomorrow The Green Grass” de The Jayhawks, decía que pocas veces recordaba haber sentido tanta emoción (“casi hasta la lágrima”) al escuchar un disco, ese mismo sentimiento experimento con este trabajo, quizá sea el estilo común de ambos, ese folk y ese country rock de portentosas melodías y tono melancólico, que me debe de tocar alguna fibra especial… el caso ambos me llevan a un estado en el que sientes algo así como la tristeza con una sonrisa, no sé cómo explicarlo, pero seguramente debido a ello es que, con 24 años de diferencia entre uno y otro, en mi interior siento estos trabajos como discos hermanos.

Como en otras ocasiones en el caso de Gene Clark, “White Light”, unánimemente aclamado por la crítica, pasó prácticamente desapercibido para un gran público que, deslumbrado por trabajos quizás mucho más radiables, como los de Neil Young o James Taylor, no supo prestar atención a un exquisito ejercicio de sobriedad y austeridad como el de Gene Clark.


*Para hacer esta entrada he tomado algunos datos e ideas del comentario que sobre el disco hace Fco. J. de Paz Blanco en Aloha PopRock.

jueves, 16 de diciembre de 2010

GENE CLARK, HÉROE DE ESTE BLOG


Así es, desde ahora Gene Clark se va a convertir en el héroe de este humilde blog. Parece que la vida de Gene no fue ni muy feliz ni muy afortunada en lo que respecta al reconocimiento que su genialidad como compositor merecía. Pero en lo que a mí respecta desde muy joven (aun antes de saber quién era él), tuve afinidad con su música y sus canciones, y a medida que con los años me he ido adentrando, poco a poco, en su obra, he ido descubriendo a un extraordinario compositor cuyas canciones son sinónimo de belleza y sensibilidad, y desde luego, para servidor, de infalible compañía en cualquier momento y con cualquier estado de ánimo. Es por ello que me gustaría dedicar, a partir de ahora, una serie de entradas a su figura y a su carrera. No tengo nada preparado, tampoco pretendo ser exhaustivo, la historiografía musical no es algo que se me dé bien ni que me guste demasiado, tan solo quiero hablar de algunos discos (no todos) y de algunas canciones que personalmente me han atrapado y que siempre han sido una inmejorable compañía. Tampoco tengo intención de dedicarme exclusivamente a Gene, seguiré hablando de otra gente igual que hasta ahora, pero sí recurriré a él con cierta asiduidad. No tengo claro todavía cómo lo voy a organizar, un día fijo a la semana, o según me venga. Ya se verá…


¿Por dónde empezar? Empezaré diciendo que es un caso extraño y también triste el de Gene Clark, pues pese a gozar del reconocimiento, e incluso de la aclamación, de la crítica (a cualquier crítico que le preguntes ahora probablemente te dirá que es uno de los mejores compositores de la historia de la música americana), por razones que no me explico no gozó de ese mismo reconocimiento por parte del público contemporáneo a su obra, que, exceptuando su gloriosa etapa con (al frente de) los primeros Byrds (a los cuales es justo decir que Gene se echó literalmente a la espalda para darles el nombre y el status de grandísima banda que pronto adquirieron), no respaldó la posterior carrera de Gene Clark en cifras de ventas . Y cuando digo que es algo que me cuesta entender, no es sólo porque la obra de Gene Clark después de los Byrds, especialmente entre los años 67 y 74, esté plagada de grandes discos y de una ingente cantidad de estupendas y bellísimas canciones, que demuestran una sensibilidad para componer y crear melodías, única, y al alcance sólo de los más grandes, sino, especialmente, porque el potencial comercial de su obra era también enorme, no estamos hablando de una obra difícil, oscura y poco comercial, todo lo contrario, nadie como Gene Clark, con su alucinante facilidad para crear atrayentes e irresistibles melodías cercanas al pop, ha dotado al country rock de un potencial comercial como el que demuestran sus canciones, por no hablar de su influencia sobre otros artistas (de la que en otra entrada hablaremos), que ha sido (es) más que considerable. Y sin embargo sus discos nunca vieron reflejada esa gran calidad en las cifras de ventas, con las consiguientes y continuas frustraciones por parte de Gene y el consiguiente maltrato, en ocasiones, por parte de la industria discográfica.


Teniendo en cuenta lo anterior, quizás este blog sí que sea después de todo un buen sitio para hacer de Gene Clark su héroe, no así, en absoluto, si atendemos a su verdadera genialidad, para la que este blog se queda muy pequeño, y reclama –reclamo-, un entradón en la Land de esos memorables que suele hacer Joserra cuando le tocan la fibra. Sí, Joserra, espero que tomes buena nota y le dediques algún día a Gene Clark la entrada que se merece (te lo pido aun a riesgo de que cuando lo hagas mis entradas queden a la altura del betún).

Pero mientras tanto, aquí está Lou Rambler para escuchar la música de Gene Clark, para reivindicarle y para recordarle. Y para esta primera entrada, como muestra de la genialidad de este tipo, ahí van dos temas emblemáticos. El primero, uno de los más conocidos y celebrados de toda la carrera de The Byrds, el maravilloso “I'll Feel a Whole Lot Better” por partida doble. El segundo, quizá, e injustamente, sea el más conocido de la carrera post Byrds de nuestro héroe, “Silver Raven”, incluído en el album “No Other”, de 1974. Y digo injustamente, no porque no sea un gran tema, sino porque a mi parecer la carrera de Clark está llena de temas iguales o mejores que éste, muchos de los cuales pasaron desapercibidos para el gran público.

Amigos y amigas, con ustedes, Gene Clark:


(música del disco original y voces en vivo)


(remasterizado)



Canciones:

1 y 2.- "I'll Feel A Whole Lot Better" - The Byrds (Mr. Tambourine Man, 1965)
3.- "Silver Raven" - Gene Clark (No Other, 1974)

martes, 14 de diciembre de 2010

I SHALL BE RELEASED

Una de las sorpresas agradables que me he llevado al cambiar de aires ha sido del todo inesperada: buena música en la televisión. La verdad es que en España nunca la veía , entre otras cosas porque para elegir entre mierda y basura, prefería ponerme u disco o leer algún libro. Pero hete aquí que llego a este bendito país y un buen día en que me pongo a hacer un poco de zapping para matar el tiempo despues de cenar me encuentro con Elvis Costello entrevistando a Springsteen, y otra noche en otro canal me encuentro con el concierto íntegro "Ladies & Gentelmen" de los Rolling Stones, y otro me vuelvo a encontrar a Costello entrevistando a Levon Helm y después cantando con él y con Richard Thompson y con Ray Lamontagne y con Allen Toussiant y con..., y este pasado domingo me encuentro con el concierto acústico de Neil Young para la BBC en 1971 (ojo, todo esto, excepto el de Young, en cadenas no musicales) y hace menos de una hora.... aun estoy en éxtasis... acabo de ver, en otro canal, después de más de veinte años, "The Last Waltz". Y esto, amigos, tenía que compartirlo (parece que le voy a coger el gusto al mando a distancia). Por Dios, qué maravilla es este documento, qué gran tipo es Martin por amar el rock'n'roll y qué geniales y qué auténtico deleite es contemplar a The Band.

Este maravilloso temazo se lo dedico a Txals y a su estupendo blog "Route Americana".
(si por un casual me censuran el vídeo, eliminaré la entrada, pero mientras dure ahí queda eso).


