jueves, 31 de diciembre de 2009

BRUCE SPRINGSTEEN - "NEBRASKA" (1982)


Mucho he tardado en traer a este blog al que posiblemente ha sido mi unico "ídolo" (y no estoy seguro de que esa sea la palabra exacta) en esto de la música. La verdad es que en los 80 me cautivó no solo su música sino también su imagen de tipo auténtico y confiable, su imagen de honestidad y de tipo entregado al rock and roll sin ningún otro tipo de artificios.

Como primer disco de Springsteen para el blog creo que podría haber comenzado por cualquiera de los que yo considero uno de los sextetos de discos ininterrumpidos (posiblemente junto a los de Dylan y los Stones) más espectaculares y memorables de la historia del rock: "The River" (disco con el que me convertí), "Born In The USA" (disco con el que lo descubrí), "Darkness In The Edge Of Town", "Born To Run", "Tunnel Of Love" y "Nebraska". Y me he decidido a hacerlo con este último porque quizá fue el disco al que me enfrenté con más dudas, por eso de ser un trabajo en formato acústico e intimista, lo que a priori en aquella época en que yo era algo "descerebrado" y aun bastane profano en esto del rock me podía sonar peligrosamente a ¡aburrido! Por supuesto fui un gilpollas por llegar a pensar eso y nada podía estar más alejado de la realidad. "Nebraska" fue el tercer disco de Springsteen al que me enfrenté tras "Born In The USA" y "The River", y si éstos fueron lo que ya he dicho, "Nebraska" fue el disco con el que me convencí definitivamente, digamos que a partir de ahí me volví un incondicional del boss. Ni que decir tiene que desde que comenzaron a sonar las primeras notas del tema homónimo del disco todas mis dudas quedaron despejadas. "Nebraska" es un compendio perfecto y poderoso de folk y rock acústico en el que no sobra ni falta nada, tan sencillo e intimista en su formato como oscuro (casi siniestro) y desolador en su contenido, tan simple en sus composiciones como genial en todas y cada una de ellas. Cualquiera de los temas que integran esta obra maestra vale el disco por si solo, sin embargo, en lo que a mi respecta, hay dos de ellos que se encuentran entre mis temas favoritos de toda la vida: "Atlantic City" y "Highway Patrolman". Además, parece que no soy el único "grande" (je je) en coincidir en la predilección por este último tema, ya que (y como nota curiosa) este tema inspiró la que fue primera película dirigida por Sean Penn, "The Indian Runner", protagonizada por Viggo Mortensen interpretando el papel del hermano "rebelde" del patrullero. Se trata de una película muy correcta y además bastante fiel a la letra de la canción. Y además el tema ha sido versioneado en estudio ni más ni menos que por Johnny Cash.

En fin, "Nebraska", un disco imprescindible que me alivia y alegra profundamente haber traído hoy aquí.

jueves, 24 de diciembre de 2009

IMPROVISANDO... NAVIDAD

Para no ser menos...

SONETO DE NAVIDAD
Sí, cantemos todos feliz Navidad
y mucho mejor si es a ritmo de rock,
que la noche anima y no tiene edad
y así vuelan las horas around the clock.

Felicitémonos, sí, es Navidad
y si roqueros somos sea pues con rock.
Más tengamos también algo de piedad,
no se vaya a empachar de dulce algún blog,

que si bien están los buenos deseos
y amor prodigar a la comunidad,
todos sabemos que canalla es el rock.

Por eso os digo amigos blogeros:
Felicitémonos, sí, es Navidad,
más no lo olvidemos, hablamos de rock.

LOU RAMBLER (hace media hora)

lunes, 21 de diciembre de 2009

THE STONE ROSES - "THE STONE ROSES" (1989)

En la época en que salió el primer disco de Ian Brown y sus chicos, yo no acababa de salir de lo que era blues, rock y hard rock y todo lo que se salía de esos rígidos parámetros aun lo veía con cierto recelo. Poco tiempo antes había descubierto a bandas independientes americanas, como Pixies o REM, y británicas como The Jesus And Mary Chain, pero fue sobre todo gracias a que más o menos desde el año 88 me había convertido en fiel oyente de Radio3, que comencé a ampliar mis horizontes y descubrir que el mundo del rock era mucho más amplio y rico de lo que yo consideraba hasta entonces. En esas estaba cuando comenzaron a pinchar el "I Wanna Be Adored" y hablar del sonido Manchester (o Madchester), del "Nuevo Planeta Musical" y todas esas cosas tan entrañables. Digamos que me contagié del entusiasmo y decidí hacerme con el disco debut de la sensación del momento: The Stone Roses. E hice muy bien.
Sí, "The Stone Roses" es la quientaesencia del sonido Manchester y ocupa un lugar central en el origen de lo que fue el Brit Pop en los 90. Pero esta obra es mucho más, por encima de todo lo anterior es un fenomenal, mágico e inspiradísimo disco de rock, en el que pese a ser patentes las influencias de Beatles, Stones, Byrds o Donovan, el mérito de la banda estriba en darle a ese sonido el toque personal e innovador, abriendo esa música a otros estilos como el dance, sin perder ni por un instante su identidad y actitud rock. El disco combina perfectamente el sonido de guitarras con una sección rítmica (especialmente el potente sonido de batería) que te impide tener los pies quietos un instante, y unas melodías con cierto aire folkie a las que la voz un tanto naïf de Ian Brown les da un toque inconfundible. El resultado es un enorme disco disfrutable en cualquier época, pues la vigencia y frescura de su sonido creo que sigue siendo plena. Se me hace muy difícil destacar alguna canción de este disco, además del mencionado primer sencillo, escuchar temas como "Made Of Stone", "She Bangs The Drums", "This Is The One", "Waterfall", "I Am The Resurrection" etc constituye un auténtico placer.
Gracias a este disco aprecié muchas cosas buenas que surgieron posteriormente y aprendí a valorar otras a las que antes no les había prestado ninguna atención.




