domingo, 29 de noviembre de 2009

THE JAYHAWKS – TOMORROW THE GREEN GRASS



Hay discos que se instalan para siempre en tu corazón desde la primera vez que los escuchas. En mi caso, este es uno de ellos.
Conocí a The Jayhawks en 1995. Fue un descubrimiento casual gracias a que Carlos Pina, el locutor de Radio3 puso el tema “Bad Time” como melodía de entrada de su programa. En aquella época yo era un completo seguidor de Radio3, y para la mayoría de mis adquisiciones de novedades me guiaba por lo que allí escuchaba. Lo gracioso de este caso es que en los programas que yo solía escuchar no recuerdo que hablaran ni pincharan a The Jayhawks, los desconocía por completo. Así que cuando el bueno de Carlos eligió este tema como entrada (menos mal que dijo su nombre), el flechazo fue instantáneo y en cuanto pude me fui a la tienda a ver qué banda era esta que sonaba tan bien. Para lo que no estaba preparado era para encontrarme con una joya entre las manos del calibre de “Tomorrow The Green Grass”. Me dejó literalmente K.O. Pocas veces recuerdo haber sentido tanta emoción (casi hasta la lágrima) al escuchar por primera vez un disco. Y esa emoción se ha mantenido intacta cada vez que lo escucho hasta el día de hoy.

Las composiciones de Gary Louris y Mark Olson, oscilando entre el folk, el country y el rock, forman un conjunto absolutamente mágico de principio a fin, en el que la melodía juega un papel fundamental, al igual que la belleza de los juegos vocales. Voces, melodías, guitarras, las historias que cuentan y cómo las cuentan… todo en este disco transmite autenticidad (sea lo que sea eso), todo es puro sentimiento, es nostalgia,… es BELLEZA. Escuchar estas canciones es sentir la tristeza con una sonrisa. Terminar de escuchar el disco, es tener ya esa sonrisa de oreja a oreja y sentirte, aunque sólo sea por unos instantes, reconciliado con la vida.

El album lleva en su contraportada un texto escrito por un tal Tony Glover, que no sé quien es, pero la verdad es que describe a la perfección lo que son y provocan las canciones de los Jayhawks.

Lo primero que hice tras escuchar el disco fue ir corriendo a comprar “Hollywood Town Hall”, el trabajo inmediatamente anterior, otro enorme disco que contiene auténticas maravillas como “Clouds” o “Nevada, California”, mi favorita.
Saludos,





jueves, 26 de noviembre de 2009

APASIONADO DEL ROCK'N'ROLL

Soy Lou Rambler, poeta romántico en paro. Si tuviera que decir una característica que defina objetivamente mi existencia, no tendría dudas: perdedor, y os aseguro que no estoy orgulloso de ello. Sin embargo, si hay algo, por encima de todas las cosas, que me gustaría que me definiera, pues hace que me sienta orgulloso, es el hecho de ser un apasionado del Rock’n’Roll. Y ese y no otro es el motivo de que esté aquí y ahora.

Ser un apasionado del rock’n’roll no implica que sea un gran entendido, por lo menos no tanto como los autores de varios de los blogs que he descubierto últimamente. Mis conocimientos técnicos son escasos y mi erudición en la materia, digamos que la justa.

Ser apasionado del rock’n’roll tampoco implica (muy a mi pesar) que sea un coleccionista, de hecho no lo soy, y siento una profunda admiración (envidia) por las personas que se pueden permitir llevar su pasión por la música hasta ese punto. A lo largo de los años, he ido acumulando una cierta cantidad de discos, pero por lo menos hasta hace poco nunca lo había hecho con la vocación o la pretensión de formar una colección. Se trataba simplemente de hacer sonar la música que me gusta y me hace feliz. Observaréis que he empezado a hablar en pasado y eso significa que quizá la cosa está cambiando, por lo que este asunto podría ser motivo más adelante para otra entrada.

Ser apasionado del rock’n’roll supone, en mi caso, no poder dejar pasar un solo día sin pensar en ello, sin hablar de ello, sin leer sobre ello, sin querer compartirlo con quien tengo cerca, supone estar siempre con el gusanillo de escuchar algo nuevo, de descubrir una joya escondida, supone la necesidad imperiosa de adquirir un nuevo disco cada cierto tiempo… Y supone, ante todo, no poder dejar pasar un solo día sin escucharlo.