The Last Waltz - I Shall be Released
Cargado por mg217. - Videos web independientes.

jueves, 9 de diciembre de 2010

BAND OF HORSES - CEASE TO BEGIN (2007)


Bueno, pues ahora que Band Of Horses acaban de sacar un disco que parece estar entre lo mejor del año (y digo parece porque todavía no lo tengo y solo he escuchado un par de temas) yo vengo aquí a hablar de su trabajo anterior, el estupendo “Cease To Begin”. Me acerqué a este trabajo por una reseña de la revista Mondosonoro, que lo incluyó entre lo mejor de 2007, y nunca les podré estar lo suficientemente agradecido por este descubrimiento.



No sé como describir la música de Band Of Horses (o de “Cease to Begin”), supongo podría decir que la banda galopa entre un country preciosista y los sonidos indies, y que sus sellos distintivos son la personalísima voz de Ben Bridwell y unas guitarras que suenan increíblemente cristalinalinas; o que tienen ecos de de los Beach Boys o de un temprano Neil Young, y al mismo tiempo transmiten la magia de los británicos James (esa banda que tiene “canciones como catedrales”, Coco dixit), cuyo espíritu parece sobrevolar sus momentos más coloridos, brillantes y luminosos. Incluso me atrevo a confesar que en algunos instantes la voz de Bridwell me ha hecho recordar a Supertramp, ya se sabe que la percepción de la música es algo muy personal. Pero por mucho que uno hable y cuente, supongo que no es fácil llegar a imaginarse esto:



El disco incluye diez canciones que se escuchan con placer de principio a fin. Algunas son delicadas y preciosas, como “No One’s Gonna Love You” y “Detlef Schrempf”, otras tienen un sonido deliciosamente “americana” (“The General Specific”, "Marry Song" o “Window Blues”), hay una concretamente, “Cigarettes, Wedding Bands”, que en algunos pasajes me recuerda a Grant Lee Buffalo, y otras son brillantes, luminosas, refrescantes y perfectas, como “Is There A Ghost” (al principio de la entrada), "Islands On The Coast" o la que viene a continuación, “Ode To LRC”, auténtico temazo.

The world is such a wonderful place...

jueves, 2 de diciembre de 2010

PLANET CARAVAN / PARANOID

Descubrí a Black Sabbath de manera tardía, de hecho mi primer disco de los Sabbath fue una recopilación del año 2000, un doble CD con 32 temas que me dejó, me sigue dejando, con cara de idiota preguntándome cómo me había podido estar perdiendo semejante maravilla durante tantos años. La verdad que en los años 80 el heavy anterior a 1980 para mí se reducía a Led Zeppelin y Deep Purple, del resto, claro que había oído hablar, pero jamás le presté ninguna atención. Todo empezó a cambiar en los primeros 90, por un lado gracias, como no, al advenimiento del grunge, con todas aquellas bandas entre cuyas influencias los críticos siempre metían a Black Sabbath y por otro lado, porque supongo que inevitablemente uno va aprendiendo con los años y con 20 o 21 tacos estás a tope, vas abriendo tus gustos y tienes hambre de investigar, de conocer y de descubrir otras cosas.

Y fue probablemente debido a esa ignorancia el que, entre tanto temazo potente marca de la casa, tipo “The Wizard”, “N.I.B”, “Evil Woman” o “Iron Man”, me sorprendiera hallar una pieza de evocadora belleza y cierto espíritu, entre hippy y psicodélico, como “Planet Caravan”, algo que yo consideraba en las antípodas de lo que debía ser Black Sabbath, cuando debía haber sabido que son precisamente esos pequeños detalles los que te demuestran lo buena que es una banda.



Sin embargo sé que el evocador viaje cósmico de “Planet Caravan” no deja de ser una excepción dentro del sonido de Black Sabbath y de temas como “War Pigs”, “Fairies Wear Boots” (qué bueno), “Sabbath Bloody Sabbath” o los antes citados, que son en definitiva los que han hecho grande a Black Sabbath y han cautivado a millones de aficionados a la música, yo incluido. Y ahora es donde debería empezar a repasar las entradas de Aitor o de Rockland para aprender un poco a describir el sonido de Black Sabbath… pero para qué, si ya están ellos aquí al lado y las copias nunca superan a los originales, así que me conformaré con decir que me gustan los continuos cambios de ritmo y esos riffs medio tétricos, que me gusta, aunque tampoco entiendo nada de instrumentación, la base rítmica de Black Sabbath, y ese sonido compacto y poderoso que tiene la banda, e incluso me gusta cada vez más, aunque me costó acostumbrarme, la voz de Ozzy. En resumen, que por fin puedo decir, sabiendo más o menos de lo que hablo, que me encanta Black Sabbath.

Y si antes dije que “Planet Caravan” me llamó la atención por lo inesperado, “Paranoid” fue otro de los temas que me impactaron desde la primera vez que lo escuché, supongo que porque reúne parte de lo anterior y sobre todo porque es una bomba de rock’n’roll imparable e intemporal, como demuestra este vídeo que no me canso de ver. Es algo brutal.



1. "Planet Caravan"- Black Sabbath (Paranoid, 1970)
2. "Paranoid" - Black Sabbath (Paranoid, 1970)

lunes, 29 de noviembre de 2010

THE BLACK CROWES - SHAKE YOUR MONEY MAKER (1990)

Siempre me gustó Otis Redding, aunque no tenía nada de su discografía conocía un buen puñado de sus temas. Una tarde estaba en casa de mis abuelos, al encender la tele justo pasaban un vídeo musical, unos tipos bien roqueros estaban interpretando… un momento… eso… ¿eso no es el “Hard To Handle” de Otis Redding? ¡Uauuu, esto es la caña!!! No deseaba que acabara la canción pero también quería que terminara de una puta vez para ver el nombre de la banda que había hecho semejante maravilla con el tema de Otis… Por fin, a ver… “The Black Crowes”, no me suenan, pero me quedo con este nombre….



Un par de meses después, es por la noche, estoy en un antro jugando al billar con mi novia (de entonces), su hermana y el novio de ésta (siempre íbamos los cuatro juntos en mi coche, siempre les metía el “Sticky Fingers” a todo volumen), en el monitor de televisión pasan videoclips, comienzan a sonar los acordes de un tema, es mi turno, miro a mi “cuñada” y antes de tirar le digo “no sé quiénes son estos tipos, pero hacen justo el tipo de música que más me puede gustar en estos momentos”, le doy a la bola blanca, no hago ningún siete... ya es algo, y me pongo a mirar el vídeo… un momento, estos… estos me suenan ¿estos no son …

Pues sí, eran The Black Crowes y el tema “Twice As Hard”. No voy a ponerme a estas alturas a contar lo bueno qué es este disco… además ¿Qué más hay decir de una banda cuya carta de presentación es semejante y tremenda versión del “Hard To Handle”? Eso es ya de por sí una declaración de principios en toda regla: el soul y el rock combinados de manera explosiva y magistral. Ahí estaba Otis y estaban los Stones, estaba Wilson y estaban los Skynrd, estaba Aretha y estaba Chuck Berry, estaba… bueno, estaba una banda que ahora ya es, simplemente, leyenda.



Pocas veces he tenido la sensación que tuve con este disco, como de estar asistiendo al nacimiento de algo muy grande y de sentirme una especie de privilegiado por haberme percatado desde el comienzo, quizá sentí algo parecido con los debuts de Stone Roses, Blind Melon, Pearl Jam u Oasis… pero creo que no con tanta claridad como en este caso. Un auténtico privilegiado, así es como me sentí cuando comencé a escuchar los cortes de ese vinilo, “Jealous Again, “Sister Luck”, “Could I’ve Been So Blind”, “Seeing Things”, “She Talks To Angels”… a cada cual mejor.