domingo, 13 de diciembre de 2009

TRES CANCIONES

"Make Me Smile (Come Up And See Me)" - Steve Harley & Cockney Rebel (1975): Siento debilidad por este tema. Sin tener ni idea de lo que dice la letra, siempre he sentido que transmite optimismo y buen rollo. Es escucharlo y ver por un ratito la vida de otra manera, y empezar a bailar con la sonrisa puesta. Ha sido utilizado para varias bandas sonoras y todas de películas bastante buenas (The Full Monty, Velvet Goldmine, El Jardín De La Felicidad...). Pertenece al album de Steve Harley de 1975 "The Best Years Of Our Lives", que reconzco no he escuchado, como ninguna otra cosa de Steve Harley. Pero este tema es sin duda una obra maestra.

"Go Your Own Way" - Fleetwood Mac ("Rumours" 1975): El album "Rumours" es uno de mis favoritos de Fleetwood Mac, pero esta canción en particular es una de esas canciones que siempre tengo ganas de escuchar. Me pone en órbita directamente. Me encanta el principio in crescendo hasta llegar al potente y pegadizo estribillo. Puedo llevarla durante días en la cabeza. Grande.

"Storm The Embassy" - Stray Cats ("Stray Cats" 1981): Compré el vinilo por recomendación de mi primo Carlos. Escuchabamos mucho a Elvis, Bill Haley, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry... y parecía que esto era una bomba rockabilly, así que directamente fui a la tienda y lo compré sin más preguntas. En efecto era una bomba, pero el tema que más me gustó fue "Storm The Embassy". La primera vez que lo escuché me dejó medio descuadrado pues no tiene mucho que ver con el resto del album, pero me enganchó instantáneamente. Levanté la aguja no sé cuantas veces para volver a escucharlo. Desde que escuché por primera vez el tema "La Mataré" de Loquillo (que me parece muy bueno) siempre tuve la duda de si en parte era un plagio de este tema; puede que no sea así, pero por lo menos "inspiración" sin duda la hubo.




Stevie Nicks...

miércoles, 9 de diciembre de 2009

JOSÉ MIGUEL LÓPEZ (DISCÓPOLIS - RADIO3)

Reconozco que rara vez me detengo a escuchar otros estilos de música alejados de lo que es el rock (en sentido muy amplio), sin embargo en ocasiones lo hago. Cuando eso ocurre, uno de los culpables suele ser José Miguel López y su magnífico programa, Discópolis. Cuando se trata de escuchar músicas que no conoces o sobre las que incluso puedes tener ciertos prejuicios, creo que es importante quién y cómo te las presenta. José Miguel López tiene el don o la virtud de conseguir que te intereses por casi cualquier música, te enseña a conocerla y entenderla, a apreciarla y valorarla, y normalmente, como mínimo, logra que escuches con interés y pases un buen rato aprendiendo; aún tratándose de músicas que en principio piensas que no te van.

Y cuando además de todo anterior, tienes la suerte de pillar un programa dedicado a músicas más de acuerdo con tus gustos, a músicas que te motivan por si solas, el resultado es el disfrute total, es gozar de la radio y de la música. Es GOZAR, con mayúsculas. Este fue el caso, por ejemplo y sin ir más lejos, del programa que el pasado domingo dedicó a la actuación de Judy Collins en el festival de Folk de Newport 2009. La verdad es que ahí no había mucho que hablar… era Judy Collins, pero por Dios, qué voz maravillosa conserva esta mujer a sus más de 70 años, qué canciones, qué BELLEZA… GRACIAS, José Miguel López.