Porque ser apasionado del rock’n’roll supone también que esta música me ha deparado algunos de los momentos y experiencias más gratificantes de mi existencia. Y hace además que me sienta especial (bicho raro, incomprendido), un privilegiado entre toda la basura, la vulgaridad y la incultura que nos rodea y bombardea constantemente desde todos los flancos. Ser apasionado del rock’n’roll supone que sea tan gilipollas como para estar aquí, escribiendo este blog, en vez de estar buscando curro.

En fin, con estas credenciales (poeta romántico, perdedor, gilipollas, apasionado del rock’n’roll…) no sé lo que puede salir, pero de entrada espero seguir cultivando mi pasión y pasar buenos ratos haciendo lo que salga, y mientras eso no cambie supongo que siempre saldrá algo… Ya es un comienzo. Si por el camino se apunta alguien me daré por doblemente satisfecho. Mientras tanto tengo el firme propósito de seguir aprendiendo y disfrutando de los magníficos blogs que me rodean y, sobre todo, de no dejar nunca de hacer sonar la música.

Para explicar porqué estoy aquí también podría haberos remitido a mi anterior y primera entrada del blog: “CANCIONES DE ROCK’N’ROLL”

El bautismo musical de este blog debe ser con The Rolling Stones. Os dejo con una hermosa canción de todos conocida, pero no por ello menos placentera de escuchar siempre que se tercie.
Saludos.





jueves, 19 de noviembre de 2009

CANCIONES DE ROCK' N 'ROLL

Hey Hey My My
Quisiera escuchar canciones de rock’n’roll toda la vida
Quisiera sentir la libertad del horizonte y del viento en la piel
Quisiera recorrer la Autopista 61 y la Carretera del Trueno
Quisiera escuchar la historia de la orgullosa Mary o de la dulce Jane
Hey Hey My My
Quisiera descubrir esa leyenda desconocida una vez más
Quisiera rodar con ella sobre el cromo y el acero…
Quisiera aprender a volar y llamar a las puertas del cielo
Quisiera encender la radio y escuchar a Neil Young.


Quisiera escribir canciones de rock’n’roll toda la vida
Quisiera gritar que nací para correr y para ser salvaje
¡Hey Joe! Quisiera cantar que estuve en todas partes,
en Atlantic City o bajo el cielo de Alabama,
en New York, en L.A., o en un lugar llamado Reno.
Quisiera cantar, cada día, que amé a Peggy Sue
y que pasé noches en vela en el Hotel de los Corazones Rotos
Quisiera escribir que soñé con California…
al ver gotas de lluvia resbalar en mi ventana
y con ellas la esperanza…
de vivir un día perfecto.


Quisiera cantar canciones de rock’n’roll toda la vida
Quisiera gritar que antes era mucho más viejo…
Quisiera escribir que nunca daré un paso atrás,
Que nunca retrocederé ni me rendiré en el empeño…
Y aunque sienta ya que me vengo abajo
o que mi tiempo pasó…
Quisiera cantarlo también
Añoraría quizás mis días de gloria
y cantaría que estoy en caída libre
o hundido en un profundo agujero
Cantaría que soy un perdedor
Un perdedor…
Sólo me rescata el anhelo del viento…
Sólo escuchar canciones de rock’n’roll.


Hey Hey My My
Quisiera datar la historia antes de Elvis y después de Kurt,
Quisiera medir el tiempo por las canciones que amé,
Que los minutos pasaran como cuando no era consciente
más que de la última canción y el siguiente revolcón.
Hey Hey My My
Quisiera escribir que ahora soy más joven que entonces
Quisiera regresar a ese paraíso perdido…
Mañana de verde hierba
como cuando no era consciente…


Quisiera creer que puedo hacerlo…


Desempolva el cromo y el acero
Rodaremos para alcanzar el paraíso perdido
Un viaje de ida a la carretera del Trueno
Quisiera creer que puedo hacerlo…
Desempolva el cromo y el acero
Buscaremos la respuesta en el viento


En el viento…


Eso es lo que digo,
el viento es mi anhelo…
y el rock’n’roll
mi refugio
y mi consuelo…


LOU RAMBLER – junio 2009