The Black Crowes, “Shake Your Money Maker”, definitivamente uno de los discos de mi vida.

Por cierto, los tres vídeos me parecen tremendos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

BLACK HEARTED QUEEN


Confieso que no me suelen gustar demasiado las chicas de voces muy agudas. La de Scout Niblett lo es, y además suena tan engañosamente frágil que si te descuidas te puede llegar a romper un tímpano. “This Fool Can Die Now”, su trabajo de 2007, es un disco intimista de canciones desnudas y tiene dos protagonistas absolutos: la voz de Scout Niblett y una guitarra deudora de Kurt Cobain… y me encanta. Los temas son en su mayor parte minimalistas y pausados, en muchos casos suena la voz de Scout con el único acompañamiento de su guitarra, de un piano o de alguna esporádica percusión, pero en algunos momentos se une la banda, se desata la rabia, y sobrevuela el fantasma de Nirvana; en algunos momentos suenan las cuerdas, violines y violonchelos, y te dan paz, y en otros casos… aparece el tercer protagonista de este disco, Bonnie ‘Prince’ Billy, cuya voz da el perfecto contrapunto a la de Scout, logrando algunos de los mejores momentos del disco. Hay dos temas que me tienen atrapado: “Kiss”, hermosísimo y delicado, y “Do You Wanna Be Buried With My People”, envolvente y oscuro como su nombre, ambos junto al de Kentucky. Últimamente los escucho mucho, quizás por mi estado de ánimo… y también porque son de una belleza irresistible. Supongo que los críticos calificarían su música de indie folk o alguna etiqueta por el estilo, para mí Scout es una black hearted queen y me tiene atrapado en sus oscuras y engañosamente frágiles redes.

Esta canción, “Elisabeth (black hearted queen)”, es Scout en estado puro. Y es mágica.




Las canciones de "This Fool Can Die Now" son para escuchar con calma, sin nada que te distraiga, tomándote tu tiempo. Encuentra el momento adecuado y prepárate para disfrutar y caer rendido... Pero cuida tus oídos en los momentos más fuertes (e inesperados). 













Canciones:
1. Elisabeth (Black Hearted Queen)
2. Kiss
3. Do You Wanna Be Buried With My Peope
Artista:
Scout Niblett 
Disco:
This Fool Can Die Now (2007) 

lunes, 22 de noviembre de 2010

PAINT IT BLACK


Al igual que la primera canción que sonó en el blog fue “Ruby Tuesday”, esta nueva temporada quería comenzarla también con los Stones. La verdad es que llevo media mañana pensando cómo lo hago, con qué canción o con qué disco, con qué experiencia o recuerdo asociado a ellos… Es el problema que tiene decidir los temas de las entradas, y escribirlos, sobre la marcha; para un indeciso como yo a veces es jodido el asunto. Estaba tentado de poner “Out Of Time”, una canción por la que siento una especial predilección, además de ser una de las primeras que escuché de sus satánicas. Otra posibilidad era hablar del primer disco que vi, toqué y escuché de los Stones, un extraño disco que alguien dejó un par de semanas en mi casa (no consigo recordar quién), que juraría se llamaba “Stray Cat Blues”; no recuerdo la portada, creo que era en blanco y negro y salían los tipos sentados en un portal o algo así…, el disco se veía muy viejo y por los temas que incluía, todos de los sesenta, supongo que sería una recopilación muy antigua: “Satisfaction”, “Time Is On My Side”, “Out Of Time”, “Get Off Of My Cloud”, “Stray Cat Blues”, me parece que también estaba “Under The Boardwalk”, pero no estoy seguro… Joder, creo que “Under The Boardwalk” debe ser la segunda canción que escuché de los Stones, tras “Satisfaction”, tendría 11 o 12 años y cómo me encantaba… Unos años más tarde, por cierto, se la vi interpretar a los Drifters en directo y fue una auténtica gozada, algo muy especial… pero estábamos con los Stones y con que no sabía qué coño poner. Bueno, pues harto ya de tanto darle vueltas me he dicho “son los Rolling Stones, joder, puedes poner lo que te dé la gana ”.

Pues eso, “Paint It Black” y por partida doble. Una especie de now & then. Con temas así sobran las palabras…

... pero no me resisto a habar del zitar y de ese extraño comienzo, ese ritmo y esas notas que a mi temprana edad me sonaban “raras” y además ese título… también “raro”, todo le daba al tema un aire de oscuridad y misterio que al mismo tiempo me atraía y me repelía, como un niño que no quiere ver algo y se tapa la cara con los dedos abiertos, algo así… hasta que te rindes porque eso es simplemente irresistible y además es adictivo paint it black, paint it black, paint it black… es que no puedes dejar de cantarlo.





miércoles, 17 de noviembre de 2010

RECUPERANDO ALGUNAS CANCIONES

Entre los últimos 80 y los primeros 90 estaba descubriendo verdaderamente la música y viviendo como nunca la pasión por el rock’n’roll. Me gustaba estar al tanto de cualquier novedad, de cualquier disco que pudiera sacar cualquier artista que me gustara, o de la aparición de cualquier nueva banda en el planeta musical, leía revistas, escuchaba casi todos los programas de Radio3, me gustaba abrirme a nuevos sonidos dentro del rock ante los que antes era algo cerrado, exploraba el pasado para ir poniéndome al día de lo que me había perdido o se me había pasado por alto. En otras palabras, estaba enchufadísimo. En aquella época me compraba muchos discos, me bastaba con escuchar un par de temas que me gustaran, dejarme llevar un poco por la intuición y, hala, a la tienda a descubrir nuevas joyas. Mi instinto no solía fallar, aunque también me llevaba algunas desilusiones. Tengo montones de discos de esos primeros noventa y muchos de ellos de bandas a las que no he vuelto a escuchar o de las que no he vuelto a saber nada, bandas que para mí han sido de un solo disco, tuvieran o no tuvieran más. Hoy me apetece poner tres temas a los que me enganché instantáneamente de tres de esas bandas. Aquí no hay obras maestras sino simplemente excelentes discos de rock and roll de los que no me quiero olvidar.  

"Hitchhiker Jane” de The Model Rockets (Hi Lux, 1994) es un temazo dentro de un estupendo disco power pop con sonidos americanos. La voz del cantante y esa querencia por la música americana de raíces me engancharon desde el principio.



La primera vez que escuché “A Good Idea”, de Sugar (Copper Blue, 1992) me recordó a los Pixies, este tema, quizá junto a “If I Can’t Change your Mind” y "Changes", era la verdadera joya de "Copper Blue", un album que en su conjunto constituía toda una lección de rock alternativo de guitarras chirriantes firmada por un Bob Mould (Hüsker Du) a quien por aquél entonces apenas conocía. Melodía y guitarras, una combinación a la que pocas veces me he podido resistir.




En la misma onda se situaba el tema “Slowly, Slowly” y el resto del disco “Hot Boxing” que en 1994 sacaron las chicas de Magnapop. Estas chicas, que por lo menos en las fotos estaban de muy buen ver, sacaron con Hot Boxing un muy disfrutable trabajo de rock alternativo, melódico y guitarrero con toques indies. Normal si tenemos en cuenta que estaba producido por Bob Mould.