Y gracias Judy Collins…

(No he encontrado ningún vídeo de Judy Collins en Newport '09 con una grabación mínimamente decente, así que pongo este otro, que no es ni de Newport ni de 2009, pero que nos presenta a una Judy muy bien acompañada. Se lo dedico al único amigo que de momento circula por aquí, ya sabes quien eres).

viernes, 4 de diciembre de 2009

THE BEAT (PAUL COLLINS) (1979)


El primer álbum de The Beat (después Paul Collins’ Beat debido a la coincidencia de nombre con la banda inglesa), fue también el primer disco al que me enganché en mi vida. Lo escuchaba a todas horas en un viejo aparato de casetes que me había regalado mi madre. No exagero si digo que debe ser de los 5 discos que más he escuchado, y eso que en los últimos 20 años no habrán sido más de 10 veces (incluída la de ahora).

Paul Collins venía de constituir en 1974 una de las bandas pioneras del power pop, The Nerves, junto a Jack Lee y Peter Case. Tras la disolución de esta banda, en 1979 formó The Beat, sacando su primer disco, homónimo, ese mismo año. El álbum es un auténtico y magnífico tratado de power pop, con potentes melodías, buenos juegos de voces, estribillos pegadizos y guitarras poderosas. Temas como “Rock’n’Roll Girl”, “I Don’t Fit In”, “You Won’t Be Happy”, “U.S.A.” o “Working Too Hard” se te meten instantáneamente en la cabeza y no puedes dejar de tararearlos durante días. Evidentemente en aquellos años nunca había oído hablar de power pop, no tenía ni idea de lo que era, ni maldita la falta que me hacía. The Beat era un grupo de rock cojonudo y lo podía escuchar y disfrutar a todas horas ¿Que más podía pedir?

Parece que nunca llegaron muy alto en las listas, pero tengo una anécdota: en aquella época escuché un par de veces sonar un tema de ese disco en Los 40 Principales, “Let Me Into Your Life”. Ya por aquel entonces flipé. Ahora me parece surrealista.


Tras este disco, en 1981 sacaron un segundo, ya bajo el nombre de Paul Collins’ Beat, “The Kids Are The Same”, otro magnífico trabajo que sigue en la misma línea, quizá algo más oscuro y menos inmediato. Después de eso Paul Collins se vivo a vivir a España y aun sacó otro álbum bajo el mismo nombre (conservando a su bajista Steven Huff), “To Beat Or Not To Beat”, en el que en mi opinión sólo dos canciones estaban a la altura de sus anteriores trabajos: “All Over The World” y “Always Got You On My Mind”.

No puedo dejar de mencionar a la persona que me lo dio a conocer: mi primo Carlos. Suyo era el vinilo del que mi madre me grabó el casete. Algún día tendré que dedicar un post a toda la buena música que descubrí gracias a Carlos.

PD.: Aun conservo el casete, pero hace muchos años que ya lo puedo escuchar en cd.


jueves, 3 de diciembre de 2009

CUANDO NO HABÍA LEYENDAS...

¿Cómo hubiera sido entonces, cuando no había leyendas, cuando todos los nombres eran nuevos?

Podría situar mi despertar a la música alrededor de 1980. Fue el año en el que cometí por primera vez el acto deliberado de entrar a una tienda y comprar un vinilo. Tenía 11 años. Ya entonces me gustaba escuchar la radio y aunque en aquella época para mi toda la música era nueva ya comenzaba a intuir que había cosas que ya estaban ahí desde bastante antes.

Más de una vez me he preguntado qué hubiera sentido de haber vivido conscientemente los primeros años de la explosión masiva del rock. No me refiero tanto a una especie de viaje en el tiempo, es decir, a “cómo hubiera sido ser adolescente o joven en los años 60”, sino a retrotraerme como aficionado a la música a la época en que todo comenzó, o más bien “estalló” (no olvidemos a los auténticos "rockers" de los años 50). Pensemos en la cantidad de enormes bandas que surgieron como setas solo en unos pocos años y que hoy son las vacas sagradas, los auténticos dioses del Olimpo del Rock. Aquellos años en que los nuevos nombres eran The Beatles, The Rolling Stones, The Byrds, The Who, The Doors, Cream, Janis Joplin, Led Zeppelin, The Kinks, Pink Floyd, Jimi Hendrix, CSN, Buffalo Springfield, The Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival, Velvet Undergrund, etc, etc, etc ¿No parece increíble? ¿Cómo lo hubiera percibido entonces? ¿Habría sido consciente de la magnitud del momento? ¿Habría sentido entonces la misma emoción e inquietud que siento ahora al pensar en ello? Creo sinceramente que no. De haber sido plenamente consciente no creo que hubiera podido asimilarlo, me hubiera vuelto loco ¡hubiera entrado en una especie de catarsis permanente!

Tampoco creo que la gente que fue joven en esos años haya sido consciente de la excepcionalidad de ese momento hasta muchos años después. Nacieron y crecieron con ello. Estar rodeado de superbandas debía ser lo normal. Eso debieron creer… hasta que años más tarde se toparon con la dura realidad. Y algunos ni se enteraron…

¿Cómo hubiera sido entonces, cuando no había leyendas, cuando todos los nombres eran nuevos? ¿Nunca os lo habéis preguntado? Seguro que sí.

Por cierto, ¿Os suenan estos chicos?