Canciones:
1.- "Hitchhiker Jane” - The Model Rockets (Hi Lux, 1994)
2.- "A Good Idea”, de Sugar (Copper Blue, 1992)
3.- “Slowly, Slowly” - Magnapop (Hot Boxing 1994)

lunes, 15 de noviembre de 2010

MATT MAYS & EL TORPEDO

Hace unos meses mi primo Nando me recomendó a los canadienses Matt Mays & El Torpedo. El tema “Cocaine Cowgirl”, incluido en su disco homónimo de 2005, es su canción más conocida y también fue la primera que descubrí al ponerme a buscar. Se trata de un hit instantáneo, un sólido tema de rock americano que puede hacer las delicias de todos los que amamos este tipo de música.



El trabajo en el que más he profundizado es el segundo de la banda, “When The Angels Make Contact” (2006), un estupendo disco en el que se alternan temas bastante duros donde el volumen de las guitarras sube notablemente, caso del trallazo de furia contenida titulado “850 Commando” o de la casi alternativa “You’ll Never Come Back”, con delicadas baladas de tono evocador (“1 For The Motor”) o de corte más clásico (“Mornin’ Sun”), y temas en los parámetros más clásicos del country rock o del rock americano (“Rough N’Tumble”, “Never Saw It Comin’”). Lamentablemente no he encontrado en youtube ninguna de estas canciones.

Su trabajo más reciente es “Terminal Romance” (2008) del que sólo conozco un par de temas, uno de ellos es este “Building A Boat”.

jueves, 11 de noviembre de 2010

A BLACK AND WHITE NIGHT

Roy Orbison & Friends, A Black And White Night

Roy tenía unos amigos muy especiales. Casi tan especiales como el propio Roy. El otro día vi el programa de televisión de Elvis Costello. Dos horas de entrevista y actuaciones a dúo con Springsteen. Una gozada. Hablaron sobre los comienzos del de New Jersey, sobre Sam & Dave y el soul con el que creció Bruce, de Dylan dijo que era el “padre” de sus Estados Unidos, habló sobre el cambio que supuso el “Darkness” en su carrera y en sus letras, contó que la letra de “The River” está basada en la vida de su cuñado y su hermana, sacó a relucir esa anécdota que me encanta de “Hungry Heart” y los Ramones. Sí, la compuso para ellos, cuando éstos le pidieron un tema tras conocerse en Asbury Park, pero cuando John Landau la escuchó le prohibió terminantemente que la cantara otro que no fuera él… En fin, fue una conversación distendida entre colegas en la que ambos contaron algunas batallitas y se echaron flores mutuamente. Por algo Elvis y Bruce se conocen hace más de tres décadas. Tampoco era la primera vez que cantaban y tocaban juntos. Una de esas veces fue en el año 88, junto a otro buen puñado de grandes músicos, para ponerse al servicio de los temas y del genio de ese gran tipo y buen amigo suyo llamado Roy Orbison, en una memorable noche de televisión en blanco y negro. En esa entrevista tanto Springsteen como Costello coincidieron al afirmar que, después de tantos años, ese show junto a Roy Orbison seguía siendo el show que más recordaban sus fans y por el que más les seguían preguntando, Bruce dijo que aun hoy a veces le piden que cante algunos de los temas que allí cantó. Y yo lo creo. En ese show hubo algo llamado magia.



Recuerdo cuando lo vi por televisión en ese año 88. Entonces estaba en el colegio mayor, y esa tarde el salón de la televisión lo tomamos los pocos a los que nos gustaba la música y unos cuantos y unas cuantas más que quedaron hechizados por esa Black And White Night de Roy Orbison y sus amigos. Qué alucinante ver a los dos mencionados junto con Tom Waits, Jackson Brown, J.D. Souther… tocando y cantando juntos, con ni más ni menos que K.D. Lang o Bonnie Raitt a los coros y la mismísima TBC Band, la banda de Elvis Presley, como banda de soporte, todos y cada uno de ellos acompañando a ese genio de voz aterciopelada llamado Roy Orbison ¿Se podía pedir más? Definitivamente NO. Recuerdo perfectamente la sensación que tenía mientras contemplaba ese show, me sentía extrañamente dichoso, aquello era MUSICA en estado puro, y yo lo estaba presenciando. El buen rollo y la química que surgió entre esos músicos saltaba de la pantalla para contagiarse a quienes lo estábamos viendo por televisión (no quiero ni imaginar lo que sería para los que estaban allí).



En realidad hacía muy poco que yo había descubierto a Orbison, iba a decir que gracias a la película "Pretty Woman", pero como dice Gonzalo eso es imposible ya que la peli es posterior, así que dejémoslo en que conocía el tema de algo. Pero viendo el show me di cuenta de que, sin saberlo, ya lo conocía, a través de temas inmortales como "Only The Lonely", “Crying”, “Mean Woman Blues” o“Blue Bayou”, de la que solo había oído la versión de Linda Rondstadt. No he vuelto a ver “A Black And White Night”, pero ello no ha impedido que lo haya conservado bien grabado en la retina hasta el día de hoy.

jueves, 4 de noviembre de 2010

PRUEBA CON RICK

ADVERTENCIA: Esto es solo para fans, para muy fans.

Desde hace un par de años me hago una pregunta. Probablemente sea una pregunta estúpida, pero aun así no puedo evitar hacérmela cada vez que escucho cosas como estas.







Entonces me pregunto ¿Porqué? ¿Hasta cuando vas a esperar? ¿Hasta cuando, hermano mío? Si en los 80 tuve un héroe fuiste tú, tú eras el tipo infalible, el que convertía en puro rock todo lo que tocaba, el que siempre sonaba de puta madre, el tipo honesto y fiable, el tipo cool y al mismo tiempo sencillo, un colega del barrio, un amigo, un hermano mayor. Tú eras el espejo en el que me quería mirar y el que siempre tenía respuesta para todo. Me bastaba con pinchar cualquiera de tus discos ¿Qué pasó después? ¿Te sentó mal el estrellato, la fama, ser aquello en lo que te llegaste a convertir para mí? Is this the price you pay? Sé que después de los 80 también has hecho grandes canciones, los tipos como tú no pueden perder la inspiración, no por tanto tiempo, pero ¿Porqué ya no suena igual? ¿Porqué ya no es lo mismo? Quizá lo que sí se puede perder es el norte, o la visión de conjunto, no sé, la verdad es que no entiendo demasiado de todo esto, pero cuando escucho cosas como estas me pregunto ¿No se le habrá ocurrido? ¿Cómo es posible que no se le haya ocurrido? ¿Nadie le ha dicho que lo intente? ¿Nadie le ha dejado nunca caer ese nombre? No me lo creo. Entonces ¿Porque? Sigues llevando la pasión del rock and roll en la venas, sigues siendo en number one sobre los escenarios, sigues teniendo las canciones, sigues siendo el puto y jodido Boss ¿Porqué coño no grabas un puto disco, y a ser posible doble o triple, con el jodido RICK RUBIN? ¿HASTA CUANDO ME VAS A TENER ESPERANDO?

Discúlpame Bruce, en realidad solo quiero escuchar otra puta obra maestra tuya, eso es todo, esto solo era una idea de un fan algo desesperado, pero por mí en realidad la puedes grabar con quien quieras... Ya sé que soy muy injusto al pedirte esto a estas alturas, como si no hubieras hecho ya lo suficiente... Pero es el precio que pagas por haber sido tan jodidamente genial.


  1. "I Told You I Couldn't Stop" - Jakob Dylan (Seeing Things, 2008)
  2. "If I Don't See You Again" - Neil Diamond (Home Before Dark, 2008)
  3. "Give My Love To Rose" - Johnny Cash (American IV, 2002)
  4. "The Price You Pay" - Bruce Springsteen (The River, 1980)

sábado, 30 de octubre de 2010

TEMPLE OF THE DOG - "TEMPLE OF THE DOG" (1991)


No me enteré de la existencia de este disco hasta un par de años después de su salida. Para entonces ya estaba metido de lleno en la onda de Pearl Jam, Soundgarden, Alice In chains… bueno ya nos entendemos, los primeros noventa… Por lo que cuando escuché que existía un disco de una especie de súper banda formada por componentes de Pearl Jam y Soundgarden podéis imaginar que no dudé ni por un segundo en hacerme con él. La verdad es que siempre suelo caer en este tipo de tentaciones pero también lo es que suelo salir algo decepcionado con el resultado de estas uniones, supongo que debido a unas expectativas demasiado altas. Afortunadamente éste no fue el caso, nada más lejos, pues “Temple Of The Dog” me voló los sesos desde la primera escucha. Aun recuerdo como me emocionó el tema “Hunger Strike”, cómo volé con “Reach Down” o los botes que pegué con “Pushing Forward Back”. Sin embargo, lo que más me gustó del disco, o mejor dicho, de la banda, fue que a pesar de que la voz de Cornell imprime un sello personal a cualquier cosa que cante, los tipos no sonaban ni a Soundgarden ni a Pearl Jam sino a Temple Of The Dog, un puto pedazo de banda perfectamente engranada y encima con unos temas que superaban cualquier expectativa.

Supongo que os habréis dado cuenta de que todavía no he mencionado a Andrew Wood ni a Mother Love Bone. Bueno, eso se debe a que al hacerme con el disco todavía no conocía la historia que había detrás. Conocía a MLB por la película “Singles” pero aun no me había hecho con el “Apple” ni sabía nada de la figura de Andrew Wood. Evidentemente cuando descubrí que la banda era un tributo al fallecido Andrew, que su nombre lo habían tomado de de ese precioso temazo de MLB titulado “Man Of Golden Words” y que Ament y Gossard eran ex MLB… uf, eso no hizo más que aumentar la pasión y el cariño que sentí por ese trabajo.

¿Quiénes integraban la banda? Ya sé que casi todos conocemos los nombres, pero no me puedo resistir a escribirlos: Chris Cornell, Eddie Vedder, Mike McCready, Jeff Ament, Stone Gossard y Matt cameron, ¡Cómo me encantaba verlos juntos! Algo parecido me sucedió un poco después con Mad Season, pero esa es otra historia… Señores, con ustedes Temple Of The Dog:




viernes, 29 de octubre de 2010

MAN OF GOLDEN WORDS



"Man Of Golden Words" - Mother Love Bone ("Apple", 1990)

jueves, 28 de octubre de 2010

ESTA NOCHE, CUALQUIER NOCHE...

Aquí ha caído la noche, aunque sé que muchos de vosotros estáis ya en mitad de la madrugada… y sé también que probablemente ya nadie va a leer mis palabras esta noche. Quizá otra, pero no esta noche. A veces no tienes ganas de hablar o de escribir, o no tienes historias que te apetezca contar… Da igual, todo eso da igual mientras haya canciones que quieras compartir. Al fin y al cabo por eso y no por otra cosa existe el blog.

Y quizás porque ha caído la noche y porque quizás sea cierto los fantasmas salen de noche, y quizás porque si el amor y la desesperación que éste provoca tienen un reino, es sin duda la Noche, quizás por todo eso, o quizás por pura casualidad, después de bastante tiempo he vuelto, precisamente esta noche, a escuchar estas canciones... y algo me ha dicho que no me las guarde para mí solo.

El tema de Kristin Hersh lo descubrí en su momento y me cautivó y atrapó al instante. El de PJ fue entrando despacito, casi sin hacer ruido, hasta que un buen día me di cuenta de que era el que más se me había impregnado de ese gran disco que fue “Uh Uh Her” y que sí, me gustaba escuchar de noche. Por cierto, me encanta este vídeo de Polly Jean.






1. "Your Ghost" - Kristin Hersh ("Hips And Makers", 1994) feat. Michael Stipe
2. "The Desperate Kingdom Of Love" - PJ Harvey ("Uh Uh Her", 2004)

lunes, 25 de octubre de 2010

TOM PETTY - "FULL MOON FEVER" (1989)


En 1989 servidor tenía la mala costumbre de estudiar con la radio puesta y, si no recuerdo mal, los sábados en Radio3 tenían la buena costumbre de hacer una especie de lista de lo mejor de la semana. Esa semana en concreto figuraban en dicha lista temas como “I Wanna Be Adored” (Stone Roses), “Here Comes Your Man” (Pixies), “Wicked Game” (Chris Isaac), “Trouble Me” (10,000 Maniacs), “I Belive In Miracles” (Ramones), un temazo de título algo así como “Blood From Stone” del que nunca conseguí averiguar el nombre de la banda (cantaba una chica, y si alguien me puede decir su nombre le estaré eternamente agradecido), una preciosidad llamada “Sea Of Time” ( The Rainbirds) etc, etc… en fin no creo que nadie pueda poner objeciones a la calidad de esa tremenda lista (para que luego hablen mal de los 80... yo el primero). Ah, me olvidaba, había otro tema en esa lista, una canción síntesis del tipo de música que más me podía gustar en aquellos momentos, una maravilla titulada “I Won’t Back Down”, de un señor llamado Tom Petty.




No era la primera vez que escuchaba hablar de Tom Petty, supongo que habría escuchado temas como “Refugee” y algún otro, pero desde luego no tenía nada claro quién era ese tipo, aparte de uno de tantos roqueros americanos, y mucho menos sabía que ya tenía en su haber una obra maestra del calibre de “Damn The Torpedoes”. El caso es que cuando ese día, en esa lista, escuché por primera vez “I Won’t Back Down”, me convencí de que aquel Tom Petty no era uno de tantos y decidí que el disco que contenía esa canción debía figurar entre mi colección. Por supuesto cuando vi que en el vídeo le acompañaban Ringo y George, aquello ya se convirtió en una urgencia.

En aquella época era muy indeciso a la hora de comprarme discos por aquello del miedo a que el tema que nos gustaba fuera justamente el único bueno del disco (esto es algo que en estos tiempos sin lugar a sorpresas ya está fuera de lugar, pero entonces comprar un disco de alguien que acababas de descubrir aun tenía algo de aventura). Ni que decir tiene que mis dudas se disiparon rápidamente ya que aparte de ese temazo había otras joyitas que todos conocemos como “Free Fallin’” o “Running Down A Dream” con ese gozosamente interminable solo de guitarra cerrando la canción, “A Face In The Crowd” o “Yer So Bad”, o una estupenda versión de una banda que por aquel entonces también estaba empezando a descubrir y que pronto ocuparía un destacadísimo lugar en mis altares musicales: The Byrds y su “I’ll Feel A Whole Lot Better”.

En fin, que con “Full Moon Fever” entré en el universo Petty y esa es una de las mejores cosas que me han ocurrido. Ah, y si por casualidad alguien se pregunta que cómo me acuerdo tan bien de esa lista de un día de hace más de 20 años, debo decir que casualmente ese día había decidido darle al Rec en la grabadora y el resultado fue una cinta que guardo con mucho cariño.

Este vídeo de “Running Down A Dream” me parece bestial.

viernes, 22 de octubre de 2010

TREMBLING BLUE STARS, O LA MELANCOLÍA

Supongo que no es apto para todo el mundo. Los decubrí hace tres años, pero iniciaron su carrera en 1996. Suenan delicados y melancólicos, como su nombre. Los temas corresponden a su álbum de 2007 "The Last Holy Writer", el sexto de su carrera y único que tengo. Me cuesta mucho escucharlo entero, no así disfrutar en pequeñas dosis de la delicada belleza de unas canciones que te pueden hacer soñar y levitar o sumergirte en estados de dulce y profunda melancolía... aunque no siempre queremos eso.

Si existe el dream pop, supongo que esto es un buen ejemplo.





1. "Idyllwild"
2. "November Starlings"

domingo, 17 de octubre de 2010

EDDIE TRAS LAS HUELLAS DE NEIL

Dentro del que para mi gusto es uno de los trabajos más flojos de Pearl Jam se encuentra sin embargo una de mis canciones favoritas de la banda. En su día el primer sencillo de “No Code” (1996) no me había convencido en absoluto, por lo que pasé de comprar el disco a pesar de tener los tres anteriores, que sí me habían entusiasmado. Un par de años más tarde yo estaba dando vueltas por Sudamérica, y por ahí conocí a un tipo que tenía una tiendecita de discos en la que te grababan los cd’s en cintas de 90 a cambio de un módico precio (sí, a mí al principio también me pareció increíble, pero me venía como anillo al dedo pues solo cargaba un viejo y miserable walkman). Así que entre otras cosas le pedí el cuarto y controvertido disco de Pearl Jam, pues lo cierto es que continuaban siendo de mis bandas favoritas y la verdad, sentía curiosidad (y culpabilidad por haberles dado la espalda).

La primera vez que escuché el “No Code” estaba en un bus en pleno viaje de 10 horas a la selva y la impresión que me produjeron los primeros temas no se diferenció mucho de la que me había llevado dos años antes (sin parecerme malo, el nivel había bajado alarmantemente), pero cuando llegó “Off He Goes” la cosa cambió. No sé cuánto tiempo tardé en pasar a la siguiente canción, pero casi me cargo el walkman de tanto retroceder y darle al play. Me pareció alucinante y evocador, una puta maravilla que no podía dejar de escuchar una y otra vez. Y curiosamente me trasladaba a paisajes completamente opuestos a los que contemplaba por la ventanilla del bus, si éstos eran montañosos, húmedos, con caídas de agua y vegetación exótica y frondosa, esa canción me evocaba paisajes abiertos, áridas llanuras, carreteras que se pierden en el horizonte… y cierta nostalgia matizada por la sensación de libertad. No me preguntéis porqué...

Por otro lado, y batallitas aparte, escuchando este tema últimamente pienso que nunca ha estado tan cerca Eddie Vedder de Neil Young como en “Off He Goes”, y al escucharla no puedo evitar trasladarme al “Harvest” y pensar en temas como “Out Of The Wekend” o “Heart Of Gold”. La grabación de “Mirror Ball” dejó su huella en “No Code”, aunque para mi gusto sólo en este tema se acerca a la genialidad del canadiense.




miércoles, 13 de octubre de 2010

"MISFITS", AMOR A LA PRIMERA ESCUCHA

Escribo sobre la marcha, pero es que una vez que esta maravilla me ha venido a la memoria (y después al oído) no he podido contenerme, tanta belleza es algo que debe compartirse ¿No creen?

Sin haber profundizado, ni mucho menos, en la carrera de The Kinks - y sé que es un gran error por mi parte- estoy convencido de que "Misfits" debe de ser una de las composiciones más hermosas de Ray Davies (y si no es así por favor que alguien me enseñe ahora mismo todas las demás, las quiero todas). Por otra parte también debe de ser de los temas con un sonido más perfecto y más pulido que he escuchado de la banda, tanto es así que la primera vez no los reconocí, y me sorprendí al ver que eran ellos, pues siempre los había asociado con un sonido algo menos cuidado. Pero ya digo que mi conocimiento de los Kinks es limitado, por lo que no me lo tengáis muy en cuenta si digo alguna tontería. Prometo aplicarme.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta que cuando algo me gusta puedo llegar a ser excesivo, no me resisto a poner hasta tres versiones del tema: la de estudio, correspondiente al album de igual título de 1978, para que se aprecie ese sonido del que hablo y dos actuaciones en directo, la primera correspondiente a su album "One For The Road", más fiel a la versión de estudio (aunque más corta), y la otra es un video que he encontrado en youtube que me ha parecido un documento muy hermoso. Que cada cual se quede con la que más le guste, yo no sabría qué decir... ni falta que me hace. Me quedo con todas.

A disfrutar.






"Misfits" - The Kinks ("Misfits", 1978)

sábado, 9 de octubre de 2010

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL - "BAYOU COUNTRY" (1969)

Mi primo tenía una novia. Y este pedazo de disco de la Creedence me lo regaló ella. Una vez fuimos a recogerla a su casa. Como no estaba lista nos hizo subir y esperarla en la sala. Mientras esperábamos me fijé en un grupo de polvorientos vinilos tirados en una esquina. Cuando salió le pregunté por ellos y me respondió que llevaban siglos por su casa y que nadie les daba ni bola, ni siquiera sabían de quién eran (o de quién habían sido), seguramente de sus padres o de sus abuelos o de algún tío suyo, pero el caso es que ni a ella ni a nadie más en su casa les importaban lo más mínimo. Además me dijo que hacía poco habían decidido hacer limpieza de trastos y que esos vinilos eran serios candidatos a terminar en un contenedor, así que si me gustaba alguno me lo podía llevar. Me llevé dos. Uno de Status Quo en cuya portada salían unos misiles sobre el mar y el de la Creedence. Eran los únicos que me sonaban. No recuerdo el resto, en total debían ser 6 o 7, pero el caso es que no me llamaron la atención, probablemente porque no me debieron parecer nada roqueros. Ahora sé que debí habérmelos llevado todos y no juzgar tan a la ligera la calidad de aquellos vinilos, pero entonces era más gilipollas que ahora y sólo tenía 14 años.

Es el vinilo más viejo que tengo. De esos súper gruesos que pesaban casi un kilo. Cuando lo saqué de su funda tenía un centímetro de polvo adherido y estaba como lleno de manchas. Pensé que ya no sonaría o que estaría rayado. Aun así decidí hacer todo lo posible. Primero lo limpié con un algodón y con alcohol, y después con una de esas esponjitas que vendían para limpiar vinilos y con no sé qué otro producto. El caso es que llegó el momento de ponerlo en el tocadiscos. Estaba intrigadísimo, más por la curiosidad de saber si sonaba o no que por las propias canciones, de las que solo conocía “Proud Mary”. Bajo la aguja, la coloco sobre la primera pista y… crash crash crash pof crash… “Born On The Bayou”, crash “Bootleg” y más crash así hasta la 'speedica' y adrenalítica “Keep On Chooglin” que cerraba el disco. Estaba extasiado. Y no sólo por mi éxito como restaurador de vinilos, sino sobre todo por la tremenda y pantanosa joya que inesperadamente había caido entre mis manos

Así comenzó mi historia de amor con esta grandísima banda. Y hablando de amor, a mi primo le duró poco esa novia, pero yo guardo un muy grato recuerdo de ella.


jueves, 7 de octubre de 2010

FEELS LIKE HOME

Antes de leer a Joserra nunca había escuchado a Randy Newman. Me sonaba su nombre, sí, pero no lo asociaba para nada con el tipo de música que estoy descubriendo desde entonces. Una música de aparente sencillez e increíble belleza (y no hay nada más hermoso que algo sencillo que simplemente da en el clavo, es algo que te desarma), de esas que te tocan la fibra, que te llegan directamente al corazón o al alma o cualquier otra cursilada de esas que se suelen decir en estos casos y lo más embarazoso es que son ciertas. Te pueden sumir en un agradable estado de melancolía que prolongarías durante días y días… pero en fin, para describir ese tipo de sensaciones nadie mejor que Joserra.

A veces escuchando alguna de estas canciones inesperadamente descubres que se identifica bastante con tu estado actual, una especie de pequeño y maravilloso milagro que hace que todo lo anterior se multiplique y que por unos momentos un tema se convierta en una especie de banda sonora de tu vida.

if you knew
i wanted someone to come along
and change my world
the way you've done
it feels like home

feels like home to me
feels like i'm on my way back
where i come from

feels like i'm on my way back to where i belong
feels like i'm on my way back to where i belong


miércoles, 29 de septiembre de 2010

TRAFFIC SOUND


Los escuché por primera vez hace unos 5 años (o quizás sean 8 o 9, a estas alturas el paso del tiempo le juega a uno malas pasadas) una mañana temprano mientras soportaba en el coche un pequeño atasco con el programa "Discópolis" de José Miguel López. Primero sonó la música, me gustó, me llamó la atención, después dijo el nombre de la banda, “Traffic Sound”, banda psicodélica peruana, año 69-70, me sorprendió, se lo comenté a mi mujer al llegar a casa… pronto lo olvidé.




Unos años más tarde (y aquí sí estoy seguro de que hace 3 años) haciendo algo prohibido con canciones de Traffic, algo alucinógeno se coló en mi ordenador: “Meshkalina” (Traffic Sound).



Me volvió a llamar la atención, me gustó, me la grabé… pero no lo asocié con la escucha de unos años antes (y cada vez estoy más jodidamente seguro de que hace 8 o 9 años).

Hace poco más de año y medio la misma canción volvió a sonar inesperadamente en el coche de un amigo ¡Cómo! ¿De dónde lo has sacado? ¿lo conoces? ¡Claro! Es una banda peruana de los primeros setenta, buenísimos.

Se me encendió la bombilla ¡por supuesto! era otro tema, pero es la misma banda que escuché aquella mañana en el coche gracias a José Miguel López.

No lo he vuelto a olvidar. Para ver su historia la Wiki (bastante pobre). Una carrera corta (68-71) pero intensa (cuatro discos). Su segundo álbum, “Virgin” de 1969, es un pedazo de disco psicodélico que no tiene nada que envidiar a los que por la misma época hacían las bandas anglosajonas. Al tiempo que demuestran tener personalidad propia, las influencias de Beatles, Led Zeppelin o Pink Floyd son evidentes. En 1970 publicaron su tercer album, homónimo, en el que a la onda psicodélica se une la influencia de la musica latina y andina. Otro disco soberbio.

En 1993 se reeditó para Europa el disco “Virgin”.





Es estupendo estar aquí de nuevo.

martes, 31 de agosto de 2010

FLY ME TO PEROU

Excepto en lo relacionado con mi afición a la música no suelo hablar de mi vida privada. El motivo no es otro que, aunque a veces lo parezca e incluso lo consiga, el objetivo del blog no es aburrir al personal con historias carentes de todo interés. Ello no impide sin embargo que en ciertos casos pueda hacer pequeñas excepciones. Y en este caso creo sinceramente que la situación lo requiere y la ocasión lo merece. Podría añadir además que me da la gana hacerlo, y es que de eso al fin y al cabo va esta entrada. Me ahorraré los detalles.


No sé cuánto tiempo estará ausente Lou Rambler, lo que sé es que el gilipollas que se esconde tras el nick se larga con su familia, con lo puesto y con lo que seamos capaces de meter en unas maletas que no pueden superar los 23 kilos de rigor establecidos por la aerolínea, en trayecto solo ida, al otro lado del Atlántico y por debajo de la línea del Ecuador. Así es, tomamos el avión y nos largamos…. Como Peter, Paul & Mary. "Leaving On A Jet Plane" me trae recuerdos de una infancia en la que uno aun tenía sus ilusiones… Ahora extrañaré muy pocas cosas.



El cambio es bueno y a veces necesario. Podría hablar de un cielo más azul, en el que de noche brillan otras estrellas y otras constelaciones, podría hablar de un hermoso valle surcado por un gran río, podría hablar de lagos y lagunas, y de nevados de cinco y de seis mil metros, podría hablar de la hoja de coca y del maíz y de la papa, y de alpacas y del vuelo del cóndor, podría hablar del sonido de la quena y la zampoña, y de danzas tradicionales llenas de color, podría hablar de culturas precolombinas y de huellas dejadas por los antiguos conquistadores, podría tratar de escribir algunas palabras en esa hermosa lengua llamada quechua… pero creo que bastará con decir tierra, tierra…. Sé que por allá se ríen cuando escuchan a esos gringos llamados Simon & Garfunkel cantar “El Condor Pasa”, y la verdad es que lo entiendo, pero que queréis que os diga, desde pequeñito me atrapó esta canción.



Así es amigos, me voy al Perú para iniciar una nueva vida, para recuperar las ilusiones que aquí perdí por el camino, para volver a mirar cara a cara a la vida con esperanza y con la curiosidad por saber qué cosas me deparará cada nuevo día. No, no es la primera vez- mi nick tiene una razón de ser-, en mis años mozos me pateé esa y otras tierras y allí conocí a la mujer que amo. Perú es un país grande en geografía, en historia y en artes culinarias (quizá sea este último su mayor y más desconocido tesoro). Cuzco es una ciudad de la que te enamoras nada más poner el pie en tierra, a pesar de todos los esfuerzos de su población y autoridades por afearla cada día un poquito más. El Valle Sagrado de los Incas tiene un nombre muy cursi, pero en él hay un rinconcito muy bello, lejos del mundanal ruido, en el que quiero vivir. Quizá no sea como ir a la luna, pero algo parecido tendrá el Perú para que incluso Sinatra lo metiera en una de sus versiones del “Fly Me To The Moon”… lamentablemente no la he encontrado en youtube, a cambio os dejo esta actuación en que La Voz despliega todo su encanto. Grande Frankie.



Hay otra explicación más sencilla para todo eso: mi mochila había cogido demasiado polvo durante los últimos 10 años y ya iba siendo hora de sacarla a pasear de nuevo.

Saludos a todos y hasta pronto.

miércoles, 11 de agosto de 2010

LOU REED - "NEW YORK" (1989)


Hace unos meses Lou Reed vino a Palma para dar un concierto en un teatro de la ciudad, siendo ésta la única escala española de su, por otro lado bastante corta, gira europea. Por si eso fuera poco el bueno de Reed aprovechó la ocasión para presentar una exposición de algo (ahora no recuerdo de qué) en nuestro precioso (por fuera) museo de arte contemporáneo. Sin duda, muchos dirán que somos muy afortunados los palmesanos por recibir en exclusiva a tan ilustre visitante y, de hecho, eso mismo había pensado yo cuando unos meses antes de la visita había leído el anuncio en la prensa. Sin embargo, a juzgar por cómo fue despedido el neoyorkino de nuestra (en otros tiempos paradisiaca y en estos días abarrotada) isla, parece que los palmesanos no quedaron demasiado contentos con la visita, más bien diría que quedaron bastante cabreados o muy cabreados o muy pero que muy cabreados. Y no exagero ni un ápice cuando lo digo. Me resultó muy curioso (y muy divertido) ver como los cuatro periódicos locales, tan dispares en sus informaciones como lo son los intereses a los que sirven, por una vez coincidían en sus titulares y reseñas: Lou Reed salió de aquí poco menos que como el enemigo nº 1 de la ciudad. Tal era el cabreo de nuestra respetable prensa, la misma que tan aduladora se había mostrado en su recibimiento (y no la critico por ello), que lo más bonito que llamaron a Reed tras su estadía en la isla fue GILIPOLLAS. Así es, firmas de todos los signos, colores y calidades utilizaban ese grosero término para referirse a nuestro ilustre invitado. El motivo: parece ser que sus continuos desplantes y la actitud chulesca que exhibió durante los actos a los que asistió. Para colmo de males, el concierto - lleno total- que ofreció no fue en realidad un concierto de Lou Reed, sino del Metal Machine Trio, formación liderada por Reed que se dedica a interpretar exclusivamente el disco instrumental y experimental que el neoyorkino grabó en 1975 bajo el título de “Metal Machine Music” - y que yo no he escuchado ni creo que lo vaya a hacer. Por ello no es extraño que la mayoría del público asistente (despistados que esperaban escuchar “Walk On The Wild Side” o “Perfect Day” y bastantes más para los que el único interés era figurar o estar ahí, siendo la música algo secundario), saliera bastante decepcionado, cuando no espantado, por lo que acababan de presenciar. Lo cual contribuyó a aumentar las iras contra nuestro simpático protagonista.

En cuanto a mí, yo no asistí ni al concierto ni a ninguna de las exposiciones o actos públicos. Sinceramente, no me va el tragarme una hora y media de música experimental por mucho que la firme Lou Reed, por lo que no puedo decir si el concierto fue un coñazo o no (aunque lo imagino). Sin embargo creo que la gente que asistió no tenía ningún derecho a protestar o a sentirse decepcionada pues se advirtió hasta la saciedad, incluso a la propia entrada del teatro, que se trataba de un concierto exclusivamente instrumental del Metal Machine Trio. Si alguien esperaba otra cosa, no debió haberlo hecho porque no tenía motivos.

Y en cuanto a las exposiciones y demás cuestiones, lo único que yo sé de Reed es que es un buen músico con algunos discos a sus espaldas que me encantan, pero no sé nada, ni me interesan, sus otras facetas, si es que realmente las tiene (fotógrafo, documentalista, chulo - ahora he recordado de qué se trataba), y mucho menos su vida privada o su forma de ser. No me interesa eso de ningún músico (entre otras cosas porque así me evito el cogerles manía). Sólo música. Por ello, aunque me hizo gracia y me llamó la atención la reacción de la prensa – aceptemos que se comportó como un gilipollas – eso no hizo que el respeto que siento por él como músico disminuyera. Este fue el caso de un columnista al que leo de vez en cuando (y de quien tenía buen concepto), que llegó a decir que Lou Reed no sólo era un impresentable como persona sino que además era un mal músico que no había hecho nada mínimamente bueno en toda su vida y que se dedicaba a vivir y explotar su imagen de intelectual fruto de su relación con Andy Warhol (probablemente otro gilipollas - esto lo digo yo). Y no, amigo, por ahí no paso. Por muy mal que te caiga no se puede decir eso de quien ha firmado discos como “The Velvet Underground & Nico”, “Transformer”, “Rock’n’Roll Animal”, "Berlin" o “New York”. Del mismo modo que prefiero no saber lo que hacen los músicos a parte de música, tampoco quiero conocer las opiniones musicales de gente a las que tengo cierta estima por otras facetas, porque ahí sí que el respeto se me va por los suelos, la música me pesa mucho.

“New York” (1989) fue mi primer disco de Lou Reed. Antes de eso sólo conocía el “Walk On The Wild Side” y algún tema de la Velvet, pero fue escuchar (como siempre, en Radio3) los primeros acordes de “Dirty Blvd” y quedar atrapado. Recuero que un compañero del colegio mayor me dijo “¡pero si este tío no canta, solo habla!”, quizás, pero debe de hablar muy bien porque a mí me encanta y ese sonido básico de guitarra, bajo y batería le acompaña de puta madre en temas como “Romeo Had Juliet”, “There Is No Time”, “Sick Of You”, “Strawman” o “Last Great American Whale”, formando una estupenda colección de canciones que sigo recuperando de vez en cuando.




martes, 3 de agosto de 2010

SOME MISUNDERSTANDING

No ha sido una ausencia premeditada, pero el verano tiene estas cosas, afortunadamente. En cualquier caso es muy probable que la cosa se alargue aun por un largo tiempo. Va a haber muchos cambios en mi vida en los próximos meses (en alguna próxima entrada contaré algo, ya que es algo bueno y me apetece contarlo) y no sé con cuanta frecuencia podré entrar al blog, aunque seguro será menos de la que me gustaría. Mi consuelo es que será por un fin mejor. De todas formas estos días voy a estar de nuevo por aquí, para hablar de música, que es lo que nos gusta y nos interesa.


Y hablando de cosas buenas creo que la versión de “Some Misunderstandig” (Gene Clark) realizada por Mark Lanegan con los Soulsavers lo es. Sé que muchos añoran al Lanegan de los Screaming e incluso al crooner solitario, en realidad yo también. Pero también disfruté de su colaboración con QTSA o la más reciente con los Soulsavers. “Broken” (2009) es un disco que para mí supone un auténtico placer escuchar. Y con temas del calibre de “Some Misunderstanding” y otros que merecen el sufijo –azo, puede seguir haciendo las colaboraciones que le dé la gana. Eso sí, que las alterne con algo de él solito también. Saludos.


Bueno, edito esta entrada, algunos meses después, arovechando mi decisión de iniciar una serie de entradas dedicadas a la figura del gran Gene Clark, auntor del tema de marras, e incorporar así esta entrada a la citada serie. Por ello añadiré a lo ya dicho que "Some Misunderstandig" es uno de los muchos temazos compuestos por Gene Clark a lo largo de su carreera, en este caso incluido en su disco "No Other", de 1974 (quizá su obra cumbre), el cual tendrá su merecida entrada ocupando un puesto de honor en esta serie.


Desde pequeñito, incluso antes de saber quien era, tuve debilidad por Gene Clark (pronto contaré la historia, pues Gene va a ser alguien importante en este blog), y aunque no tengo toda su discografía, creo que tengo lo más representativo para hacerse una idea de lo grande que era este tipo (por supuesto los trabajos con The Byrds, el "White Light" (1971), "No Other" (1974) y "Roadmaster" (1972), además de un par de joyitas de los últimos 60's con las que me estoy haciendo en estos días y que tendrán sus correpondientes entradas). En fin, que hay muchísimo que rescatar y disfrutar de Gene Clark.


Bueno, creo que lo dejamos ahí, al fin y al cabo, la protagonista de la entrada es la canción, no sus intérpretes, y "Some Misunderstanding", cantado por Mark Lanegan o por Gene Clark, sigue siendo un temazo que me ha tocado hondo. Y ahora con mayor motivo.